Compartir

c6

last update Fecha de publicación: 2021-04-12 10:10:08

Semanas después él se fue de viaje de negocios a Los Ángeles y pasó 3 días estresantes con un montón de reuniones y más. Llegado el viernes por la noche, se encontró con Andrés y otros ejecutivos y fueron a un famoso bar a beber tragos como era ya su costumbre cada vez que viajaban a esa ciudad.

Después de medianoche, ya tenían varias copas encima, entonces estaban relajados y empezaron a hablar de mujeres, uno de ellos los invitó a un club nudista que ya conocía.

—Vamos compañeros, si de mujeres hermosas se trata ese es el lugar, no me he cansado de ir, sobre todo me encanta las bellezas latinas que hay allí posando desnudas para mí.

Sin pensarlo dos veces ellos se fueron a uno de los clubs nudistas más cotizados de la ciudad. Al entrar una linda camarera les ofreció una mesa cerca de las bellas bailarinas.

Pidieron unos tragos y empezó la diversión. Una deliciosa latina con curvas muy pronunciadas y un ombligo hermoso subió al tubo a bailar para ellos, lo hizo durante unos 15 minutos, mientras, bebían de sus tragos y gozaban de la belleza que se movía frente a ellos. De pronto Rodrigo observó varios metros más allá a otra bailarina que llegó al escenario, esta tenía el cabello rojo, le llamó la atención, ella no se demoró en empezar a bailar para los caballeros que ya la estaban esperando.

A Rodrigo no le llamó la atención por su belleza, él pensó que estaba algo confundido por todo lo que había bebido, pero la mujer se le perecía a su difunta esposa, era como si Ángela hubiera subido al tubo a bailar, él no pido contenerse y sin decirle a los demás se levantó de la mesa y se fue hacia donde ella estaba, allí no había lugar para él, entonces se quedó de pie observándola.

Allí pudo comprobar que en verdad la bailarina se parecía a su esposa, tenía los ojos verdes igual a los de ella y la sonrisa muy parecida. La mujer no era exactamente igual, pero se le acercaba demasiado.

Esta tenía el cabello rojizo, un color bastante atrevido y vulgar para el gusto exquisito de un millonario como Rodrigo que le parecía bastante corriente. La chica tenía la piel bronceada, sus piernas eran espectacularmente hermosas, estaba vestida de dorado y usaba un par de sandalias altas y muy escotadas que permitían ver con facilidad sus sensuales y delicados pies.

Los ojos de Rodrigo se quedaron pegados en la chica que acababa de subir al tubo; entre más la miraba bailar, más le recordaba a Ángela, su cuerpo tenía las mismas proporciones, observó su rostro y se percató que se parecía a ella más de lo que él pensaba; tenía los mismos ojos verdes y mirada de gata, sus mejillas delicadas, labios finos, el mismo largo de sus pestañas. Él no dejaba de mirarla con el rostro lleno de asombro.

Cuando su presentación terminó, varios de los tipos que estaban admirando su belleza se acercaron a darle dinero; Rodrigo estaba tan anonadado y boquiabierto que no pensó ni en acercarse a ella,  la joven bailarina se retiró con una gran sonrisa como parte de su rutina artística. Se trataba de Scarlet, la joven que hacía pocas semanas viajó con su amiga desde el pueblo de San Rafael Texas en busca de mejores oportunidades.

Rodrigo regresó a la mesa, sus compañeros notaron que él estaba algo pálido:

—¿Te dejaron sin alientos? —Le dijo uno de ellos riéndose escandaloso.

—La chica que bailaba.

—¿Scarlet? Esa es un bombón que le roba el aire a cualquiera.

—¿La conoces?

—Bueno no es que la conozca, pero ha bailado en privado para mí en un par de ocasiones.

Poco tiempo después Rodrigo se retiró de la compañía de sus amigos y se fue al hotel, cuando llegó el asombro no había desaparecido de su rostro, él se quitó el sacó y la corbata, después se tiró a la cama bocarriba recordando a la bailarina, a su mente le venían recuerdos de sus ojos, su cuerpo, cada uno de sus movimientos; parecía que la estaba viendo en cámara lenta.

Acostado allí en su cama de pronto abrió su boca y con un tono de voz casi de susurro dijo:

—Scarlet.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • La esposa que compré   Nota del autor

    Las quiero mucho y gracias por llegar hasta aquí. Les invito a leer mi nueva obra en proceso, La sustitura, es del tipo usurpadora. Les dejo el prólogo. Prólogo Ignacio entró a la habitación de Amelia lleno de indignación y le dijo: —¿Quién se supone que eres? —La tiró agresivamente sobre la cama, él acababa de descubrir que ella no era en realidad su esposa, sino una usurpadora. —¿De qué hablas? —No te hagas la tonta, ya sé toda la verdad, sé que no eres mi esposa. —Un escalofrío invadió el cuerpo de Amelia. —¡Respóndeme! ¿Quién demonios eres y por qué viniste a llenar mi vida de tantas mentiras? —Amelia se quedó muda y su rostro empalideció. —¿Te vas a quedar callada? ¿Dónde está Silvia? —Ella tomó aire y con una voz temblorosa respondió: —No lo sé, ella me dijo que se iba de vacaciones por un tiempo, pero nunca regresó. —Hubo una pausa, después él le dijo: —¿Cuánto dinero

