INICIAR SESIÓNAnís.
Después de que Dragos se comunica con alguien, se me acerca más y retrocedo un poco.
-No me tengas miedo, no te haré daño quiero quitarte esa cadena del cuello.
No se si confiar en él pero es mi mejor opción, hago mi cabello hacia un lado y me doy cuenta que lo tengo lleno de ramas y hojas, ha crecido bastante, no sé como no sé me enredo en las raíces de los árboles en el bosque, cuando los dedos de Dragos rosan mi cuello siento un escalofrío que recorre toda mi espalda pero no es una sensación que me desagrade al contrario quisiera sentir más de eso, me sorprende que de un fuerte tirón rompe el collar que presionaba mi cuello lo rompe como si fuera una simple rama seca de un árbol, no puedo evitar dar un suspiro y pasar mi mano por mi cuello al ya no tener el grillete.
-Tu cuello está un poco lastimado llamaré al médico para que lo revisen.
-No es necesario estaré bien.
Me alejo un poco de Dragos y lo miro a los ojos son tan bellos que podría verlos todo el día, me doy cuenta lo que estoy haciendo y volteo la mirada ya que es muy grosero mirar a alguien fijamente.
-Dragos solo pude hacer esto.
-No importa Fenrir se te agradece.
Escuchó la voz de aquel hombre que miré en el sótano, es alto y muy moreno, tiene el cabello negro ondulado y ojos color café, trae en la mano algo que apenas reconozco es un plato con un pan y otras cosas más, se lo da Dragos.
-Gracias Fenrir te presento Anís.
-Es un gusto Anís.
Solo asiento con la cabeza se sientan en las escaleras de la casa Dragos me extiende el plato con el pan y los otras cosas, lo miro extrañado nunca había visto ese tipo de platillo.
-Es un sándwich has comido uno antes.
-No jamás, de qué está hecho.
-Tiene pan, lechuga y jamón, el jamón está hecho de carne.
Tomo lo que me dijo que se llama a sándwich lo miro un poco antes de morderlo, el pan es suave y esponjoso no es como lo recuerdo, el sabor de el jamón es salado pero rico, no puedo contener mi cuerpo y comienzo a comer el sándwich como si fuera lo primero que como en mi vida y en verdad creo que es mi primer alimento fresco que me dan desde hace siglos, termino de comer y me doy cuenta que los dos hombres se me quedan viendo, limpio mi boca y desvío la mirada.
-Disculpa.
-Si quieres Fenrir te puede preparar otro.
-No es mucha molestia.
-No Anís esta vez te traeré otros 2 y un vaso de agua para qué pases el sándwich.
Fenrir se retira y me siento observado a lo lejos veo de reojo que hay más hombres supongo que es el resto de la manada de Dragos.
-Anís cuánto tiempo llevas ahí abajo.
-No lo sé, la última vez que mire alguna fecha fue 1360.
Dragos abre mucho los ojos y su mandíbula cae ligeramente, sacude la cabeza un par de veces y alza las manos como si estuviera defendiendo de algo.
-Anís me estás diciendo que has estado allá abajo todo este tiempo y te has mantenido con vida.
-Sí que año es este.
-2022 cómo pudiste sobrevivir tanto tiempo.
-No lo sé.
Mi cerebro no puede procesar esto acaso me pase todos estos años dormida pero eso explicaría porque mis poderes están tan débil y mi cuerpo ha cambiado tanto pero no comprendo como no me morí y mi cuerpo se descompuso con el tiempo, es cuando recuerdo lo que me hace falta y pongo mi mano en mi pecho, no siento pulso alguno debo de encontrarlo antes que sepan usarlo.
-Anís porque dices que te utilizaron.
-El alfa de la manada en aquel tiempo tenía problemas con vampiros buscaba una solución y alguien le contó sobre las brujas elementales somos seres de la naturaleza que podemos controlar un elemento a nuestra voluntad sea aire, agua, tierra fuego, yo puedo controlar el hielo, el alfa fue a nuestro clan robó algo muy preciado para mí y me dio la opción de venir con él y dejar vivir a mi familia o de matarlos enfrente de mí y después matarme a mí.
Al recordar lo que pasó con mi familia un pesar se apodera de mi cuerpo, el día que me separaron de mi familia, el rostro de mis hermanos al partir y el llanto de mi madre regresaron a mi memoria y siento como los ojos me pican pasó una mano por mí mejilla limpiando una lágrima que se ha derramado sin mi permiso.
