FAZER LOGINPor Evangelina
Llegó por fin el viernes y cuando me acerqué al sector en donde solía estar Sergio con sus amigos, no lo vi.
-Fue al baño.
Me dijo Fabián, uno de los chicos del grupo.
Estuve dando vueltas cerca del grupo y como tardaba decidí ir al baño de damas, no sabía porqué, pero tenía ganas a cada rato de hacer pis, creo que era psicológico, solo quería fijarme si por obra y gracia del señor, me había indispuesto.
Volví del baño y no vi a Sergio, tampoco veía a Ingrid, me pareció que había ido hacia el lado de los reservados con su novio.
Me dirijo hacia allá y cuando la veo en uno de los sillones, los que estaban a la vista, no los que solían usarse cuando tenías relaciones, esos estaban atrás, donde apenas llegaba la luz y había más espacio entre sillón y sillón, mi mirada se desvió hacía ese lugar…
No estaba segura, pero me pareció que allí estaba Sergio, besándose o teniendo relaciones con otra chica.
Mi corazón latía a mil…
Me acerqué hasta esa pareja, rogando equivocarme.
Ingrid me vio pasar y dejó de besarse con su novio, venía detrás mío, sin saber porque me dirigía sola, hacia esos reservados.
No me equivoqué…allí estaba él, y la chica, que tenía una pollera amplia…estaba sentada sobre él…
Estaban teniendo sexo.
Cuando él me vió, desvió la mirada y siguió en lo suyo.
Me acerqué furiosa.
-¡Pedazo de hijo de puta!
Le grité.
-¿Qué te pasa loca de m****a?
-Soy tu novia.
Le digo, dándome cuenta que para él nunca lo fuí.
-No, no lo sos.
La chica se acomodó la ropa y se sentó correctamente.
Él tenía su miembro al aire y se lo guardó enseguida.
-¡SOS UNA M****A!
Le grité furiosa.
Le di un cachetazo, donde descargué parte de mi odio.
La chica que estaba con él se había ido, no creyó cuando él le dijo que yo no era su novia.
Yo también me alejé de él, sin decirle que estaba embarazada.
Fui al baño, lloraba a mares, él no me consideraba su novia, a pesar que desde hacía más de tres meses que estábamos juntos y yo lo amaba.
Para mí era todo mi universo, hubiera caminado descalza sobre espinas, si él me lo pedía y era más o menos lo que estaba haciendo en ese momento.
Me hizo pedazos.
No podía callar mi llanto y no solo por el dolor de encontrarlo con otra, de palpar su traición, sino porque tenía a su hijo en mi vientre.
Si hubiera disimulado, si me hubiera pedido perdón…
Ni siquiera hizo eso, yo había caído en su red, me había convencido de tener relaciones sexuales…
Cuando se cansó de mí, me cambió por otra, ni siquiera tuvo la decencia de decir que nosotros ya no seguiríamos juntos.
A pesar de todo yo lo hubiera perdonado, si él me hubiera pedido perdón, pero me siguió humillando y me dijo que no teníamos nada.
Me clavó mil espadas en mi corazón.
Suspiro mirando a Ingrid.
Me dejé llevar por mis recuerdos y no tengo idea qué estaban hablando mi amiga y la mamá del nuevo chiquito del grado de mi hijo.
-Definitivamente es un colegio maravilloso, no me arrepiento, por ahora, de haberlos cambiado de institución.
Dijo Jimena.
Estarían hablando del colegio.
-Chicas, me voy, que mi niña sale en cinco minutos, gracias por permitirme unirme a ustedes.
-Bienvenida a bordo.
Le dije con una sonrisa.
Cuándo se fue nos quedamos charlando 10 minutos más con mi amiga y luego fuimos a buscar a nuestros niños.
Salieron bastante eufóricos.
Era toda una revolución para ellos, ya eran grandes, había quedado atrás el jardín de infantes, al menos así lo expresaron y creo que tenía que ver con lo que habían hablado con la docente.
Al llegar a casa nos estaba esperando mi ex marido.
Mis hijos saltaron sobre él.
Debo decir que si bien lo extrañaban mucho, sobre todo por las noches, él no dejaba de verlos casi todos los días.
Nosotros nos seguíamos llevando bien.
