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A la deriva

Autor: Gio escritor
last update Data de publicação: 2026-02-25 03:42:45

La casa estaba en silencio, aquel maldito silencio que los estaba destruyendo, luego de aquella tormentosa situación con Mauricio habían lavado sus cuerpos.

Fiorella se encontraba sentada en el sofá, frente a ella Donato estaba siendo saturado por uno de sus hombres, el dolor que sentía en su mano era la picadura de un mosquito en comparación al dolor que sentía en su corazón ante la ausencia de su hijo.

Su hombre terminó de suturar, Donato quedó a solas con Fiorella, él asintió levemente, se
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Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • La sustituta del mafioso   Final

    Felices por siempre. Años más tarde. Una vez que Donato regresó, Vittorio, Anna, su hermana, su prima y su tía lo recibieron con los brazos abiertos, aunque ellos querían que Donato regresara a ser parte del negocio familiar, Donato se negó, sus planes ahora eran diferentes. Todo quedó en manos de Melissa, su pensamiento odioso y egoísta se quedó en el pasado, ahora era cuerda y responsable con las decisiones.Aquel día se tornaba festivo, era la celebración del cumpleaños número cinco de Alessandro, toda la familia estaba reunida en la villa acompañando al cumpleañero.El cielo se pintaba de tonos dorados mientras el sol descendía lentamente sobre el horizonte. La arena aún conservaba el calor del día, y el viento suave traía consigo alegría, aquella que prometía nuevos comienzos.Donato caminaba descalzo sosteniendo la mano de Alessandro, aquel niño amaba con todas sus fuerzas a su padre.Alessandro reía mientras intentaba escapar hacia las olas, tambaleándose con esa torpeza ad

  • La sustituta del mafioso   Último disparo

    El silencio fue el mejor aliado para Donato, todos los pensamientos se alinearon; llevaba horas respirando con dificultad fingida, dejando que su cuerpo colgara inerte contra las correas.Había observado el turno de los guardias, sus gestos descuidados, el aburrimiento que los volvía lentos, seguramente Leticia ya los tenía hartos con sus exigencias.Donato cerró los ojos, llenó de oxígeno sus pulmones para luego dejar de moverse, su cabeza cayó hacia un costado, con gran esfuerzo hizo que su respiración se volviera casi imperceptible.Desde la parte de afuera observaban a través de una pequeña ventanilla, uno de los guardias al observar el estado de Donato de inmediato su rostro cambió, frunció el ceño mostrando preocupación.—Oye, creo que el juguete de la señora Leticia se desmayó —informo con burla.—No exageres, solo fueron unos cuantos rasguños, tipos como ese están acostumbrados a ser golpeados y nunca mueren, seguramente el estúpido se quedó dormido —respondió el otro guardia

  • La sustituta del mafioso   Perversa obsesión

    Cuando Donato saboreó la victoria todo se derrumbó; las luces se encendieron de golpe, los reflectores lo cegaron impidiendo que pudiera avanzar.Su única opción era lanzarse desde aquella altura, lo cual sería brutal para su salud, al caer no podría escapar.La alarma rompió el silencio de la noche, antes de que él pudiera darse cuenta estaba rodeado, sin otra salida tuvo que retroceder a su plan, una mano lo sujetó del tobillo causando que él cayera de golpe.Lo arrastraron con brusquedad hacia el interior de la propiedad, su espalda chocó contra el suelo, el aire salió de sus pulmones en un golpe seco.Donato forcejeó, golpeó, gritó, pero nada hacía que aquellos hombres se detuvieran.Los hombres lo inmovilizaron, presionando el rostro contra el césped, Donato gruñía y se retorcía, entonces escuchó los pasos, desde luego que se trataba de los pasos de Leticia, quien se acercaba de muy mal humor.Leticia apareció envuelta en una bata blanca que contrastaba con la oscuridad, su cabel

  • La sustituta del mafioso   Todo o nada

    La noche había sido más larga de lo acostumbrado; Donato no había logrado conciliar el sueño, estaba de pie observando fijamente a través de la pequeña ventana de la habitación.Quería salir de allí, regresar a casa, ver con sus propios ojos que su hijo había regresado con Fiorella, pero para su mala suerte solo podía confiar en Leticia.La puerta de la habitación se abrió, frente a él se ubicó Leticia, aunque su rostro y todo su cuerpo era similar al de Fiorella, él no la podía ver con los mismos ojos.—Buenos días, he traído ropa limpia, lava tu cuerpo y cámbiate, me acompañarás a tomar el desayuno —aquellas palabras dulces escondían tortura y dolor. —No pienso comer nada que venga de ti, ni mucho menos a tu lado —respondió Donato con agresividad.Leticia dejó la ropa sobre la cama, luego se cruzó de brazos y fijó la mirada en él. —¿Qué necesitas que haga para que puedas corresponder a mí como lo deseo?—Necesito llamar a casa, necesito escuchar con mis propios oídos que mi hijo h

  • La sustituta del mafioso   El regreso de Alessandro

    Pasada la medianoche Fiorella continuaba en la sala, no quiso probar un solo bocado, para ella su mundo había terminado.—Señora Fiorella, no quiero ser impertinente y menos en este momento, he traído este cobertor, es una noche fría y debe cubrirse; entiendo que debes estar pasando por la prueba más difícil, quisiera poder ayudar pero nada está a nuestro alcance. —Bruno... No digas eso, tú siempre has estado cuidando de nosotros, siempre haces hasta lo imposible para protegernos, este es nuestro destino y nadie podrá hacer que cambie —habló Fiorella con la voz entrecortada.Fiorella llevaba varias horas sin dormir, sus manos temblaban, Bruno se acercó, dobló su cuerpo y tomó su mano. —Ellos necesitan que estés fuerte, ve y descansas, yo estaré pendiente, sí me entero de cualquier noticia iré contigo —Fiorella negó con la cabeza.—No puedo cerrar los ojos, mi tranquilidad ha desaparecido, sin ellos solo quiero morir —Bruno apretó los labios y exhaló.De repente hubo alboroto en la p

  • La sustituta del mafioso   Por amor

    La noche cayó, era oscura, fría, solitaria y silenciosa; Fiorella se encontraba sentada en medio de la sala, los ojos estaban inflamados de lo mucho que había llorado, a pesar del cansancio no quería ir a la cama. Extrañaba con todas sus fuerzas a Donato, a su hijo, aquellos días donde compartió junto a ellos, las sonrisas y palabras bonitas hacían que estuviera viviendo un sueño.Donato siguió las instrucciones que le brindó Leticia, estacionó el auto cerca al puerto, sentía mareo, esperaba ansioso para encontrarse con ella y poder negociar.El tiempo transcurrió, el cansancio doblegó a Donato, el sueño se estaba apoderando de él, recostó la cabeza en el cojín y cerró los ojos; a la brevedad quedó profundamente dormido. De repente un estruendo en la puerta del auto hizo que Donato quedara despierto, debido a la violencia con que fue golpeada la puerta se abrió.Donato apenas alcanzó a levantar la mirada, cuatro hombres armados se encontraban en la parte de afuera, uno de ellos tomó

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