-Lo siento mucho no te quise hacer sentir mal, entonces te trajo a ti para librarse de los vampiros y después te encerró en el sótano.
-Así es descansé todo este tiempo hasta que tú viniste a rescatarme de ese señor.
Miro a Dragos a los ojos y siento un calor en mi pecho que jamás avía sentido antes.
-Aquí están los otros.
Volteo y Fenrir trae el plato con más sándwiches y un vaso en la mano esta vez me los da y los tomo sin miedo comienzo comerlos un poco más tranquilo y me extiende un vaso con un líquido que parece jugo de naranja, lo vuelo antes de probarlo y su sabor es igual que la naranja natural, apagar la sed de mi garganta.
-Bueno Anís eres libre el alfa de esta manada al saber de nuestra invasión el muy cobarde huyó, algunos de mis lobos lo persiguieron hasta que se fue del territorio.
Al escuchar esas palabras es mi deseo más fuerte de mi ser pero sé que no estaré completa hasta recuperar mi corazón, sé que no está en la casa ya que no puedo sentirlo por ningún lado, tal vez el alfa actual se lo llevó consigo pero por qué si estaban bajo ataque no me despertó y me utilizo como sus ancestros, siento la mano de Dragos en mi hombro y lo miro a la cara su mirada ase que mis mejillas ardan y no sé por qué.
-Anis te quiero hacer una invitación a mi territorio allí te podré ayudar en lo que pueda para que te adaptes a este tiempo.
-Necesito buscar al alfa que se a escapado debo de hablar con el y que harás con esta casa.
-La mandaré a demoler, no necesito una casa más, por qué te la quieres quedar.
-No, te ayudaré.
Volteo a ver la casa y dejo salí mi magia por una de mis piernas y la dirijo a la casa, also mi mano al cielo y haco que inmensos pedasos de hielo salgan de la tierra destruyendo la casa por completo.
-Bueno ahora no me queda la menor duda de que eres una bruja.
Volteo a ver a Dragos y le doy una sonrisa, no recuerdo cuando fue la última vez que sonreí, Dragos se dirige al bosque y se detiene para verme a la cara me extiende una mano en seña de que lo siga, no sé si debo de seguirlos pero son mi mejor opción por ahora pero debo de invocar a otso, los sigo por el bosque pero no pensé que fuera una distancia tan grande mis piernas ya se cansaron y me tiemblan, ase mucho que no asia tanto ejercicio me detengo y me apoyo en un árbol.
Dragos.Veo con horror y muchos desesperas cómo Anis comienza a cerrar los ojos, comienzo a mover su cuerpo y a gritar su nombre en un intento estúpido e inútil por hacerla despertar por devolverle la vida.-Anís por favor amor no me puedes dejar, prometiste que jamás me dejarías.La abrazo fuertemente a mi pecho y las lágrimas comienzan a derramarse por mi rostro, no me importa que me vean he perdido al ser vivo más importante para mí, lo único que me hace levantarme por las mañanas el aliento en mis pulmones la sangre en mi corazón, mi lobo se retuerce de dolor dentro de mí y comienzo a sentir mucho frío, Anís sacrifico su vida por esta manada pero yo moriré sin ella.-No tenemos mucho tiempo si no te apartas no podre hacer mi trabajo.Escuchó la voz de otso y lo miro parado frente a mí en su forma humana siento mucha rabia he irá ya que siempre dijo que la protegería y el muy maldito hasta ahorita aparece.-Eres un maldito mentiroso, embustero dijiste que la protegerías y que resg
Anís.La noticia de que acepte el anillo que Dragos medio voló como pólvora en la manada su mamá estaba tan feliz que quería ya organizar una boda pero Dragos le explico cómo funcionaba nuestra relación se decepcionó un poco ya que cómo Dragós me ha dicho le emociona mucho las bodas pero dijo que estaba de todos modos complacida con que sus hijos hayan encontrado a su pareja y que pasen el resto de su vida felices qué está muy ansiosa por conocer a sus nietos, esa parte me pone un poco nervioso ya que en realidad no sé si estoy lista para tener hijos y tampoco no sé qué hijos iré a tener serán hombres lobo, brujas o humanos ya que todo puede pasar en esta vida, pasaron tres días y la fiesta para celebrar el compromiso de Elena llega para eso todos hemos ido a la casa principal de la manada que tiene un jardín más grande para celebrar la feliz fecha, todos están un poco nerviosos y alarmados arreglando todo pero extrañamente yo estoy tranquila sentada en una silla de la habitación vi
