Beranda / Hombre lobo / Marcada por el Alfa / Capítulo 1: La fiesta.

Share

Capítulo 1: La fiesta.

Penulis: Itha León
last update Tanggal publikasi: 2024-07-23 07:43:43

★ Aria Walker

Mi nombre es Aria Walker. Con 22 años, me considero una friki y una nerd en el sentido más puro de la palabra. Mis dos amigas más cercanas son Vanessa y Gloria, son la antítesis completa de lo que yo soy. Mientras ellas son la imagen de la perfección social y la elegancia, yo me encuentro en el extremo opuesto del espectro. Vanessa y Gloria son hermosas, elegantes y siempre están a la moda, con sus cabellos rubios y su estilo sofisticado. Yo, en cambio, soy una estudiante de maestría con una beca, huérfana desde hace poco y que fue expulsada del orfanato al cumplir la mayoría de edad. Mi vida, en comparación con la suya, parece una serie de ironías crueles.

—Ari, ven aquí —dijo Gloria con una sonrisa amplia, su entusiasmo era contagioso aunque intentara mantener una apariencia calmada—. Este es el momento perfecto para socializar y salir de tu caparazón de tortuga. ¿Qué dices?

Vanessa, con su típica sonrisa deslumbrante, me tomó de la mano y me arrastró hacia una de las habitaciones del instituto. A diferencia de ellas, yo no podía permitirme una habitación en el campus. Mi beca cubría solo los gastos básicos de mi maestría, que era más cara que una licenciatura. Además, mis condiciones eran mucho más humildes, y vivir en el instituto era un lujo que no me podía permitir.

—Chicas, realmente no creo que sea buena idea. No he recibido una invitación para la fiesta —protesté, aunque mi tono estaba cargado de incertidumbre más que de firmeza.

Vanessa torció los ojos, como si ya estuviera acostumbrada a mis reticencias. Me miró con desafío y preocupación que era tan característica de ella. La fiesta era organizada por Damien Volkov, un empresario de renombre y uno de los hombres más ricos del país. Aunque nunca lo había visto en persona, había leído mucho sobre él en las revistas y escuchado rumores sobre su atractivo. Se decía que tenía una mirada profunda y penetrante, con esos ojos azules como el hielo y un cabello negro como la noche. En las portadas de las revistas, él parecía el epítome de la perfección masculina.

—No digas tonterías, Aria. Irás con nosotras. ¡Es una oportunidad que no puedes dejar pasar! —dijo Vanessa, con un tono que no dejaba lugar a objeciones.

Gloria, que había estado organizando nuestra salida, sacó un hermoso vestido azul oscuro y unas elegantes zapatillas negras de su bolsa. El azul del vestido resaltaba mis ojos verdes, y aunque me gustaba la idea del vestido, las zapatillas me preocupaban. Temía caerme y hacer el ridículo frente a todos.

—No voy a usar eso —dije, lanzando las zapatillas sobre la cama con frustración.

—Las usarás, y esa es la última palabra —replicó Gloria con firmeza, mientras comenzaba a sacar otros accesorios. —Necesitas un cambio de imagen. Además, no te preocupes, ya te verás fabulosa. ¡Vamos, apúrate!

—No puedo usar esos tacones, me siento incómoda con ellos —insistí, mientras mi preocupación por no caerme se hacía evidente.

—Lo que necesitas es un baño, apestas a perro —dijo Gloria, con un tono que claramente indicaba su disgusto.

El comentario sobre mi perro Tobirama me hizo fruncir el ceño, pero no podía discutir con ella. Me di una ducha rápida, tratando de quitarme el olor a cansancio y aliento de mi perro, aunque en realidad mi aprecio por Tobirama no disminuiría por ello. Me vestí con el vestido azul, pero decidí usar mis tenis, ya que era lo único con lo que me sentía cómoda.

—Ari, te ves… —Gloria comenzó a decir, mientras me miraba de arriba a abajo con una evaluación crítica.

