INICIAR SESIÓN—*No, no por favor, no me muerdas* — Celine despierta gritando y llamando la atención de su madre y padrastro quienes van hacia ella a ver qué sucede — *No lo hagan, déjenme* — continua gritando.
—Hija ¿Qué pasa? Nadie te está haciendo nada — su madre se aterra al verla llorar y temblar.
—Están aquí madre, me mordieron — señala su cuello.
—Céline, nadie te ha mordido — se levanta a verse en el espejo, pasa sus manos repetidas veces con desesperación al no ver nada, más sin embargo siente como si estuviese allí. Sale de la habitación y baja las escaleras corriendo para llegar al lugar exacto de ayer donde la tenían, no hay desastre, no hay sangre ni evidencia de que algo pasó.
—Yo…yo lo siento, pase la noche viendo película de terror y creo que me excedí — su madre la observa preocupada porque sabe que no es así, ellos llegaron una hora luego y ya Celine estaba en su cama dormida — Iré arriba — sube rápido, cierra la puerta de su habitación y vuelve a verse en el espejo, su recuerdo le es real, aunque no esté la marca sabe que algo extraño ocurrió en la casa y con ella, incluyendo la presencia de Loan, a parte no lleva la misma ropa de anoche.
Toma asiento en su cama y cierra los ojos por un instante reviviendo las escenas de anoche, los vampiros y a Loan transformándose en una bestia, un gran animal que acabó con ambos en un segundo. Abre los ojos y va directo al baño para humedecer su rostro, se niega a si misma que lo de anoche fue real, aunque lo siente así ella se rehúsa a que pueda ser cierto.
—¿Vampiros y lobos? Imposible Céline, todo fue una terrible pesadilla — se dice mientras se mira a través del espejo — ¿Quién sueña con esas cosas? — se ríe de ella misma.
Sale del baño y mira su laptop, en eso recuerda la foto que había tomado de una figura detrás de un árbol, la enciende y va en busca de aquella foto, pero no la encuentra, va por su cámara y allí sucede lo mismo, se da cuenta de que algo no está nada bien, las fotos, lo de anoche todo le resulta muy extraño.
—¿Y si no fue un sueño? — se vuelve a preguntar y toca su cuello por sexta vez — No puedo estar loca, fue tan real, el dolor, las palabras de aquellos… sujetos, mis gritos, mamá salió anoche y yo baje por postre, luego… pasó eso, no recuerdo haberme quedado dormida, no puedo estar tan loca así, lo de anoche tuvo que ser real, la única persona que puede sacarme de dudas es ese hombre del bosque, él también estuvo en mi casa cuando uno de ellos me estaba… ¿Chupando la sangre? ¡Ay que estoy diciendo! Nada pudo ser cierto, es imposible que existan cosas de esas — continua hablando sola — ¿Y si es posible? ¡Claro que no! — Expresa al final — Volveré al bosque, necesito ver a ese hombre de nuevo.
Celine se va a darse una ducha, se siente confusa, pero eso no quita la idea de que anoche nada fue un sueño. Aun su piel siente el dolor causado por el vampiro.
Dentro del bosque Loan se encuentra de frente a dos vampiros más que fueron capturados anoche rondando la ciudad, los mira con asco, desdén, repudio por como toman la sangre directa de los humanos y los matan sin importancia. Lo de anoche lo ha llenado de ira, han entrado a su ciudad en busca de alimentos, lo que más le sorprenden es que fueran directamente por ella, considera que Celine ha llamado mucho la atención de algunos vampiros, algo que no suele suceder con los visitantes.
—¿Qué harán ahora que los tengo en mi poder? — Sostiene la cabeza de un vampiro y le obligan a abrir la boca — ¿Qué eres sin tus colmillos? — Se los arranca uno por uno — Nada, no eres nada — el vampiro se queja. Los lobos tienen una sala de tortura donde usan herramientas y cadenas que mantienen a los vampiros inmóviles, a parte los muerden para debilitarlos e ir matándolos poco a pocos.
—Pronto acabaran contigo Loan, no tienes idea de cómo piden tu cabeza, se avecina una gran guerra y estamos preparados para enfrentarnos a ustedes, atacaremos cuando menos lo esperes… —Loan atraviesa su pecho, con su mano saca el corazón del vampiro y luego lo hace trizas en cuanto la cierra fuerte, el que está a su lado le arrancan un brazo, la paciencia de Loan es limitada.
—¿Quién los envía a mi territorio? — torturan al vampiro, lo muerden como si fuese un filete.
