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c3 Sin memoria

last update Fecha de publicación: 2021-11-01 01:59:09

Después del incidente con Elisa cargaron las pocas pertenencias que ella tenía en la casa de donde se suponía viviría con su esposo.

El abuelo y su tía se fueron afuera. Ella quería pasar un momento a solas en la casa que estaba cargada de muchos recuerdos.

Fue al salón de piano de Jeremith, entró allí caminado despacio como si necesitara permiso para a hacerlo. La habitación se sentía tan sola y silenciosa, triste como estaba el corazón de Rous en ese momento.

Encima del piano había un portarretrato donde estaba Jeremith tocando su adorado piano. La foto la había tomado Rous días antes de él morir, Jeremith estaba tan sonriente ese día. Aquella alegría reflejada en la imagen contrastaba con la tristeza en la que Rous estaba sumida en ese momento.

Con sus ojos puestos sobre esa foto sus lágrimas sin pedir permiso comenzaron a bajar por su rostro,  sintió un duro golpe en el pecho al pensar que nunca más volvería a oír su risa, su voz, sus bromas, el calor de sus manos y sus brazos fuertes que la hacían sentir tan protegida, y se aferraba al recuerdo de esos maravillosos momentos.

Decidió llevarse el portarretrato consigo como el único recuerdo de todos aquellos momentos junto a él; Jeremith había sido lo más hermoso que le había sucedido en su vida.

Salió del salón, cuando llegó a la sala ojeó a todas partes, la casa estaba representaba muchos recuerdos  felices, como el ultimo cumpleaños de Jeremith.

Una gran lágrima recorrió su mejilla, Rous sintió más que nunca la ausencia de Jeremith, sus ojos continuaron observando la casa que se sentía muy vacía. Estalló en llanto, su cuerpo perdió fuerzas y cayó al suelo de rodillas. Un doloroso gemido que salió de su garganta y dijo:

—Jeremith porque te fuiste y me dejaste, debiste llevarme contigo, así los dos estaríamos muertos y yo no sentiría este inmenso dolor que no mata pero tampoco me deja vivir. Llévame contigo Jeremith, no quiero seguir viviendo sin ti.

Rous se desmayó en la sala, se hacía tarde para el viaje entonces el abuelo fue a buscarla. La encontró tendida sobre la alfombra, el viejo sintió que su corazón se compadeció de su nieta que en verdad estaba sufriendo.

Rous llegó muy deprimida a la casa de su familia y se metió a su cuarto, de tanta tristeza no podía llorar, si podía sentir como un gran vacío se abría en su pecho; había perdido todo de Jeremith; no poder regresar a la casa del lago fue para ella como si le hubieran arrebatado lo que le quedaba de él.

MISURI

En lo recóndito de una hacienda dedicada a la actividad agrícola en Misuri, dos jornaleros encontraron a un hombre que estaba herido, este era rubio y de alta estatura, se trataba de Jeremith Reymond Remington, que había escapado de un enfrentamiento que hubo entre tribus de lobos de la montaña.

Este salió herido, aun así logró escapar de aquel lugar. Los hombres que lo vieron improvisaron una camilla y lo llevaron a la casona de la hacienda.

—Patrona, lo encontramos dentro de los linderos de la hacienda. —La mujer se quedó observándolo. Uno de ellos agregó:

—Creo que tiene mucha fiebre.

—Lleven a es pobre muchacho al dispensario del pueblo para que él médico lo vea.

El hombre recibió tratamiento médico en el dispensario, él estaba delirando cuando lo encontraron con mucha fiebre. Con los días mejoró su estado de salud. Rosario era la dueña de la hacienda, ella se hizo cargo de todos los gastos médicos como si se tratase de su propio hijo. El joven tenía heridas que se fueron sanando.

Con los días pudo al fin valerse por sí mismo para caminar. Pero tenía un problema aún peor, había perdido la memoria, no sabía cuál era su nombre, tampoco recordaba a su familia.

Rosario le brindó toda la ayuda que pudo, sintió compasión de él porque lo veía muy agobiado, el muchacho estaba afligido porque no recordaba nada de su pasado.

Lo llevó por algún tiempo a una clínica mental donde un buen equipo médico se hizo cargo del caso y le pusieron en tratamiento para que recuperara la memoria. Pero no fue fácil, él no recordaba ni su nombre.

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