Creo que la única vez que discutimos fue cuándo decidimos separarnos, toda esa semana fue catastrófica.
Muchas veces me da la sensación que está arrepentido, pero nunca me dijo que quería volver, a lo mejor su orgullo no le permitía regresar.
Él sabía perfectamente que yo tenía en claro que me había sido infiel, a pesar de todo el amor que siempre juró tenerme.
No sé si sigue saliendo con la mujer por la cual nos separamos.
Hacía dos semanas que teníamos que hablar sobre los papeles de divorcio y ambos estamos postergando hablar del tema.
Supongo que es doloroso para los dos.
Es que en ese momento creí que a pesar de no amarlo con locura, lo quería muchísimo y sobre todo, lo respetaba.
Mi cariño por él era inmenso.
También le estaba agradecida, aunque no sé si esa era la palabra.
De todos modos, hace meses que todo cambió.
Él decidió separarse.
Al principio fueron muchas las excusas, es que comenzó a llegar tarde, a tener partidos de fútbol con amigos imaginarios o reuniones de trabajo que eran inventadas.
Creo que todo comenzó cuando decidimos comprar la casa quinta en donde vivimos con hijos.
No estamos alejados, es otro sector del barrio, donde todas las casas son enormes, más bien sus terrenos lo son.
Yo trabaja en la administración de un shopping bastante importante, pero perdió un juicio, ya que el terreno en donde se hallaba no era de su propiedad, creo que había sido expropiado en cierta época oscura de nuestro país y luego de tres décadas, volvió a sus antiguos propietarios, que era una entidad importante.
El tema es que hacía casi 10 años que yo trabajaba allí y al ser despedida, por la categoría y la antigüedad que tenía, cobré una excelente indemnización, como la mayoría de los empleados eligieron hacerles juicio, a los que nos fuimos por nuestra voluntad, nos duplicaron la indemnización.
Yo no lo pensé dos veces.
Era una pequeña fortuna lo que tuve en mis manos.
Fue allí cuando compramos la casa quinta.
Era bastante grande, con piscina, vestidores, una cancha de fútbol cinco y una de básquet, no profesional, se entiende, aparte tenía un quincho enorme.
La vivienda estaba apta para mudarse inmediatamente.
De todos modos cuando la compramos decidimos hacerlo como una inversión, a mí se me ocurrió que podíamos alquilarla para eventos.
Hicimos unas reformas y comenzamos a alquilarla, no el sector de la casa, que hasta tenía otra entrada, inclusive la entrada era por otra calle.
El predio era un cuarto de manzana, o tal vez un poco más.
Estaba ubicada en una esquina y llegaba por ambos lados pasando la mitad de cuadra.
El acceso para llegar allí era inmejorable.
Compramos muebles, vajillas y todo lo necesario para brindar un excelente servicio y se transformó en un lugar de eventos bastante solicitado.
Mi ex marido es ingeniero en sistemas y en realidad yo ni siquiera hubiese tenido la necesidad de trabajar, pero no me iba a quedar cruzada de brazos en mi casa.
Pronto, los viernes, sábados y domingos teníamos que trasladarnos a la quinta porque estaba alquilada, aunque contábamos con bastante personal para cubrir cada evento que allí se festejaba.
Comodidades en la casa había, muchas, solo que los niños cuándo estaba alquilado el predio, no podían mezclarse con la gente que asistía a dichos eventos, pero ese no era un problema.
La casa estaba aislada del resto del parque y nadie tenía acceso a ella.
Nosotros estábamos acostumbrados a cenar afuera y muchas veces dejamos eso de lado por estar al cuidado de los eventos.
Eso comenzó a desgastar nuestro matrimonio, o tal vez ya veníamos mal, no lo sé.
La quinta, del colegio de mis hijos estaba a 20 minutos de viaje en auto, no era tanto.
De todos modos, nosotros vivíamos en la casa que había sido de mis suegros, que estaba ubicada, también a unos 20 minutos del colegió, pero hacia el otro lado, es decir que de la quinta, vivíamos a 40 minutos en auto, no era una distancia muy larga.
La empresa en donde mi ex marido era uno de los gerentes, estaba un poco más lejos de la quinta, pero no más a una hora de viaje, siempre que el recorrido fuera en auto.