  • La esposa que compré   Epílogo

    El último día del juicio.—Que el acusado se ponga de pie. —Rodrigo se levantó y el juez prosiguió:—Mediante a todas las pruebas presentadas y de cómo se desarrollaron los hechos durante los años de persecución que sufrió el acusado y su familia por parte del occiso. Hechos que desencadenaron la tragedia ocurrida en que el señor Alejandro José Alcázar perdió la vida; el acusado se declara inocente de todos los cargos, a partir de hoy puede gozar de plena libertad.Juan Carlos suspiró y extendió la mano para dársela a Rodrigo, se dieron un abrazo.—Felicidades Rodrigo, al fin la justicia llegó.—Gracias, no sé cómo habrían sido las cosas sin tu apoyo y el de todo tu equipo.—De algún modo la verdad tenía que demostrarse, Ana Julia y tú solo fueron v&iacut

  • La esposa que compré   Capítulo Final

    MESES DESPUÉSLlegó el mes de diciembre, y la casa de los Salvatierra se vistió de navidad. El año anterior ninguno celebró; fue una navidad muy amarga, donde de una tarde para la noche Rodrigo había matado a Alejandro y estuvo a punto de morir, los alcázar les arrebataron al bebé, y todo había sido muy turbio para ellos. Pero ahora las cosas estaban mucho mejor de lo que esperaban, excepto claro que aun sentían la partida de Jr. y estaban tristes por ello, la navidad se los recordaba, pues como todo niño él adoraba esas épocas. Los adultos no sentíanganas de celebrar la navidad; pero en la familia habíamás niños que se sentíanfelices por la llegada de lasa fiestas, por ellos adornaron la casa y decoraron el árbol.Julio ya caminaba y decía algunas palabras. Esa navidad puso

  • La esposa que compré   c172

    Rodrigo quiso ir a ver a Antonella, sentía la necesidad de confrontarla después de lo que ella hizo. Scarlet no quería que lo hiciera. —No hace falta que lo hagas. —Casi te mata, ella pudo evitar que Alejandro te hiciera daño y se quedó callada. —Rodrigo tiene razón. —Le dijo Braulio—. Yo también quiero confrontarla pero ella se niega a recibirme, tal vez con Rodrigo si quiera hablar. Antonella nos traicionó y nos engañó a todos. Antonella tenía días que no hablaba con nadie ni recibía visitas, solo a su tío que una vez fue a visitarla. La custodia fue a su celda y le dijo: —Tiene una visita. —Antonella estaba sentada al borde de la cama. —Sabe que no quiero ver a nadie. —La custodia leyó en la plantilla el nombre del visitante. —Se llama Rodrigo Salvatierra. —Antonella corrió y se agarró de la reja. —¿Rodrigo vino a verme? —Lo dijo con una aleg

  • La esposa que compré   c171

    Veloz lo llevaron a la casa de Antonio, sacaron a Willy y lo amarraron de una silla; Antonio se fue adentro de la casa y después regresó con una botella de licor, le vendó sus ojos, luego le arrancó la cinta de su boca y lo obligó a beber varios tragos.Willy asustado no comprendía lo que él hombre pretendía hacerle. —¿Piensa matarme con eso? —Solo bebe idiota.—Después que le hizo beber casi todo el contenido de la botella le preguntó: —¿En dónde está tu amiguita Antonella? —Willy le dijo que ella se había quedado en su casa y le dio la dirección. Después Antonio le puso la cinta en su boca y el otro lo volvió a meter en el maletero del auto. Después volvieron a la casa de Scarlet y esperaron que Antonella llegara. Minutos después un auto se estacionó detrás del de Willy, la mujer encendió su celular y le escribió: "Ya estoy aquí." Antonio leyó el mensaje,tomó la pistola

  • La esposa que compré   c170

    Antonella estaba arriba en el otro piso parada detrás del barandal y los vio salir. Fueron a una terraza y buscaron una mesa. Rodrigo sacó la silla para que ella se sentara. —Gracias. —Dijo ella mientras se sentaba. Por dentro Scarlet estaba emocionada, su corazón posibilitaba rápido de alegría, tenía meses deseando ese momento que creyó que jamás llegaría. Rodrigo se sentó y ya no era aquel hombre que la ignoraba, su mirada había cambiado, ahora la miraba con sus ojos enamorados. —¿Quieres tomar algo? —Preguntó él con una voz tenue. —Solo agua. —Un mozo los atendió. Scarlet estaba expectante de lo que él le iba a decir. Rodrigo después que el mozo se retiró volteó de nuevo a verla a ella. Sus ojos se pasearon mirando su cara, su cabello. —Hoy te ves muy hermosa. —Gracias. —Lo pensé mucho antes de decidir a venir a buscarte. —¿Por qué? —Pensé en si valdría la pena esto. —¿Esto? —Scarlet odió que

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status