Inicio / Romance / Matrimonio por negocio / Capítulo 4: Donjuán

Compartir

Capítulo 4: Donjuán

last update Fecha de publicación: 2023-01-07 10:44:23

—Margot, ¡qué sorpresa! —espeta Bratt con exagerada emoción y una sonrisa falsa.

No sé si me imagino tonterías, pero me da la impresión de que Bratt no se siente muy contento con esa visita; yo tampoco.

—Amorcito, estoy tan feliz de verte —dice ella mientras le llena el rostro de besos. A este punto ya me ha dado náuseas y el dulce del pastel me repugna.

—Bueno, dado que estás ocupado, me voy —escupo con veneno y reproche.

La tal Margot me mira con aire de superioridad y sonríe.

—Sí, estaremos muy ocupados —comenta alusiva y mira a Brett con complicidad.

Qué asco.

—Me imagino... —mascullo entre dientes. Me levanto de la silla dispuesta a irme, pero Bratt me intercepta.

—No te vayas tan rápido. Por favor —acentúa la última palabra y me mira con ruego.

Infeliz.

Entiendo lo que sucede a la perfección, lo que provoca que la incomodidad que siento aumente.

—¿Me acompañas a la salida? —Lo miro con cara de pocos amigos. Bratt asiente con una sonrisa nerviosa porque ha de imaginarse la razón de mi pedido.

—Margot, pídele a Chely todo lo que desees; vengo en un momento —se dirige a su amiga con fingida cortesía.

—Amorcito, lo único que deseo es estar contigo. Puedo acompañarte a despedir a... —Me mira con desprecio—. No me has dicho quién es ella.

—Ella es Serena, mi mejor amiga —me presenta.

—Creí que yo era tu mejor amiga —reprocha con una mueca de disgusto.

—Pues creíste mal, Margot. Ahora, si me disculpas, voy a acompañar a mi pecosa hasta el estacionamiento.

—¿Tu pecosa?

Me parece que no le agradó eso.

—Sí, mi pecosa. ¿Algún problema?

—No me gusta esa confiancita que se tienen —reclama como si fuese una niñita.

—No empieces, por favor —advierte él con una calma que intimida, lo que significa que está hablando en serio.

—Bratt, ¿vienes o no? —cuestiono fuera de mis casillas. ¿Quién se cree esta tipa que es, para meterse en mi relación con Bratt?

—Disculpa, pero él está hablando conmigo —interviene ella con aire soberbio. ¡Ay, no la soporto!

Ok...

Mejor me calmo…

—Disculpa, pero yo estoy hablando con él —contraataco con ironía y me yergo con los brazos cruzados, de manera desafiante.

Ella mantiene su postura y yo la mía, dando como resultado una lucha de miradas.

—Serena, vamos, debes estar muy cansada —interviene Bratt con nerviosismo. Él me conoce y sabe que no me doblegaré ante esta intrusa, entrometida y creída.

Lo sigo airosa y con una sonrisa victoriosa que denota burla, solo para mortificarla. Ella, por el contrario, parece que explotará en cualquier momento por causa de la rabia.

Una vez llegamos al estacionamiento de la mansión, Bratt se recuesta del vehículo de mamá y suspira.

—¡Esa mujer es una espina en el trasero! —se queja, dejando salir todo el aire en un resoplido largo.

—Eres increíble, Bratt. ¿Por qué traes tus revolcones a la casa de tu abuelo? Él tiene razón cuando te llama irrespetuoso. —Lo miro con ganas de estrangularlo.

—No hago eso, Serena; ¿cómo crees?

—¿Entonces? Reconocí ese "por favor" y mirada de tonto allí adentro.

—Es que esa loca quiere volver a colarse en mi cama...

—¡No te entiendo! —lo interrumpo—. ¿Es o no es una de tus conquistas de una sola noche? Aunque, a jugar por su apariencia, no parece ser de esas mujeres que van a los bares a cazar prospectos ricos.

—No lo es. Si me dejaras hablar, entenderías lo que sucede —increpa hastiado.

—Bien, explícate.

—Conocí a Margot en el extranjero cuando estaba haciendo la especialidad en radiografía. Salimos varias veces y tuvimos sexo casual. Todo estuvo claro entre nosotros al principio, pero luego ella empezó a tomarse atribuciones que no le correspondían y me alejé.

»Después de un tiempo sin saber nada de esa bruja, ella me buscó y le dije que regresaría a mi ciudad natal, de una forma sutil para que no sonara a que la quería bien lejos de mi vida; hasta le mencioné que fue lindo conocerla. Creí que me había deshecho de ella, pero un mes atrás se apareció en el hospital. Y ¿sabes qué es lo peor? Días después descubrí que es la modelo que usarán en una de las empresas de la corporación Nissón, desde entonces, no me deja tranquilo.

