INICIAR SESIÓNHabían pasado unos días y todo estaba tranquilo, ese día por la tarde tenía consulta con el médico. Y todos esperaban que le dieran los resultados del sexo, los abuelos estaban ansiosos por conocer al fin si sería niña o niño. A ella le daba igual solo quería que naciera sano. Llegaron a una prestigiosa clínica, tuvieron que viajar hasta la ciudad ya que en Santorini no trabajaba el médico de cabecera de la familia.<
Los movimientos de Lester eran suaves, no quería lastimarla. Sujeta por la cintura guiaba el cuerpo de su chica, era muy estrecha por dentro y eso lo enloquecía más de lo que ya estaba. Busco los labios de su novia, tomando su mentón con las manos para mantenerla pegaba a su boca. Los gemidos de esta se hicieron más intensos, Lester la penetraba con más urgencia. Sus cuerpos sudaban a mares bajo el intenso resplandor del sol. El oleaje de la marea ayudaba bastante, le permitía llegar mucho más profundo en el interior de ella. Hasta que sintió como las paredes vaginales de Casiopea contraerse, dejando salir su lado salvaje. La chica gemía de placer. Subiendo y bajando rápidamente sobre su pene… aferro ambas manos sobre sus hombros mientras se corría sobre él. Lester pudo sentir como un líquido tibio decencia por su miembro. ¡Cielos! Era la gloria, ella lo era. No se pudo resistir más, termino por explotar vaciándose en el interior de su mujer. Propinándole las últimas
—No puedo creer que me convencieras de hacer esta locura a mitad de semana… sabes que tengo mucho trabajo Lester. Papá te asesinara.—Casi no te veo, Antoni te acapara toda. Es injusto mi amor.—Sabias en lo que te metías conmigo hace un año, no soy una chica fácil. Tengo muchas responsabilidades que no puedo delegar.—Pero también conmigo soy tu novio, preciosa. Necesito de tu compañía para variar.—Llevamos dos días en alta mal, mañana me tienes que regresar.—Es un trato. Sonríe.Se inclina sobre su novia quien se encontraba sentada en el enorme sofá blanco que poseía su yate. Ambos bebían champagne, y disfrutaban de una agradable tarde. Los chicos llevaban un año de novios, teniendo citas cada vez que Casiopea tenía tiempo.Pero Lester ya estaba cansado de tener que verla solo por algu
—Bien… muy bien. Le dice retrocediendo dos pasos.Lester se aleja de ella… Casiopea aplana los labios da la vuelta para marcharse a su casa. Debía ser más racional. No podía hacer lo mismo que había hecho Valery, su padre pasó años molesto porque se casó con un hombre demasiado mayor. Y ella repetía sus pasos, le agradaba Lester. ¿Qué pasaba con las mujeres de esa familia?Tres meses después…Casiopea llegaba a la casa de su hermana, quien ya había dado a luz a una hermosa niña llamada Estrella. La peli negra tomo la decisión de acompañar a su hermana por unas semanas así la ayudaría con el bebé. Y por otro lado descansaría de la empresa, aunque en esos meses no había visto a Lester. Ni se acercó por aquellos lados.—¡Estoy feliz de que estés aquí!&md
Ella sabía que debía moverse, salir corriendo o mejor aún empujarlo… pero sus malditas pernas no estaban obedeciéndola. Simplemente se quedó allí, permitiendo que Lester se acercara a ella tanto que sus rostros ya estaban solo a un pequeño suspiro de un beso.Este aspiro profundamente llenándose del aroma de Casiopea… cerro los ojos un momento para luego volverlos abrir.—Definitivamente me gustas… solo estaba esperando el momento en que te separaras de tu padre para tenerte solo para mí. Espero que esto no te moleste.Termina la última palabra para luego probar los labios inocentes de Casiopea… quien tiembla ante el contacto carnal de ese hombre. Era su primer beso, un beso real… el de un hombre adulto. La peli negra cerro los ojos, dejándose arrastras por esas emociones que comenzaban a surgir en su interior.Deslizo las manos por el cue
—Entonces la niña de la casa tiene coche propio. Ella se gira para ver a Lester subiendo las escaleras de la entrada del edificio.—¡Buenos días, señor Lester! ¿Qué lo trae por aquí? No recuerdo a mi padre decir que lo visitara con mucha frecuencia, de hecho hasta pensé que casi ni se pasaba por aquí. Responde dándose la vuelta para entrar en la empresa.—Bueno, no debes culparme por querer saber cómo marchan mis negocios. Responde siguiéndola muy de cerca.—Le confirmo que todo está muy bien, le recuerdo que mi padre sigue siendo el jefe. Apenas solo soy su asistente. No tiene por qué estar viviendo todos los días. Lo mira de reojo.Lo pilla medio sonreír… todo le causaba gracia a ese sujeto, y porque tenía la sensación que solo iba hasta la compañía cuando su padre no estaba. Ese
Casiopea tiro las carpetas sobre su escritorio, cuando de pronto una voz masculina y bastante ronca hablo. —Así que serás la nueva jefa. La chica miro a Lester parado en el marco de la puerta atraviado con su traje gris y ambas manos dentro de los bolsillos, era tan ególatra. —Si. Y espero que eso no es un problema para ti. —¿Por qué? ¿Porque eres mujer? yo no tengo problema por eso, lo único que me intranquiliza es que eres demasiado joven para que tu padre delegue todo su poder a ti. —Como ya te dijo mi papá, estaré lista para cuando llegue ese momento. Esta lo fulmina con la mirada. Lester amusga los ojos, luego los lleva a mirarla de abajo hacia arriba… ese día se había puesto una falda de corte alto conjuntamente con una blusa de chiffon color salmón. —Ya veremos si resultas no ser tan niña después de todo. La chica frunce el ceño pensando que ese sujeto era un pesado. Por desgracia era un accionista, aunque no estaba segu







