INICIAR SESIÓNLas dos salimos y mi padre parece estar tranquilo de vernos sonreír.
—Daddy. Mis amigas y yo iremos al club Monster, me quedaré a dormir en casa de Emma.
—Claro, cariño, solo no bebas más y cuídate, le diré a Richard que las lleve.
—Gracias papi.
Luego de despedirnos, Emma y yo por fin respiramos, Analy y mi padre se quedan atrás al tiempo que nosotros nos dirigimos con Kimberly, una compañera, al club.
—La noche pinta bien, joder, tus tetas son grandiosas —añade Kimberly tocándomelas, desatando la risa que se me había acumulado.
—Perra —río.
No tardamos en llegar, nuestros compañeros nos saludan y la música se mezcla con los que asisten habitualmente, Kimberly se pierde entre la multitud y Emma me jala hacia la barra, en donde choco contra un tipo de traje, no me detengo a mirarlo, ya que enseguida mi móvil suena, estoy tan llena de euforia viendo como mi amiga coquetea con el de la barra, que saco el móvil y respondo sin verificar de quién se trataba.
—¿Estás en un maldito club? ¿En serio? Joder Eve.
La voz de Bruno me borra todo indicio de felicidad y molesta me alejo de la barra.
—¿Qué m****a quieres, Bruno? Creí que las cosas te habían quedado claras, hemos terminado.
—¿Piensas que me vas a terminar sin haberme dado lo que tanto esperé? Eres una niña boba, habla por ti, yo no he acabado contigo, lo haré luego de que me abras las piernas y sea tu primero —balbucea ebrio.
—Sigue soñando —cierro los puños observando a lo lejos a Emma, bailando con un hombre tal vez cinco años mayor que nosotras.
—Dime dónde m****a estás.
—Olvídalo, tengo que colgar.
—¡Sabes qué, haz lo que quieras, no eres más que una p**a mojigata de m****a, que tiene un padre millonario, me alegro de que tu madre esté muerta para que no tenga que ver en la b****a que te has convertido…!
Me congelo, él sabe que el tema de mi mamá es delicado e importante para mí, mis ojos no tardan en llenarse de agua, mi pecho se comprime impidiendo el oxígeno, no solo por lo que mencionó, sino, porque me acaba de demostrar cuan equivocada hubiera estado de seguir adelante con esta relación, era el chico que amaba, mi apoyo, con quien pasé muchas noches mirando las estrellas, contando anécdotas, quien se colaba a mi habitación cuando estaba enferma y papá de viaje de negocios. Ahora eso había acabado, la magia se rompió y la realidad me engulle.
—Mierda, Eve, no quise decir eso… escucha…
No escucho más, cuelgo, borro su número y lo bloqueo de todo, camino hacia la barra y el mismo tipo trajeado sigue sentado al lado, una pelirroja se le acerca con coquetería y los ignoro, me pido una botella dejo que el encargado me sirva, el primero trago me lo bebo todo, el líquido quema mi garganta, en cambio, no me detengo, pido uno más, luego otro, el tercero ya no me sabe mal, de hecho lo saboreo. Cierro los ojos y dejo que la música invada mi sistema, que alcohol borre de mi sistema todo recuerdo del maldito Bruno Stevenson, cuando alguien se me acerca justo al pedir un nuevo trago de Vodka.
—Hola guapa —un tipo mayor que yo se sienta a mi lado.
Lo ignoro hasta que se atreve a tocar mi muslo desnudo.
—Suéltame —le doy un manotazo.
—Vamos, no seas tímida, eres una preciosura.
Se acerca demasiado a mí, huele a alcohol, comienzo a marearme y el ebrio está a punto de tirarme del banco, cuando mi espalda choca contra algo sólido, evitándome el ridículo.
—Dijo que no ¿acaso no escuchaste?
Una voz demasiado masculina, ronca y gélida llega a mis oídos causándome una descarga de electricidad, pese a la música se escucha con claridad. El tipo palidece y se levanta tambaleándose mientras suelta algunas maldiciones. Me incorporo para darle la cara a mi salvador, sus ojos azul zafiro se fijan en los míos. Estoy demasiado ebria, cabreada, mis ojos siguen llorosos y la piel se me eriza al sentir su tacto, lleva la palma de su mano a mi rostro tocando mi mejilla llena de surcos.
—¿Te sientes perdida? —me pregunta cerca de mis labios.
Su rostro se encuentra demasiado cerca del mío, no se siente como algo correcto, sin embargo, el tipo es apuesto y emana un magnetismo salvaje que me hace mojar las bragas, puede que sean los efectos del alcohol o no, lo único seguro es que estoy cansada de siempre comportarme tan responsable, así que solo una noche lo decido, decido ser una irresponsable que se deje llevar por el momento.
—Sí —musito lento.
—Yo también.
