Inicio / Romance / Esposa Forzada Del Rey Villano / Capítulo 05: ¡Cuatro años al carajo!

Compartir

Capítulo 05: ¡Cuatro años al carajo!

last update Fecha de publicación: 2024-11-08 05:03:30

Sus elegantes zapatillas, a juego con su vestido rojo, resonaban en los largos y solitarios pasillos del palacio Bushlako.

La Reina Serenia comenzó a apresurar sus pasos, sintiendo cómo cada latido de su corazón resonaba con una aguda desesperación.

"¡Me engañó!"

"¡Me engañó como a una estúpida! ¡Él no me hubiera matado cuando me capturó!, porque dijo que me necesita aún para no darle problemas con mi muerte…"

"Es por eso que ahora me tiene de Reina y no pone a su supuesto perfecto reemplazo de inmediato…"

"Sin embargo, eso no quita que aún pueda matar a nuestros hijo. Por eso lo utilizó a su favor…"

Pensó Serenia, que cada vez caminaba más y más rápido, hasta que… ¡Comenzó a correr!

Su corazón latía desenfrenado, y su mente se convertía en un caos de emociones conflictivas.

¡Le dolió!

Maldecía internamente, porque sabía que la crueldad de ese Rey le desgarraba el alma.

¡Lo intentó!

Los dioses eran testigos de su esfuerzo.

Intentó ser buena esposa, intentó encajar en el Reino, intentó cumplir las expectativas. Aunque empezó como un peligroso juego político, ella… SOÑÓ SER FELIZ.

¡¡Cuatro malditos años al carajo!!

Un bebé en medio de un conflicto matrimonial, uno que él veía como un posible candidato a sucesor que si perdía la vida, tampoco era gran problema; mientras que ella solo podía imaginarlo como su única felicidad.

Finalmente, Serenia detuvo sus pasos.

—¡AAAAAH! ¡MALDICIÓN! ¡MALDICIÓN! —gritó ella en su desahogo, maldiciendo una y otra vez su fracaso.

Recostando su espalda contra la fría pared del desolado pasillo, cubrió su rostro con sus manos enguantadas, llorando agónicamente, como si cada lágrima fuera un lamento por su triste destino.

Habiéndose casado a los dieciocho, llegó como una espía del Reino de Maita a Bushlak.

Un matrimonio arreglado, que inició por todo, menos amor de ambas partes.

Maita, un Reino que había caído en guerra y ya no existía. Sus padres, aunque aún vivos, eran demasiado mayores para hacer largos viajes y verla.

No tenía a nadie.

En Bushlak estaba sola con su bebé.

¿Y su hermano, el emperador de Gorian? Era un hombre aliado a Bushlak. No tomaría riesgos por su hermana, especialmente no por una mujer que no podía con un simple matrimonio.

Al menos, así lo vería alguien tan frívolo como ese emperador.

—¿Qué haré…? ¿Deberé esperar a su lado, hasta que ya no sea útil y… me mate? —susurró ella para sí misma, con la mirada perdida en los cristales de las largas ventanas al otro extremo del pasillo.

"No… Aún tengo tiempo…"

"Mi vida acabará cuando él complete su siguiente objetivo y conquiste el Reino de Ruster… Antes de eso… Puedo intentar algo…"

Pensó ella intentando darse ánimos.

Una noche ventosa y fría, el cielo nublado apenas permitía que la luna se filtrara.

Serenia exhaló, teniendo un sentimiento asfixiante… Tenía que hacer algo, intentar cualquier cosa.

……..

✧✧✧ Al día siguiente. ✧✧✧

—Su majestad. Es hora de despertar —anunció la voz fría de madame Cornelia.

La Reina Serenia, abrió los ojos lentamente, viendo su alrededor. Aún no podía hacerse a la idea.

Estaba durmiendo en la habitación de la Reina del palacio principal Bushlako.

Su costado izquierdo de la enorme cama, completamente vacío; su derecho, también…

Desde que su esposo la tomó para engendrar un hijo, hace un año, no había vuelto a tener intimidad con ella… ¿La tenía con otras mujeres?, muy probablemente… Al menos, así pensó Serenia.

Acostumbrada a no ver a su marido con frecuencia, la Reina se levantó y comenzó a lavarse.

—Las doncellas al cuidado del príncipe han llegado. Tiene que limpiarse bien y hacerse la extracción de la leche materna —le avisó Cornelia.

—Preferiría ver al príncipe, y amamantarlo yo misma, es mi bebé… —susurró Serenia, casi como una súplica.

Deseaba sostener entre sus brazos a ese pequeño y cálido bebé pelirrojo, darle pecho y cantarle su canción de cuna, mientras acariciaba dulcemente su cabecita.