—¿Por qué no le dices la verdad? Es sencillo, escucha con atención lo que le dirás: "Oye, tú, ya no te soporto así que déjame en paz". Listo, tan simple como eso —digo con toda mi tirria. Él suelta una risita ante mi maldad y crudeza.

—Lo he intentado, pero ella no me deja hablar y... —Se rasca la cabeza.

No puedo evitar entrecerrar los ojos y observarlo de forma acusadora.

—Ni que ella te tape la boca. —Me cruzo de brazos.

—En realidad sí lo hace... —deja salir una risita nerviosa—. Esa mujer se me tira encima como gata en celo y no me da chance a reaccionar. Ella besa tan rico que se me olvida hasta mi nombre, imagínate lo que hace en la cama.

¡Ah!

—¡No me quiero imaginar eso! ¡Qué asco! —grito escandalizada y asqueada. No puedo creer el cinismo de este hombre—. Eres de lo peor. ¿Sabes qué es lo que te mereces? Que una de tus locas te corte el pito, a ver si así empiezas a comportarte como un adulto y no como un adolescente calenturiento y con las hormonas revueltas. Tú nunca cambias, estás cada vez peor. ¡Adiós, imbécil! —Lo empujo con rabia.

—¡Ah, no! De mi tú no te despides así, pecosa. —Me agarra por la cintura y me alza, acto seguido, me llena las mejillas de besos sonoros.

—¡Suéltame, tarado! —me remuevo con brusquedad mientras le golpeo los hombros con mi palma.

—Quien debe estar enojada es Margot, no tú. Ya deja de sermonearme y dime si aceptas ir al cine el sábado, para que recordemos viejos tiempos. —Esa invitación hace que me tranquilice.

—Tú pagas todo por hacerme pasar un mal momento —le digo, luego le beso la nariz.

—Yo no te he hecho pasar ningún mal momento. —Entorna los ojos y me besa la mejilla.

—Lo hizo tu modelo obsesiva, pero ya no importa. Haber chismoseado de ella me ha calmado. Nos vemos el sábado a las siete, donJuán. —Voy a besarle la mejilla, pero al él moverse, creo que, para hacer lo mismo, nuestras bocas se encuentran.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Matrimonio por negocio   Final

    SerenaIan y yo corremos de vuelta al salón, pero este me detiene para que no avance y me pone detrás de él.¿Qué rayos sucede?—No hagas una tontería, pelirroja —me advierte. Es cuando me percato de que, un hombre vestido de mozo le apunta a Bratt con un arma de fuego, quien yace en el suelo herido.Ay, no...—No grites o podrías captar su atención —me aconseja con voz temblorosa. Estamos a una distancia prudente, donde podemos ver el panorama; pero al mismo tiempo, corremos peligro si el asesino repara en nosotros.—¿Quién es ese hombre? —susurro, aterrorizada.Me siento en una película de acción, puesto que el atacante apunta hacia Bratt, pero este es apuntado por los guardias de la mansión y algunos policías que vinieron a vigilar.—¿Dónde está el hijo bastardo de Robert? —vocifera el atacante.Esa voz...—Es una mujer —susurra Ian.—Ella te busca a ti, esa es linda disfrazada. Debemos salir de aquí, Ian.—Mi mamá está allí, esa loca le puede hacer daño.—Ian, escóndete, por favor

  • Matrimonio por negocio   Capítulo 96: El asesino

    Tres meses después...Puesto que ganamos la demanda en contra de Margot, todos los videos fueron retirados de la web y, cualquiera que se atreviera a difundirlos, tendría que encarar cargos legales.Ella fue encarcelada por un año, le cerraron los perfiles de sus redes y las agencias de modelaje le terminaron los contratos.En cuanto a la empresa, papá y yo trabajamos duro y esta se encuentra bien posicionada. Concerniente a Bratt y a mí, volvimos a ser buenos amigos, pero ya no somos tan íntimos como solíamos ser en el pasado.Por otro lado, recibí el documento donde me informan que ya soy una mujer libre, puesto que mi matrimonio ha sido anulado.Sí, poco a poco mi vida ha ido tomando su orden. En cuanto a Ian, no he vuelto a verlo. Muy pocas veces reviso sus redes y allí me he enterado de que ya anda muy recuperado de salud.Esbozo un suspiro melancólico por la frustración. Al final, nunca concretamos una relación, pero me hace feliz que ambos estemos bien.Él está viviendo su sueñ

  • Matrimonio por negocio   Capítulo 95: ¿Enamorado?

