Compartir

Me odia

Autor: Antonya
last update Fecha de publicación: 2023-07-18 10:36:30

+Amelia+

Aaaaah… Aaaah… Aaaah…

Quiero gritar a todo pulmón, sí, que todo el mundo sepa de una vez que el energúmeno del dueño de esta empresa es un infeliz.

Ya fuera de la oficina de ese cretino, el aire regresó a mis pulmones lentamente.

Bajo mi mirada hacia mi camisa, ¡estoy hecha un desastre! ¿Podré sobrevivir? No traje una camisa de repuesto, ni modo, tendré que ir al tocador y lavar la camisa. ¿Se me verán los pechos?

—Ssshhh… Shhh… Shhh… Niña, pero niña, ¿dónde te encuentras? ¿Por qué no me prestas atención? —sacudo mi cabeza, volviendo a mi realidad, ya que la señora Rocío está muriendo por saber que me ha dicho el jefe.

Me acerqué a ella, no quiero que sus nervios provoquen que se descompense, ya que eso sería culparme a mí misma por… ¡No, no soy culpable de nada! Resoplé y me acerqué lo suficiente para decirle que el jefe me ha aceptado los documentos y que no hay ningún problema.

Su rostro cambió radicalmente, y de la tristeza se fue a la felicidad extrema de lo que me alivió porque no quería escuchar el chillido de mujer desesperada por perder su trabajo.

¿En serio tiene tantos hijos y nietos? ¿Por qué tiene que mantener a los nietos? Oye, no se supone que sus hijos están los suficientes grandes para trabajar. Bueno, eso no me importa, lo que debería de hacer es preguntarle como hace para que el dinero que recibe quincenal le ajuste.

—Amelia, lo siento si las interrumpo, pero quiero saber, ¿cómo te fue con el guapo?

Ah, Andrés es el compañero de trabajo más nice y a la vez chismoso.

—Bien, lo malo de todo esto es que tendré que ir al tocador y lavar el desastre que ocasionó la señora Rocío, sí, no estoy calumniando ni nada por el estilo, solo que cada persona que me ve, sus ojos van directo a mi escote. ¿Creen que eso es correcto?

—Ah, ahora podré comer en paz, los espero en el almuerzo —lleva su mano hacia su cabello, arreglándolo como de costumbre.

Andrés es un hombre grande, robusto, atractivo y simpático, el punto clave es que no puedo enamorarme de él porque es casado, sí, es casado y más ni menos con la recepcionista; esa chica es la modelo de la empresa, la más envidiada y por su físico es entendible.

Yo soy una chica soltera, sin compromiso y sin querer tener nada con nadie, siento que no me encuentro en la etapa de enamorarme y de desviar mi propósito en la vida. ¡Ayudar a mi hermana!

No es que sea una anticuada o de que me base a una telenovela de cliché, na-ah, soy una chica original y a través de todo lo que he vivido, he aprendido que uno puede hacer muchas cosas estando sola. ¡Puedo vivir sin el adorno de un hombre! ¡Suficiente con el jefe que tengo!

—No, no te vayas, por favor, quédate en mi puesto, necesito ir al tocador… Me urge quitarme la mancha de mi camisa —transformo mi voz a una dulce y chillona—, por favor, te prometo que no demoraré o… No, la señora Rocío me puede cubrir, ya que ella fue la causante de todo el desastre…

—¿Amelia? —me quedo estática al escuchar esa voz… Esa voz conocida.

¡El novio de mi hermana!

—Amelia, hay una persona detrás de ti —Andrés apunta con su dedo índice a la persona que está detrás de mí.

—¿Cómo has estado Amelia?

Reacciono de inmediato, doy media vuelta y con una sonrisa hipócrita lo saludo. No me acercó a él como de costumbre; saludarlo con un beso en la mejilla. No quiero porque podría arruinar su camisa fina, sé que él no es tan prepotente como su hermano.

—¿Qué te trae por aquí?

Dios mío, qué idiota, cómo le pude hacer esa pregunta, es obvio que ha venido para ver a su hermano.

—Amelia, he venido a verte y a la vez a ver a mi hermano, ¿cómo te trata mi hermano?

¿En serio?

No creo que le gustará escuchar, que detesto a su hermano, que pienso que es un patético y que me encantaría pisotearlo como una cucaracha hasta exterminarlo. Sí… Parezco toda una psicópata, pero es que es cierto, le haría un favor a esta ciudad y al mundo entero.