—Horrible —interrumpió Vanessa con una sonrisa burlona.

—Bueno, con amigas como ustedes, ¿para qué quiero enemigas? —respondí entre risas, tratando de desviar la atención de mi incomodidad.

—Vamos, la mansión de Volkov nos espera. No te preocupes, nos lo pasaremos genial —dijo Gloria, mientras nos dirigíamos hacia la salida.

La mansión de Damien Volkov estaba a unos kilómetros del instituto, y el viaje en taxi nos permitió observar la grandeza del lugar desde lejos.

Mientras íbamos en camino, Vanessa recibió una llamada urgente de su madre. La preocupación en su rostro era evidente, y no tardó en decirnos que necesitaba regresar a casa de inmediato.

—Chicas, siento mucho, pero tengo que irme. Mi madre acaba de llamarme y parece que algo importante ha sucedido. No puedo dejarla sola —dijo Vanessa, con un tono que mostraba su angustia.

—Está bien, Vanessa, no te preocupes. Gloria y yo podemos ir solas —respondí, tratando de sonar comprensiva aunque la idea de estar sola en la fiesta no me animaba.

Así que, con Vanessa fuera del panorama, Gloria y yo nos dirigimos a la fiesta. Al llegar a la mansión, me sentí completamente fuera de lugar. La opulencia del lugar era abrumadora. El recibidor estaba adornado con elegantes arreglos florales y el suelo de mármol reflejaba la luz de los candelabros. Gloria se movía con facilidad entre los invitados, mientras yo me quedaba en un rincón, sintiéndome incómoda y fuera de lugar.

Gloria pronto encontró a su novio, dejándome sola en una mesa cercana. Me sentía perdida y deseaba estar en casa con mi fiel Tobirama. La música de fondo y el murmullo de las conversaciones se mezclaban en un torbellino de sonidos que me resultaban insoportables.

Una camarera pasó cerca con una bandeja de bebidas, y, en un impulso, tomé una copa de lo que parecía un cóctel. La bebida tenía un sabor fuerte y dulce, y pronto me encontré tomando más de una. Sabía que no debía beber tanto, pero la sensación de mareo me resultaba una distracción bienvenida de mi malestar.

Mientras observaba a los invitados, vi cómo la mayoría fingía estar interesada en las conversaciones que tenían lugar. Mi atención se centró en Damien Volkov, el hombre que había sido el tema de muchas de mis fantasías. Su presencia era imponente y su aura capturaba la atención de todos a su alrededor. Con cada movimiento, parecía ser el centro de la celebración.

—Voltea a verme, voltea a verme —murmuraba para mí misma, sintiendo como el alcohol comenzaba a nublar mi mente. Me sentía atraída por él, como si su presencia pudiera sacarme de mi propio mundo de inseguridades y dudas.

De repente, para mi sorpresa, Damien giró hacia mí. Nuestro contacto visual duró solo una fracción de segundo, pero fue suficiente para hacerme sentir como si el mundo se hubiera detenido. Mi corazón latía con fuerza, y mi rostro se sonrojó de vergüenza. Traté de mantenerme en pie, pero el calor y la bebida comenzaban a tomar su efecto.

—Necesito ir al baño, necesito aire fresco y quiero volver a casa —murmuré, tambaleándome hacia el baño. La habitación parecía girar a mi alrededor y sentía como si estuviera perdiendo el control de mi propio cuerpo.

Al llegar al baño, me encontré con Gloria, quien entraba en el mismo momento.

—¡Gloria! —llamé, tratando de mantenerme erguida.

—Hola, amiga —respondió Gloria, acercándose a mí con una expresión de preocupación que rápidamente se convirtió en desdén.

—¿Puedes llevarme a casa? Me siento realmente mal —le pedí, sintiendo el peso del malestar físico y emocional.

—No, vete sola. Estoy ocupada, y además, la noche apenas comienza. Deberías tomar un poco de aire fresco o descansar en una de las habitaciones —dijo Gloria con una indiferencia que me hizo sentir aún más sola.