    BrattVictoria me besa con esa hambre y esa fiereza que la caracteriza. Sus manos viajan por todo mi cuerpo, mientras que yo trato de llevarle el ritmo.No lo entiendo...¿Por qué no se siente como antes?Ella trata de quitarme la camisa con tanta agresividad, que los botones de esta salen disparados por doquier.—Había olvidado lo rico que besas —dice emocionada. Y succiona mi labio inferior.—Cálmate un poco, Victoria —pido con una risita divertida.—¿Qué? —Ella me mira ceñuda. Parece que no le gustó lo que le dije.—Es que estás muy agresiva... —Me muerdo el labio inferior cuando noto que se molesta.¡Qué exagerada!—¿Me dirás cómo hacer el amor? —Se cruza de brazos.—Por supuesto que no... Ven aquí, peleona. —La atraigo hacia mí por la cintura. Nos besamos otra vez y por un momento me entretengo mirando el bar de mi apartamento.Un recuerdo me visita de repente y la risa dulce de Lilia estalla en mi cabeza. La visualizo sirviéndome un poco de Whisky con expresión alegre, con sus m

  • Matrimonio por negocio   Capítulo 94: Visita inesperada

    BrattSorbo todo el vino de mi copa y vuelvo a extenderla hacia Victoria, quien me sirve sin rechistar. En este momento, ella me entiende mejor que nadie, por eso solo me escucha mientras me acompaña a beber.Ambos nos encontramos en su apartamento, sentados en el balcón.—¿A qué le temes? —me pregunta de forma repentina.—Le temo a caer en una trampa. —Suspiro—. Es decir, se trata del abuelo, no me fío de él.—Yo digo que le des el beneficio de la duda. De todas formas, no te está pidiendo nada malo ni fuera de lugar; es más, me parece justo.—Lo sé. Es increíble que mi rival sea mi primo. Ese maldito tiene el mismo gusto que yo, ambos nos fijamos en la misma mujer —digo con ironía.Noto que Victoria se remueve incómoda y toma todo el contenido de su copa de un solo trago.—¿Todo bien? —le pregunto en un tono divertido, debido a que se ha tomado todo eso de a una.—Sí —asiente con firmeza.—Gracias por escucharme, Victoria, no te imaginas lo mucho que lo necesitaba —digo con sincerid

  • Matrimonio por negocio   Capítulo 93: Prisionero

    BrattEstos días han sido difíciles. He tratado de venir a la mansión varias veces, pese a que ahora me paso la mayoría del tiempo en mi apartamento, con el único objetivo de vigilar al abuelo.Estoy seguro de que ya se enteró de que estoy en el proceso de anulación de mi matrimonio, por lo que me encuentro a la expectativa de su próximo movimiento.En estos días él ha estado muy raro y reservado, así que atribuyo su actitud a mi decisión. Por tal razón, me mantengo alerta y converso con Jael a menudo, por si acaso puedo sacarle alguna información útil, dado que él siempre ha sido el títere del abuelo.Subo al piso donde el abuelo tiene su estudio, con la esperanza de ver a Jael por estos lares. Si es así, mis sospechas de que este le puede estar colaborando a ese viejo mañoso con algún plan en mi contra, puede que sea certera; por lo tanto, buscaré la manera de indagar lo más que pueda.No veo a Jael por aquí, pero gran sorpresa que me llevo, al encontrarme a Linda con la oreja pegad

  • Matrimonio por negocio   Capítulo 92: Amenaza

    BrattObservo a Jael con ganas de estrangularlo, pero en su lugar, decanto en sorber mi whisky.—Bueno, esa es la razón para odiarte —dice como si nada.—¡Eres un maldito cabrón! —exclamo. Este puto es un imbécil y aparte está loco—. ¿Qué culpa tengo yo de esa pendejada?—Eres su hijo —responde el muy patán.—¿Y...?—Lo sé, fui un tonto; pero Taís me está ayudando a ver ciertas situaciones con más claridad y desde otra perspectiva.Ajá...—¿Ella es tu entrenadora física o tu maldita coaching de vida? —interpelo fastidiado. Desde que Jael empezó a ir al gimnasio de Taís, todo lo que este cabrón menciona tiene que ver con esa mujer.—Ella me está guiando para sacar una mejor versión de mí; ya sabes, necesito reflejar de manera externa lo que llevo en mi interior.—Ya... —Asiento con la cabeza, como si de verdad esta pendejada tuviera sentido para mí—. Sé lo que te sucede, primito. —Sonrío malicioso—. Te gusta la mulata y por eso le sigues la corriente en todas sus tonterías. Ni que ella

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status