FAZER LOGINAitana siente como todos los ojos se centran en ella, era la atracción principal de todo este ridículo.
— Dime ¿qué demonios estás haciendo aquí?— Grita él al mismo tipo que se acerca de forma amenazante en dirección de la rubia.
— Oye no le grites así… — Lore se levanta de la silla para querer defender a su amiga.
— ¡Cállate!— grita Santiago esta vez refiriéndose a Lore y en ese momento baja la voz para asegurarse que su susurro solo sea escuchado por ella— tú no te metas o ¿quieres que te quite la pequeña placa de juguete por la que tanto batallaste en un solo chasquido de dedos?— cuestiona el hombre.
En ese momento Aitana se levanta tomando la mano de Lore que se había vuelto un puño, y seguro se iba a impactar directamente en la cara de Santiago.
— Déjala tranquila, aquí estoy, ¿qué quieres?— Cuestiona ella— solamente estoy tratando de tener una comida en paz.
— ¿Una comida en paz?— Cuestiona a Santiago al mismo tiempo que la toma de la muñeca y comienza a jalarla— no, tú te vas conmigo, tú tienes que estar en tu casa ahí es a donde perteneces, no aquí envuelta de ideas de esa pequeña enana que siempre te pone en mi contra…
Aitana pone los ojos en blanco ante la estupidez que ese hombre acababa de decir, pero siente que su cuerpo es jalado de forma brusca en dirección de la salida.
—No espera, no me jales… espera— Comienza a decir al sentir su muñeca apretada y la mirada de todos los presentes sobre ella y no solo eso, sino que varios habían puesto sus celulares a grabar, esto sería una bomba en los medios.
—Puedo caminar yo sola —dice Aitana, al mismo tiempo que siente su rostro hacerse de un tono granate al observar que todos están atentos al arrebato de rabia de Santiago.
—¡Espera, espera! —dice Lore, desesperada. Sin embargo, Aitana se gira y le dice
—No, no, tranquila, yo puedo con él —dice con una sonrisa en los labios.
En el mismo momento en que sale por la puerta.
“ Desgraciado, todo fuera como solamente deshacerme de ti” piensa Aitana al mismo tiempo que es arrojada a la puerta del copiloto del auto deportivo de Santiago.
“Parece que es otra vida cada recuerdo de verte con amor” piensa Aitana sorprendida ante la falta de cariño que sentía.
Mientras tanto, Lore observa a la joven rubia alejarse en el auto deportivo color rojo granate, mientras el teléfono que su amiga había olvidado en la pequeña mesa vibraba sin cesar por decenas de llamadas de un número desconocido.
— ¿Hola?— Responde Lore.
— ¿Aitana?— Cuestionan del otro lado.
— Soy Lore, su amiga ¿qué pasa?
Bip bip bip
Habían cortado la llamada.
— ¡Me tienes harta, Santiago! —grita Aitana en el auto al mismo tiempo que escucha cómo el motor ruge al ser presionado el acelerador.
— ¿Te tengo harta? Se supone que me amabas, ¿no? Escúchame bien —dice Santiago con una voz filosa, casi asesina. —Tengo algo que decirte…
El hombre aprieta las manos en el volante.
— ¿Qué me tienes que decir? —lo interrumpe Aitana. —Ya me tienes cansada de no ser por mi padre, de no ser por mi amado padre —dice ella sintiéndose completamente impotente.
— Exacto, ese es el tema por el que necesito hablar contigo.
En ese momento, ante la frialdad de las palabras del que seguía siendo su esposo, Aitana se gira para observar el perfil de Santiago.
—No te conviene alejarme —declara Santiago apretando las quijadas, desviando solo un instante la vista al espejo retrovisor. —No te conviene, absolutamente para nada quedarte sola. Si no soy yo, ¿quién te va a ayudar? Porque ahora tu padre ya está muerto.
La última palabra hace que Aitana sienta un choque de electricidad en todo su cuerpo.
— ¡No! ¡Mentira! ¡Eso no es cierto! —dice ella al mismo tiempo que se arroja en contra de Santiago haciendo que zigzaguee el auto en una carretera que ella desconocía por completo.
