Inicio / Hombre lobo / El trato con Lucifer / Capítulo 2: Un hombre lobo extraño

Compartir

Capítulo 2: Un hombre lobo extraño

Autor: Lala-Sula
last update Fecha de publicación: 2025-08-31 07:36:57

No sé cómo mi corazón puede con tantas cosas, en especial cuando mi cuerpo se siente extraño al igual que el lugar donde me encuentro. Apenas estoy despertando cuando algo me jala con fuerzas sentándome abruptamente.

— ¡¿Qué quieren ahora?! — grito enojada sabiendo que solo la familia Krauss puede actuar así conmigo.

— ¿Vas a gritarme de esta forma en mi propiedad? — pregunta una voz gruesa, oscura y bastante amenazante.

Con temor de que sea mi padre, abro los ojos, pero, me encuentro con un espécimen demasiado atractivo, aunque se muestra muy peligroso. Esos tatuajes en sus brazos tan fornidos, las armas en su pantalón y su mirada asesina, me dicen que debo ser muy cuidadosa o podría pasarlo mal.

— Usted…

— ¿Qué hacías en mis aguas?

— El mar no tiene dueño.

— Intenta pasarte de lista y terminarás flotando en el mar, pequeña. — me advierte él y no me quebranto, porque mis hermanos, mi madrastra y mi padre me han amenazado de una forma más terrorífica.

Él parece sorprendido, aunque no sé porque. Por eso, mientras él se encuentra en su asombro, yo miro a mi alrededor confirmando que no estoy en casa o por lo menos, no donde normalmente duermo.

— ¿Qué hago aquí? ¿Por qué tengo esta ropa y estoy seca si estaba en el mar? — pregunto preocupada.

— Olías a m****a, así que, no iba a traerte conmigo sin que te limpiaran como correspondía. — dice él con tanta frialdad y dureza que lo único que puedo hacer es reírme.

‘Ahora si puedo decir que estás loca.’ Dice Lía, mi espíritu lobo.

— ¿Soy alguien chistoso?

— Estaba escapando de la muerte, después me lancé a la muerte y por último, la acepté como mi única salida, aunque imploraba otra diferente. Por eso, no comprendo porque llegué hasta donde usted se encuentra.

— ¿De dónde eres?

— No tengo familia. — digo y él se acerca a mí con paso firme, pero, no me siento tan amenazada como lo sentía con mis hermanos o mi padre. Por eso, no retrocedo.

Su mirada es fría, podría decir que me triplica el tamaño, pero, ni sabiendo odas mis desventajas corporales, de armas y lugares, ha sido posible para mí temerle, porque en él veo confusión y no el odio que muchas veces ha intentado acabar conmigo mis hermanos o mi padre.

— ¿No vas a implorar porque no te mate?

— ¿Piensas matarme? — pregunto preocupada, aunque me esfuerzo por no notarlo.

‘Recuerda que no puedes doblegarte ni mostrar debilidad, Angela o será tu condena.’ Me dice Lía.

No sé qué cosas tengo a mi favor, ni mucho menos, si este hombre es mi salvación, pero, en comparación a los Krauss, este es el mejor lugar para mí.

— Aun lo estoy meditando.

— Si lo quisieras, lo habrías hecho en el mar cuando me desmayé y no te habrías tomado tantas molestias limpiándome y trayéndome a tu casa. — le respondo y él sonríe un poco complacido.

— Digamos que tienes suerte. — dice él sentándose nuevamente en su silla.

Suerte… ¿Cómo podría tener suerte si desde que tengo memoria he sido maltratada física, verbal, emocional y psicológicamente? Me han culpado por ser una hija ilegitima y me han pisoteado tanto que estar en casa de un extraño es mejor que regresar a la que se supone es mi hogar.

— Nunca he tenido eso.

— Para mí lo tienes, porque aún no te he matado. — dice él.

— ¿Por qué no me has matado?

— Bueno, parece que ya has tenido suficiente m****a en tu vida. — dice él señalando mi cuerpo y yo me cubro un poco al notar que el vestido que uso es sin mangas y por eso, puede ver varias de mis marcas.

‘Al menos no nos ha matado por compasión… si es que de verdad sabe que es esto.’ Me digo mentalmente.

