Mag-log in¡Hola a todos! Primero que nada, quiero agradecerles de corazón por dedicarle un espacio de su tiempo a la vida de Chloe y Ethan. Como estoy dando mis primeros pasos en este maravilloso mundo de la escritura, cada lectura, cada me gusta y cada comentario suyo es el motor que me impulsa a pulir cada detalle de esta historia.
Epílogo. Nuestro propio paraísoEl suave balanceo del mega yate de lujo cortaba las aguas cristalinas del mar Mediterráneo.Lejos, muy lejos de los ruidosos casinos, del tráfico de la ciudad y de las asfixiantes salas de juntas de Wall Street, la familia Harrison había encontrado su verdadero refugi
Final.La noche envolvía la inmensa mansión Harrison.Habían dejado atrás el glamour del Hotel, los flashes de los fotógrafos, los brindis elegantes y las miradas de envidia.Ahora, despojados de la multitud, solo eran Chloe y Ethan.Estaban de pie en el gran balcón de su habitación, sintiendo la su
El inmenso salón principal del Hotel Grand Regecy brillaba bajo la luz dorada de las majestuosas lámparas de cristal.La música clásica de un cuarteto de cuerdas llenaba el ambiente, mezclándose con el suave tintineo de las copas de champán y las risas de la élite de Nevada.Para cualquier invitado,
Esa noche, la mansión Harrison finalmente quedó sumida en un silencio absoluto.Era un silencio pesado, casi irreal, después de un día lleno de locos alborotos y carreras por los pasillos.Liam dormía profundamente, abrazado a su peluche en su cama.Y los trillizos, por un verdadero milagro divino,
Con el paso de los meses, el silencio de la mansión quedó en el pasado. Esa mañana, Ethan trabajaba en su despacho junto a Roman.Impecables y proyectando su habitual aura de poder, estaban en plena videollamada con exigentes socios europeos, cerrando una fusión multimillonaria que Ethan llevaba sem
En la clínica privada, el ambiente era frío y estéril.Las luces blancas del pasillo principal parpadeaban ligeramente, reflejándose en el piso inmaculado.Ethan empujó las puertas de la entrada de emergencias con el hombro, caminando a pasos largos y decididos.No soltaba a Mattias por nada del mun