—Tus días pronto acabaran Loan, solo están esperando encontrar un punto débil — Loan se acerca a él, mete ambas manos en su boca y abre tanto que le desprende parte de la cara.
—Comenzabas aburrirme — se limpia la sangre — No quiero volver a ver ningún vampiro cerca de mi territorio, anoche atacaron a una humana — recuerda a Celine.
—¿Muerta? — Les miente a sus hombres, no quiere que nadie tenga idea de que salvo a la mujer que había fotografíado a su amigo Román en plena transformación — Señor ¿Y la mujer del bosque?
—Igual — vuelve a mentir, a Loan le ha parecido tan difícil matarla que ha ocultado la verdad sobre ella, por más que no quiera siente la necesidad de seguir conociéndola, es algo que no puede evitar, pasó toda la noche mirándola dormir después de que fue atacada, tuvo que borrar su marca. La saliva de los lobos suelen hacer que las heridas cicatricen sin dejar marcas, eso mismo hizo él con ella para así cuando despertará creyera que todo fue un sueño, cosa que Céline no cree, para ella todo fue real.
—Excelente señor, por cierto, su amigo Bresco lo espera en su casa, no le había dicho antes porque sabía que atendía primero el asunto con los vampiros — el saber que su mejor amigo de gran confianza está aquí le parece excelente, y más porque necesita hablar con él sobre la mujer que ha aparecido a revolver su mundo.
Sale de la habitación donde se encontraba y camina a su casa apresurado para ver a su viejo amigo, en cuanto entra a la casa abre sus brazos a recibirlo, ambos se abrazan y sonríen contentos de verse. Loan lo invita a su despacho y le sirve como de costumbre una copa de vino tinto.
—Veo que te da gusto mirarme por aquí — junta sus manos.
—Como no tienes idea amigo, y más porque tengo algo que contarte, sabes que eres al único que le fio mis mayores secretos.
—Te escucho — Loan se acomoda en su asiento.
—Creo que he encontrado a mi… compañera — su amigo borra la sonrisa, sabe que Loan jamás ha deseado conocer a su compañera de vida por miedo a que lo quieran amenazar con ella y así puedan acabarlo, o peor aún, asesinar a la persona que llegue a amar.
—¿Cómo sabes? ¿La has visto? — asiente.
—Es nueva en el pueblo, tengo semanas soñando con una mujer que ni su rostro veía, hasta ayer cuando me trajeron el cuerpo de Román que aspire su aroma, me pareció curioso que fuera tan perfecto y complacedor, tanto que no me resistí y fui a verla, con dos intenciones, de descubrir quién era y matarla, obvio no pude hacerlo, es como si algo dentro de mí me lo impidiera, incluso la salve de que unos vampiros la mataran anoche, me llene de tanta ira que los acabe en un segundo — su amigo achica sus ojos.
—¿Qué harás? Ya sabes, no quieres una compañera — Loan entre junta sus dedos.
—Tengo que hace que regrese de donde vino, no puede seguir aquí, Bresco soy una bestia despreciable y lo único que puedo hacer es causarle una muerte a esa mujer, además, mi vida va perfecta como para arruinarla por una simple humana, en parte agradezco que sea una humana y no pueda presenciar lo mismo que yo — Bresco abre sus brazos.
—Exacto, ella no tiene idea de que está destinada a ser tu compañera, tu solo ignórala ¿Puedes hacerlo? — ambos saben que no será posible, la atracción es natural cuando los lobos están destinados.
—Hare que vuelta amigo, así deba hacerla pasar por el peor susto de su vida, ella será una distracción para mí y en este momento lo que menos necesito es eso. No tienes idea de lo que me distrajo ayer — dice molesto.
—Es normal, me pasó con Alicia — rueda la mirada.
—Tu eres más sentimental, me conoces, soy una bestia, un animal salvaje que nadie puede controlar, y esa mujer podría hacerlo — golpea la mesa.
—¿Y entonces? ¿Cómo te desharás de ella? — mira su amigo.
—Pretendo llevarla al bosque y darle un susto, en cuanto me vea no soportará la idea de lo que somos y se ira — Bresco hace gestos no de acuerdo.
—¿Y si nos delata?
—No lo hará, me encargare que mantenga la boca cerrada, si llega a decir una sola palabra la matare yo mismo, ¡Ya debí haberlo hecho, anoche mismo! — se exaspera.
—Apenas la viste ayer y ya andas estresado — Loan alza sus manos.