Me sentí estúpida al escucharla. Sabía que debía regresar a casa, pero no podía hacerlo sin ayuda. Gloria me ayudó a llegar a una de las habitaciones del segundo piso y me recosté en la cama. La habitación estaba decorada de manera lujosa, con cortinas pesadas y una alfombra suave que contrastaba con mi sensación de malestar. Mi cabeza daba vueltas y me sentía abrumada por el calor.

De repente, la puerta se abrió y vi la figura difusa de un hombre entrando en la habitación. Parecía igual de alterado que yo, con una expresión que mostraba cansancio y desorientación. Se recargó en la pared y su respiración era irregular, al igual que la mía.

Intenté levantarme para irme, consciente de que era una situación peligrosa y embarazosa. Sin embargo, antes de que pudiera moverme, el hombre se acercó y me sostuvo suavemente contra la pared. El contacto físico me hizo sentir aún más confundida y el calor se intensificó. Mi mente estaba en caos, y no podía decidir si debía resistirme o dejarme llevar por la situación.

Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi

Bab terbaru

  • Marcada por el Alfa    Capítulo 60: Fin.

    Sin embargo, la paz que habíamos encontrado fue duro poco. Días después, la tranquilidad se vio interrumpida por un ataque inesperado. La noticia de que yo era la diosa había atraído tanto a alfas veneradores como a enemigos decididos a mi final. Una niebla densa cubría el terreno alrededor de la mansión. Los gritos de alarma comenzaron a resonar, llenando el aire con un sentido de urgencia. Damien y la manada se prepararon para la batalla con una determinación feroz. —¡Defiéndanla con sus vidas! —ordenó Damien, su voz era un trueno de firmeza y su mirada, llena de intensidad Los atacantes eran una banda de lobos oscuros, con intenciones crueles y despiadadas. Se lanzaron al ataque con una ferocidad implacable. La batalla fue brutal; los gruñidos y aullidos se mezclaban en un caos ensordecedor. El suelo temblaba bajo los pasos pesados de los combatientes, y las garras afiladas chocaban con una violencia inquietante. Damien se movía con agilidad y destreza, luchando con una

  • Marcada por el Alfa    Capítulo 59: Casarnos

    Caminamos juntos, nuestros pasos eran sincronizados, hasta detenernos cerca de Damien, quien nos observaba con una mirada intensa que parecía leer cada uno de nuestros pensamientos. Arthur inclinó su cabeza hacia mí y susurró en mi oído, su voz era una mezcla de seriedad y broma. —Si quieres que lo mate, aún lo puedo hacer —dijo, y sentí una oleada de ternura invadiéndome. —Lo amo —respondí con firmeza, mi corazón palpitaba con fuerza mientras miraba a Damien, sintiendo que todo lo que deseaba estaba justo frente a mí. Arthur me acarició la mejilla con una suavidad que solo él sabía tener, sus dedos rozaban mi piel como una pluma que cae suavemente. Luego, con un gesto lleno de cariño, me dio un beso en la frente. —Te amo, mi pequeña hermana —murmuró antes de dirigir su mirada a Damien, su tono se endureció, pero no dejó de ser protector—. Maldito pulgoso, si la haces sufrir te mataré, pero si ella sangra, te haré sangrar el doble. Más te vale no hacerla llorar ni una sola vez por

  • Marcada por el Alfa    Capítulo 58: ¿Que haces aquí?