Un viernes, que había un evento, él me dijo que tenía una cena, que iba a casa, porque estaba cansado, ya que nosotros nos quedamos a dormir en la casa que estaba en la quinta.
Otro sábado me dijo que justo se encontraba con unos amigos a jugar un partido de fútbol, luego me llamó para decirme que se quedaba a tomar unas cervezas con sus amigos y que por eso no quería manejar hasta la quinta.
Hasta allí todo bien.
Luego se hizo rutina cuando había un evento que él se quedara en casa.
Un día en que se suspendió un evento a último momento, volví con los niños a mi casa.
No le avisé nada, él me había dicho que se quedaba trabajando, cerrando un proyecto, que estaba cansado y que en cuanto terminara de trabajar, iba a casa.
Lo cierto es que esa noche, ya de madrugada, llegó cerca de las 4 de la madrugada, con olor a perfume de mujer.
Yo estaba levantada y muy preocupada.
No lo quise llamar por si estaba manejando, aunque le había dejado varios mensajes, pero habían pasado varias horas de lo normal cuando él llegó.
Se puso histérico cuando me vio.
Los niños dormían.
Discutimos por primera vez y terminó por confesar que estaba viendo a alguien.
Me dolió muchísimo.
Nunca esperé esa traición de él.
Es verdad que jamás llegué a delirar hasta morir, eso pensaba hasta que dejé de dormir todas las noches en sus brazos, pero eso no tenía nada que ver, éramos una familia.
Nunca habíamos tenido problemas en nuestro matrimonio.
Yo contaba con él como él lo hacía conmigo.
A mí nunca se me hubiera ocurrido serle infiel.
Fue cuando pretendió decirme que por estar solo, se le cruzó otra mujer.
No estaba solo, más bien buscó estarlo cuándo dejó acompañarme con respecto a los eventos de la quinta.
Yo confiaba plenamente en él.
Fue uno de los peores días de mi vida, ese día recordé mucho el día que fui a decirle al padre de Candela que estaba embarazada y lo encontré con otra.
Discutimos bastante durante unos días.
Hasta que decidí ir a vivir con mis hijos a la quinta y él se quedó a vivir en la que había sido la casa de sus padres.
Por Evangelina.En la mesa principal estábamos nosotros y sus padrinos con sus parejas e hijos, luego fue más fácil decidir otros temas.En la mesa de los adolescentes, había una silla rosa con dos parecidas a cada lado, una era para la homenajeada y otra para Nahiara, la otra para una de las chicas de su grupo que también era bastante amiga de ella.Mi hija estaba preciosa, su vestido era hermoso y el color del cabello le quedaba espectacular, realmente hacía juego con el vestido.Al recorrer las mesas para sacarse fotos con todas las personas, todos en nuestra mesa estuvieron pendientes cuando Candela se acercó a la mesa de Sergio, mi hermano no entendía porqué lo habíamos invitado, él no estaba para nada de acuerdo.Con Edgardo sabíamos que ellos no eran importantes para Candela, aunque suponíamos que el abuelo le inspiraba cierto cariño y realmente lo hicimos por nuestra hija.Cuando bailaron el vals, primero lo hizo con Edgardo, él estaba emocionado y se notaba que la adoraba.Lu
Por Evangelina.Está terminando el año y no puedo creer cómo cambiaron las cosas.Es que el año anterior había sido un desastre, la infidelidad de Edgardo me marcó y nuestras vidas eran caóticas, al menos yo sentía que cada día moría de dolor y de odio, sin comprender que había sucedido con el hombre maravilloso que por 13 años estuvo a mi lado de manera incondicional.No le pregunté nunca por ella y aunque Edgardo iba a la quinta prácticamente todos los días, nosotros, en un principio, apenas hablábamos y cuando todo parecía normal y charlabamos aparentemente sin rencores, no sabía que era de su vida íntima, no le hacía reproches pero sobre ese tema no hablábamos, no sabía que él la había dejado y aunque duró algunos meses esa relación, casi no se veían, todavía no entiendo bien qué pasó por la cabeza de Edgardo en ese momento.Cuando apareció Sergio en nuestras vidas, ya casi estábamos solucionando los problemas en nuestro matrimonio.A veces pienso que si hubiera aparecido en los m
