LOGINCapítulo 22El lunes por la mañana, Enya despertó antes de que sonara la alarma.Por unos segundos permaneció inmóvil en la cama, mirando hacia la ventana.La habitación estaba en silencio.Entonces recordó.Hamilton.El cuaderno.Las acusaciones.Tyler.Cerró los ojos con fuerza.—No fue mi culpa…Lo dijo en voz baja, como si necesitara escucharse a sí misma para no comenzar a dudar.Se levantó lentamente y se sentó frente al escritorio.Sobre la mesa estaban sus libros de la universidad.Normalmente habría comenzado a estudiar desde temprano, pero aquella mañana no podía concentrarse.Tomó una hoja y escribió:¿Qué pasó con mi cuaderno?Debajo comenzó a anotar todo lo que recordaba.Lo había tenido días antes.Después desapareció.No había notado cuándo.Steicy regresó de su suspensión.Le regaló un cuaderno.Ella comenzó a utilizarlo en Hamilton.Y aquella mañana…El cuaderno que creía suyo terminó siendo de Steicy.Enya dejó el lápiz sobre la mesa.Había algo que no podía entender
Capítulo 21El automóvil avanzaba por la carretera mientras Enya permanecía junto a la ventana.No había dejado de llorar.Intentaba contener las lágrimas, pero cada vez que cerraba los ojos volvía a ver el rostro de Tyler.No sé cómo creerte, Enya.Aquellas palabras se repetían una y otra vez en su cabeza.Se llevó una mano al pecho.Le dolía.No solo por Hamilton.No solo por la acusación.Le dolía porque Tyler había dudado de ella.La persona en quien más había comenzado a confiar.---Cuando llegaron a la universidad, el director ya había dado instrucciones para que Enya se presentara inmediatamente en su oficina.Ella caminó por los pasillos con la cabeza baja.Algunos estudiantes la observaron.Las noticias habían comenzado a circular.—¿Esa no es la chica que estaba en Hamilton?—Sí.—Escuché que robó a una compañera, y además hablo pestes de esa institución tan prestigiosa. que abusadora.Enya apretó los puños.Cada comentario era como una pequeña herida.Entró a la oficina de
Capítulo 20Enya caminaba detrás del señor John que era uno de los encargados del programa académico , estába nerviosa, con las piernas temblorosas.Cada paso que daba por aquel pasillo parecía alejarla más de todo lo que había soñado conseguir en Hamilton.Las lágrimas seguían bajando por sus mejillas.—Señor John, por favor…El hombre continuó caminando.—Enya, necesito que entiendas la gravedad de lo ocurrido.—Pero yo no hice nada.—Eso es precisamente lo que tendremos que determinar.—Steicy me tendió una trampa.El señor John se detuvo frente a una puerta y la miró seriamente.—Eso es una acusación muy grave.Enya tragó saliva.—Lo sé. Pero es la verdad.Entraron a una pequeña oficina.Allí había dos personas más del equipo académico de Hamilton. Sobre el escritorio colocaron los dos cuadernos.Enya los miró fijamente.Uno de ellos era el que Steicy le había regalado.El otro era suyo.O, al menos, había sido suyo.—Explíquenos qué sucedió —pidió una de las responsables.Enya re
Steicy tomó el cuaderno entre sus manos.—Es mi cuaderno. El que estaba buscando.—No… —Enya negó confundida—. Ese cuaderno me lo regalaste.Steicy la observó con una mezcla de decepción y tristeza.—¿Yo?—Sí.—Enya, yo nunca te regalé ese cuaderno.El rostro de Enya perdió el color.—Claro que sí.Steicy soltó una pequeña risa amarga.—Ahora entiendo.—¿Qué entiendes?—Que no solamente tomaste mi cuaderno. También intentas hacerme quedar como una mentirosa.Enya comenzó a respirar más rápido.—No hice eso.—No pensé que fueras así.Steicy bajó la mirada hacia el cuaderno.—Creí que realmente podíamos ser amigas.—¡Steicy, tú me lo diste!El salón quedó completamente en silencio.Entonces Steicy comenzó a revisar las cosas de Enya.—¿Qué más tienes aquí? que más me robaste —No tienes derecho a tocar mis cosas.—Si no tienes nada que esconder, no deberías preocuparte.Enya miró desesperada al profesor.—Yo no robé nada.Pero Steicy continuó buscando.Hasta que encontró otro cuaderno.
Capitulo 20 Entonces abrió lentamente los ojos. Se incorporó. Miró hacia la otra cama. Enya no se movió. Steicy bajó los pies al suelo y se acercó a su mochila , saco una libreta exactamente igual a la que le había regalado a Enya , donde ella estuvo anotando sus apuntes de la actividad. Luego saco el cuaderno que enya estuvo buscando,Steicy lo había tomado discretamente días atrás, aprovechando uno de los momentos en que había tenido acceso a sus pertenencias. Enya apenas había notado su ausencia. Para ella solo contenía apuntes. Para Steicy, en cambio, se había convertido en algo mucho más útil. Camino discretamente hacia la mochila de Enya. Después tomó la libreta que ella misma le había regalado a Enya y la cambio por la suya y metió bien al fondo el cuaderno que enya no encontraba. Durante los días anteriores steicy había estudiado la letra de Enya, copiando su forma de escribir hasta conseguir imitarla. Había llenado páginas de ese cuaderno con frases d
Capítulo 19La tarde avanzó entre recorridos, explicaciones y reuniones con algunos de los directivos de Hamilton.Para Enya, cada minuto era una oportunidad.Steicy, por su parte, permanecía mucho más tranquila que de costumbre.Se había mantenido apartada del resto y parecía realmente concentrada en las actividades.Cuando uno de los profesores felicitó a los estudiantes por su participación, Enya notó que Steicy incluso sonrió con satisfacción.Por un instante, pensó que quizá todo había cambiado de verdad.---Al caer la tarde, después de la última actividad del día, los encargados de Hamilton reunieron nuevamente a los estudiantes.—Como ya saben, permanecerán aquí durante todo el fin de semana —explicó uno de los coordinadores—. Las habitaciones ya están preparadas. Las mujeres se alojarán en un ala y los hombres en otra. Compartirán habitación de dos en dos.Los estudiantes comenzaron a organizarse entre murmullos y risas.Enya tomó su bolso mientras esperaba saber con quién co







