FAZER LOGINVió que lamentablemente el autobús pasaba antes de que llegara y no tuvo más remedio que esperar un taxi.
Se quedó ensimismada, debatiéndose entre lo que acababa de decirle su esposo y lo que ella sentía realmente con toda esa situación que estaba viviendo.Hubo un tiempo en el que Fernando había sido considerado y bueno con ella, ahora era un completo bastardo.El día que lo conoció pensó que era un hombre amable y compasivo que sólo quería ayudarla con su situación.Hacia un poco más de tres años su madre adoptiva se había descompensado, no tenían mucho dinero así que encontrar un lugar donde la atendieran rápido, era complicado.Haydé, su madre se sentía cada vez peor así que ella tomó la decisión de meterse más allá de la puerta de la guardia médica y buscar a cualquier doctor que la ayudara.Al primero que encontró fue a Fernando._Por favor doctor._ suplicó de rodillas, agarrando su bata._ atienda a mi madre, se está muriendo._ lloraba sin parar.El joven médico la ayudó a levantarse, asintiendo con la cabeza._ No te preocupes, dime donde está tu madre, la ayudaré.Fueron hasta donde estaba la señora y el la revisó, ordenando su inmediata internación.El doctor al ver el estado deplorable de la joven y que no se había separado de su madre en toda la noche, se acercó a ella y le habló dulcemente._ has estado muchas horas aquí, quizás deberías ir a descansar, las enfermeras la atenderán ya dejé instrucciones.Ella lo miró angustiada sin decir palabra._ tengo una mejor idea._ dijo con una sonrisa._ mi guardia ha terminado, te invito a la cafetería, al menos comer algo te hará bien.Por alguna razón el le transmitió seguridad y confianza y aceptó.El amablemente ordenó que le trajeran algo de comer y café.Ella apenas probó lo que le habían traído y él por alguna razón que ella desconocía, seguía tratando de animarla.Finalmente ella dijo:_ no tengo dinero, no sé cómo afrontaré, tal gasto.. pero no me importa, solo quiero que mi madre se cure y volvamos a casa._ la angustia la invadía, apenas podía hablar.El trató de ser comprensivo y estaba dispuesto a ayudarla en lo que pudiera._ están haciendo todos los estudios a tu mamá, pero si sé confirma lo que sospecho, es probable que no tenga chances de sobrevivir.Ella lo miró horrorizada.El tomó su pequeña mano entre las suyas._Anna, te lo digo porque tienes que saberlo, tienes más familiares a quienes recurrir?Llorando lo negaba, estaba desvastada.._ sólo a ella, quien me crió como a su hija._ lo miró._ doctor, que voy a hacer ahora?El le dió un pañuelo._ Por lo pronto, secarte esas lágrimas y tomar tu café... en cuanto a los gastos._ miró alrededor._ yo hablaré con él director del hospital, veré que puedo hacer por tí y tú mamá.Ella no podía creer que hubiese tenido tanta suerte al encontrar tal ángel en su camino._oh doctor, muchas gracias! prometo que haré todo lo que esté a mi alcance para pagarle esto !El sonrió y se despidió.Ojalá hubiera sabido que nada en la vida es gratis y que hay personas que especulan con la necesidad de otros.Apoyó su cabeza contra el vidrio, sus hermosos ojos grises, tenían un tinte de melancolía y a la vez de esperanza; gracias a Silvia había conseguido trabajo en el bufete más importante de la ciudad, el dueño era una persona muy importante, que tenía la fama de ganar juicios multimillonarios, realmente era muy bueno en lo que hacía.Anna pensó que por una vez la vida le sonreía: trabajar en un bufete, aunque fuera en un puesto no muy importante, le ayudaría a entender el ambiente en el que algún día quería estar.Algo bueno le había propiciado el matrimonio con Fernando: poder ingresar a la universidad e ir avanzando rápido en su carrera ya que le ponía empeño y era inteligente, además no tenía que