—Bieeeeeennnn… —la ironía se hace presente—, gracias por la oportunidad, poco a poco voy acoplándome a las cosas que me tocan hacer.

¡Ayudante de la secretaria de presidencia!

Puff, todo suena tan absurdo, sin embargo, no puedo quejarme de ello, ya que el salario que me ha tocado es igual que el de la señora Rocío, y eso que soy la ayudante de ella.

Ni modo, me toca aguantarme uno que otro café sobre mi camisa.

—Amelia, ¿qué te ocurrió? —me señala mi camisa.

¡La mancha de café! ¡¡¡DOÑA, ROCÍO!!!

—Nada, no te preocupes, esto no es nada, solo un adorno fashion —le resto importancia a mi mal humor, es obvio que su hermano me pone estérica, hasta lográ que mi pequeña dulzura y optimismo desapareciera.

—Cómo que nada, te estabas quejando por la mancha mugrienta de tu camisa, deja de ser menti…

—¡Andrés! —lo reprendo, alzando la voz, para luego arrepentirme de ello, ya que me acabo de dar cuenta de que el hermano de mi hermana está presenciando todo el show—. Oh, disculpa, nada de lo que dice el señor Andrés es cierto, lo que tengo en mi camisa es un accidente sin importancia.

—¿Mi hermano tiene algo que ver con ese accidente? —pregunta al mismo tiempo de señalar la mancha de mi camisa—, ese…

—¡No! Por favor, eh, medio gusto de verte y ahora iba al tocador, en serio, tu herm… No, quiero decir que el presidente no tienen nada que ver.

¡Sí, es obvio que ese cretino tienen que ver con todo lo que me sucede! Él me odia a muerte.

—Amelia, ¿me podrías acompañar almorzar? ¿Podemos hablar?

—Te parece si vamos después del trabajo, es que no creo poder en este momento.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Destino entrelazado   Asimilando...

    Mi cuerpo sigue temblando mientras me dejo caer al suelo. Las lágrimas que habían estado contenidas comienzan a fluir con mayor intensidad, arrastrando consigo cada pedazo de mi confusión y desesperación. Estoy en una especie de torbellino emocional, donde la realidad y el miedo se entrelazan en una danza frenética. Cada vez que cierro los ojos, la imagen del lobo regresa a mi mente, y me resulta casi imposible entender cómo es que la realidad se ha vuelto tan surrealista.El lobo—Alex—se mantiene a una distancia prudente, sus ojos, ahora de un color más humano, miran hacia mí con una mezcla de arrepentimiento y preocupación. Su rostro está pálido y sudoroso, como si la transformación le hubiera costado mucho más que solo un cambio físico. A medida que sus músculos se relajan y su piel se ajusta a su forma humana, la angustia en sus ojos se hace más evidente. Me doy cuenta de que, aunque su apariencia ha cambiado, la expresión de dolor y remordimiento sigue siendo la misma.El aire en

  • Destino entrelazado   El verdadero rostro

    Me quedo helada al verlo allí, de rodillas frente a mí, con los ojos llenos de una culpa que no había visto antes. Mi corazón late tan rápido que siento que va a salirse de mi pecho, y la confusión se apodera de mí. ¿Por qué está haciendo esto?—Alex… —susurro, mi voz apenas audible mientras trato de procesar lo que está pasando. Nunca lo había visto tan vulnerable. Él siempre ha sido la imagen de la fuerza y la seguridad, y ahora, verlo así, me desarma por completo—. ¿Qué estás haciendo?—No debí jugar con tus sentimientos, no debí dejar que las cosas llegaran tan lejos sin explicarte todo desde el principio —su voz suena rota, como si cada palabra le costara un enorme esfuerzo—. No mereces esto, Amelia. No mereces todo el dolor que te he causado.Mis ojos se llenan de lágrimas. Parte de mí quiere gritarle, exigirle que me explique de una vez por todas qué es lo que está pasando.—Alex, por favor, levántate. No entiendo nada de lo que estás diciendo —mi voz tiembla, y noto que mis ma