Anís.Los rayos del sol golpean mi rostro, abro ligeramente los ojos y me sorprende encontrarme sola en la cama, me intento sentar pero todo el cuerpo me duele y un quejido sale de mi boca y miro como Dragos sale del baño-Buenos días amor, cómo te sientes.-Me duele todo el cuerpo Dragos.-Lo siento es que creo que antenoche entre en celo pasa una vez al año después de encuentrar a nuestra pareja, es un frenesí y un apetito sexual demasiado exagerado es solo para asegurarse de que la pareja quede preñada.Miro con gran impresión a Dragos por lo que me ha dicho, inventó dejarme embarazada, siento que mi cerebro se ha apagado, no puedo coordinar palabra alguna hasta que pongo un poco de orden en mi cerebro y solo puedo pronunciar una palabra.-¡Que -Sí verás esto pasa solo una vez al año máximo 2 y..Also la mano en un intento de que se detenga, esa parte ya la e entendido pero como que no me quedó claro lo otro.-Ya entendí eso lo que quiero saber es porque no me dijiste, no me cons
Anís. Otso me deja en esta habitación privada y me recargo en el sillón para que se me baje el mareó que me a dado las bebidas, me sorprendo al escuchar musica sonar en la habitación detrás de las cortinas sale un hombre en pantalones de cuero, un arnés en el pecho y un antifaz comienza a bailar al ritmo de la música de una forma seductora, al ver sus movimientos la temperatura de mi cuerpo sube, desvío la mirada con vergüenza por estás viendo a otro hombre que no sea Dragos aunque algo de el me lo recuerda, me intento levantar para salir de aquí pero el hombre baja del escenario y me impide que me levanté, lo veo con molestia y al verlo directamente a los ojos me doy cuenta que es Dragos, casi se me sale el alma del cuerpo por la impresión. -Dragos que está asiendo. -No digas nada y solo disfruta amor. Me vuelvo a sentar y no puedo dejar de ver a Dragos que se mueve frente a mi, ya no puedo mantener mis manos quietas y me vuelvo atrevida al darle una palmada en el trasero, Dragos
Anís. Dragos me dijo que otso daría un paseo que duraría algunos días, eso me pareció extraño ya que por lo general jamás se separa de mi más de un días y ya asé fue ase una semana, me preocupa que no valla a volver más se que eso es una locura pero todo puede pasar en esta vida, e mantenido mi mente un poco acupada ayudando a Elena con lo de su fiesta de compromiso, ella no quiso esperar más para comprometerse con Ramón, a Dragos casi le da un infartó cuando Ramón le pidió la mano de su hermana en matrimonio pero gracias a mi intervención no lo mato solo entreno con el durante un día, hoy estoy sentada en el jardín tomando un poco de aire fresco viendo como el sol se oculta detras de la montaña. -Amor no te vas alistar para la despedida de soltera. Escucho la vos de Dragos que me habla desde el pórtico de la casa me levanto y voy con el fingiendo una sonrisa ya que sigo preocupada por otso. -Sí Dragos solo estoy viendo los últimos rayos de sol. -Bueno el sol ya se metió y confío
Anís.Después del baño con Dragos bajamos a desayunar a su madre le dio mucho gusto verlo ya más activo y con mejor estado de salud, durante todo el desayuno no pude pensar en otra cosa más que en una forma de darle más fuerza y poder a Otso para que detecte mi corazón a pesar de los cristales de neblina qué tiene actualmente, me pierdo en mis pensamientos que cada vez me perturba más al transcurrir el día hasta que siento que alguien pone una mano sobre mi hombro y me hace saltar de la impresión, volteo y es Dragos que me mira con preocupación.-Anís te dije que puedo sentir cómo te sientes y no tengo que preguntarte, dime qué pasa por tu mente amor mío.-Es con respecto a lo de otso, sé que no está a discusión lo de darle de mi carne a otso para que tenga más poder pero se me asé algo injusto que él halla perdido casi todos sus poderes por elegir ser mi guía espiritual y ahora me nos puede dar la solución a este problema y no puedo darle un solo dedo, me siento impotente.-Anís tran







