LOGINPoco después supe de quién era la voz que había escuchado, Lana Adler, socia de la empresa y aunque en ese momento no fuera demasiado obvio para mí, Collin se moría por acostarse con ella, por supuesto que ella lo sabía y lo usaba a su antojo.
De hecho, fue ese momento exacto en donde me di cuenta de todo lo que Collin me había hecho, mientras yo intentaba dar un poco de mi esfuerzo, él solo me estaba usando, me dejaba sola en las fiestas y yo usaba el pretexto que estaba ocupado, incluso una vez se fue solo borracho y yo use una excusa para justificar su comportamiento, en casa me trataba mal y siempre estaba ocupado, lo peor era tener que soportarlo en la cama, al principio usaba justificaciones, siempre había una excusa que yo misma intentaba creerme, pero todo cambió después del funeral de mi abuela, lamentablemente no podía hacer nada en ese momento, estaba atrapada en un contrato y debía seguir por el bien de mi familia, principalmente de mi hermana, pero ahora todo eso acabó, he contado cada día de esos cinco años y no pienso darle uno más de mi vida, no seguiré desperdiciando mi vida con él, he hecho demasiado, la empresa es estable, tiene una buena reputación gracias a mí, ha hecho conexiones gracias a las mías con las otras esposas, he cumplido mi papel a cabalidad y cómo último regalo le dejaré la empresa, lo que quiera, yo no lo necesito, he hecho mis propias cosas, nada a mi nombre por muy triste que se escuché, mi amigo Leo Fraser es mi socio en una marca de perfumes muy reconocida en el país, fundamos la empresa juntos y es una persona honesta y amable, cuando el divorcio se concluya realizaremos el traslado de las acciones, conozco a Collin y va a intentar chantajearme con lo que sea con tal de no darme nada, me he preparado para este momento.
Terminé mi café y me cambié, tomé mis cosas para asistir al desayuno de los martes con las chicas y al salir de ahí debo ir a hablar con un abogado, esperando que alguien quiera enfrentarse a los Fritz, mientras tanto tengo que seguir con mis responsabilidades.
Al llegar al restaurante me doy cuenta que las chicas ya están ahí, cuando tomó mi lugar todas guardan silencio un momento, seguramente estaban hablando de mí.
–Si se quedan calladas sé que estaban hablando de mí, por deben tener a alguien que cambie de conversación –mencioné –. Si ya no voy a ser yo, alguien más debe hacerlo.
–No era sobre tí exactamente –comentó Shelly con una sonrisa –. En realidad, era sobre Collin, parece que está como loco buscándote por toda la ciudad.
–Hasta hay rumores que salió por la noche en ropa interior buscándote.
–En mi país hay una leyenda así –mencionó Lorena –. Pero es sobre una mujer buscando a sus hijos, mi madre me la decía.
–No digas cosas raras –comentó Diane.
–Habla quien ha dicho que vio a mi esposo en ropa interior –mencioné.
–Dije que es solo un rumor, obviamente no lo he visto yo, pero según Finn, parece que tu esposo está desesperado, ¿dónde has estado?
–No creo que deba decirlo, por su seguridad –comentó Shelly –. Todas aquí estamos de acuerdo que Collin es un patán.
Todas se quedaron en silencio un momento y luego movieron la cabeza para rendirse.
–Perdón, Irina –murmuró Lorena.
–Está bien, yo también lo sé –murmuré de la misma manera.
–Lo sorprendente es que hayas tenido el valor de pedirle el divorcio –comentó Diane –. Siempre creí que estabas ciega de amor por él, pero te lo tenías bien guardado.
–Collin y yo nos casamos por un contrato familiar, el quince de abril se ha cumplido la fecha límite, así que ya podemos separarnos.
–Pero Collin no quiere hacerlo –mencionó Diane.
–Solo es por prejuicio, al ver los documentos tendrá que firmarlos.
–Estás decidida.
–Lo estoy –aseguré.
–Ya que aclaramos que Irina tendrá un divorcio, tenemos que hablar sobre la fiesta de Girasoles del jueves.
Shelly como siempre intentando desviar la atención de sus amigas, las chicas rápido se pusieron a hablar sobre la organización, Shelly es quien nos dirige regularmente, yo me encargo de la cotización y negociación del servicio, me alegra saber que aún con el discurso que dí en mi fiesta de aniversario, ellas me aceptan.
Al terminar salimos del restaurante, Shelly y yo nos quedamos al final, le mencioné sobre algunas cotizaciones que ya había hecho y sobre lo que hacía falta.
–Se lo han tomado bastante bien, ¿no lo crees?
–¿Qué? –reaccioné cuando me lo dijo, estaba hablando de las chicas –. Sí, supongo que si, especialmente Diane, ya ves que siempre ha querido ascender, así que estará feliz si me voy.
–Tiene una personalidad asquerosa, no voy a permitir que tomé otro puesto, se queda de ayudante –reprochó Shelly.
