FAZER LOGINLARS«El Premio Nobel de Medicina 2032 se concede este año los daneses, Doctor Dagmar Reus Jantzen, a su Alteza, el Doctor Ulrik Till Jantzen, y a su Alteza, el Doctor Lars Rembrandt Arenberg de Hiraeth por el desarrollo de un tratamiento específico y especializado para el cáncer de páncreas y el desarrollo de una prueba de laboratorio para favorecer a su detección temprana».Estaba en casa de los padres de Ulrik cuando escuché eso. Todos nos habíamos reunido ahí, incluso mi madre y hermano, porque era un día importante.Sí. Unos meses atrás nuestra investigación de casi ocho años dio sus frutos, y tras muchos ensayos clínicos por fin estuvimos en posición de sacarlo, de sacar a la luz algo que bien podría calificar como la cosa más importante que había hecho y haría en mi vida profesional por el resto de mis días.Por supuesto, no estaba solo.Dagmar, Lars y yo estuvimos trabajando duro en esto por mucho tiempo. No nos rendimos a pesar de los problemas que surgieron, solo seguimos ad
LARSLa vida después de despertar de mi segundo coma fue… interesante.Tras pasar un tiempo hospitalizado, me dieron el alta, aunque debía seguir siendo tratado entre algodones, y tenía la persona perfecta a mi lado para eso.Ulrik era… especial. Se tomó una licencia indefinida para cuidarme hasta que estuviera bien, alegando que era su deber porque yo era su hombre, y terminamos en la casa de mi familia.Soren había comenzado a hacer terapia y todo parecía ir bien dentro de lo que tener a la mitad de tu familia en la cárcel y la sombra de la corrupción sobre tu cabeza podía.Pero en los últimos días me sentía bien. Ya podía caminar, comer con normalidad, hablar, moverme, y era magnífico; sin embargo, aún no podía subir a un avión, básicamente porque mi cerebro seguía delicado y la presión podría volármelo.A partir de ahora tendría que tomarme la vida con más calma.Gracias papá, gracias Elisse, gracias maldito Greifen.Era una mierda.Esa noche salí de la habitación tras darme una d
ULRIKPor fin, maldita sea, por fin me había casado.Cuando el juez dijo que estábamos casados, después de las firmas, de los testigos y toda esa mierda… solo después de eso me la creí.¡Estaba casado, joder! ¡Por fin!Por eso agarré a Lars, y sin importarme mis padrinos o los suyos, ni nadie más, le di uno de los mejores besos que había dado en mi vida.Había pasado tanto, tanto, y esto se sentía como acabar un largo capítulo y empezar una nueva vida. El camino estuvo accidentado, pero valió malditamente la pena.Ahora era oficialmente el Duque de Arenberg, ¿no era eso irónico? Ya que mi esposo era el Duque, yo también tenía derecho a ser llamado de esa forma según las leyes nada discriminatorias de Hiraeth.Dios mío, esa era la ironía más grande que podía pasarme. Por supuesto, nuestros hijos no seguirían con el legado, sino que serían los hijos de Soren, ya que las leyes eran claras en ese sentido.La próxima vez que viera a Niels definitivamente me burlaría de él.El viejo apenas
LARSLa vida siempre tiene formas misteriosas de desarrollarse.Cualquiera pensaría que después de todo el desastre seríamos felices por siempre, habría una boda y toda esa mierda con palomitas blancas surcando el cielo azul, un retrato de felicidad, ¿no?Pues nada más lejos de la realidad.Para empezar, todo a nuestro alrededor era un desastre, y nos tomó mucho tiempo arreglarlo.Desde aclarar el secuestro de mi madre, tratar con las autoridades, la recuperación de Soren, volver al trabajo y trabajar codo con codo con Ulrik para restaurar la reputación de Almen, esta vez no como una empresa matriz, sino como una subsidiaria de Frantid que, al final, en mi cumpleaños número treinta, Ulrik me terminó regalando.Sí, la sacamos juntos a flote y se convirtió en mía, aunque yo no la quería.No me juzguen, gracias a Almen conocí muchas cosas buenas e interesantes, pero ese no era mi destino, y tras hablarlo con Ulrik, él lo entendió.Al final, dividí mi propiedad de Almen entre mi madre y m
ELISSEEn un segundo estaba en aquel cuartucho, y un hombre desconocido me dio un golpe que lo hizo todo negro,Cuando desperté me encontraba en un lugar oscuro, en movimiento, pero no podía moverme. Era como si estuviera encerrada en algo pequeño, con las manos pegadas a mi cuerpo. Ni siquiera podía abrir los ojos ni gritar y, de nuevo, a los pocos segundos todo se sumió en la inconsciencia.En mi segundo despertar ya no estaba encerrada. Me encontraba en un sitio gris y frío, tenía mucho frío.Me levanté del suelo como pude, pero apenas dar dos pasos algo me llevó hacia atrás. Solo en ese momento contemplé mi propia desnudez, y me di cuenta de que dos grilletes me ataban a la pared.Miré alrededor: todo era gris, sin ventanas, solo una ventilación. Al otro lado había una pantalla grande y, apenas yo moverme, esta se encendió.De pronto, un sonido estridente me hizo llevarme las manos a los oídos, pero no cesó. Era como un chillido penetrante que me llegaba hasta la médula. Me apreté
ULRIKPara algunos culpables la muerte no era el peor castigo, sino la vida, una llena de dificultades, de dolor, de sufrimiento y de tribulaciones, y eso era lo que le daría a las dos personas responsables de todo este desastre.Bueno, eran cuatro, pero a uno no podía matarlo todavía, y con el otro estaba por divertirme.La muerte era demasiado fácil para gente como ellos.Tomé la mano de Lars y lo conduje con calma a una sala de pruebas.Tras abrirse la puerta, el cuarto se iluminó y aparecieron dos figuras. Uno de ellos era Niel, raquítico, desmejorado, pero con el mismo fuego de antaño en sus ojos; el otro era Frank, el desgraciado al que esta gente contrató para que ultrajara a Lars y a su madre. Ambos se hallaban atados a unas camas metálicas, y el último tenía una goma en los testículos que, a juzgar por el color de estos, comenzaba a hacer su trabajo.Una vez se le cayeran, haría que Niels se los comiera.Los dos estaban inconscientes, porque habíamos hecho algunos experimento







