Mag-log inEl tío lanzo la pelota...ella solo quiere verlos arder, esto apenas comienza, si esta oscuridad te esta atrapando, dímelo. Saber que estas ahí es el mejor incentivo para llevar la intensidad aun mas lejos...
—¡Papá, no!El grito atravesó la casa. Victoria levantó la vista de la computadora. Silencio, después escuchó la voz de Darío.—No le digas a tu madre.Victoria cerró los ojos.—Darío.Otro silencio, pasos pequeños corrieron por el pasillo. Una niña de dos años y medio apareció en el estudio con cho
—¿Por qué no se escucha nada?Darío estaba de pie junto a la camilla con los brazos cruzados. La doctora ni siquiera levantó la vista.—Porque todavía no he encendido el sonido.Victoria se tapó la cara.—Perdónelo.—Estoy haciendo una pregunta.—Llevas haciendo preguntas desde que entramos.—Para e
—Estás embarazada.Victoria soltó una carcajada.—Claro.Jessil no se rio.—Lo digo en serio.—Y yo también. Cállate.—Llevas diez minutos mirando ese café como si te hubiera insultado.—Me da asco.—Exactamente.Victoria empujó la taza.Habían pasado casi dos meses desde que ganó el proyecto de Pho
—Quitamos el jardín.—No.—Victoria, son casi dos millones.—No.—Entonces cambiamos la fachada.—Tampoco.La arquitecta junior dejó caer el lápiz.—¿Qué demonios quieres que eliminemos?Victoria miró los planos extendidos sobre la mesa, llevaban diecinueve horas trabajando. Habían dormido quizá dos
El teléfono de Victoria no dejó de sonar durante casi veinte minutos, al principio fueron mensajes de su equipo, después llegaron los de su familia y finalmente comenzaron a aparecer las notificaciones de medios.Victoria seguía sentada sobre una pila de material, con el casco puesto y polvo hasta e
Victoria despertó porque algo le hacía cosquillas en la espalda. Abrió un ojo, Darío tenía la cara hundida contra su cuello y una mano debajo de la sábana, abrazándola por la cintura.—¿Qué hora es?—No importa.—Eso significa que es tarde.—Estamos de luna de miel.Victoria buscó el teléfono sobre







