Início / Fantasía / Llamas gemelas (Libro 1) / Capítulo 4: Wintercearig I

Compartilhar

Capítulo 4: Wintercearig I

Autor: SHI.
last update Data de publicação: 2021-10-26 00:44:05

Año 2015 d.C. 16 d.G. Ciudad Neutral de Gaia.

Eran las cuatro de la mañana cuando Luke bajó de su limosina, sin esperar a que Marco se apersonara a abrirle la puerta, y caminó por el sendero que separaba la calzada de la que era su casa desde hacía un par de semanas, rodeado de césped, y con algunas flores cerca de los escalones de la entrada, de piedra maciza.

La molestia en su cara era visible a lo lejos y, aunque siempre se congraciaba de llegar a este lugar, de dos plantas, fachada lisa forrada de estuco, y grandes ventanales en la planta baja, hoy no era uno de esos días.

Abrió la puerta, de madera gruesa y pintada de blanco, y entró a la casa, dejando el madero abierto, para un Marco que ingresó con prisas, pasó por la entrada, para ver la escalera hacia la segunda planta, y caminó hacia la sala de estar, donde su rubio señor, después de quitarse el saco y dejarlo a un costado, se dejó caer de sentón sobre un gran sofá color gris oscuro.

Marco, el secretario, se detuvo a un metro de distancia del mueble, y vio a una muchacha rubia aparecer desde el pasillo. Ella no tendría más de diecinueve años. Era una humana de aparente inocencia que vestía pijamas ligeros, y que caminó directo hacia el dueño de la casa.

Luke pasó la zurda por su garganta, y gruño. Ese día fue una m****a: tratar con inversionistas humanos que ignoraban la realidad del mundo, escuchar a su secretaria parlar y parlar, tan solo relatando todos los compromisos a los que debía asistir, y todos esos eventos de gente estirada a los que su padre quería que fuera.

Estaba asqueado de no poder deshacerse de esas cadenas, aunque se encontraba tan lejos como podía.

Él se había mudado aquí porque necesitaba estar lejos de Düster, que antaño se llamó Europa por parte de los humanos, y de las garras de su padre, tanto como le fuera posible. Sin embargo, ese perfecto mundo que comenzó apenas semanas atrás, ya se hallaba mancillado por la brutal decisión que su Señor tomó sobre él, y en el destino de la menor de sus hermanos.

Se arremangó la camisa hasta los codos, y tatuajes indistinguibles a la distancia se apreciaron en su brazo izquierdo, hasta el dorso de la mano, esa que extendió a la muchacha.

No tenía demasiada hambre, pero era consciente de sus obligaciones, de la imagen que debía mostrar y el estatus que estaba obligado a mantener. Necesitaba de muchas cosas para mantener un perfil bajo tanto como le fuese posible, hasta que el momento propicio llegara.

Marco sonrió con amabilidad, él se veía como un cincuentón, pero, en su cabellera y barba castañas, no se apreciaba ni una sola cana.

Por supuesto, un secretario no interrumpiría, jamás, la cena de su Señor.

—Ailen… ¿esperaste todo el día por mí? —preguntó Luke a la muchacha con la voz apagada y áspera, llevándola sentarse en su regazo, siendo encerrado entre sus piernas.

La rubia dejó caer su peso, y asintió.

—Así es… Amo Luke —murmuró con ilusión, y él pudo ver el deseo latir en lo profundo de esos orbes avellana.

Alberto fue asignado a recibir el beso, pasar a ser un vampiro y convertirse en un Veneto, y Ailen, una Flabiano nacida humana, familiar lejano de una de sus hermanas menores, se había convertido en su alimentadora semanas atrás. Ella aún no se acostumbraba al trabajo, no sabía controlar sus emociones y deseos, y vivía cada día como una adicta a la espera de su droga.

Con el índice derecho, Luke trazó con lentitud el caminó, desde la oreja, hasta la clavícula de una Ailen que, segundo a segundo se fue hundiendo en el ansia previa, el placer pasajero, y resopló.

Ella era básica a sus ojos, pero no podía culparla. Era una simple niña humana incapaz de controlar sus deseos… Los humanos de ahora eran débiles en ese sentido, resultaba muy difícil entrenarlos para que no se dejaran llevar por el placer.