  • Destino entrelazado   El lobo

    ~—¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¿Dónde estoy?No, no, esto debe ser una pesadilla, nada puede ser real.Frente de mí veo la silueta de un hombre, no puedo apreciar quién es porque nos rodea una oscuridad.¿Será que estoy muerta?—Aparentemente, tu lobo.¿Mi lobo?—Ja, ja, debes estar loco, ya, no estoy para este tipo de bromas, los lobos no existen.Si escucho a una persona significa que no es un sueño, y que por tormenta, mantenimiento o daños la luz electricidad de la casa se ha esfumado, dejándonos a oscuras.—No, realmente soy tu lobo, tu protector y el caballero oscuro —insiste, su voz grave provoca que mi cuerpo entero se erice.Una ola de fatiga me atraviesa y se instala como un peso de cinco kilos en mi pecho. Cierro los ojos lentamente, luchando contra eso. No quiero desmayarme. Quiero que me hable, que responda a todas mis preguntas y que me mire con esos ojos verdes, oscuros.Necesito que me diga quién es la persona que está detrás de todo esto.—No te vayas, tienes que darme

  • Destino entrelazado   He despertado

    Alex… Alex… Alex…¿Qué? ¿Por qué no puedo respirar?No… No… No… Puedo… Respirar.Mis oídos pitan, mi corazón está a punto de salirse, mis manos tiemblan, mi tráquea parece haberse cerrado por completo y lucho por llevar el aire a mis pulmones, pero… Dios, qué es lo que tengo.Estoy viendo a Alex e intento pedirle ayuda, pero no puedo.La mirada se me nubla por las lágrimas que me invaden.¡Ayuda!Mis extremidades pesan, mis brazos se han entumecido y el frío recorre cada centímetro de mi cuerpo.Instantáneamente, me desplomo, mis parpados amenazan con cerrarse por completo, mi cuerpo apenas responde a las exigencias de mi cabeza.¡Voy a morir!Porque siento que mi cuerpo se está yendo… El dolor en mi pecho es insoportable, la sensación de pesadez es cada vez más intensa.El miedo se hace presente, de la nada mi cuerpo se paralizó, el miedo se ha apoderado, como si todo lo que pasé me lo estuviese cobrando en este momento.¡Yo….!A lo lejos escucho la voz de Alex y de mi hermana, ambos

  • Destino entrelazado   Egoísta

    La señora es una loca maniática, al principio nos hizo creer que un hombre nos quería muerta y ahora… ¡Sé quiere ir! Sí, es evidente que la señora está enfadada, no estoy en contra de que todas las señoras deseen un trabajo honorable, no obstante, esta señora debería estar en un manicomio y no trabajando. ¿Dónde está su familia?Me tranquilizo por mi hermana, agarro valor donde lo tenía escondido y voy hacia la señora. Le pregunto si tiene algún celular escondido, ya que las dos lo dejamos en la tienda.La señora campantemente nos dice que tiene uno en el buche y que si lo quiero usar debo pagarle, ya que es una mujer de pocos recursos.¿Qué?No puede ser, esta mujer sí que tiene pelotas en vez de ovarios. Hace un momento creo que hice el comentario de los celulares, ¿por qué no se ofreció a darnos el suyo?Debido a la sensación de nerviosismo, no tengo conocimiento de sí la señora expresó su opinión.Maldición, como detesto este tipo de personas; ella es una egoísta, primero piensa

  • Destino entrelazado   Escapando del peligro

    —¡Dios mío! Te lo dije, tenemos que correr —la señora está a punto de desmayarse—, te dije que él es un demonio.Mi corazón está a punto de salirse, mis pies se ha congelado y mi mirada no se aparta de la de él. ¿Quién es este tipo?Luego de unos minutos los gritos de mi hermana me hacen entrar en razón. Mi hermana está aterrorizada y todo por culpa de este imbécil.Esto no me parece gracioso.¡Maldito, dark!—¡Vamos a morir! —grita la señora.Me desespero e inmediatamente obligo a mis pies a correr, voy hacia mi hermana y así con ese enorme vestido le digo que es tiempo de desaparecer.Ella no reacciona, su mirada se ha congelado, su rostro pálido es señal de ayuda.Agarro de su mano y a como puedo la jalo al mismo tiempo gritándole que corra, que ese idiota es un maldito frustrado que solo quiere arruinar nuestra paz mental. Toda esa vestimenta de demonio solo es para aterrarnos.Atravesando la salida del vestíbulo siento una mano en mi camisa, volteo a ver y me tranquilizo, ya que

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status