— Eres una loba, ¿Por qué tienes tantas cicatrices?

— Tengo una habilidad. — susurro y él se muestra interesado, pero, yo prefiero callar, porque esa ha sido mi condena.

No me siento bien diciendo en lo único que soy buena, lo único agradable que mi familia me ha heredado y por la que he sido esclava.

— Si no me dices lo que pasa, lo averiguaré usando la violencia.

— Una de la que estoy acostumbrada.

— He sido condescendiente contigo porque parece que has tenido una vida de m****a, pero, no por eso, puedo ser paciente contigo, porque la paciencia es algo que no poseo. Así que, dime las cosas por las buenas o…

— Tengo la habilidad de sanar a las personas. — respondo antes que comience a golpearme.

‘Es mejor mantenerlo tranquilo.’ Me dice Lía mentalmente.

— ¿Qué dices? Tienes muchas heridas en tu cuerpo para que puedas sanar…

— Puedo sanar a las personas, pero, sus heridas se transfieren a mí. Además, aunque sano internamente, quedan cicatrices. Es por eso, que mi cuerpo está así. — respondo.

El hombre que tanto miedo causa entre los hombres lobos, asiente pensativamente para después acercarse a mí.

— ¿Tienes pensado volver con tu familia?

— Si eso es lo que tienes pensado, mátame y así nos ahorramos muchas cosas. — digo acostándome nuevamente y él me observa como si estuviera loca.

— Eres la única mujer que he traído a mi casa y no me suplica que la regrese a su hogar.

— No tengo hogar, señor alfa. Por eso, me encuentro mejor aquí.

— Hagamos un trato. Así, nos ayudamos mutuamente. — me dice él y yo no sé qué responder.

‘Estás en la casa de un alfa que tiene fama de ser el hombre lobo descendiente de los peores demonios existentes, cualquiera temería por su vida.’ Me dice Lía.

— ¿Piensa permitir que me quede aquí si lo ayudo con algo?

— No, no es tan simple, te ayudaré en lo que necesites si me das algo. — dice él y yo cubro mi cuerpo tanto como sea posible.

— Lo siento, pero, yo no soy ese tipo de chica. — digo de inmediato.

— No quiero tu cuerpo, así que, mantente tranquila. Solo quiero que me alquiles tu vientre. Quiero que concibas a mi hijo. — dice el alfa misterioso que con un solo movimiento fácilmente podría matarme.

‘¿Quién rayos hace una propuesta así a una mujer que apenas ha visto?’ me pregunto sin saber si esta es la oportunidad que la Diosa Luna me ha dado o un juego muy bizarro de mi loco destino.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • El trato con Lucifer   Capítulo 303: La sorpresa en la boda

    Josh me lleva casi volando en esa silla de ruedas, por lo que, cuando lanzan pétalos de rosas sobre nosotros como recién casados, pocos logran caer sobre mí, ya que, corremos hacia el auto que entró incluso en la parte donde solo estaba la escalera para llegar a la puerta.— Debemos irnos al hospital ahora mismo.— Ya he avisado de su llegada, no te preocupes. — dice Angelica aunque a los que debe decirle eso son a los alfas que me rodean.— Duele mucho.— Edward, ¿puedes hacer algo al respecto? — pregunta Josh desesperado.Pero, su negativa sin emitir un sonido me dice que no contaré con tan buena suerte y que por esa razón debo pasar por el terrible dolor de traer al mundo un hijo. El dolor apenas cesa por breves minutos, pero, cuando vuelve es extremadamente doloroso.Es un golpe fuerte que por mucho que recuerde las clases prenatales a las que asistí, nada me

  • El trato con Lucifer   Capítulo 302: La gran boda

    Horas despuésMientras yo me relajo sentada en una cómoda silla, todas las personas a cargo de mi matrimonio caminan de un lado a otro confirmando que todo está en su respectivo lugar. Aunque comprobado que todo está perfecto.— Creo que deberían calmarse un poco.— No podemos hacer cuando tenemos cuatro alfas presionando para que todo esté perfecto.— Y lo está. Ahora ayúdame a levantar, es momento de entrar a la capilla. — digo sabiendo que es bastante difícil para mí levantarme con la barriga tan abultada como la tengo.Varias chicas me ayudan a levantarme y cuando ya estoy caminando hacia la puerta alguien toca pidiendo el permiso para ingresar. Es entonces cuando veo a mi padre perfectamente vestido con una mirada tan fraternal, que sin duda me confirma que tomé una buena decisión al vincularme legalmente a su núcleo familiar.—

