Compartilhar

Capítulo 4

last update Data de publicação: 2024-07-31 22:57:42

Samantha

Me despierto algo desubicada, ¿en dónde estoy? Intento levantarme, pero unos brazos alrededor de mi cintura me lo impiden.

¿Con quién dormí anoche?

¿Será Luke?

Giro para ver a la persona que está a mi lado y abro los ojos con sorpresa al ver a Edward.

¿Acaso dormí con él?

Mi mente trata de recuperar los recuerdos de la noche anterior. La discoteca, la preocupación de Edward, el café, y finalmente, caer rendida en su cama. Miro su rostro relajado, sus facciones más suaves y pacíficas mientras duerme.

Intento moverme de nuevo, pero él me sostiene firmemente. Me quedo quieta por un momento, tratando de procesar todo. El calor de su cuerpo es reconfortante, pero a la vez, la situación me parece surrealista.

—Edward —susurro, tratando de despertarlo sin alarmarlo.

Mi celular comienza a sonar, rompiendo el silencio de la habitación. Lo agarro rápidamente, tratando de no despertar a Edward. Es Luke.

—Hola, Luke —susurro, saliendo de la habitación para no hacer ruido.

—Hola, amor. ¿Cómo estás? Pensé que te gustaría saber que hoy saldremos a desayunar con mi mamá —dice con entusiasmo.

Me detengo un momento para procesar sus palabras.

—Ah, claro. Eso suena bien —respondo, tratando de sonar lo más normal posible.

—Te recojo en una hora, ¿te parece?

—Sí, perfecto. Nos vemos en una hora —cierro la llamada y me quedo un momento en el pasillo, tratando de ordenar mis pensamientos.

Regreso a la habitación y veo a Edward aún dormido.

Cuelgo el celular y noto que Edward no me quita la mirada de encima.

—¿Quién era? —pregunta, su tono claramente molesto.

—Era mi novio. Necesito que me lleves a mi casa ahora mismo, por favor.

—¿No quieres seguir durmiendo? ¿O que te haga el desayuno? —ofrece, su tono suavizándose un poco.

—Voy a salir a desayunar con Luke y su mamá.

—¿Luke es tu novio? —pregunta, su expresión endureciéndose de nuevo.

—Sí, lo es —respondo, sintiendo el peso de su mirada.

Él se levanta de la cama y noto su espalda tonificada. Lleva puesto solo un pantalón de pijama, que, por cierto, lo hace ver extremadamente atractivo.

—¿Te gusta lo que ves? —dice, sorprendiéndome al girarse de repente.

—No te estoy viendo —respondo rápidamente, sintiendo el calor subir a mis mejillas.

Me levanto de la cama y voy al baño a ponerme mi ropa, y me pongo a pensar en qué dirían mis padres si se llegaran a enterar de lo que sucedió anoche. Porque obviamente no voy a llegar en el auto de Edward; él me va a dejar un poco antes y yo caminaré.

Nos montamos en el auto, y él comienza a decirme que no quiere dejarme caminar una cuadra porque algo malo me puede suceder, y yo digo que está exagerando.

—¿Te acuerdas de todo lo que pasó anoche? —se voltea a verme, sus ojos buscando los míos.

—No, ¿y tú?

—Sí, yo te cuidé —responde con una mezcla de seriedad y ternura en su voz.

No sé cómo preguntarle si nosotros tuvimos sexo o al menos nos besamos.

—¿Y nosotros...? —pregunto con nerviosismo.

—No hicimos nada, tranquila —dice Edward, y suelto un gran suspiro de alivio. —Eres la hija de unos de mis más grandes amigos, no podría hacer algo contigo.

Ahora no me siento aliviada, solo siento una gran decepción dentro de mí. Me quedo callada por el resto del camino y cuando llegamos al lugar acordado, dudo mucho en despedirme de él.

—¿Dije algo malo? —me toma del brazo antes de que me baje del auto.

Niego con la cabeza. —Gracias por traerme.

—Avísame cuándo entres a tu casa, ¿sí?

Me bajo del auto y comienzo a caminar hacia mi casa. Le había dicho a mi mamá que dormiría en casa de mis amigas y me dejó quedarme sin ningún problema.

