分享

Capítulo 130

作者: Blanca Estelar
María vio alejarse el carro y tuvo que hacer un enorme esfuerzo para no ponerse a gritar insultos frente al edificio.

Cuando se calmó, empezó a sentir miedo por lo que acababa de pasar.

Después de escucharla, David la había mirado con un odio que la hizo pensar que podía matarla.

Aunque lo hiciera, la familia García tendría mil maneras de encubrirlo.

Todavía no podía romper con ellos por completo.

Al menos, hasta lograr que se revisara el caso de Julio, tenía que evitar que el conflicto llegara
在 APP 繼續免費閱讀本書
掃碼下載 APP
已鎖定章節

最新章節

  • El precio de abandonarme   Capítulo 130

    María vio alejarse el carro y tuvo que hacer un enorme esfuerzo para no ponerse a gritar insultos frente al edificio.Cuando se calmó, empezó a sentir miedo por lo que acababa de pasar.Después de escucharla, David la había mirado con un odio que la hizo pensar que podía matarla.Aunque lo hiciera, la familia García tendría mil maneras de encubrirlo.Todavía no podía romper con ellos por completo.Al menos, hasta lograr que se revisara el caso de Julio, tenía que evitar que el conflicto llegara demasiado lejos.Por ahora, tanto el poder como la opinión pública estarían del lado de la familia García.Ella era demasiado débil.Al pensarlo así, perder un traje dejó de parecerle tan importante.Se dio la vuelta y subió.No vio que, en cuanto se marchó, Laura salió del acceso al edificio de al lado.Desde lejos había visto la obsesión de David por María.Él nunca había mostrado algo así por ella.De no haberlo salvado, jamás habría recibido aquel trato especial.El problema era que nunca lo

  • El precio de abandonarme   Capítulo 129

    David respondió con frialdad:—Me alegra que lo entiendas.A María le dieron ganas de reír.¿Tan valiosa e importante era su atención?Después de todo lo ocurrido ese día, no le molestaba hablarle con más dureza.—David, admito que antes te quería mucho. Eso no significa que vaya a aceptar a un hombre que me traicionó, mucho menos que esté dispuesta a ser tu amante. Aunque recuperes la memoria, no voy a volver contigo. ¿Necesitas que te lo diga más claro?Era imposible que no lo entendiera.En cuanto comprendió, David la miró con dureza y le apretó más el brazo.—Si no vas a estar conmigo, ¿con quién? ¿Con el hombre que te llevó hoy? ¿A eso le llamas amor?¡No podía ser!Solo imaginarla con otro le encendía una rabia imposible de contener.¿Tan pronto quería empezar otra relación?¿Tan poco había significado para ella lo que tuvieron?A David se le marcaron las venas del cuello. Acostumbrado a pensar solo en sí mismo, perdió el control.La miraba con una sola idea en la cabeza: si se

  • El precio de abandonarme   Capítulo 128

    María la tomó enseguida, sin ninguna pena.De no haber sido por David, Laura no habría arruinado el vestido de Adriana.Era justo que lo repusiera.Mientras ella abría la bolsa, David habló:—Llama al hospital psiquiátrico para que vuelvan a ponerme en la lista. La próxima vez te acompaño a ver a Julio. Puedes llevar ese vestido. Seguro le va a dar mucho gusto.Su tono era una orden.Ni siquiera notó que María había palidecido.Ella levantó la prenda.—¿A esto le llamas igual?El color, el estampado y hasta el corte eran distintos. Lo único parecido era el largo.David no le dio importancia.—El color y el estampado se parecen. Con eso basta. El modelo que traes ya es muy viejo. Elegí uno más adecuado para ti.—Si fuera tan sencillo, ¿para qué me pondría el mismo vestido cada mes para ver a Julio?La mirada de David se endureció.No le gustaba que lo cuestionara.—¡Julio está loco! ¿Cómo va a acordarse del vestido que llevas? ¡Eso solo está en tu cabeza!A María le temblaron los labios

  • El precio de abandonarme   Capítulo 127

    Alex frunció el ceño.—Si de verdad quiere conquistar a María, no lo diga así. Mejor dígale que no quería darle falsas esperanzas.—¿No es lo mismo?Alex se frotó el entrecejo.¿De verdad iba a surgir algo entre esos dos?Arrancó el carro y se marchó.Apenas doblaron la esquina, otro carro se dirigió al conjunto de departamentos.***David no había encontrado a María al salir de Sastrería Elegancia.Primero llevó a Laura a su casa, pero estuvo inquieto todo el camino.¿María estaría de verdad con otro hombre?Después de pensarlo una y otra vez, decidió ir a verla.Recordó el vestido manchado y pasó a un centro comercial para comprarle otro.Les mostró una fotografía a las vendedoras.El gerente respondió, incómodo:—Señor David, tenemos varios modelos parecidos, pero esa tela parece hecha por encargo. No la manejamos.David bebió un poco de agua.—Si no la tienes, consíguela. ¿También tengo que enseñarte a hacer tu trabajo?El gerente asintió.Después de varias gestiones, logró averigu

  • El precio de abandonarme   Capítulo 126

    María fingió no notar la mirada de Héctor y se quitó el saco, dejando a la vista el vestido manchado de vino.—Ramiro, ¿puedes hacer otro vestido idéntico a este?Él se acercó para examinarlo.—Es el que Julio mandó a hacer para Adriana, ¿verdad? Esa tela ya no se consigue.—¿No podrías conseguir más? Puedo pagarte un poco más.Ramiro respondió con pesar:—No es que no quiera ayudarte. La tela la suministraba exclusivamente su diseñador y solo podíamos comprársela a él. Murió por un problema del corazón hace dos años y dejaron de producirla. Aunque quisiera, ya no puedo conseguirla.María no quiso ponerlo en una situación difícil.—Entiendo. Voy a intentar lavarlo otra vez.Ramiro miró el vestido y recordó todo lo que le había pasado a la familia Fernández.Conocía sus dificultades.Conocía a Julio y a Adriana desde hacía tantos años que no podía creer que él hubiera matado a alguien.Suspiró.—Es una tela muy difícil de lavar. Con esas manchas de vino, no va a volver a quedar igual. ¿

  • El precio de abandonarme   Capítulo 125

    David se dio la vuelta y se acercó a Ramiro.—¿A qué vino María?Su expresión sombría dejaba claro que no sería fácil engañarlo.Ramiro se acomodó los lentes.—A recoger un traje que había encargado.David soltó una risita.Por las fechas, tenía que ser para él.Lo sabía. María había dicho todo aquello en el hospital psiquiátrico porque estaba enojada. Fingía que él no le importaba, pero seguía sin poder dejarlo ir.Recordó lo ocurrido ese día. Quizá sí había sido demasiado duro con ella.Por alguna razón, en ese momento tenía muchas ganas de verla.Llevaban mucho tiempo sin hablar con calma.David volvió al presente y asintió hacia Ramiro.—Entendido. Puedes quedarte la ropa y seguir vendiéndola. Si me queda bien, mandaré que te llamen para que vengas a tomarme medidas a domicilio con regularidad.—Está bien.Ramiro no entendió del todo aquellas palabras. Solo sabía que había recibido el dinero y no tenía que entregar la ropa.David se dio la vuelta para salir.Laura no se resignó.—

更多章節
探索並免費閱讀 優質小說
GoodNovel APP 免費暢讀海量優秀小說,下載喜歡的書籍,隨時隨地閱讀。
在 APP 免費閱讀書籍
掃碼在 APP 閱讀
DMCA.com Protection Status