trabajar tanto.Pero cuando vió que el matrimonio irremediablemente estaba llegando a su fin, tomó la decisión de buscar trabajo y abrirse camino sola, con Fernando no podía contar, en realidad casi nunca contó con él pero al menos había llegado hasta ahí.Apretó los labios y recordó las últimas palabras de la madre de Fernando hacía dos semanas atrás, antes de morir:_ no te des por vencida, tu vales mucho aunque el no te valore._ dijo casi susurrando._ siempre supe sus intenciones, pero créeme me hice la tonta porque apenas te ví, supe que eras mi ángel.Dolores, tenía un extraño sentido del humor, se estaba muriendo y seguía criticando a su hijo.Muy a regañadientes le había aceptado un dinero que ella le dejó._ no es mucho, pero te ayudará para los primeros tiempos. _ le tomó la mano y se lo entregó. _ solo Luis y yo lo sabemos, sé que él te da lo justo y necesario.Y así había sido Fernando pasó de ser su héroe Salvador a convertirse en eso que hoy le exigía el divorcio y sin explicación ahora quería darle dinero._ seguro es para acallar su conciencia._ dijo en voz alta._ pues no quiero nada de él, solo mi total libertad.En otro tiempo, siendo una joven desvalida e inocente creyó amarlo, hoy de eso solo quedaba resentimiento y angustia._ Señor, falta mucho para llegar? _ preguntó preocupada _ tengo menos de 5 minutos para llegar a horario._ ya casi llegamos señorita! _ dijo amablemente el chófer.Juntó todas sus cosas y se dispuso a bajar, tenía la sensación de que sería un muy buen día a pesar de todo.Ocho años después, la familia Ponce de León había crecido bastante. Milena ya tenía diez años, su hermano Mateo siete y la pequeña Emma cuatro. Fernando y Blanca habían adoptado a un niño que en la actualidad, tenía cinco años y se llamaba Lucas , pero después varios tratamientos al fin había podido quedar embarazada de Fernando y esperaba mellizos: un niño y una niña. Lucas y Emma siempre estaban juntos , eran muy amigo y compañeros. _ Estos niños algún día pueden terminar casándose_ dijo bromeando Frank. Pero nadie dijo más nada ante la mirada asesina de Alonso. _ Es mi niñita... dejen de hablar tonterías.Todos sabían lo celoso que era Alonso con sus hijas. Como había dicho alguna vez David, su amigo sería un suegro bastante complicado. Claro, no contaban con el carácter de sus hijas sobre todo el de la hermosa Milena, que aunque amaba a su papá entrañablemente y lo obedecía, no dejaría que su padre influyera en decisiones tan importantes como esas. Clara y Víctor, después d
Blanca y Fernando se casaron en Nueva York un día de semana en el ayuntamiento, en plena primavera. Anna fue su única testigo.Tanto la familia de Blanca como los demás tuvieran que esperar afuera para felicitar a los novios al momento de salir. Quizás para los demás era algo demasiado común, pero ellos no necesitaban mucho más para ser felices. Para Don Juan Martin y Carmen Olazabal esto era un regalo de la vida. ¡Por fin Blanca sentaba cabeza! _ Estoy tan feliz por ti hija mía _ le decía Carmen mientras le besaba la mejilla _ porque sé que eres feliz con Fernando, jamás te había visto así. _ Madre, descuida. No voy a arrepentirme _ bromeó ella _ No regresaré a casa, ni seré la solterona de la familia. Fernando también estaba feliz, al fin todo en su vida tenía sentido. Miró dulcemente a su esposa quien hablaba con su madre y luego miró hacia el cielo, como añorando la presencia de Dolores en ese momento.Anna lo tomó del brazo y también miró hacia arriba. _ ¿Crees que está org