—Buenos días —entro casi corriendo. —Saldré a desayunar con Luke y su mamá, debo darme un baño.

—¿Cómo te fue con Edward? —aparece mi papá.

Me quedo pasmada en la escalera. —¿Qué te dijo?

—Que te dejó en la discoteca, es todo.

—Está bien —sonrío forzadamente. —Voy a darme un baño.

Subo las escaleras rápidamente, con la mente aún revoloteando por la experiencia de la noche anterior. Necesito tiempo para procesarlo todo y poner mis pensamientos en orden antes de enfrentar el día.

Entro a mi baño y me ducho lo más rápido posible para no hacer esperar a Luke.

Miro mi armario y decido ponerme un pantalón bota campana, una blusa negra con escote de corazón y unos zapatos negros.

Bajo corriendo las escaleras y veo a mi mejor amigo en la sala, saludando a mis padres. Mi mamá siempre me ha dicho que Luke y yo seríamos una buena pareja. Prefiero ignorar sus comentarios.

—Hola, Luke —digo mientras beso su mejilla.

—Estás hermosa —sonríe. —Bueno, me llevaré a su hija por un rato.

—El tiempo que quieras —responde mi mamá, sonriendo. —Sé que está en buenas manos.

—Adiós, nos vemos.

Salimos de la casa y nos dirigimos al auto de Luke. Mientras nos acomodamos, no puedo evitar pensar en la diferencia entre estar con Luke y estar con Edward.

Nos montamos en el auto y me quedo pensando en si contarle lo que sucedió anoche, pero prefiero hacerlo de regreso a casa para no dañar el ambiente.

—¿Y tu mamá? —pregunto, volteando a verlo.

—Ya está yendo al restaurante. Es que madrugó a hacerse las uñas.

—¿Y a dónde vamos a ir?

—Es el restaurante de una de sus amigas —responde con una sonrisa.

—Aquí es —dice Luke, deteniendo el auto frente a una casa de color rosa.

—Es muy lindo —comento mientras me bajo del auto.

—Y la comida es deliciosa —asegura con una sonrisa.

Entramos al restaurante, y la madre de Luke sale a darme un abrazo en cuanto me ve. Siempre ha sido muy querida conmigo, probablemente porque Luke y yo pasábamos mucho tiempo juntos, ya sea en mi casa o en la suya. Con el tiempo, nuestras familias se hicieron cercanas y solíamos salir todos juntos.

—Estás hermosa —dice, analizándome —No parece que hubieran salido de fiesta anoche.

—Tú también te ves muy linda —respondo con una sonrisa.

Nos sentamos en una mesa y comienzo a leer el menú. Veo que venden unos huevos con queso cheddar y pido eso para mí. Luke pide lo mismo que yo y agrega unas tostadas francesas a su plato. La madre de Luke ordena unos huevos revueltos con galletas y un café.

—¿Qué tal va la escuela? —pregunta amablemente.

—Demasiado bien —respondo con felicidad —Dentro de tres meses es la graduación.

—Es verdad —Luke hace una mueca —Y yo aún no sé qué estudiar.

—Luke, tienes tiempo para eso —lo tranquilizo —Y ya te dije que mi papá puede darte trabajo en la empresa, solo si quieres. Yo también estaré ahí.

La madre de Luke asiente, apoyando mi idea. —Es una gran oportunidad, hijo. Podrías tomar un año sabático y trabajar, así te das tiempo para pensar bien qué es lo que quieres estudiar.

—Ese lado es bueno —dice Luke con una sonrisa—. No me imagino estudiando en otro país o algo así. Por ahora, aceptaré el trabajo en la empresa de tu papá y luego veré qué pasa.

—Gran idea, hijo —apoya su madre.

El desayuno llega y comemos en un silencio absoluto. Lo único que se escucha es la música suave del restaurante. La verdad, me gusta mucho este lugar; quizás invite a mi mamá a desayunar aquí en su cumpleaños.

Cuando terminamos, la madre de Luke se despide y se va en su auto.

—¿Qué quieres hacer? —me pregunta Luke.

—De hecho, quiero hablar contigo sobre anoche.

—¿Sobre qué?

Me quedo pensando un momento en cómo expresar lo que necesito decir.