—¿Cómo no estarlo cuando sé que ella puede hacer que me maten? Entiéndelo, no puedo morir aun, no sin hacer que esos vampiros y la manada que asesinó a mi madre se inclinen ante mí, jure que me iba a vengar de cada uno de ellos, empecé por mi padre, ahora me faltan los demás — Bresco toma aire, jamás le ha parecido la idea que tiene Loan de querer enfrentarse.
—Loan llevas años intentando acabar con ellos y nos has podido — suelta una risilla.
—Estoy tan cerca amigo, tan cerca de lograrlo — Bresco niega.
—¿Dejaras ir a la mujer que puede darle paz a tu corazón por una guerra o venganza? El vengarte no la devolverá Loan, tienes que entenderlo, revelarte ante el consejo traerá problemas a todos, abrir una guerra en contra de los vampiros será el final para nosotros, ellos nos llevan una gran ventaja, el que matarás a un anciano no quiere decir que lo puedas volver a hacer, están más preparados que nosotros — Loan junta sus manos.
—Mi venganza la tomare hermano, luego hare que lleguemos a un acuerdo con los vampiros, ni ellos pueden tocarnos ni nosotros a ellos, intento protegernos, intento hacer algo que ningún otro se atreve — Bresco se levanta molesto.
—Lo que intentas es que todos te vean como un ídolo ¿Eso intentas Loan?
—¿Y no me lo merezco? Soy el único de la especie y un grupo más que lucha por mantenerlos con vidas a ustedes, soy el único que hasta el momento piensa más con cabeza fría, mientras que los demás dejan que nos maten como si nuestras vidas no valieran nada, y te diré algo, comienzo a pensar que dentro del consejo tenemos traídos, Larisa ha estado renuente a la idea de un trato con ellos, todos dentro del consejo aceptan la idea de no hacer nada en contra de un vampiro aun cuando ellos entran en nuestro territorio a matarnos ¿Crees que es justo? ¿No te parece extraño que siempre se nieguen?
—Terminaras enloqueciéndome con tus ideas ¿Crees enserio eso? Porque yo no — se levanta de su asiento.
—Quiero que vayas la semana que viene al consejo y te des cuenta por ti mismo, no podemos mencionar a los vampiros porque se exasperan, deberían de defendernos a nosotros, no a ellos — se queda en silencio analizando lo que Loan dice.
—Investigare a Larisa, si lo que dices es cierto haremos una convocatoria para desmentirlos a ellos.
—¿Cómo harás? Larisa es muy cuidadosa — su amigo ríe.
—Soy Gerard Bresco hermano, siempre obtengo lo que quiero.
—Cuento contigo, si Larisa junto a los demás del consejo nos están vendiendo a los vampiros para salvar sus pellejos yo mismo me encargare de darle su castigo, en especial a ella — Bresco se levanta del asiento.
—Volveré en una semana con la información, por ahora no sigas acabando con los vampiros que entren al territorio, ni a los de nuestras especies, sé que llevas unos cuantos.
—Me conoces, ellos están metiéndose en donde no deben, estoy en mi derecho de defender a mi manada — se dan las manos.
—Es cierto. Cuídate, y Loan… No hagas que se marche aun, espera un poco más a ver qué sucede con ella — le abre la puerta a su amigo.
—Lo que sucederá es que ella ocasionará mi propia muerte — Bresco sale.
—Solo piénsalo.
