LOGIN—Te las dejaste en mi rover —dijo, poniéndome las bragas en la mano—: Pensé que debía devolvértelas. —¿Quieres que te dé las gracias? —espeté, metiéndome rápidamente la tela en el bolsillo antes de que alguien se percatara.*Theodora Walker nunca pretendió ser perfecta. Especialmente en lo que se refería a su vida amorosa. La ex pistolera militar se hizo un nombre como independiente galáctica. Desde la caza de monstruos hasta la búsqueda de chicas desaparecidas, trabajaba en su nave, Peacemaker, con sus mejores amigos y la mejor tripulación que pudiera desear.Como capitana, nunca esperó sentir algo por su mecánico, Mads, e intentó corregirlo teniendo una aventura de una noche con un desconocido.Sin embargo, se enfrentará a más complicaciones de las que puede manejar, y tendrá que encontrar la manera de navegar por su corazón y por la galaxia al mismo tiempo."El capitán, el mecánico y la aventura de una noche" es una obra de Claire Wilkins, autora de eGlobal Creative Publishing.
View MoreEl hermoso castillo de Everlove, una estructura imponente con muros de piedra gris y ventanales que reflejaban la luz del sol de mediodía, era el escenario de lo que se había anunciado como la boda del año. Las dos familias más influyentes de la ciudad, los Hamilton y los White, estaban a punto de unir sus destinos en una ceremonia que prometía deslumbrar a todos. La pompa, el lujo y la elegancia se respiraban en el aire. Sin embargo, al ser ya la una de la tarde, los presentes empezaron a notar que algo no estaba bien.
Los invitados murmuraban entre sí, lanzando miradas nerviosas hacia el altar vacío, donde solo descansaban unos candelabros dorados. La hora prevista para la ceremonia ya había pasado con creces y no había señales de la novia ni del novio. Las cámaras de los medios de comunicación, posicionadas a un costado, comenzaban a captar todo lo que ocurría, listos para transmitir en vivo lo que sin duda sería el evento más esperado del año. Pero, a medida que los minutos pasaban, las redes sociales estallaban en especulaciones.
—¿Dónde está el novio? —preguntó una voz al fondo de la sala, y rápidamente la pregunta se extendió por todo el salón.
—Tal vez algo le pasó —dijo otro invitado, tocando su copa de champagne.
Los murmullos crecieron y los medios comenzaron a difundir teorías sobre lo que podría estar sucediendo. Entre las especulaciones, una de las más comentadas fue la de un periodista que mencionó que la boda estaba en peligro debido al drama que rodeaba a los Hamilton y los White.
—Si Rose no hubiera regresado... —comentó un hombre en voz baja, dirigiendo su mirada hacia un grupo cercano—. Tal vez este matrimonio nunca hubiese ocurrido.
La historia era conocida por todos, pero no por todos la comprendían. Rose Hamilton, la hija mayor de la familia Hamilton, había desaparecido cuando era solo una niña. Durante años, su familia vivió sin saber qué había pasado con ella, hasta que, hace cinco años, la encontraron en un pueblo lejano, viviendo una vida sencilla y sin educación alguna.
El regreso de Rose había alterado todo el equilibrio que existía entre las dos familias. Antes de su llegada, Isabel, la hija del hermano menor de Henry Hamilton, había sido la heredera natural de la familia. Isabel y Asher White, el prometido de Rose, habían crecido juntos, habían sido novios de la infancia, y su relación parecía inevitable. Hasta que Rose apareció.
Las especulaciones eran inevitables y las conversaciones no tardaron en girar en torno a la rivalidad que se había desatado entre las dos primas, cuyas vidas, hasta ese momento, habían estado entrelazadas de formas que nadie podía comprender completamente.
—Se dice que Asher ha huido con Isabel —comentó otro invitado, sus palabras llenas de morbo—. Se rumorea que están rumbo a otra ciudad.
El salón entero pareció quedarse en silencio por un momento, y luego la conversación continuó, llena de risas y comentarios cargados de sarcasmo.
—La familia White solo se casaría con la primera hija de Henry Hamilton. Como Isabel era la única hija de su hermano menor, se asumió que ella sería la esposa de Asher —dijo una mujer, mirando alrededor mientras tomaba un sorbo de su copa. —Fue Walter, el hermano menor de Henry, quien decidió darle a Isabel para que los Hamilton la criaran como su propia hija. Isabel siempre fue la elegida.
Otro invitado intervino con una risa sardónica.
—Claro, Rose, la pobre pueblerina, fue encontrada años después, como si fuese un accidente que nunca debió ocurrir. Y aunque ahora está aquí, no está a la altura de su posición. Su regreso solo complicó todo.
Un estallido de risas recorrió la sala, mientras los murmullos aumentaban en intensidad. No tardaron en llegar los comentarios burlones.
—¿Te imaginas lo que debe estar sintiendo Rose ahora? Nació en una familia prestigiosa, pero parece que no ha encajado, ni con su familia ni con su sociedad —dijo una mujer con tono sarcástico. —Ahora se ha convertido en la burla de todos.
El grupo comenzó a reírse sin reservas, como si la situación fuera solo una broma pesada. A pesar de las sonrisas forzadas y las palabras crueles, todos sabían que algo no estaba bien. La gente miraba hacia las puertas de entrada, esperando que la ceremonia continuara, pero el tiempo seguía pasando sin que nada sucediera.
Y, mientras las risas resonaban en el castillo, Rose Hamilton estaba atrapada en su propio drama personal. La boda que la mayoría de la ciudad esperaba no solo había sido suspendida, sino que también se había convertido en una representación de su propia caída. Sin quererlo, Rose se había convertido en la víctima de una historia que nunca eligió.
