INICIAR SESIÓNHola. Gracias por leer. Recordar que actualizo todos los sábados 10 o más capítulos. También, recuerden que Buenovela para facilitarle la experiencia a ustedes, solo permita un número ideal de palabras entre 600 - 1000 y por eso hay que cortar tanto los capítulos. Algo que vuelvo a explicar nuevamente, en el documento original, esta historia va por el capítulo 15, el de la cita de SV es el 15, me equivoque anteriormente diciendo que era el 16 (El Evento de SV en el Rouge Club es el 16 y se viene otra escena Spicy). Solo es para que entiendan por qué los personajes no han intimado del todo, pero ya viene pronto, solo esperen un poco más. Una pista: Sí, sus ciclos de calor llegan al mismo tiempo :). Byezz
Hola. Ya con esto, hemos cerrado con broche de oro la historia de Ezra x Dante.Como saben, fue un largo camino lleno de baches y obstáculos, tanto para ellos como para mí. No sabia que la historia iba a extenderse tanto así, pero es que tenia mucho material para estos y se puede notar que son mis personajes favoritos.Gracias por esperar, por su apoyo y sus mensajes de aliento. Siempre me los llevo conmigo, pues no hay nada más satisfactorio para una escritora ver lo que piensan sus lectores y como estas historias conmueven como si fueran personas reales, créame, a mi también me da ganas de llorar, de dar puñetazos y me pongo hasta romanticona cuando ando leyendo, así que sé lo que se siente.Gracias por todo en verdad y nos vemos en la próxima entrega con Dios delante.Déjenme saber que piensan de este viaje y de como les pareció toda la historia en sí, siempre tomo notas para llevarme y aplicarlas en mis próximas historias.***Un abrazo solidario a mi gente venezolana y a todos los
*—Dante:Se quedó allí unos minutos, dejando la mente vagar entre los acontecimientos del día y todo lo que había cambiado su vida durante el último año. Tenía un compañero maravilloso, dos hijos preciosos, un hogar lleno de amor y una familia que jamás imaginó construir.Escuchó pasos y cuando miró, vio a Ezra acercarse con una pequeña sonrisa dibujada en los labios. Su compañero se detuvo de pie frente a él y con ambas manos escondidas detrás de la espalda. Dante arqueó una ceja.Había algo extraño en su actitud.—¿Qué hiciste durante el día? —preguntó con evidente curiosidad.Ezra se encogió de hombros con toda la naturalidad del mundo.—Umm, solo algunas cosas y trabajar.—¿“Algunas cosas”? ¿Andas planeando algo a mis espaldas? —insistió Dante, cada vez más intrigado. Era muy raro que Ezra respondiera de aquella manera—. ¿Acaso voy a tener que volver a contratar a Adonis? Ezra soltó una carcajada.Adonis había dejado de trabajar para ellos varios meses atrás. Después de recupera
*—Dante:Convencido de que los gemelos necesitarían descansar un poco más, Dante decidió darse por fin aquella ducha. Ezra lo siguió con la chaqueta y el maletín hasta la habitación principal.Al entrar, Dante encontró a Draco acurrucado en su pequeña cama junto a los ventanales. El gato dormitaba plácidamente mientras los últimos rayos del atardecer atravesaban el cristal y teñían de reflejos marrones su brillante pelaje negro. Sonrió con ternura al verlo tan tranquilo antes de comenzar a desvestirse. Mientras dejaba la ropa sobre una silla, notó que Ezra no apartaba la vista de él. Su omega lo observaba con una sonrisa discreta, recorriendo lentamente su cuerpo como si admirara una obra de arte o un caramelo que tenía muchas ganas de probar. Dante sostuvo su mirada unos segundos, incapaz de contener una sonrisa cómplice. Ya habría tiempo para que Ezra disfrutara de este caramelo. Completamente desnudo, caminó hasta el amplio cuarto de baño. Se detuvo frente a la mampara de crista
*—Dante:Con la inauguración del complejo turístico a la vuelta de la esquina, Dante apenas tenía tiempo para compartir con su compañero y su familia, algo que comenzaba a desesperarlo. Sus días transcurrían entre interminables reuniones, almuerzos de negocios, cenas con inversionistas y encuentros con personas influyentes del círculo empresarial. Cuanto más se involucraba en el proyecto, más se preguntaba cómo era posible que Adrien hubiera soportado ese ritmo de vida durante tantos años. Dante siempre había preferido trabajar desde las sombras, lejos de los reflectores y de los eventos sociales. Como si aquello no fuera suficiente, también había surgido un inconveniente en uno de sus clubes. Un cliente aseguraba que uno de los meseros había violado su privacidad al entrar en una de las habitaciones exclusivas mientras él se encontraba entretenido con uno de sus acompañantes. Sin embargo, las normas del Oscuro eran claras desde el primer día. Los meseros tenían autorización para ac
*—Ezra:Los días siguientes en París fueron simplemente maravillosos. Recorrieron la ciudad sin prisas, perdiéndose entre sus encantadoras calles adoquinadas y descubriendo rincones que parecían sacados de un sueño. Desayunaban en pequeños cafés con terrazas llenas de flores, probaban la repostería francesa en distintas pastelerías, almorzaban en acogedores bistros y cenaban en elegantes restaurantes mientras compartían vino y largas conversaciones. También visitaron museos, cruzaron algunos de los históricos puentes del río Sena, admiraron la majestuosidad del Arco del Triunfo, caminaron por los Campos Elíseos y contemplaron el arte y la arquitectura que hacían de París una ciudad tan inolvidable. Cada día se enamoraban un poco más, no solo de la ciudad, sino también del tiempo que podían dedicarse el uno al otro. Lejos de las responsabilidades y del caos de su vida cotidiana, redescubrieron la tranquilidad de simplemente caminar de la mano, detenerse a contemplar un paisaje o com
*—Dante:Ezra volvió a acomodarse y la mirada de Dante se perdió en la de su compañero. Sus ojos permanecieron conectados mientras el vínculo parecía fortalecerse aún más. Las emociones fluían libremente entre ambos mientras Ezra descendía despacio sobre él, sus pliegues extendiéndose y permitiendo que sus cuerpos se volvieran uno. Dante se mordió el labio al sentir aquel lugar cálido y acogedor envolviéndolo poco a poco. Era una sensación que jamás dejaría de maravillarle, como si hubiese sido creado únicamente para recibirlo. Su pene avanzó lentamente mientras podía sentir la reacción de Ezra a cada centímetro. Su omega disfrutaba los pequeños relieves metálicos alrededor bajo la piel de la base de su cabeza, la hilera de perforaciones que recorría el tronco de su miembro y, por supuesto, la presión creciente de su nudo cuando comenzaba a ensancharse y que Ezra gustaba sentir contra su agujero. Ezra terminó de recibirlo por completo hasta que el nudo, todavía sólo parcialmente hi