Loan acaricia la pierna derecha de su amada Luna, ella gime por las placenteras caricias que recibe de su parte, él da besos en su cuello y de allí poco a poco va bajando hasta su abdomen plano donde se encarga de lamer, besar, y morder levemente. Baja un poco más centrándose ahora en su monte de venus, ese que se mantiene húmedo por él y solo para él, Loan pasa su lengua de forma lenta arrastrando con ella sus fluidos, succiona de sus labios y luego de su clítoris, frota sobre él y ocasiona que ella ladee su cintura de un lado a otro y que sus manos se posen sobre sus propios senos para acariciarlos.Céline mira el cómo Loan se devora su dulce de una forma tan pacifica, su intención de esta noche es hacerle el amor con mucha más pasión que antes, el saber que no se marchará lo tiene feliz y contengo, después de tantas tormentas y complicaciones podrá estar libremente con su luna. El único problema que pueden tener por el momento es que los lobos no acepten que ella y Loan
Loan se encuentra peleando con Alexandru y Constantin, ambos hermanos lo atacan con intenciones de cansarlo y así poder luego arrancarle la cabeza, él procura mantenerse en pie, a medida que pasan los minutos se siente más fuerte, el cansancio ha ido despareciendo poco a poco y las energías han aumentado.Loan cuando siente que ya se encuentra acorralado por los dos se convierte en un lobo supremo, los golpea a ambos y los vuela lejos, corre en dirección hacia Alexandru quien es su primer objetivo, cuando va llegando Constantin se le abalanza encima y lo tira al suelo.—¿Crees que podrás ganarnos así tan fácil? Te equivocas — Velkan se levanta y se mantiene en posición de ataque, ruge fuerte y mueve sus garras ansioso por matarlos. Ambos se le lanzan enciman a él pero con agilidad se defiende de los golpes, sus garras lastiman a los hermanos, ellos se quejan más sin embargo
Alexandru entra en la habitación donde tiene a Céline encerrada y atada con las cadenas, mira el rostro de ella y luce agotado, sus ojeras demuestran que no se ha alimentado bien, lleva tres día encerrada y sin ingerir una gota de sangre, su castigo por desobedecerlo y traicionarlo como él dice será no alimentarla. Ella ha procurado mantener su sed sin perder el control de sí misma y así no darle el gusto a él de verla enloquecer, para un recién convertido es difícil que pueda durar tanto tiempo sin alimentarse debido a que no logran soportar el hambre. —Me sorprende que aun te mantengas en tu sano juicio — toma asiento en frente de ella con una copa de sangre, el aroma llega a Céline y ella traga profundo evitando pensar en el ardor que yace justo ahora en su garganta. Alexandru pretende con esto hacer que ella le suplique y le ruegue por un poco de su sangre, algo que Céline no hará por orgullo. —No tienes de idea de las cosas que puedo hacer para sorprenderte — ci
Céline tomó la oportunidad de que Loan permanecía dormido para regresar a la mansión Lazar, ella camina por el amplio jardín que hay en frente y llama la atención de los vampiros que se encuentran afuera, ella lo que hace es mirar de la misma manera y luego rodar sus ojos fastidiada de todos ellos. Empuja las grandes puertas y los que yacen dentro de la mansión voltean la mirada hacia ella, Alexandru al verla abre sus ojos y camina pasos apresurado para acercarse, la toma del cuello presionando fuerte y aspira el aroma de Loan impregnado completamente en ella. —Eres una perra — la suelta y luego la bofetea — *¿Por qué?* — le grita, Céline lo único que hace limpiar la sangre de su labio. —No tienes moral para reclamarme, sabias que esto podía pasar, sabias que en cualquier momento yo me enteraría de la verdad, tu mentira no iba a durar por siempre, pero descuida… entre Loan y yo no puede existir nada debido a que no aceptan el que yo sea una vampira — le miente hacién
Loan sale de su casa y se dirige ahora a dónde tienen a Bresco encerrado, su transformación como vampiro fue doloroso y algo perturbarte para los lobos porque era la primera vez que todos ellos presencian algo como eso. Loan en la noche salió en busca de Céline pidiendo de su ayuda para que estuviera con Bresco en el proceso de transformación, ella se negó porque tenía un objetivo principal que era asesinar a Constantin, pero las súplicas e insistencia de Loan la terminaron de convencer haciendo que regresara a la manada.Loan se detiene a una distancia mirando como su amigo se alimenta directamente de una humana, desvía la mirada por no soportar el como Bresco, un gran lobo terminó siendo un vampiro. Cuando logra llenarse de valentía sigue su paso y llega al lado de Céline, Bresco al sentir su presencia deja el cuerpo ya seco de la mujer y se sostiene de la reja para mirarlo, Loan siente ganas de llorar, verlo así no le resulta nada fácil.—No debiste dejar que ella me convir
La noche ya ha caído y Céline se mantiene dormida luego de haber pasado parte del día haciendo el amor con Loan. Él se encuentra sentado en una silla mirándola dormir como un hermoso ángel y enamorándose más de lo que ya se encuentra, ella se remueve en la cama y abre sus ojos fijándose que ya es de noche, toma asiento cubriendo su cuerpo desnudo al percatarse que Loan se encuentra en la habitación mirándola fijo. Su mirada tan intensa comienza a incomodarla, tanto que la hace desviar la mirada por la habitación, una vez más intenta ver si se le hace familiar y nada, para ella todo este lugar es nuevo.—¿Te encuentras bien? — se levanta en busca de su ropa.—No te importa. Ya debo irme — Loan se levanta de la silla y se le acerca.—Iré contigo, quizás necesites ayuda — eleva su ceja y ríe con burla.—No necesito ayuda de nadie, puedo defenderme sola y bastante bien. Tener una compañía me restará tiempo y concentración — se comienza a vestir rápido.—¿Quieres dec