— ¡Ya! ¡Ya déjate de estupideces, Aitana! ¡Contrólate!
— ¡No! ¡Mi padre, no!
Santiago, a cómo puede, la arroja bruscamente de nuevo a su asiento.
— ¡Ya! ¡Vas a hacer que ambos nos matemos! Y créeme que no tengo ninguna intención de ver de nuevo a tu padre.
Aitana comienza a llorar desgarradoramente.
— ¡No! ¡No! ¡No pude salvarlo! ¡No pude!
—Escúchame bien —dice Santiago interrumpiendo su dolor. —Ponte el cinturón.
La indicación era fría calculada incluso era como si no se diera cuenta que acababa de dar una noticia desgarradora a la que era su esposa.
— ¿Yo? ¡No! ¡No! ¡No importa! ¿De qué hablas? —cuestiona Aitana al mismo tiempo que se confunde más.
—¡Que te lo pongas, maldita sea! —grita él. —¡Nos vienen siguiendo! ¡Mira! ¡Observa!
Y en ese momento Aitana se fija por el retrovisor y, en efecto, un auto color en negro, deportivo también, viene haciendo cada uno de los movimientos como si fuera un acto reflejo del auto deportivo rojo de Santiago.
— ¿Quiénes? ¿Quiénes son? —cuestiona Aitana.
— ¿Y qué carajos voy a saber yo? —responde frustrado Santiago. —¡Ponte el maldito cinturón ahora! —grita él, furioso.
Aitana hace caso.
— Esta carretera es poco transitada, sin importar quien sea voy a perder a ese maldito— Susurra Santiago al mismo tiempo que da un giro en U , provocando que Aitana choque contra el cristal de la ventana con la cabeza.
Santiago había conseguido cambiar de dirección y de ruta.
Sin embargo, en ese momento Aitana solamente se cubre los ojos para continuar llorando.
—Padre, padre, te he perdido.
Sólo pasan unos segundos y llegan a un cruce listo para subir la carretera directo a una de las haciendas de la familia Moreno.
¡PUM!
Un impacto desgarrador llega de un costado de parte del lado del conductor, haciéndolos dar vueltas en forma de cero, una y otra vez.
— ¡No, no, no! —grita Aitana, temerosa, e instantes después todo se vuelve completamente negro.
¡Y lo logramos! 🎉 Después de tantos capítulos corriendo por pasillos oscuros, disparos y mucha tensión (de la buena y de la mala), Lore y Damián por fin nos dejan respirar. Escribir esta historia ha sido como subirme a una montaña rusa sin frenos, y saber que ustedes estaban en el carrito de atrás gritando conmigo lo hizo mil veces mejor. Gracias por no abandonarme en las curvas peligrosas y por querer tanto a mi 'cachorra' y a su 'muñequito'. ¡Nos vemos en la próxima aventura!¡Muchas gracias por acompañarme hasta aqui!
