Inicio / Romance / Inocencia Peligrosa / 6 | Suficiente, amo

Compartir

6 | Suficiente, amo

Autor: Agnes Blanco
last update Fecha de publicación: 2025-05-25 03:41:01

La puerta se cerró con un golpe sordo, dejando a Hywell solo en el vasto comedor. La rabia, helada y cortante, se mezclaba con una excitación brutal que le recorría las venas. Jade. La insolencia de su huida, la negativa a ceder, el desafío en sus ojos verdes... Le hervía la sangre. No era la sumisión que esperaba, sino un fuego indomable que lo atraía más de lo que jamás hubiera admitido. La había humillado, la había despojado, pero el espíritu de Jade seguía intacto, y eso era un anatema y un
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • Inocencia Peligrosa   Epílogo

    El sol de la tarde, un disco ardiente que se hundía lentamente en el horizonte, pintaba el vasto océano Pacífico con destellos de oro, naranja y púrpura. Cada ola que rompía en la orilla era una pincelada de luz, un lienzo dinámico que reflejaba la inmensidad del tiempo y de todo lo que vivieron. El aire salobre, fresco y familiar, soplaba suavemente desde el mar, trayendo consigo el aroma de la sal y la promesa de la noche, jugando con las canas esparcidas en el cabello antes oscuro de Jade.Cincuenta años habían transcurrido desde la última boda con Hywell, un lapso de tiempo que había esculpido nuevas líneas en su rostro y manos, testimonios silenciosos de una vida plena y vivida con una intensidad que pocos conocían.Sentada en una silla de madera frente al mar, con una manta de lana suave cubriendo sus rodillas, un regalo de Lucy que la protegía de la brisa vespertina, contemplaba las olas que se deshacían en la orilla, cada una trayendo y llevándose consigo los ecos de innumerabl

  • Inocencia Peligrosa   132 | Eternidad

    Jade miró a Hywell, sus ojos brillando con una mezcla de adoración y deseo. La conversación con Liam, las reconciliaciones tácitas y las promesas de un futuro, todo se desvanecía ante la urgencia de su presencia y de esa necesidad de tocarlo y sentirlo.Sus manos se posaron en los hombros anchos de Hywell, sintiendo la solidez de su cuerpo, la familiaridad de su piel bajo la tela del traje. Una corriente eléctrica recorrió su cuerpo, una sensación inconfundible que le indicaba lo mucho que lo deseaba en ese preciso instante, en ese lugar que profanarían.Podía sentir el calor que emanaba de él, la conexión palpable que los unía, y cómo su propio cuerpo respondía a esa cercanía, un deseo húmedo que crecía con cada segundo. Quería estar con él, completamente, sin barreras ni interrupciones.Con una determinación que encendía sus ojos, tiró suavemente de su mano y le sonrió, invitando a Hywell a pecar con ella.—Vamos.Hywell entendió al instante, una sonrisa ladeada, llena de picardía y

  • Inocencia Peligrosa   131 | Cabos sueltos

    El sol se filtraba a través de los altos ventanales de la capilla militar, bañando el altar con una luz dorada que realzaba los estandartes y las banderas desplegadas con precisión marcial.La arquitectura sobria del lugar, de piedra clara y líneas limpias, contrastaba con la vibrante anticipación que llenaba el aire. Los bancos de madera oscura estaban ocupados por una mezcla de uniformes impecables, adornados con medallas que brillaban sutilmente, y trajes de gala que iban desde el elegante negro hasta los tonos pastel, planchados e inmaculados.Un murmullo bajo de conversaciones y risas contenidas flotaba en el ambiente, una mezcla única de la disciplina castrense y la tierna expectativa de un compromiso amoroso.Liam, de pie en el altar, se veía imponente. Su uniforme de gala, perfectamente ajustado a su figura atlética, destacaba su postura firme, sus hombros anchos, símbolos de la fortaleza adquirida en años de servicio, pero en sus ojos, más allá de la disciplina, brillaba una

  • Inocencia Peligrosa   130 | ¿Quieres ir a una boda conmigo?

    La tenue luz de la lámpara de noche bañaba la habitación de Lucy con un resplandor ámbar. Jade, sentada al borde de la pequeña cama, terminaba de contar el cuento favorito de su hija.Su voz era un arrullo suave, tejiendo palabras de dragones valientes y princesas curiosas. Lucy, con sus ojos verdes brillantes y su cabello negro extendido sobre la almohada, escuchaba con la misma devoción que ponía en recoger flores silvestres.Al llegar al "y vivieron felices para siempre", Jade cerró el libro con una sonrisa y suspiró por lo bonita que era, aunque la leía todas las noches sin falta. Le gustaba, pero a su hija más.—Y así fue como el dragón encontró su verdadero hogar —dijo Jade, inclinándose para darle un tierno beso en la frente a Lucy.Lucy se acurrucó más bajo las sábanas, su voz era un murmullo soñoliento pero lleno de curiosidad infantil.—Mami… ¿ese señor de la cafetería era amigo tuyo?Jade acarició el cabello de su hija, el tacto suave y familiar.—Sí, mi amor. Es un amigo m

  • Inocencia Peligrosa   129 | ¿Qué hubiera?

    El bullicio de la cafetería era un telón de fondo vibrante para el reencuentro de Jade y Liam.Se sentaron en una mesa exterior, la luz del sol de la tarde filtrándose a través de los toldos, proyectando sombras danzantes sobre el pavimento. El aroma a café recién molido y bollería recién horneada flotaba en el aire, mezclándose con las risitas ocasionales de Lucy, que se dedicaba a su helado con la concentración de un pequeño gourmet.La escena, tan sencilla en su superficie, estaba cargada de años de historia, dolor y esperanza.Jade observó a Liam, sus ojos recorriendo los contornos de su rostro, las líneas que el tiempo y las batallas habían grabado. Notó las cicatrices, no solo las visibles en su piel, sino también las invisibles que adivinaba en su mirada.La prótesis, apenas disimulada bajo el pantalón, era un recordatorio constante del sacrificio. Liam había madurado, endurecido por la experiencia, por el fragor de la guerra, pero sus ojos conservaban la misma calidez y sincer

  • Inocencia Peligrosa   128 | Las damas primero

    Cinco años después **Cinco años.Cinco amaneceres y atardeceres.Cinco ciclos de la vida. Los días se habían convertido en semanas, las semanas en meses, y los meses en años, tejiendo una nueva realidad alrededor de la herida abierta.En los campos apartados de California, bajo un sol resplandeciente que teñía el cielo de un azul puro, Jade caminaba sobre las flores. El paisaje era un abrazo verde, un lienzo de vida silvestre. La hierba alta se mecía con una brisa suave, susurrando secretos antiguos. Flores silvestres, de pétalos vibrantes en tonos de amarillo, púrpura y rojo, salpicaban el verdor, un tapiz natural que se extendía hasta donde alcanzaba la vista.De la mano de Jade, una niña saltaba con una ligereza etérea, sus risas claras como cascabeles. La pequeña era un reflejo de su madre, con los ojos verdes de Jade que brillaban con una curiosidad inocente, y un cabello liso, negro como el ébano, que danzaba alrededor de su rostro con cada brinco.Recogía las flores silvestr

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status