—No dormí en mi casa, Luke —le digo, notando cómo frunce el ceño.

—¿Te fuiste con ese idiota?

—Luke, es que...

—¿Te acostaste con él? —pregunta, acercándose a mí.

—No, eso no —respondo con una mueca—. Estaba demasiado borracha y él me ofreció quedarme en su apartamento.

—Te podías haber quedado en mi casa, Sam.

—Lo siento —murmuro, mirando el suelo—. Sentí que debía contártelo.

—¿Quieres ir por un helado o te llevo a casa? —pregunta Luke.

—Vamos por helado —digo mientras me monto en el auto—. Mis padres se van de viaje. Podemos hacer una reunión en la piscina con nuestros amigos.

—Que no se repita lo de la última vez —advierte Luke.

—No volverá a pasar.

—Eso espero.

—Mi mamá fue muy clara: nada de fiestas en la casa —me quedo pensando—. No mencionó nada sobre la piscina.

—Sam —me advierte Luke.

—Una fiesta en la piscina sería genial. Además, podemos cobrar la entrada y hacer algo de dinero.

—Tú siempre eres tan inteligente.

—Por eso tengo mucho dinero ahorrado —respondo con una sonrisa.

Paramos en la tienda de helados y Luke me pide uno de chocolate con galletas, mi favorito. Comemos el helado en el auto, ya que afuera hace demasiado calor.

Unos minutos después, llegamos a mi casa. Le pregunto a Luke si quiere pasar, pero me dice que no, ya que quiere ir a su casa a descansar.

—Mamá, ya llegué —grito al entrar y cerrar la puerta.

—Tu mamá salió —responde mi papá al verme—. Mira quién vino a visitarnos.

—Edward —digo en voz baja al ver a Edward en la sala.

¿Será que le contó a mi papá lo de anoche? La inquietud se apodera de mí mientras me acerco a saludarlo.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • El Socio De Mi Padre    Epílogo

    Siento los besos de Edward en toda mi espalda. Sonrío un poco al tener esta deliciosa manera de despertar. Me acerco un poco a él y pongo mi trasero en su miembro, sintiendo como va creciendo cada vez más.—¿Me estás provocando, nena? —su voz suena más ronca de lo normal.—Tú empezaste —me defiendo.Pongo mi mano en su miembro y comienzo a acariciarlo por encima de la pijama. Sus ojos me ven con mucho deseo y sonrío por eso. Me hago encima de Edward y comienzo a mover mis caderas contra su miembro.—Qué duro estas, amor —muerdo su labio.Unos golpes suenan en la puerta y me bajo de inmediato para cubrirme con la cobija. Las voces de nuestros hijos se escuchan desde afuera de la puerta y niego con una sonrisa.—Yo quería sexo mañanero —Edward muerde el lóbulo de mi oreja.Me acomodo la pijama para abrirle la puerta a mis hijos. Sonrío al ver sus caritas brillantes de emoción, sus ojos reflejan la inocencia y la alegría de la infancia.—Mamá, papá —exclaman con entusiasmo mient

  • El Socio De Mi Padre    Capítulo 53

    **Capítulo Final - Narrado por Sam**El amanecer se cuela tímidamente a través de las cortinas, anunciando la llegada de un nuevo día. Los rayos del sol dorado acarician suavemente el rostro de Edward, quien duerme profundamente a mi lado, con una expresión de paz que rara vez tiene. Observo cómo su pecho sube y baja en un ritmo constante, y me permito unos momentos para admirarlo, sintiendo una oleada de amor y gratitud.Mi vida ha cambiado tanto desde que lo conocí. Cada momento, cada risa, cada lágrima compartida ha sido un ladrillo en la construcción de esta vida que ahora tenemos juntos. Y aunque han habido desafíos, el amor que compartimos siempre ha sido nuestro faro, guiándonos a través de las tormentas.Miro a la cuna de Louis, nuestro pequeño milagro, que duerme plácidamente, envuelto en su manta favorita. Ya ha pasado un año desde su llegada, y aunque el tiempo parece haberse desvanecido en un abrir y cerrar de ojos, las huellas de cada momento se han quedado grabadas en mi

