Compartilhar

Prólogo Parte IV.

last update Data de publicação: 2025-07-04 14:05:36

-Lo sabemos. - Gruñó mi madre.

Me encontraba en mi habitación rodeada por mis hermanos, madre y padre.

Las lágrimas se deslizaron por mi cara.

El lobo blanco ni siquiera se inmutó con la furia en la voz de mamá.

-Volveré a intentarlo si ese es tu deseo, pequeña loba.

Negué con la cabeza. Ya no quería falsas esperanzas.

-Está bien. - Dijo el lobo blanco y caminó lentamente hasta la puerta de mi habitación.

Se detuvo justo antes de cruzar y su cabeza se dirigió hacia mí.

-Mi oferta seguirá en pie en cualquier momento. Ya saben en donde encontrarme.

Esa fue la última vez que lo vi durante los siguientes siete años.

Hubo entonces un patrón con mis "ataques"; en los momentos menos pensados tenía alguna visión de Mery siendo torturada mientras que durante la luna llena mi corazón se rompía ante el dulce cortejo del lobo Alderik.

Me volví más callada, la comida dejó de tener sabor y, en general, dejó de importarme el estar bien. Era una cáscara de lo que debí haber sido.

No pasaron más de tres meses cuando mamá quiso distraerme de mi estado comenzando mis lecciones para convertirme en una Luna.

-¿Por qué?- Pregunté verdaderamente intrigada. - Zayn será el Alfa de la manada, no puedo ser su Luna.

Mamá sacudió la cabeza.

-Nuestra manada no funciona de esa manera, cariño. Ser el "Alfa Supremo" es un título que no se hereda de padres a hijos, sino que se gana con sangre. Tu padre podría ser retado por el puesto en cualquier momento o los Renegados podrían invadirnos, tomarnos por sorpresa y... derrocar a tu padre. - Mamá tuvo un escalofrío, pero se recuperó rápidamente. - No estoy diciendo que eso pueda suceder, pero debemos de estar preparados porque solo Nuestra Gran Madre sabe qué nos depara el futuro. La posición de tu padre es altamente codiciada, así que en cualquiera de esos casos, nosotros tendríamos que abandonar el territorio. Sobreviviríamos, pero quisiera que tanto tus hermanos como tú tuvieran buenas posibilidades de encajar en cualquier manada.

-¿Siendo una Luna?- Pregunté con incredulidad. - ¿Quién querría a una loba loca como pareja?

-Cariño, tú no estás...

-Es lo que dicen los cachorros de la manada. - Mi voz era fría. - Quizá aún no lo he escuchado de algún adulto, pero sé que es cuestión de tiempo.

Mamá gruñó.

-Dame nombres, yo...

-No. Realmente no me importa, no creo que merezcan un castigo por decir la verdad. Quizá nuestra pequeña familia es la única que no me lo dirá aunque lo piense.

-Cariño...

-Déjalo. - Susurré con cansancio. - ¿Qué decías sobre ser Luna? Suena como una interesante forma de sobrevivir en el futuro. Impresionaré a todos los Alfas con mis grandes habilidades para llevar la contabilidad mientras grito de agonía.

Las dos notamos el sarcasmo en mi voz.

Ella suspiró.

-¿Quién dijo que los dulces siete pasaban rápidamente?- Murmuró negando con la cabeza. - Si no es lo que quieres para ti, podríamos intentar con un enfoque diferente. ¿Qué tal ser un guardia muy capaz?

Tomó mi mano con delicadeza y me llevó fuera de nuestra cabaña en lo alto de la montaña nevada.

Descendimos por el único camino seguro hacia la vegetación del bosque y luego me llevó hasta la zona de entrenamiento de la manada.

Los adultos al verme llegar no se inmutaron, realmente estaban comprometidos con llevar enormes troncos sobre sus espaldas hacia el otro lado del río.

-Hola, pequeña. - Dijo papá acercándose a nosotras. - ¿Está todo bien?

