INICIAR SESIÓNLas emociones cambian constantemente en mí solo porque ahora tengo a mi lado a un hombre que me da suficiente repertorio para parecer una loca por los cambios abruptos de emociones.
Porque antes estaba sufriendo por lo que debo renunciar y ahora estoy riéndome porque Maximiliano no deja de decir ladrones a los agentes inmobiliarios que tuvieron la osadía según él de engañarlo con olores a galletas de chocolate solo para comprar la casa.&mdaDos días después.Era el momento de despedirla, no era posible mantenerla más tiempo con nosotros cuando su alma, eso que la hacía ser una mujer que portaba paz, amor y deseos de ser mejor, ya no se encuentra con nosotros. Por lo menos, no se encuentra ya en su cuerpo.— Hijo, ¿Cómo te sientes?— Como si me hubiesen quitado el corazón, respiro de forma mecánica, pero, no lo hago bien, porque la mitad del corazón pertenece a los pulmones y la otra mitad, le lleva sangre a un cuerpo que quiere darse por vencido.— Maximiliano…— Pero, no lo voy a hacer, quiero estar con ella, continuar nuestra historia en el más allá, pero, es porque no quiero separarme de mi querida esposa y no porque quiera morir, no como antes que solo pensaba en eso, si no, como una forma de hablar con ella.— Eso quiere decir…— No necesitas preocuparte
Meses despuésNarra MaximilianoEl tiempo ha pasado, mi esposa ha tenido días buenos y otros no tan buenos, hemos paseado, recibido mucha medicina para dolor y poco pronóstico para mi mujer debido al crecimiento de los tumores.Los dolores de cabezas han continuado, unas veces más fuertes que otras, pero, además de la morfina ya inyectable, le han permitido que haga cosas divertidas, esas que le ayuden a distraer la mente y por eso, hoy estamos en un parque de diversiones.Porque de todas las cosas que hemos hecho, nos falta el beso en la noria con nuestra pequeña que está por cumplir un año y ya camina e incluso habla bastante, aunque la mayoría son balbuceos que no se entienden.— ¿Estás segura de sentirte bien? — pregunto a mi esposa y ella, con más ojeras que rostro, asiente.— Me encuentro mejor que el día que fuimos a surfear. — respo
Maximiliano no cree lo que le digo y me toma de la mano sana rumbo al área donde están las tomografías y demás estudios de radiación. Sin esperar una llamada o siquiera que alguien le permita mi ingreso, me sienta en la maquina y entra a la cabina del radiólogo.— Necesito ver si los tumores en su cabeza han crecido, así que, haga todos los estudios que yo lo pago.— Pero, señor…— Lo pago con dinero o con balas, usted decide. — dice Maximiliano y el pobre empleado.No quisiera darle las malas noticias, pero, él insiste y por eso, me quedo inmóvil para que realicen los estudios que por el dolor de cabeza que he tenido, debe ser grave. Como ya me han hecho varias veces el mismo estudio, sé que debo hacer y por eso, cuando salgo entiendo porque Maximiliano me observa con dolor.‘Las cosas no están bien.’ Me digo mentalmente.
Por fortuna, el dolor de cabeza no se intensifica más y por eso, puedo continuar presente en la cita del hombre que de inmediato, recibe su tratamiento aunque me mira suplicante para evitarlo.— Eso no es negociable, los dos vamos a recibir nuestros respectivos tratamientos te gusté o no. Así pasó conmigo y aquí estoy; viviendo horas extras. — digo y él me observa con molestia.— No digas esas cosas, no son agradables. — dice mi suegro.— Dejaré de decirlo si aceptas recibir el tratamiento.— ¿Qué pasa si no lo hago? — pregunta mi suegro y yo lo observo amenazante.Sé que él es un hombre terco y más cuando se lo propone, por eso, miro seriamente a mi suero y me cruzo de brazos, para mostrarme imponente y lista para cualquier enfrentamiento.— Incluso si muero, sería capaz de hacer un pacto con satanás solo par
Con mi mano herida que no ha tenido el descanso que necesito, subo con mi hija al auto donde llamo a la cuidadora de mi hermana para que la prepare para salir a desayunar, porque aunque fui yo quien dio la orden, no tengo idea de a donde deberíamos desayunar.Al tener dos horas para pensar, busco en internet restaurantes agradables donde pueda estar con mi loca familia, cuando ya he hecho las reservaciones, envío la ubicación a la cuidadora de mi hermana y me encargo de revisar por mi cuenta los doctores más famosos por sus trabajos en pacientes con VIH.El tiempo va corriendo y yo camino hacia una tienda de ropa que aún no ha sido abierta, pero, los chicos llaman y nos desbloquean la puerta para comprar lo que mi suegro necesita. Con la ropa para él, camino hacia la habitación donde se supone que está mi suegro aseándose, cuando los chicos me permiten el paso, noto que si está obedeciendo y por ello, le
Apenas entro el desagrado me invade porque hay todo tipo de rastros de drogas que sin duda, tienen más que un problema de adicción. En el suelo, hay varias jeringas usadas y chicos que están en un viaje astral donde no es posible alcanzarlos, por lo que, niego de inmediato.Hay tantas personas ebrias y drogadas que es fácil encontrar al hombre que se supone es dueño de esto, uno que pensé que estaría llorando o ebrio pero solo, cuando la realidad es diferente.— ¿Se puede saber que estás haciendo? — pregunto enojada.— Disfrutando de la poca vida que me queda. — dice él y yo tensiono mi cuerpo.— ¿Es eso lo que quieres mostrarle a tu nieta? Porque ella viene conmigo. — digo girándome para que su atención se concentre en la puerta donde mi esposo al poco tiempo aparece con la bebé en su silla.— ¡Salen todos de aqu&






