INICIAR SESIÓNBuen día.¿ Que les han parecido estos capítulos?Gracias por seguir aquí. Alicia Books 📚 Doctora Invisible 📚
Después de escuchar a la policía, Félix subió al piso donde estaba internada Lorena.Caminaba más despacio que cuando había llegado al hospital. Llevaba la camisa pegada a la espalda, el cuello abierto y una mano pasándose una y otra vez por el rostro, como si necesitara comprobar que seguía despierto.En menos de una hora parecía haber envejecido diez años.Daniela, la mujer con la que había compartido los últimos trece años, estaba siendo investigada por haber mandado manipular los frenos del auto de Lorena y por intentar asfixiarla después, cuando ya estaba hospitalizada.Y Valentina había estado allí.Su hija había sido una niña cuando entró en aquella habitación y encontró a Daniela junto a su madre con una almohada.Al llegar al sector de Lorena, Félix avanzó directamente hacia la puerta, pero Ramiro abandonó la conversación que mantenía con Vivian y se interpuso.—No puede entrar.Félix frenó.—Necesito verla.—No tiene autorización.—Lorena es mi...Las palabras se le atascaro
Damián miró a Valentina a los ojos durante unos segundos antes de responder.Sabía que cualquier palabra mal elegida podía hacerla sentir nuevamente engañada y, después de todo lo que acababa de vivir, era lo último que quería provocar.—Sabías que estábamos investigando cosas alrededor de Daniela y de tu padre, ¿no? —dijo finalmente—. Pero ni yo sabía hasta dónde llegaban.Valentina apretó con más fuerza la mano de su madre.—Eso no es lo que te pregunté. ¿Sabías que podía haberle hecho algo a mamá?Damián se acercó apenas, sin cruzar todavía la distancia que ella misma había marcado entre los dos.—Habíamos encontrado movimientos de dinero, pagos, cosas que no cerraban y un nombre relacionado con el auto de Lorena. Por eso empezamos a investigar más. Pero una cosa era sospechar y otra escuchar lo que escuchamos hoy.Valentina frunció el ceño.—¿Qué escucharon?Damián bajó la mirada por un momento.Ahí estaba la parte más difícil.—Vale, hay cosas que todavía no puedo contarte.Ella
Damián se quedó unos segundos en la puerta de la habitación observando a Valentina.Vivian seguía a su lado, sosteniéndola por los hombros mientras ella intentaba recuperar el aire. Ya no gritaba ni intentaba salir detrás de Daniela, pero seguía respirando demasiado rápido y sus manos temblaban sobre el borde de la cama de Lorena.—Vale, mirame —insistió Vivian con suavidad—. Tratá de respirar conmigo.Valentina negó varias veces con la cabeza.—No puedo... no...—Sí podés —intervino Damián desde unos pasos más atrás—. Despacio.Ella abrió los ojos al escuchar su voz y durante un momento pareció sorprendida de verlo allí. Después volvió a mirar a su madre.—No me voy a ir. Si viniste a decirme que me vaya, ni lo intentes.—No vine a sacarte de acá.Damián quería acercarse. Lo único que deseaba en ese momento era envolverla entre sus brazos y decirle que todo iba a estar bien, aunque ni siquiera él pudiera asegurar algo así. Sin embargo, recordó lo que ella le había pedido apenas unas
Félix llegó al hospital muy nervioso, con la respiración agitada y una sensación desagradable instalada en el pecho desde que Damián lo había llamado.Había dejado a Denice en la escuela bajo el cuidado de una persona de confianza y manejado hasta allí intentando entender qué significaban aquellas pocas palabras que todavía le daban vueltas en la cabeza.Daniela entró a la habitación de Lorena. Valentina está ahí. La policía ya va en camino.No había conseguido sacarle mucho más a Damián, pero el tono con el que le había hablado le alcanzaba para saber que no se trataba de una nueva discusión familiar.Cuando llegó al piso donde Daniela permanecía internada por la crisis de nervios, lo primero que vio fueron dos policías frente a la puerta de su habitación.Félix disminuyó el paso.Reconoció a un hombre que había estado haciendo preguntas alrededor de los hoteles Arce. Estaba hablando con uno de los policías. Una enfermera salió de la habitación llevando una bandeja y cerró la puerta
En la habitación, Daniela retrocedió ligeramente.—Tu madre tuvo un accidente. Eso fue lo que pasó.Valentina negó.—No fue solamente eso. Hay algo más.—¿Qué querés que te diga? Daniela se pasó una mano por el pelo.—¡La verdad!El grito hizo que Vivian se sobresaltara.Sobre la cama, uno de los dedos de Lorena se movió ligeramente.Vivian lo vio.Se quedó observándolo, sorprendida, pero no dijo nada. Su amiga estaba demasiado alterada y no sabía siquiera si aquel movimiento significaba algo.Daniela soltó una risa nerviosa.—No sé qué te metieron en la cabeza.Valentina dio otro paso.—Yo te vi. Ahora sé que te vi.Daniela dejó de sonreír.—¿Qué cosa?Valentina señaló la almohada.—Hace años. Con una almohada en la mano.Vivian se quedó inmóvil mirando a Daniela.El rostro de Daniela perdió parte del color.—Estás confundiendo cosas.—Puede ser. Durante mucho tiempo pensé exactamente eso. Pensé que estaba cansada, que había entrado en un mal momento y que vos solamente estabas acomo
Valentina salió del ascensor junto a Vivian sin imaginar que, desde el hotel, Damián y Ramiro observaban lo que ocurría en la habitación de Lorena a través de las cámaras.Se había encontrado nuevamente con su amiga al terminar de trabajar y, casi sin pensarlo, le había pedido que la acompañara al hospital. Necesitaba ver a su madre. Después de la mañana que había tenido, sentarse un rato junto a Lorena siempre conseguía ordenarle un poco la cabeza, aunque esta vez llevaba dentro de la cartera aquel sobre sin remitente y una frase que no había dejado de perseguirla desde que lo abrió.Vivian caminaba a su lado más callada de lo habitual. Varias veces había estado a punto de confesarle que había llamado a Ramiro, pero todavía no encontraba la manera de hacerlo sin provocar exactamente lo que quería evitar: que Valentina se sintiera traicionada por otra persona más.Cuando llegaron al pasillo, Valentina disminuyó el paso.—¿Por qué está abierta la puerta?Vivian miró hacia la habitación