Necesitaba esa conexión, porque solo en ese momento se sentía feliz. Solo cuando estaba con ese pequeño retoño, se sentía completa y huía de su realidad.

—Sabe que eso es imposible, su majestad Reina.

La voz de Cornelia resonó con frialdad en la amplia y glamurosa habitación, rompiendo un poco más el corazón de esa mujer extranjera, que sintió cómo las lágrimas comenzaban a deslizarse por sus mejillas, rápidamente limpió su rostro con las manos.

—En ese caso… ¿cuándo veré a mi bebé? —preguntó con su voz quebradiza.

—Aún están organizando la agenda del príncipe. Tiene que ser aprobada por su majestad el Rey. Él aceptará o rechazará las horas que se han añadido para usted a la semana.

—¿A la semana? —le preguntó Serenia confundida—. Es solo un bebé de tres meses. ¿Qué tanta agenda necesita?

—Más de la que usted imagina. Hay días que usted no verá al príncipe. Su majestad el glorioso Rey, quiere darle una crianza digna de un Bushlako. Para ello, un apego maternal o paternal, es impensable.

—¡No puede! ¡No puede hacerme…! —los gritos de Serenia se vieron cortados abruptamente, cuando recordó el pergamino que firmó y cómo cedió a la fuerza ante ese ministro.

Serenia sintió que perdía las fuerzas en sus piernas, a punto de caer, hasta que una doncella que ingresó a atenderla en su baño, corrió y la sostuvo del brazo.

—Su majestad la Reina, ¿se encuentra bien?

Serenia asintió lentamente.

Por supuesto que era una mentira. ¡No estaba nada bien! ¿Pero qué más podría hacer?

……….

Más tarde ese día, la Reina volvía de su obligada caminata para tomar aire fresco, cuando vio al ministro, Brandon, acercarse en compañía de algunos caballeros reales y… una mujer.

—Su majestad, Reina —la saludó fríamente ese hombre—. Esta señorita a mi lado es Lady Amaya Ruwer. A partir de este momento, será su doncella principal por órdenes del Rey.

Serenia observó detenidamente a la jovencita. Probablemente en sus dieciocho años, con un aspecto inocente, hermosos ojos celestes y largo cabello castaño claro.

—Es un gusto servirle, mi majestad Reina—sonó la aguda y dulce voz de la joven, mientras hacía una cordial reverencia.

El corazón de la Reina latía con incomodidad, recordando las palabras de su esposo.

«Ella será tu reemplazo.»

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Esposa Forzada Del Rey Villano    ♡ ESPECIAL #3 ♡ (ÚLTIMO ESPECIAL)

    ♡ ESPECIAL #3. ♡ TÍTULO: La respuesta que dolió. …..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿ >>> Amanda Lamparth: La primavera había cubierto el Ducado Lamparth de colores. Desde la terraza del ala principal podía ver los jardines llenos de flores, los senderos perfectamente cuidados y las fuentes brillando bajo la luz dorada de la tarde. Hacía tiempo que no permanecía tantos días seguidos en casa. Mi vida se había vuelto la capital imperial, los hospitales, las investigaciones médicas junto al Barón Alejandro Wextell que ya estaba bastante mayor, y los interminables pacientes que parecían aparecer justo cuando creía que podría descansar. Aun así, regresar siempre me hacía sentir aquella tranquilidad que ningún otro lugar conseguía darme. —Sigues mirando ese jardín como cuando tenías diez años —rió mi madre acercándose con una bandeja de té. —Porque sigue siendo el mismo jardín. —No, Amanda. Tú eres la que ya no es la misma. Rodé los ojos mientras tomaba una taza. —Mamá, po

  • Esposa Forzada Del Rey Villano    ♡ ESPECIAL #2 ♡

    ♡ ESPECIAL #2. ♡ TÍTULO: No puedes tener bebés. (1 año después del epílogo de Serenia, donde pasaron 5 años). …..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿….. ✧✧✧ Capital Imperial de Gorian. Edificio Médico Imperial. ✧✧✧ >>> Amanda Lamparth: Hay momentos en los que odio ser médica. No porque no ame la medicina. No porque no disfrute pasar horas estudiando libros imposibles o acompañar al Barón Alejandro Wextell en sus investigaciones. Tampoco porque me arrepienta de haber elegido este camino. Lo odio cuando no puedo ayudar. Cuando por más conocimientos, experiencia y esfuerzo que tenga, la respuesta sigue siendo la misma. Aquella mañana era uno de esos momentos. —Respira profundo —le pedí suavemente a Mariam mientras terminaba la revisión. La esposa del Gran Duque Imperial obedeció sin protestar. Su delicada figura permanecía sentada sobre la camilla mientras la luz de la mañana entraba por los altos ventanales del consultorio. Afuera los jardines del edificio médico l