  • El Socio De Mi Padre    Capítulo 52

    El sonido suave de la alarma me despierta, anunciando el inicio de un nuevo día. Me estiro en la cama y, al girar, veo a Sam todavía dormida, con Louis acurrucado en sus brazos. No puedo evitar sonreír al ver la tranquilidad en sus rostros, pero sé que tenemos un día importante por delante. Hoy, Louis recibirá sus primeras vacunas, y aunque sé que es algo necesario, no puedo evitar sentir una ligera inquietud en el estómago.Desactivo la alarma para que no despierte a Sam, y me levanto con cuidado para no hacer ruido. Me acerco a la cuna y preparo todo lo que necesitaremos para el día. Cuando termino, regreso a la cama y acaricio suavemente el cabello de Sam, inclinándome para darle un beso en la mejilla.—Amor, es hora de despertar —le susurro.Sam se remueve un poco antes de abrir los ojos, y una sonrisa suave aparece en sus labios al verme.—Buenos días —dice en un susurro, todavía medio dormida.—Buenos días —respondo, devolviéndole la sonrisa—. Hoy es el día de las vacunas para L

  • El Socio De Mi Padre    Capítulo 51

    Hemos regresado a casa después de unos días inolvidables en Santorini. Aunque nuestra boda fue todo lo que había soñado y más, el viaje de regreso nos deja completamente exhaustos. El clima cálido y la belleza de la isla ya quedaron atrás, y ahora estamos de vuelta en nuestra acogedora casa, rodeados por la familiaridad de nuestras propias paredes. Louis es el más cansado de todos. Duerme todo el vuelo, apenas se mueve en mis brazos mientras volamos de regreso. Su pequeño cuerpo está relajado, con sus puños cerrados cerca de su carita, y su respiración suave es lo único que rompe el silencio. Su paz hace que el vuelo se sienta un poco más corto, aunque todavía siento el cansancio profundo en mis huesos cuando finalmente aterrizamos. Edward y yo apenas intercambiamos palabras mientras tomamos nuestras maletas y nos dirigimos al auto. Ambos estamos demasiado agotados para conversar, y el simple hecho de pensar en desempacar se siente como una tarea monumental. Al menos tenemos un par

  • El Socio De Mi Padre    Capítulo 50

    Hoy es un día emocionante. Finalmente, saldremos a recorrer Santorini con nuestra familia. Mientras la ciudad empieza a despertarse bajo la luz dorada de la mañana, me preparo para un día lleno de exploraciones y momentos compartidos. Coloco a Louis en su cochecito, asegurándome de que esté cómodo y bien abrigado, antes de salir del hotel. Edward ya está listo, y junto con nuestros familiares, nos dirigimos a descubrir la belleza de esta isla.El primer destino es Oia, famoso por sus vistas panorámicas y sus calles estrechas y pintorescas. La carretera serpentea a lo largo de la costa, y cada vuelta revela una vista más impresionante que la anterior. Cuando llegamos, el sol brilla intensamente sobre las casas blancas encaladas y las cúpulas azules que caracterizan el paisaje.—¡Miren qué hermoso es todo esto! —exclama mi madre, maravillada por el entorno.—Es impresionante —responde Edward, tomándome de la mano y dándome un rápido beso en la mejilla—. No p

  • El Socio De Mi Padre    Capítulo 49

    Abro la puerta de la habitación donde me estoy preparando y me encuentro con Drake, quien tiene una expresión que mezcla diversión y seriedad, algo que raramente veo en él. Me toma del hombro y me da una palmada firme, un gesto que me reconforta un poco.—Vamos, Edward. Es ahora o nunca —dice con una sonrisa que trata de ocultar sus propios nervios.Caminamos juntos por los pasillos del hotel hacia el lugar donde se llevará a cabo la ceremonia. Todo está preparado para el gran momento. A lo lejos, puedo escuchar el murmullo de los invitados, el sonido del viento que se cuela por las ventanas, y el suave tintineo de la música que comienza a tocar, una melodía que me llena de emoción y ansiedad a partes iguales. El ambiente es electrizante, casi surrealista. El aire está cargado con la expectativa de lo que está por suceder.A medida que nos acercamos, siento que el corazón me late más rápido. Este no es un simple paso más en nuestra relación; es el paso definitivo. Sam y yo hemos pasad

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status