Por EdgardoIsamu Nakamura era el presidente de la empresa y siempre me apreció muchísimo, se alegró de conocer a mi familia, nos quedamos tres días más en ese país, como invitados de honor en su mansión, no pudimos declinar la invitación.Él es un hombre honorable y leal, hace gala de los valores que inculcan allí desde siempre.La cultura japonesa es ancestral, está orientada hacia el mundo moderno, los templos son imponentes y los samuráis también lo son, pero la tecnología que surge en ese país es verdaderamente asombrosa.Leandro estaba maravillado, porque había juguetes que eran verdaderas computadoras, compramos muchos artefactos electrónicos para nosotros y para nuestros parientes y amigos.Cada vez que iba, yo solía comprar algo, pero está vez, me entusiasmé, contagiado por mi hijo, que estaba maravillado al ver tanta tecnología en juguetes.Me encanta compartir tiempo y actividades con mi pequeñoPor las preguntas que hace y por los intereses que demuestra, posiblemente si
Por SergioDecidí hablar sinceramente con mi padre, con respecto al beso que le di a Evangelina, total, fue solo un beso.-La otra vez vi a Evi en el colegio, aunque cada vez que me acercaba, ella se apartaba, la seguí y…no sabía porqué había estacionado en una calle sin tránsito, así que estacioné en esa cuadra y me acerqué, la besé…creyendo que terminaríamos en un hotel, apareció Edgardo, que cuando nos vió, ni se bajó del auto, Evangelina se puso como loca, me insultó y me dio un cachetazo que me dejó la cara marcada.-Recuerdo la marca que tenías.Dijo serio.-Él había llegado de viaje y la fue a buscar al colegio, y cuando llegó, vio que yo la seguí e hizo lo mismo, malinterpretó todo, a la noche, apareció en el gimnasio del colegio, los nenes tenían futbol, Candela saltó sobre él para saludarlo, me dolió que lo quiera.Le confieso, quiero que mi padre me entienda.-Ese día Jimena se enteró que Candela era mi hija, estábamos en el colegio, discutiendo los cinco.-¿Los cinco?-Es
Por EvelynEse señor le prestó demasiada atención a Candela, aunque fue mal educada con ellos, se dio cuenta que era por un motivo especial. -Sergio…Le dijo de manera amenazante.-Yo…no te preocupes, nada es perfecto, pero las cosas están acomodadas y en su lugar.-¿Es tu hija?Le preguntó la chica rubia que era igual a Candela.Eso lo escuchamos todos.-Sergio, no te saludé, es que te vi de lejos.Le dice Edgardo acercándose y lo saludó como si fueran grandes amigos, Juampi también lo hizo y mi hermano se acercó, cual mafioso, mirándolo sin decir una sola palabra.Vi la palidez en el rostro de Sergio y lo nerviosa que estaba Jimena.-Hola, muchachos.Dijo con una aparente sonrisa.Edgardo solo se acercó para amedrentarlo, no queremos más problemas.-No me contestaste.Insistió la chica, que al parecer era su hermana.-No quiero ser entrometido, si te referís a Candela, es mi hija y ustedes no tienen porqué acercarse a una menor de edad.Edgardo estaba serio y no pensaba perder tie
Por EdgardoSoy un hombre sencillo y así pretendo educar a mis hijos, pero eso no quiere decir que no me pueda imponer para lograr algo y esto es mucho más que un algo, es mi todo en la vida.Candela es mi hija, desde que estaba en la panza de su madre, yo le hablaba y aunque esa maldita noche, saqué ese tema a relucir, nunca la vi como la hija de Evangelina, era nuestra pequeña y eso estaba fuera de toda discusión.Candela estaba al lado mío y seguía mirándome con orgullo.Salieron los pequeños y llevé a casa a Leandro y a Pablito, por el camino compramos el almuerzo en un local de comida rápida.Candela pidió faltar al colegio, era uno de los días que tenía doble turno, yo se lo permití.-Gracias, papi, por defendernos así.No esperaba su agradecimiento, porque yo lo consideraba una obligación, si es que ellos decidían estar a mi lado.-Siempre voy a responder por ustedes, es mi deber y mi derecho, los amo.Le respondí.Llegamos a casa y a los pocos minutos llegó Ingrid con Juampi,