    Él observó mi reacción por un momento antes de hablar nuevamente. —Bueno, solo venía a decirte que he matado a Luna y destruido la tribu de cazadores. No volverán a molestarlos —hizo una pausa, su expresión era impenetrable en ese momento—. Y bueno... —¿Qué vas a hacer tú ahora? —pregunté, todavía intentando asimilar la noticia de mi embarazo mientras me centraba en sus palabras. —Restauraré el aquelarre de nuestros padres y rescataré a los brujos que viven en cautiverio —respondió con firmeza. Sus ojos brillaban con una intensidad inextinguible, como si una llama ardiera en su interior, alimentada por su misión. —¿Quieres que te ayude? —ofrecí con un toque de esperanza en mi voz, deseando ser parte de su causa—. Creo que podría hacerlo con mi poder... —No —dijo suavemente, negando con la cabeza—, prefiero tomarme mi tiempo. Además, eso me ayudará a distraerme mientras Emily crece... la extraño. Es irónico echar de menos nuestras discusiones, y cuánto me hacía enojar —añadió con

  • Marcada por el Alfa    Capítulo 57: Que alegría.

    ★ Aria. Estar rodeada de hombres lobos podría resultar aterrador para algunos, pero para mí era una experiencia fascinante. La idea de pertenecer a un lugar tan alucinante y lleno de magia me parecía increíblemente tentadora. Observaba a los lobos moverse con una gracia imponente y una fuerza latente, mientras sus ojos, resplandecientes con una inteligencia antigua y misteriosa, me miraban con intensidad. Podía sentir la energía vibrante en el aire. —¿Mi diosa se siente bien? —preguntó una de las madres de los cachorros con los que jugaba, al notar que de repente me había mareado. Sus ojos dorados, cálidos y llenos de genuina preocupación, se fijaron en mí. —Sí, pero no me llames diosa, mi nombre es Aria —respondí con una sonrisa suave, intentando calmar su inquietud. Ella asintió, y sus labios se curvaron en una sonrisa tranquila, aunque aún había un rastro de preocupación en su mirada. —Sí, señora Aria. Sonreí ante la formalidad, mientras un pensamiento fugaz cruzaba mi mente:

  • Marcada por el Alfa    Capítulo 56: La bondad en la oscuridad.

    —Elegí el aquelarre por la reina y el rey. Ambos eran justos y amigables, gobernaban a los brujos con firmeza y benevolencia. Ella clamó por un hijo y le concedí tener a Arthur. Él era un niño que siempre sonreía, amable, protegía al más débil y siempre mostró un corazón puro. —¿Arthur? ¿Hablas del mismo brujo que ha matado a millones de hombres lobo? El mismo que engañó a Emily, la hizo confiarse y masacró casi toda su manada, el mismo que no hizo nada cuando la desterraron, y… —No lo juzgues tan rápidamente —interrumpió, con una tristeza profunda. —Tuvo que ver con sus propios ojos la muerte de todo lo que amaba. Vio a mamá y a papá morir, y tuvo que cuidar de una niña. Su corazón se endureció debido a la rebelión, pero en su interior aún existe ese joven que, a pesar de engatusar y enamorar a Emily, logró sentir algo más que dolor. No pudo acabar con ella porque la amaba, siendo un niño inseguro que no quería aceptar sus sentimientos por temor a ser débil, y también está el hombre

  • Marcada por el Alfa    Capítulo 55: La naturaleza del miedo

    ★ Damien Volkov Ver a Aria dormir se ha vuelto un placer inigualable. Sus hermosos mechones, que parecen hebras de seda, caen delicadamente sobre su cuerpo, enredándose suavemente entre las sábanas. La forma en que me abraza mientras duerme es única, siendo un cálido refugio en el que me pierdo. Le acaricié la mejilla con la punta de mis dedos, sintiendo la suavidad de su piel bajo mi contacto. Me incliné lentamente, tratando de no perturbar su sueño, y le dejé un beso tierno en la frente. Pensar que hace solo unas horas esta hermosa mujer estaba sobre mí, parece un sueño en sí mismo. Su pasión y deseo habían transformado la noche. —Te amo —le susurré, con mi voz en un murmullo. Ella se movió lentamente, acercando aún más su cuerpo al mío con un gesto involuntario que reflejaba su necesidad de cercanía. Suspiré profundamente, sintiendo cómo la paz y la satisfacción se apoderaban de mí, y la abracé con más fuerza, como si quisiera fundirme con ella en ese momento perfecto. Luego, in

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status