Lore llega al patio trasero de la Villa de los Pacheco, acompañada de Damián.El bautizo se vuelve completamente encantador y ambos son los padrinos de la hermosa y completamente encantadora Ámbar.Después de la ceremonia se hace una pequeña reunión donde todos bailan, familia, amigos y esa compañía de personas llenas de lealtad a las que había elegido querer proteger y respetar por el resto de su vida.Lore observa a León bailar con la pequeña Ámbar ya dormida en sus brazos.Ella sonríe y contiene un suspiro. Damián la observa maravillado y susurra.— Iré por algo para tomar…— le besa la frente y se va.Un aire fresco comienza a rosar sus brazos haciéndola que se dice por completo.Y un presentimiento de que algo se le estaba escapando de las manos llega a su mente.Lore se pone alerta, sus manos se tensan y su cuerpo se prepara para cualquier movimiento inmediato.Mientras tanto su ágil mirada se concentra en posibles lugares para esconderse.Detrás de pilares…Ella camina tranqui
Lore va corriendo con la adrenalina a tope por un pasillo. Es largo y su desesperación comienza a agitarla.— Tengo que llegar, tengo que llegar a tiempo.En ese momento se gira hacia atrás y no alcanza a ver a nadie siguiéndola, pero continúa corriendo desesperada por llegar a tiempo.En cuanto encuentra la puerta de la habitación que necesita, la abre, entra, pone el clic de la llave para asegurarse de que nadie más abra.Se quita los zapatos y después comienza a sacar la ropa que traía puesta para correr directamente al baño.*Pas*La puerta se impactó contra la pared.Y ahí, frente a ella, en la maraña de vapor se encuentra un hombre sexy, sensual, musculoso y sobre todo provocador.— Hola, sexy— dice ella con una sonrisa en los labios al mismo tiempo que se los relame de forma sensual.Él se gira.También la observa.Jamás dejaría de sorprenderlo.Ella sonríe y se arroja contra el para pegar sus pechos al de el y Damián se la come a besos.— ¿Qué pasa cachorra?— Te dije que no po
En cuanto ella está lista Lore corre por el pasillo de la hermosa construcción.— ¡Wow! ¡Qué increíble!— Dice al ver un helicóptero el cuál espera su llegada. Ella solo observa la inmensidad del mar y la facilidad con la que podía ser feliz al lado de ese hombre de vainilla.Hasta que llegan a una pequeña cabaña en medio del bosque…El lago a un lado…— Esto es increíble…— La sorpresa no es esta— Damián la guía hasta una habitación y le dice que espere.Lore utiliza un vestido completamente encantador en un tono durazno que llega justo debajo de sus pompas.Estaban en una cabaña y ella está desesperada por recibir la siguiente parte de su sorpresa.Ella se muerde una de las uñas.— ¿Qué será? ¿Un dije tal vez?— Susurra emocionada y se mete al baño.¡Tac, tac, tac!Tocan a la puerta.— Vamos, Damián. Sólo dame un segundo, escucha estoy orinando a toda velocidad. Lore sigue hablando sin filtro hasta que abre la puerta del baño y se queda congelada.Frente a ella se encuentra con una
* * Semanas después. * *Lore está en la playa sintiendo la arena meterse entre sus dedos.Y suspira emocionada.— Esto está maravillosamente perfecto.— Susurra al levantar el rostro para que los ojos del sol lleguen directamente a su rostro.En ese segundo llega Damián para abrazarla y besarla en el cuello.— Te necesito…— susurra con el calor de su aliento erizando su cuello.— ¿Sí? Damián esto parece un sueño. Un sueño maravilloso del que no quiero despertar. — Susurra ella al mismo tiempo que responde a su beso.— Eso lo podemos resolver— dice el.Damián ya se había recuperado de las heridas y la levanta como si fuera una pequeña criatura.Lore se fija en su mentón, y lo acaricia…—Espera que tienes una promesa por cumplir y no te liberare hasta que lo hagas.Los pasos de Damián se vuelven acelerados y ella contiene el aliento, dentro de la habitación estaba todo lleno de rosas y velas.Ella es puesta en el colchón y ahí, frente a ella Damián coloca una canción en el fondo de l
Carlos la mira con una dulzura que Lore ahora podía identificar como amor limpio…Un amor puro.Un amigo real.— Éste es mi lugar yo no deseo estar fuera, este es mi mundo y desde aquí siempre cuidaré de ti.Lore contiene el aliento.— Desde las sombras estaré cuidándote como desde el inicio de nuestra amistad.Ella se acerca y lo abraza.— Siempre fuiste el hermano mayor que desee. Siempre fuiste ese compañero que necesitaba en momentos oscuros.— Tranquila, pequeña, tranquila.— Él le acaricia el cabello de forma tierna— Eres capaz de derrotar a cualquiera, incluso a ese hombre que lo gobierna todo.El levanta su rostro y la mira directamente.— Absolutamente todo lo que desees conseguirás. Y si está en mis manos, voy a entregártelo a tus pies. Vete por la puerta grande y sé feliz.En ese momento, Carlos se había ido.Justo como en ese momento, perdiéndose en medio de la oscuridad.No sin antes, dedicarle una sonrisa, llena de cariño, admiración y sobre todo orgullo a esa pequeña de