Acto seguido aplasta sus labios contra los míos y me dejé llevar por el hombre de ojos azules que se aferra a mi cuerpo como yo al suyo.
EVERLYHan pasado seis meses, seis en los que Kavan y yo hemos sido pacientes con el resto del mundo, luego de la muerte de Dominic y de que todos confesaran sus secretos con respecto al tema, la vida volvió a la normalidad, Kavan y León recuperaron las acciones de la empresa que Dom había vendido al extranjero, Analy sonríe un poco más, pero todos sabemos que lo hace porque tiene que seguir, no porque lo sienta.Después de todo perdió a su hijo, papá me contó lo que hizo y luego de llorar por más de una hora en su regazo, me aseguró que está bien de salud, que aunque le tiene cariño a Analy y que son buenos amigos, no la ama con demasía, se dieron un tiempo, no somos idiotas, sabemos que tomaron esa decisión para que nosotros podamos estar juntos.
KAVANJamás había sentido que el mundo caía en mil pedazos sobre mis hombros, siento que el aire me falta, que mis pulmones se me comprimen y que todo a mi alrededor da vueltas cuando veo que Everly cae con Dominic, estamos a poca distancia, tanta, que alcanzo a tomar la manga de su mano, evitando la mortal caída, la policía no tarda en venir, eso es seguro.—Kavan.Everly me mira con el miedo latente, sin perder más tiempo, la agarro con la otra mano, ni demente la dejo ir, el problema es que Dominic se cuelga de sus piernas y eso hace que el peso me supere un poco.—Tienes que…—Y una mierda, no pienso dejarte ir.
EVERLYDominic acelera y me mantiene con una jodida venda en los ojos, hemos salido, no sé cómo, pero si Kavan cumple con su promesa de ir por mí a la habitación si tardo, sé que no tardarán en comenzar con mi búsqueda. Intento respirar profundo, lo necesito, pero mis pulmones duelen al intentarlo.—Pronto estaremos juntos, cariño —Dominic me toca la pierna y doy un respingo.Su tacto me quema y recordar lo que pasó entre los dos hace que me dé asco.—¿Por qué actúas como una perra? Te recuerdo que hasta hace apenas unos meses jadeabas como puta sobre mi polla —brama.«No me lo recuerdes»
EVERLY El miedo invade mi sistema, León Verne y Emma comienzan a ayudar a la madre de Kavan, mientras que el señor que dice ser mi padre, habla por teléfono con alguien, me quedo quieta viendo a todos, es como ver una película en reproducción rápida, a lo lejos, el sonido de autos a toda velocidad hacen que intente asomarme por la ventana, sin embargo, varios disparos estallan los vidrios y es Kavan quien me hace a un lado lanzando su cuerpo sobre mí. Cierro los ojos al tiempo que él me cubre con su cuerpo, siento que el aire me sofoca, a lo lejos se escuchan varias detonaciones y estoy a nada de hablar, de decir que en esto también soy yo quien juega, cuando Kavan se pone de pie levantándome rápido. —¡Tenemos que irnos! —brama mi padre. —¡Everly! Grita Dominic y enseguida se suelta una se
KAVAN La impaciencia me mata, no dejo de mirar por la ventana para divisar su llegada, ahora que las cosas han vuelto un poco a la normalidad, es justo mover las piezas del tablero a mi favor. Dominic ha llegado demasiado lejos, luego de provocar mi accidente en la carretera, entré a un coma, mi madre creyó, al igual que todos, que no saldría con vida. Lo cierto es que no podía quedarme dormido, no sabiendo el peligro al que ha sometido a Everly. León Verne me ha contado que perdió al bebé y que le ha aventado una sarta de mentiras sobre nosotros. Bueno, esto se arregla hoy, porque ya estoy cansado de estar alejado de la mujer que amo y deseo, de permanecer escondido bajo las sombras de mi hermano menor. Tamborileo los dedos, esconderse de Dominic no es fácil hemos tenido que comprar un montón de gente por su silencio, Zaid tiene varias cuentas fantasma de
EVERLY Siento el calor del sol sobre mi rostro mientras lo húmedo del pasto se filtra por mis ropas llegando hasta mi piel, es refrescante, respiro hondo, intento recordar quién soy, de dónde vengo, y qué es lo que hago aquí, sin embargo, las respuestas no llegan, han pasado tres meses en los que sigo siendo una hoja en blanco, Dominic hace todo lo posible por ayudarme. Me ha dicho que soy Everly Hilton, hija de un magnate; Zaid, quien fue asesinado por un tal Kavan Griffin, soy heredera de un gran imperio, también me han venido a visitar algunas personas que dicen ser mis amigos; Emma Stagen, una rubia de ojos verdes que me sonríe cada que le ve, viene acompañada de otro chico, es apuesto, León Verne; un hombre castaño de ojos de un azul menos intenso que el mío. Son buenas personas, pero he notado que cuando Dominic está cerca de ell