–No se pondrá muy contenta cuando se entere que no influye en nada que me vaya o no –me reí porque seguramente estará enojada, nos sacará a todas de los grupos si fuera posible.
–Buenos días. –Una voz masculina nos saludó al darme la vuelta me di cuenta de quién era y me levanté de inmediato, no sé ni porqué, bueno, sí lo sabía, pero era algo que no iba a admitir.
–Hola Jason –sonreí nerviosa –. Ah… tú…. ¿qué haces..? Diane…
–Cuánto tiempo Jason –habló Shelly intentando salvarme de está situación –. Lo último que supe de ti, fue cuando Diane dijo que estabas nadando en el mar.
–Mi hermana suele ser un poco exagerada –comentó –. Estuve en California.
Los escuché hablar mientras volví a mi lugar, creo que Jason lo tomó como una invitación porque tomó lugar a nuestro lado, Jason Lynch era el hermano mayor de Diane, ella también era una Lynch antes de convertirse en Hall, a diferencia de su odiosa hermana, Jason siempre fue muy bueno con nosotras, aunque casi no compartimos porque era dos años mayor que nosotros, solo hablamos con él en un par de fiestas, después de graduarse de la universidad con todos los honores se casó con una chica y se fue a vivir a California, Diane ya no volvió a hablar de su hermano, es como si se hubiera esfumado, pero ahora estaba aquí frente a nosotros.
–¿Y tú como estás?
–¿Qué? –reaccioné –. Eh… bien, gracias, que alegría verte, vienes de visita.
–Supe que te vas a divorciar.
–Ah… sí, bueno, estoy en eso –comenté.
Lo último que necesitaba es que Jason Lynch supiera de mi divorcio, me abruma estar cerca de él, debería irme.
–Sabías que Jason tenía un buffet en Los Ángeles –mencionó Shelly –. Era de los mejores abogados y ahora está aquí, así que lo he llamado para que pueda ayudarte con Collin –indicó –. Tal vez pueda echarle un ojo a ese contrato tuyo.
–¿Un contrato? –dudó él.
–Ah… sí, yo tengo un contrato con Collin –murmuré –. En realidad, aún estoy pensando en eso, si necesito un abogado por supuesto que pensaré en ti –sonreí nerviosa –. Muchas gracias.
Él me miró un momento, sentí mucho calor por todo el cuerpo.
–Te dejó mi número –mencionó sacando su teléfono –. Y cuando estés decidida a continuar me hablas.
–Sí, gracias.
Tardé unos minutos en entender que debía anotar su número, así que saqué mi teléfono y se lo dí, anotó su número y luego se llamó así mismo.
–Listo, así estamos en contacto –comentó –. Tengo un asunto pendiente, pero fue un placer verlas.
Apenas si me pude despedir y cuando ya no lo ví dejé caer mi cabeza sobre la mesa.
–¿Por qué lo llamaste? –le reproché a Shelly.
–Me lo encontré el otro día, dijo que estaba intentando colocar un buffet aquí por sus propios medios y necesita casos, me pareció bien que te fuera a representar, es un Lynch, no le tiene miedo a Collin y lo sabes.
La cuestión es que yo no iba a poder hablarle sin parecer una tonta.
–No sé, será mejor que veamos la fiesta del girasoles y si no arreglo nada con Collin, pues buscaré a Jason –mentí.
–Promételo.
–Sí, está bien –volví a mentir, que fuera cualquiera menos Jason Lynch.
1 año después…Sentí un cosquilleo en mi nariz y un par de murmullos, creo que es Tefy.–Papi…Ahora si me está hablando más fuerte y definitivamente es Tefy.–Papi…Entonces abrí los ojos y justamente ella estaba frente a mí, reaccioné y me levanté rápido viendo alrededor, estoy en el sofá y me he quedado dormido, no puede ser.–¿Y tu hermano? –le pregunté.–Sigue en la cuna, pero te has quedado dormido mientras jugamos, ya terminé.–¿Ah sí? ¿Cuánto tiempo?–No sé, un rato.Tomé mi teléfono y miré la hora, Irina viene a las cuatro y son las tres treinta, la casa es un desastre, tengo que apresurarme porque si Samuel se despierta, no voy a lograr hacer nada.–Tefy, ayúdame a recoger los juguetes.–No –se quejó.–Irina ya va a venir y tenemos que limpiar, por favor.Me hizo un mal gesto pero comenzó a levantarlos, mientras yo fui a lavar los platos, Irina ha ido a una reunión con unos socios de la empresa y le dije que todo iba a estar bien en la casa, ya que he tenido el día libre en l