-Alina y yo nos preguntábamos si de casualidad tienes espacio para uno más.

Papá alzó las cejas y miró a todos los adultos antes de agacharse para estar a mi altura.

-¿Por qué?

Me encogí de hombros.

-Será menos difícil que ser una Luna. - Murmuré.

Mamá resopló divertida.

Yo solo lo decía porque dudaba que algun lobo civil quisiera a una loba rota como pareja, mucho menos un Alfa.

En mi opinión ser un guardia no sonaba tan mal.

No solo por el hecho de poder proteger a mi familia, sino porque con cada nueva visión estaba convencida de que necesitaba aprender a defenderme.

De hecho, llevaba un tiempo pensando en ello.

Esa tal Mery se dedicó toda su vida a convertirse en alguien débil y era por eso que pasó el final de sus días sin el control de su destino.

Papá acarició mi cabello y asintió.

-Muy bien, te entrenaré. Espero que entiendas que no te daré un trato preferencial.

-Está bien, papá.

¿Qué tan difícil podía ser?

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Luna Renacida, Alfa Arrepentido   Epílogo. Parte II.

    (POV Alderik) —Por alguna razón —dije apretando los dientes—, los humanos olvidaron un pequeño detalle o quizá sus abuelos no lo mencionaron: la sangre que habían robado era de la loba más poderosa que el mundo había conocido. Así que hablaron con otros. Y luego con otros más. Y comenzaron a capturar a más de los nuestros… a extraer la sangre de sus víctimas. No importaba que esa sangre no hiciera los "milagros" que esperaban; pensaron que quizá si lo dejaban "añejarse" correctamente, la sangre adquiriría esas propiedades. Nunca lo hizo y tampoco ha vuelto a surgir un Supremo después de que el abuelo Liam muriera. Toda su cacería era un sinsentido, pero estaban convencidos de que nuestra sangre tenía poderes. Suspiré al sentir de nuevo las caricias de mi pareja intentando calmarme. —La generación de sus abuelos creció con historias sobre nosotros. La siguiente generación creció escuchándolas también. Y la siguiente… empezó a cuestionarlas. No fue un ataque a gran escala, no al pri

  • Luna Renacida, Alfa Arrepentido   Epílogo.

    Subí la última escalera con el ceño fruncido. Había ido primero a casa de los abuelos, como siempre hacía cuando no encontraba a los niños. Allí pasaban más tiempo del que me gustaba admitir. Pero esta vez no estaban en el jardín, ni en la cocina, ni corriendo por los pasillos. Tampoco estaban con los primos. Regresé a casa con esa sensación inquieta que solo una madre puede tener cuando la casa está demasiado en silencio. Colgué la capa en el perchero y avancé por el pasillo. Fue entonces cuando vi la luz. El resplandor anaranjado del fuego escapaba desde la sala principal, acompañado por un murmullo bajo, atento. No risas, no carreras. Silencio concentrado. Me detuve en el umbral. Mis seis hijos, de distintas edades, estaban sentados frente a la chimenea. Algunos en el suelo, otros compartiendo sillones, uno medio recostado contra una almohada. Ninguno hablaba. Ninguno se movía. Todos miraban el mismo punto. En el sillón grande, con un libro enorme apoyado en el

  • Luna Renacida, Alfa Arrepentido   Capítulo 157. Alderik.

    Durante mucho tiempo pensé que la paz era silencio. Que era la ausencia de peligro. La ausencia de sangre. La ausencia de gritos. Me equivoqué. La paz tiene sonido. El sonido de una respiración tranquila a tu lado. El peso de un cuerpo conocido durmiendo contra el tuyo. El latido de dos corazones que, por fin, no están huyendo. Me desperté antes que ella. Como casi siempre. Alina dormía de lado, con una mano cerrada sobre mi pecho, como si incluso dormida necesitara asegurarse de que no iba a desaparecer. No la culpo. Yo tampoco quería soltarla. La observé en silencio. El cabello desparramado sobre la almohada, la respiración lenta, el ceño relajado. Ya no había tensión en su rostro. Ya no había ese cansancio antiguo que siempre cargaba, incluso cuando sonreía. Había paz. Y esa paz… era mía. O mejor dicho: era nuestra. A veces todavía me parecía irreal. Durante años me convencí de que alejarme había sido lo correcto. De que la estaba protegiendo. De que yo era un obs

  • Luna Renacida, Alfa Arrepentido   Capítulo 156. Alderik.

