INICIAR SESIÓNSe acuerdan de Aylin haciendo bañar a Sasha, y luego el susto que tenía que el Diablo la corriera??? ... Que momentos, aquellos
Capítulo 198 — 18Narrador:Hacía apenas unos días, Sofía había cumplido dieciocho. Desde los once hasta los dieciséis, cada cumpleaños había esperado y recibido la misma llamada. Nunca fallaba. Pero al cumplir los diecisiete, la pantalla de su teléfono quedó en silencio. Y al cumplir los dieciocho, también. Dos años sin esa costumbre que, aunque nunca lo admitiera en voz alta, había marcado cada aniversario. Dos años de silencio que pesaban más de lo que quería aceptar. Con ese nudo todavía en el pecho, empujó la puerta del despacho de su padre. Roman estaba revisando unos documentos mientras Eros y Dominic conversaban con él. La joven se plantó en el centro, seria. —Papá, necesito hablar contigo.Roman levantó la vista. —Lo estamos haciendo.—No. A solas.Dominic fue el primero en levantarse. —Vamos, Cuervo.Eros dudó unos segundos, mirándola fijo, pero al final salió tras él. Cuando la puerta se cerró, el silencio quedó entre padre e hija. Roman la observaba con la paciencia d
Capítulo 197 —El regalo...Narrador:La mansión Adler estaba iluminada como nunca. Guirnaldas de luces colgaban de los árboles, la música se escuchaba desde el portón y decenas de invitados llenaban el jardín. No era para menos: se celebraban los quince de Sofía y Mateo, y también el cuarto cumpleaños de Dante. La familia entera estaba reunida, junto a aliados y amigos cercanos, en una noche que respiraba poder y alegría. Sofía caminaba por la pista con un vestido rojo que parecía hecho para ella, con la cabeza alta, como si reinara la fiesta. Mateo, a su lado, la seguía con una sonrisa entre irónica y orgullosa.—Ni falta hacía que te vistieras de rojo. Igual ibas a acaparar todas las miradas —le dijo él, bajito.Sofía le dio un codazo sin perder la sonrisa. —Y tú ibas a quejarte igual, como siempre.Mateo bufó, aunque terminó riendo. —Bueno… feliz cumpleaños, Jefa.—Feliz cumpleaños, hermanito —contestó ella, abrazándolo rápido antes de volver a saludar al grupo que la aplaudía.
Capítulo 196 —Alma con alma, vida con vida.Narrador: La fiesta seguía a todo lo que daba: música, brindis, risas y hasta los gemelos corriendo entre las mesas, desbordados de azúcar. Pero para Eros, todo eso era un ruido lejano. Él tenía la mirada fija en Sasha, cada vez que giraba, cada vez que reía con algún invitado, cada vez que el vestido blanco se deslizaba como un espejismo imposible. La paciencia se le había terminado hacía horas. Cuando por fin la vio alejarse del bullicio, rumbo a la escalera que llevaba a las habitaciones, fue tras ella como un depredador. La alcanzó antes de que tocara la manija de la puerta, apoyando una mano fuerte contra la madera y arrinconándola con su cuerpo.—¿A dónde crees que vas, peque? —murmuró contra su oído, con esa voz baja que le erizaba la piel.Sasha sonrió, nerviosa y pícara a la vez. —A cambiarme, obvio. ¿Qué esperabas? No voy a ir a la cabaña con este vestido.Eros rió por lo bajo, oscuro, deslizando su nariz por el cuello de ella ha
Capítulo 195 —EmocionesNarrador:Habían pasado ya dos meses, desde el nacimiento de Dante Leonel Adler Escalante, para los íntimos “el diablito”, pero lejos de volver la calma a la mansión era todo una locura, pues ese día se casaban Eros y Sasha. La iglesia estaba colmada. Los vitrales dejaban pasar la luz como un mar de colores sobre los bancos repletos de invitados. Afuera, una hilera interminable de autos de lujo y motos custodiaba el evento, recordándole al mundo quiénes eran los Adler y lo intocable de aquel día. En el altar, Eros respiraba como si fuera a entrar a una batalla. El traje ne*gro le quedaba impecable, pero las manos apretadas traicionaban la tensión que lo recorría. A su lado, Leonardo permanecía erguido, solemne, con un leve gesto de complicidad. El hombre que había sido solo uno de sus custodios en otro tiempo ahora estaba ahí como padrino, como amigo personal. Detrás de ellos, Aylin ocupaba el lugar de madrina. Tenía el rostro encendido de emoción, los ojos bril
Capítulo 194 —La cartaNarrador:Eros fue quien abrió la puerta de la habitación. Entró con paso firme, pero en su rostro se notaba algo distinto: la ternura de quien venía con una misión especial.—Tengo a dos personas muy impacientes ahí afuera —anunció, y detrás de él asomaron Sofía y Mateo, tomados de la mano.Sofía prácticamente se lanzó dentro, con los ojos brillando como nunca. —¡Mamá! ¡Papá! —corrió hasta la cama y se detuvo en seco al ver al bebé en brazos de Aylin —¡Es Dante! ¡Le pusieron Dante, como yo dije!Sus manitas se juntaron en el pecho, emocionada hasta las lágrimas. Roman rió entre sollozos, acariciándole la cabeza. —Sí, mi vida, es Dante, tal como tú lo bautizaste.Sofía se inclinó, mirando fascinada la carita del bebé. —Hola, Dante… soy tu hermana mayor, bueno una de ellas. No sabes la suerte que tienes, nos tocaron los mejores papás del mundo. Y también cumplimos años el mismo día, que lindo, lo festejaremos juntos.Mateo llegó más despacio, con el ceño ape
Capítulo 193 —El cuaderno y el llantoNarrador:Sofía esperó el momento justo. Sasha se distrajo hablando con un invitado, dejó el móvil sobre la mesa y ella, con la rapidez de un gato, lo tomó y desapareció por el pasillo. Cerró la puerta del baño con llave, se sentó en la tapa del inodoro con el corazón golpeándole fuerte y buscó el número que había quedado guardado en el registro. Marcó. Del otro lado, la voz grave sonó casi de inmediato, cargada de una familiaridad que no le pertenecía a ella. —¿Sasha?Sofía sonrió, mordiendo su labio antes de responder con voz clara: —No, soy yo. Sofía. Le robé el teléfono a SashaHubo un silencio breve, y luego la carcajada baja de Renzo. —Hola, Jefa.Sofía sintió que el pecho se le inflaba de orgullo. —Quería darte las gracias por el regalo. El cuaderno es perfecto.—Me alegra que te gustara —respondió él, con una calidez sincera —Era justo para ti.La niña dudó un segundo antes de soltar lo que realmente le carcomía. —¿Y por qué no vi