Se acercó a su cuello y exhaló sobre su piel, lo que hizo a la más joven removerse y gemir, cerrar sus ojos, y subir las manos a tomar los hombros ajenos. Luke pasó la lengua por la zona que esperaba morder y, entre leves jadeos de la alimentadora, por fin, dejó ver sus colmillos, y los hundió en la piel ajena sin aparente compasión.

La muchacha soltó un grito de dolor, y se afirmó con las uñas a los hombros del varón; su cuerpo pegó un tirón de rechazo, pero, con rapidez, ese malestar se transformó en burdo y puro goce.

Luke comenzó a beber de ella en sorbos cortos, y los gemidos de Ailen se volvieron más pronunciados. Ella comenzó a menearse sobre su amo en movimientos sugerentes, y llevó las manos a rodear el cuello del rubio, y empujar su cabeza contra el suyo.

Y es que, aunque la mordida de un vampiro en un humano causaba un dolor tan solo comparable con el de morir, los Flabiano, el clan Veneto, tenían la particularidad de poder controlar eso: podían hacer que doliera tanto como la misma muerte, o que se sintiera como el mayor placer jamás experimentado, tanto para el emisor, como para el receptor.

No por nada se decía que los Flabiano eran fieles defensores del pecado de la lujuria, y quienes mejor la encarnaban dentro de las doce casas vampíricas.

Sin embargo, en medio del éxtasis de Ailen, Luke notó algo. No fue solo su hermana descendiendo las escaleras, para después detenerse y mirarlo con curiosidad mientras se alimentaba, sino cómo Marco, amante amigo joven de su padre, se dirigió hacia la puerta, y regresó con compañía.

—Amo Luke, la persona designada para ser su guardián, ha llegado —anunció el castaño con solemnidad.

Por un instante, al ver de quién se trataba, Luke volvió a hundir sus colmillos en el cuello de una Ailen que gritó, a punto de llegar al orgasmo, y enterró sus dedos en sus hombros.

Ailen llegó al éxtasis, y el rubio la dejó caer en el sofá; ella comenzó a reír, cegada por las endorfinas que la mordida le proporcionaba, y la herida en su cuello se cerró de forma automática.

Luke se levantó, sorprendido, miró a Denisse, a Marco, y al visitante. En ese orden.

—¿Qué haces tú aquí? 

•  •  •

—Wintercearig: Literalmente «dolor de invierno». Un sentimiento de profunda tristeza, relacionado con la naturaleza fría, tranquila y oscura del invierno.

•  •  •

Gracias por leer.

Si quieres saber más sobre la novela, o conocer el porqué del nombre tan particular de sus capítulos, puedes encontrarme en mis redes:

F******k: Shi autora

I*******m: @theshisworld

¡No olvides dejarme una reseña! Tu opinión es importante para mí ♥

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Comentários (6)
goodnovel comment avatar
wilmary rodriguez
es una historia interesante, me gusta las novelas de seres sobrenaturales
goodnovel comment avatar
Eileen Rubio
woow muy buena historia hasta ahora
goodnovel comment avatar
oscar
me encantó
VER TODOS OS COMENTÁRIOS

Último capítulo

  • Llamas gemelas (Libro 1)   Epílogo: Sukha

    —A partir de ahora, Malcom, la forma en la que actúes determinará el rumbo de todo —comentó Tomsk muy sereno.Él se encontraba sentado en un sillón de piel beis y, a su lado, Malcom Edevane lo imitaba, con un vaso de whisky en una mano, y la vista fija al frente, a un cuadro sin sentido que su padre había comprado mucho tiempo atrás.—Eso suena como una amenaza, Tomsk —replicó el rubio y volteó a verlo.Tomsk negó.—No es una amenaza, amigo mío, sino una advertencia. Debes saber que valoro muchísimo la amistad que nos ha unido por todos estos siglos, es más importante para mí que incluso los negocios y acuerdos que unen a nuestras familias. —Juntó sus manos en su regazo, pues él no bebía nada.»Por eso, Malcom, te diré mi posición: mi amada Lilly murió a causa del renco

  • Llamas gemelas (Libro 1)   Capítulo 81: Kétnemü

    Año 1985 d.C. Tomakomai, Hokkaido, Japón, Asia.Sus pasos en el camino casi no resonaron, porque se preocupaba por caminar ligero; sin embargo, eso no importaba.Detrás dejó a Derek, de quince años, su alimentador de turno, porque no confiaba en lo que sus sentidos le decían. Sí… así de turbio resultaba este asunto.El camino por el que se movilizaba era de tierra, y tendría a lo mucho medio metro de ancho; transitaba un pequeño bosquecillo, que se hallaba a las afueras de un poblado en el que se hospedaba desde hacía ya varios meses, refugiándose de las inclemencias de una guerra que parecía no tener final.A su alrededor, árboles de diverso tamaño, arbustos medio secos, y algunos insectos a los que ignoraba. Esa mañana pidió a los pobladores que no se acercaran al bosque, y estaba curioso por lo que allí se encontraba.