  • Esposa Forzada Del Rey Villano    ♡ ESPECIAL #1 ♡

    ♡ ESPECIAL #1. ♡ TÍTULO: El amor del Duque Lamparth. …..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿…..✿….. >>> Yurina Lamparth: —No quería que tía Serenia se fuera tan pronto… —comentó mi hijo mayor, Leónidas, mientras me ayudaba a organizar las plantas medicinales en el invernadero. —Es la Reina de Bushlak —le expliqué, abriendo una caja que contenía frascos de vidrio con polvos de raíces peligrosas que debían ser manipulados con cuidado—. Es normal que necesite regresar con su pueblo. Además, ahí está Brendel, su bebé. Quizá en otra ocasión venga y así conocerás a tu primito. Vi cómo Leónidas se detuvo, sus ojos verdes fijos en mí. —¿Y por qué no vamos nosotros a visitarlos? La abuela y tú son Bushlakas, mamá —dijo, volviendo a concentrarse en acomodar las plantas en los estantes—. Me gustaría conocer. El mundo es grande, y aunque amo ayudarte con tus experimentos y las medicinas, ¿no está lleno de plantas que desconocemos? Quizá aprenda cosas nuevas de otros reinos menores al sur, y…

  • Esposa Forzada Del Rey Villano    ♡ EPÍLOGO ♡

    ✧✧✧ Cinco años después. ✧✧✧ El otoño se desplegaba con su esplendor en el Reino Bushlako. Las hojas de los árboles se transformaban en un espectáculo de amarillos, naranjas y rojos vibrantes, mientras el cielo se mantenía despejado y el aire se llenaba de un aroma a humedad que anunciaba el cambio de estación. Un jardín extenso rodeaba la antigua casona de campo, con un puente de piedra que cruzaba un río de aguas poco profundas pero de corriente intensa, arrastrando hojas de colores como si fueran tesoros en su viaje. —¡Mira! ¡Ahí va otra amarilla! —exclamó el príncipe Brendel, señalando con entusiasmo las hojas que danzaban en el agua. Su rostro, iluminado por una sonrisa inocente, reflejaba la alegría pura de la infancia, mientras sus ojos verdes brillaban con emoción. A su lado, Ariathy Arbar, la princesa de Ruster, con su cabello castaño largo y lacio, se sostenía de la baranda del puente, disfrutando del momento. —Son lindos colores, más esas, me encantan~ —respondió con u

  • Esposa Forzada Del Rey Villano    ♡ EL FINAL ♡

    ✧✧✧ Esa mañana en la majestuosa capital de Gorian. ✧✧✧ El imperio Gorianito, rodeado de lujos y belleza arquitectónica. Cuya historia enmarcaba a sus anteriores Reyes como inteligentes y guerreros estrategas, no era la excepción con el actual, quien había hecho del Reino Gorianito, un poderoso imperio sin igual en todo el continente. Jhonn Cuarto Wiztan. El emperador, sentado en su trono, recibía la información detallada de las audiencias en los distintos departamentos del imperio, que tenía que aceptar. En ese momento. Uno de sus caballeros ingresó. —¡SU MAJESTAD, MI GLORIOSO EMPERADOR! —avisó el hombre, irrumpiendo. Todas las miradas se clavaron en él. Ese caballero avanzó hasta unos metros frente al trono imponente donde yacía sentado ese hombre vestido del emblemático color púrpura Real. El hombre se postró en una rodilla, inclinando su cabeza en una solicitud silenciosa de proseguir. —¿Cuál es el motivo de esta falta de respeto? —preguntó Jhonn, directo. Sus oj

  • Esposa Forzada Del Rey Villano    Capítulo 74: Son lo más valioso.

    ✧✧✧ Más tarde, ese mismo día ✧✧✧ El sol comenzaba a descender, bañando los muros del castillo con tonos rojizos del crepúsculo. Lance Lamparth y Bertrand Burgot compartían un momento en un elegante salón, acompañado por el crepitar de la chimenea y la tenue luz de las farolas de pared que iluminaban la amplia habitación. Lance, con su porte imponente y la elegancia que siempre lo caracterizaba, tomó una botella de licor de una mesa cercana. Era un gesto inusual, pues rara vez se servía él mismo, pero esta ocasión era especial. Llenó las copas y le entregó una a Bertrand, quien aceptó el gesto con respeto, inclinando ligeramente la cabeza. Por unos momentos, ambos hombres permanecieron en silencio, degustando la bebida. Fue Lance quien rompió el silencio, apoyando su copa sobre la mesa junto a él. —Bertrand —comenzó Lance, con un tono serio pero sin hostilidad. Bertrand levantó la mirada, atento. —Convencí a mi hijo Jhonn de enviar esa carta al Rey de Ruster para frenar la g

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status