Rose se encontraba en la habitación donde esperaría salir hacia el altar. El vestido de novia de encaje blanco abrazaba su figura, su velo caía sobre sus hombros como una caricia etérea, y sus manos, descansando sobre el tocador, temblaban levemente. Sin embargo, el momento en el que debía caminar hacia el altar nunca llegó.
Miró su reflejo en el gran espejo frente a ella. Su cabello negro caía en suaves ondas, enmarcando su rostro de piel blanca, y sus ojos avellana, usualmente serenos, reflejaban una tristeza profunda. No era la tristeza de una novia nerviosa, sino la de alguien que intuía que aquel día solo le traería desgracia.
Afuera, el caos reinaba. Murmullos, preguntas sin respuesta y suposiciones se extendían entre los invitados, pero Rose permanecía ajena a todo.
Entonces, la puerta de la habitación se abrió de golpe. Clarisa, su mejor amiga, entró con expresión furiosa. Su vestido de dama de honor se ceñía a su cuerpo con elegancia, pero la ira en su mirada era lo que más destacaba.
—Esto es imperdonable —soltó sin preámbulos—. En este día tan importante, Asher decide retrasarse por tanto tiempo. ¿Al menos es consciente de lo que dirá la gente de esto?
Rose no apartó la vista del espejo. Su reflejo se mantenía impasible, casi como si estuviera viendo a una extraña en lugar de a sí misma.
—Asher no va a llegar —susurró.
Clarisa parpadeó sorprendida, su enojo dio paso a la confusión.
—¿Acaso está tratando de huir del compromiso? —preguntó, cruzándose de brazos.
Rose no respondió. En cambio, tomó su lápiz labial y empezó a deslizarlo sobre sus labios con calma. Sus movimientos eran mecánicos, como si el acto de pintarse la boca fuera lo único que podía controlar en ese momento.
A su lado, su teléfono vibró levemente, pero la pantalla ya estaba encendida. Clarisa se inclinó apenas y su mirada cayó sobre el mensaje que la traicionera luz azul iluminaba.
"Rose, Isabel trató de quitarse la vida. Estoy en el hospital. Espero lo entiendas. ¿Podemos posponer la boda? No puedo dejarla sola."
El aire en la habitación se volvió pesado.
Clarisa se quedó en silencio por un momento, como si intentara procesar lo que acababa de leer. Luego, apretó los puños con fuerza.
—No puede ser… —murmuró—. Esto es una broma, ¿verdad? ¿Cómo puede hacerte esto?
Rose dejó el lápiz labial sobre la mesa con una delicadeza que contrastaba con el torbellino que sentía dentro.
—No hay boda, Clarisa —dijo con voz neutra.
Sus palabras no llevaban enojo, ni desesperación, ni súplica. Solo la resignación de alguien que, desde hace mucho, entendió que en aquella familia, ella nunca sería la primera opción.
"Entonces, ¿qué pasó con ese mago cobarde?" Preguntó mi mamá, afortunadamente rompiendo el incómodo silencio. "¿Cómo se llamaba…Pant..y…panto…? ¡El hombre de las bragas!"El Pantomata, mamá", dijo Daxton, riéndose entre dientes ante una taza de licor.Mi mamá se rió, con las mejillas sonrojadas, "Oh
Punto de vista de TheodoraLa vida era muy diferente ahora.Parecía que ayer estaba esquivando láseres militares y saltando desde rascacielos. Peleando con mi papá. Evitando las locuras. Mentirle a mi hermano sobre mis relaciones. Tener flashbacks cada dos días de tiempos de guerra.Pero ahora estab
"No quiero volver a casa", dije, sorprendiéndome a mí mismo."¿Qué? Estás en casa... No entiendo", respondió Cyrus.Negué con la cabeza. "No. Este no es mi hogar. No cuando estás faltándole el respeto activamente a las personas que amo"."¿Gente?""Sí. Gente. Te amo, Cyrus, pero de ninguna manera vo
"Tengo un nombre". La voz de Mads bajó las escaleras.Seguí el sonido y vi a Mads agacharse bajo el marco de la puerta y bajar las escaleras a grandes zancadas. Era tan intimidante como siempre, pero más con la expresión oscura en sus ojos.Visiblemente muy enojado.Cyrus fulminó con la mirada mient
Punto de vista de TheodoraBajo el resplandor del sol, el castillo real adquiría aún más espectacularidad. Los arcos dorados reflejaban la luz solar, convirtiéndolo en una joya en medio del verdor de la montaña. Desde tempranas horas de la mañana, una bruma se había deslizado entre los árboles.El t
"Pensé que a una dama le gustaría una cama grande y lujosa", respondió. Su voz era profunda y ronca, enviando escalofríos por mi espalda. Imaginé que sería aún más emocionante escucharlo gemir."No necesito una cama", dije, deslizando mi pierna sobre la consola central y sentándome a horcajadas en
"Vamos, pruébalo. Está hecho de una hierba exclusiva de Ilios", dijo el hombre misterioso con una sonrisa burlona.Sin dudarlo, agarré el vaso y lo llevé a mis labios, inclinándolo hacia atrás para tomar un sorbo generoso.El hombre a mi lado farfulló en su bebida, y yo tosí fuertemente, con lágrim
Punto de vista de TheodoraEl atardecer en Ilios resultó un espectáculo impresionante. La presencia de dos soles proporcionaba dos puestas de sol únicas. El cielo se iluminaba con tonos púrpuras y rosados, y tres lunas de diversos tamaños y colores se alzaban en el horizonte, asemejándose a las mont
Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.