Dí un pequeño salto cuando la puerta chocó contra la pared cuando se abrió de golpe, Leighton y yo vimos hacía la entrada y Shelly estaba ahí bastante agitada.–¿Qué ocurre? ¿Cuál es la emergencia?Se veía incluso asustada, tomó asiento en el sofá y pidió un poco de agua, parece como si se hubiera venido corriendo desde su casa.–Le dijiste que había una emergencia –le cuestioné a Leighton.–Es una emergencia –respondió ella.–Es una emergencia cuando alguien está a punto de morir, no esto –la regañé.–No, eso ya es una calamidad.–Para tener tres niños lo tomas de distintos significados.–Dejamos las definiciones para después –nos interrumpió Shelly –. Ya díganme, ¿Cuál es la emergencia?Shelly se veía ansiosa por saber que era lo que sucedía, Leighton me miró a mi.–Dile.No quería hacerlo, ni siquiera se lo iba a decir a Leighton porque hacerlo significa que es verdad y ahora no sé muy bien qué hacer o cómo reaccionar, pero necesitaba decirselo a alguien, yo también estaba igual de
La boda fue un sueño hecho realidad, casarme en la playa siempre fue mi anhelo, frente al inmenso mar y con los pies sobre la arena, Jason y yo comenzamos una nueva aventura de nuestras vidas con el amor que sentimos, fue un día mágico donde solo las personas más cercanas y que queremos estuvieron ahí, fue la primera vez que realmente sentí que era realmente yo.Mis niños como siempre fueron los protagonistas de está boda, durante el baile todas las niñas se peleaban por pedir bailar con el pequeño Aiden hijo de Leighton y él se la paso corriendo de los demás, al parecer el baile no era lo suyo, nos reímos de un par de anécdotas de niños y casi ni sentimos las horas hasta que la organizadora nos avisó que teníamos que irnos, era hora de tomar el vuelo para ir a la luna de miel, así que nos despedimos de todos, tomamos nuestras cosas y nos dirigimos al auto.–Irina, ¿podemos ir a los toboganes? –preguntó Tefy.–Yo te llevaré Tefy –le habló Gabriela y luego nos miró –. Les prometo que n
Irina…–Toma –Shelly me extendió un vaso pequeño que tenía en la mano.–¿Qué es eso? –pregunté.–Whisky, es de buen suerte –lo dejó en mi mano y se fue al sofá.–No creo que el Whisky sea de buena suerte.–Sí cuando te vas a casar y estas al borde de los nervios.Miré el vaso y luego mi reflejo frente al espejo, creo que es la primera vez que no estoy nerviosa.Jason me pidió matrimonio y en un impulso le dije que sí, pero conforme pasaron los meses para planear la boda las cosas se hicieron un poco difíciles, especialmente con los Lynch, era obvio que su familia no estaba de acuerdo con que él y yo estuviéramos juntos, no quería volver a pasar otra vez la misma situación, así que le pedí tiempo, algo que él no quiso diciendo que lo iba a solucionar, no tengo la menor idea de lo que hizo pero la señora Lynch me llamó para ir a cenar con ellos y todos fueron muy amables está vez.Jason nunca me dice nada de lo que hace y no sé si sea bueno o malo, aunque tal vez sea bueno, ahora mismo
Jason…Extendí mi mano hacia la mesa para buscar al jo.dido despertador que me está haciendo la mañana imposible, logré apagarlo y me dí la vuelta para abrazar a Irina, me acerqué a su cuerpo y deslice mi mano por su cintura, ella se agitó un poco.–Jason…–Aquí estoy –respondí.Siempre pasa esto cuando dormimos juntos, dice mi nombre y yo le respondo, es como para asegurarse que soy yo, también se despierta por las noches en algunas ocasiones y le hablo, solo así se relaja, aunque es difícil porque luego se va a su departamento y me cuesta que regrese a la casa de nuevo.He investigado un poco de eso de la ansiedad, puede ser diferente en cada persona y tiene distintas formas de darse, pero principalmente es un miedo constante, justo como ella, parece tener un miedo a algo que aún no logro descifrar.La abracé y ella se dió la vuelta para verme, me tomó de las mejillas y me besó.–Debemos levantarnos –mencionó.–Aún es temprano.–La alarma ya ha sonado.–La alarma sonó antes –respond
Jason me envió la dirección como me había dicho, al parecer sí tenía mi número de teléfono, quedamos en que llegaría a la hora del almuerzo y me pasé media mañana cambiandome para encontrar la ropa adecuada para verlos, un vestido, una falda, terminé en jeans y luego me pasé otra hora escogiendo el color adecuado de la blusa, casi olvido los regalos de Tefy y Gabriela, luego recordé que no traía nada para Jason porque sentí que sería demasiado y ahora que lo pienso es demasiado cruel que no llevarle nada, por suerte traía unos chocolates con licor dentro que estaban muy buenos, ya no tenía tiempo así que salí de prisa del edificio, sentí que iba a vomitar cuando estacioné el auto frente a la casa.Al bajar me detuve a observar el lugar, era una casa de color azul con puertas y ventanas blancas, era una casa preciosa, la miré unos minutos antes de ir a tocar la puerta, incluso por un momento antes de tocar imagine como si una mujer salía a abrirme la puerta con una gran sonrisa, agité