    Por el rabillo del ojo puedo observar a la Suprema llevándose a Alina lejos de la testosterona. Theo hace un corto saludo en mi dirección y las sigue. No tengo tiempo para seguir la trayectoria de mi pareja porque tengo que esquivar otro golpe a mi nariz por parte del Supremo. Liam pelea como si quisiera demostrar algo. Eso ya lo había notado antes. No es que sea malo. Al contrario. Es rápido, fuerte para su edad y demasiado terco para su propio bien. Pero cada golpe que lanza hoy viene cargado de algo más que técnica. Viene con intención de matarme. Bloqueo su puño y lo empujo hacia atrás. La experiencia está ganando a la fuerza bruta. Sus botas raspan la tierra, pero no cae. —¿Eso es todo lo que tienes? —gruñe. — Ataca, no solo te defiendas. —No —respondo—. Pero no quiero lastimarte. Mala elección de palabras. —Yo si que quiero. Su puño me alcanza en las costillas. —Te recuerdo que sigo siendo el Alfa de esta manada —dice, respirando pesado—. Y el padre de la loba que e

  • Luna Renacida, Alfa Arrepentido   Capítulo 155.

    —Espero que te sientas mejor.Alderik apenas tuvo tiempo de parpadear antes de que mi padre rematara:—No realmente. Solo tenía curiosidad por saber si aceptarías el golpe —dijo con toda tranquilidad—. Fuera de eso, puedes decirme suegro.Parpadeé.Una vez.Dos veces.Luego miré a Alderik.Estaba de pie, muy erguido, con la mandíbula tensa… y con un ojo que ya empezaba a inflamarse de un color preocupante.—Liam… —dijo Alderik con mucho cuidado.—Suegro.Silencio.Un silencio tan tenso que juraría que se podía cortar con cuchillo.—…Suegro.—¡Señor suegro para ti! —rugió mi padre—. ¡Ay!Mi madre le dio un codazo directo en el estómago, sin ningún remordimiento.—Deja en paz al lobo, amor —dijo con toda calma. Luego miró a Alderik y sonrió de verdad—. Bienvenido a la familia.Yo solté el aire que no sabía que estaba conteniendo.—Se lo están tomando mejor de lo que pensé —dije, con una sonrisa enorme.Alderik me miró de reojo, claramente en desacuerdo.—Bueno, pastelito —dijo papá, fro

  • Luna Renacida, Alfa Arrepentido   Capítulo 154.

    Susurré un “al fin” sin darme cuenta.Alderik se rio un poco, un sonido bajo, casi incrédulo, pero no dejó de correr. Yo iba en sus brazos, con el rostro escondido contra su cuello, respirando su olor, tratando de convencerme de que esto estaba pasando de verdad y no era otra fantasía que mi mente había usado durante años para sobrevivir a su ausencia.Salimos de la cueva y el aire frío de la noche me golpeó la piel. El cielo estaba despejado, lleno de estrellas, y por un instante pensé que nunca había visto el mundo tan nítido.Hogar, repetí en silencio.El camino hacia la casa de la manada se me pasó en un parpadeo. Nos cruzamos con varios lobos en el trayecto. Algunos estaban en forma humana, otros en forma de lobo. Todos sonrieron. Algunos levantaron el pulgar. Otros simplemente nos miraron con esa expresión de “ya era hora”.Yo quería esconder la cara, pero al mismo tiempo no podía dejar de sonreír.Alderik tampoco dijo nada. Solo apretó un poco más el paso.Cuando por fin entram

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status