  • El trato con Lucifer   Capítulo 301: Estar feliz

    Llegamos al restaurante donde Josh ya camina de un lado al otro bastante estresado, cuando la realidad es que no ha pasado algo malo por lo cual estar así de angustiados.— ¿Qué pasa?— ¿Por qué no rentaste el restaurante completamente? — pregunta Josh con molestia hacia mi padre.‘Oh, una herida ha cicatrizado al decir padre y no sentir miedo.’ Me digo mentalmente.— Ella no necesita ser aislada, no hay peligro y lo bueno de la vida es disfrutar con otros aunque sean completos desconocidos.— Pero…— Quiero esto, se siente bien. — respondo y Josh cambia su hostilidad por algo pequeño para sonreír.Como la domadora de alfas que soy, él se calma y me sonríe para intentar agarrarme de nuevo, con el fin de llevarme a la mesa, pero, mis brazos están ocupados con mi hermana y mi padre.Así que, pasamos de largo m

  • El trato con Lucifer   Capítulo 300: La burla de su hija.

    Varios meses despuésAngelica corre de un lado al otro con los preparativos para las celebraciones, mientras su padre y yo firmamos los documentos que aunque pensé seriamente en no firmar, termino accediendo a algo que espero sea lo mejor.— Con esta firma, finalmente son padre e hija. — dice el notario y yo miro al hombre que me observa de la misma forma en que mira a Angelica.— Después de tanto pensarlo, finalmente somos padre e hija. Así que, si el señor Rosthwell se atreve a…— Prefiero cortarme un testículo a hacerle algo a mi esposa. Así que, por eso, no se preocupe, suegro.— Eso espero. — dice el hombre que ahora es legalmente mi padre.— Ya dejen de perder el tiempo y mejor vayamos a organizarnos para la boda. — dice Angelica tan impaciente como siempre.— ¿Por qué tienes guantes? No comprendo.— Es por si

  • El trato con Lucifer   Capítulo 299: Acampar juntos

    Solo en este momento todos se sorprenden, incluso Josh se sorprende porque seguramente no esperaba que me vengara de la mujer que tanto ame. Sin embargo, no puedo ser piadosa con quien ni siquiera siente remordimiento por lo que ha hecho.— No puedes…— Ahora, ya puedo decir que hiciste algo para reparar lo que dañaste, por lo que puedes irte, Lisa. Más nunca voy a anhelar verte o hablarte, porque a partir de hoy estás muerta para mí. — digo notando que es más de medianoche y que por eso, no es el mismo día en que confirmé mi embarazo.— Tú… me lo vas a pagar. — dice Lisa abalanzándose sobre mí, pero, todos se levantan e impiden que ella haga un solo movimiento.Angelica, la mira con desprecio, su exesposo, la tiene agarrada del brazo, Edward, entierra sus garras en el brazo, aunque Josh a liberado su habilidad, retrocede al ver que la tienen co

  • El trato con Lucifer   Capítulo 298: Dar una sorpresa de habilidad

    Josh me llena de muchos besos y yo puedo sentir en cada uno el amor que se expande en mí. Adicionalmente, puedo ver la felicidad de Angelica de una forma tan extrema que incluso llama a su padre para decirle las buenas noticias.Una que no me afecta compartir con él, porque incluso sin tener la misma sangre, siempre está pendiente de mí preguntándole a mi hermana y mi cuñado. Por lo que, puedo asegurar que la noticia de mi embarazo confirmada por la felicidad de mi esposo.Sin duda, mi familia se ha hecho más grande. Por lo que, no dudo en mirar a mi hermana y con una sonrisa pedirle.— Si es posible, dile que venga. También me gustaría celebrar la noticia con él. — susurro sonriente.— Padre, ¿lo escuchaste? Ven rápido, debemos tener una hermosa cena familiar.— Te aseguro que no les faltará algo. Los cuidaré de todo y…&mdas

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status