  • Llamas gemelas (Libro 1)   Capítulo 80: Backpfeifengesicht

    Año 2015 d.C., 16 d.G. Casteddu, Territorio de Vitéliu, Düster.—Eso fue, abuelo… lo que sucedió —murmuró Luke, sobrio y desencantado.Delante de él, Adhemir lo miró con una sorpresa comedida, y luego llevó su vista a los derredores de aquel estudio sin ventanas.—Es tan triste que mi niño también esté inmiscuido en esto… —Resopló el mayor, y volvió los ojos a su nieto—. ¿Has decidido qué harás al respecto?—¿Tengo permiso de hacer lo que desee? —Luke aguzó el mirar en su abuelo.—Hablaré con mis hermanos, pero dudo que tengan alguna queja con eso. Nuestra familia no tolerará una insurrección como esta; sin embargo, tu padre será el Gran Patrizio cuando ese momento llegue, Luke. ¿Estás dispuesto a solicitar ante él un

  • Llamas gemelas (Libro 1)   Capítulo 79: Kopsoflevika

    Bruno se volvió hacia Blaise y lo sentó en el suelo, se colocó detrás de él, lo abrazó por la espalda, y cruzó sus brazos sobre el tenso pecho ajeno.La figura del menor permanecía tiesa, con la vista al frente, y sin posibilidad de mover ninguno de sus músculos, ni siquiera de parpadear. El de ojos oscuros apoyó el mentón sobre su hombro, y sintió una corriente inmediata, y los deseos del otro de moverse.—Eres un luchador —susurró divertido.Charles fue con Valentino, y ambos tomaron a Lilly, le levantaron el vestido y la violaron entre los dos, desgarrando la piel de sus muslos, de su abdomen, y regando su sangre por todo el suelo, mientras los espantados ojos de la señora eran lo único que lograba comunicar sus emociones interiores, porque no podía resistirse, ni gritar, gracias al raro hechizo de dominación que ten

  • Llamas gemelas (Libro 1)   Capítulo 78: Zgabalj

    Año 1995 d.C. Steyr, Austria, Europa.Los jardines llenos de flores multicolores y los arbustos bien cortados, la blancura de una fachada de piedra trabajada y los grandes ventanales… le daban asco.A lo lejos, el fragor de la batalla y los cañones eran música para su muy desarrollado sentido del oído. A pleno sol del mediodía, justo a sus ochocientos ochenta y siete años, el día por fin había llegado.—Hoy… acabaremos con esto —declaró Bruno, cuyo oscuro y largo cabello revoloteaba en la dirección del viento.A su lado, Charles y Valentino sonrieron victoriosos. Detrás, una gran horda de tambaleantes y bravos zombis, acompañados de fieros cambia formas, licántropos, esperaban una simple palabra, una mera orden, para arrasar con todo y todos.—Acaben con todos —soltó Bruno con firmeza, pero sin hablar alto.

  • Llamas gemelas (Libro 1)   Capítulo 77: Obhimaan

    Los ojos de Tomsk se abrieron de par en par, y dio un paso hacia un Luke que se veía aturdido.—¿No pudieron matarlo? —preguntó el Lord de los Kyburg.Luke asintió, y una picaresca expresión se pintó en su rostro.—¿De verdad piensa que me iría por tanto tiempo sin dejar en Blaise un seguro para su protección?El cejo de Tomsk se frunció, así como el de Malcom.—Coloqué en Blas «algo» que los hizo marcharse. —Luke se volvió hacia Bruno, quien lo miró con ojos filosos, iracundos, lo que hizo sonreír al menor.»Por eso, padre, solicito tu permiso para destruir a estos traidores, que se atrevieron a tocar al ser más precioso para mí en este mundo.Sus palabras, en bruto, eran una mezcla de rosa y negro; sin embargo, la decisión y fuerza con las que fueron pronu

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status