Desde la suite del hotel más lujoso de Nueva York James Lee Fenton, seguía con su vida como si nunca hubiese pasado nada. O al menos, era lo que demostraba. El no había tomado la actitud de Anna como un rechazo, siempre supo que amaba a otro hombre, intentó por todos los medios enamorarla, pero no lo había podido lograr así que simplemente lo aceptó y continúó adelante. No era una persona que llevara a cuestas situaciones que le habían sido adversas, así que desde aquel día de la boda de Anna, nunca más la había contactado. Ni siquiera cuando supo que Vanesa la había atacado. Si estaba al tanto, por Peter pero siempre se mantuvo al margen, ella ya era una mujer casada y eso él lo respetaba, aunque detestara a Alonso._¿ Señor, va a necesitar algo más por hoy? _ le dijo su asistente Alan _ sino me retiro para que pueda descansar. Miró hacia afuera, había comenzado a nevar. Su día terminó temprano y por el momento no tenía mucho más por hacer. _ No ve a descansar, te lo mereces_ le
El día del cumpleaños de Alonso y Milena, todos habían podido reunirse. La pareja decidió celebrarlo en su ciudad natal, ya que en Nueva York era invierno y ellos querían que su hija tuviese una celebración al aire libre, junto a la familia y amigos. Allí estaban Clara transitando el sexto mes de embarazo junto a Victor, tendrían una niña a la que se llamarían Victoria. Diego estaba feliz de ser el hermano mayor, era un niño feliz e inteligente que estaba creciendo rodeado de amor y de una verdadera familia. Javier y Julia habían decidido casarse a mediados del año que se aproximaba, él ya se había encaminado en su profesión y ella había comenzado a dar clases. No veían la necesidad de tener que seguir esperando, eso sí lo de tener hijos lo dejarían para un poco más adelante primero querían disfrutar de su matrimonio.También estaban David y Lucy con su pequeño Liam quien ya estaba dando sus primeros pasos y palabras. Alonso adoraba a ese pequeño como si fuese suyo, iba de un lado
Unos meses después, los Ponce de León se habían instalado en un hermoso Penthouse en Upper East Side, se habían habituado tan bien a la vida allí que prácticamente parecían haber nacido allí. Ambos trabajaban junto a Frank, mientras Anna comenzaba a tomar decisiones importantes en la empresa porque Frank ya le delegaba muchas cosas a ella, Alonso comenzó a encargarse del área legal. Se sentían a gusto trabajando juntos. Muchas veces se encontraban, haciendo un parate en sus actividades para hacer el amor, eran como dos niños haciendo travesuras a escondidas de sus padres. _Ven aquí mi pequeña bribona _ le dijo apenas Anna entró a la oficina de él, mientras la apretaba contra su cuerpo _ te he extrañado toda la mañana y ahora te haré el amor aquí mismo. _ Alonso hay mucha gente por aquí hoy _ dijo la joven sonrojándose _ esperemos a llegar a casa... El sonrió de lado. _ Sabes muy bien que no lo haré _ le dijo mientras comenzaba a besarla. Cerró la puerta con llave. Cargó en braz
La boda de Clara y Víctor fue bastante atipica. Para empezar, ella se negó categóricamente a usar el tradicional vestido blanco. _ Ambos estuvimos casados, creo que eso ya no aplica para nosotros _ le había dicho a su novio._ Pues usa el vestido que quieras mi amor, es tu día el que elijas está bien _ le dijo él dulcemente _ yo solo quiero casarme contigo, no me importa lo demás. Así que fiel a su estilo, Clara había optado por un sencillo vestido en color rosa y un colorido ramo de flores el cual, había hecho el mismo Diego con las flores del jardín de su casa. Puede que Victor no tuviera mucha familia, pero con la de Clara, prácticamente se llenó el lugar. Ninguno de ellos se quiso perder tal acontecimiento y como eran una familia muy unida era su deber estar allí para acompañar a una de sus miembros en un día tan especial, así que gracias a los Romero el ambiente se lleno de buena energía, risas y algarabía.Esta vez, Anna y Alonso tuvieron que ser dama y caballero de honor, al







