登入Antonio se volvió, y Bella también. Valerie, por su parte, dio gracias en silencio al oír la voz de Javier. Si él estaba bien, entonces su hijo también tenía que estarlo. ¿Qué podía ser más reconfortante que eso?—Vaya, ¿así que sobreviviste? —Antonio lo miró con aire burlón—. Parece que mi bala no logró atravesarte el cuerpo, pero estoy seguro de que sí atravesará la cabeza de tu mujer. —Antonio apoyó la punta de la pistola en la sien de Valerie—. Y créeme, Mendoza, no estoy bromeando.—¡¿Qué quieres, maldito?! —gruñó Javier, conteniendo la rabia.—A ti.—Entonces ya me tienes, suéltala. —Javier se enfureció aún más al ver el estado de Valerie, que parecía sufrir un dolor enorme. Incluso alcanzaba a ver cómo ella se esforzaba por contener el llanto; aquella mujer era realmente fuerte, no quería mostrarse débil en absoluto.—Ah, no, así no funciona esto, amigo. —Antonio soltó una carcajada y negó con la cabeza.—Suelta su cabello. Te juro que te cortaré esa mano inmunda, desgraciado.
Javier logró aferrarse a la ventana del cuarto piso. Era una suerte enorme que él y Marcos hubieran logrado reducir a los hombres de Antonio, porque así nadie lo atacaría mientras colgaba de aquella manera. Y, al parecer, Antonio tampoco había previsto su llegada, a juzgar por los pocos hombres que había dejado apostados allí.Una situación que, sin duda, los favorecía a Javier y a Marcos.Marcos, en efecto, no había bajado en persona; solo vigilaba desde lejos, pues su presencia despertaría la furia de Antonio, y era seguro que este ordenaría intervenir a todos los miembros de su grupo.Javier había entrado solo. Aparte de lidiar con Antonio, la seguridad de su hijo era, por supuesto, su responsabilidad. Todo habría podido salir bien, a juzgar por la reacción de Antonio, que ignoraba que Marcos lo ayudaba desde la distancia, hasta que la aparición de Valerie y de su hija lo echó todo a perder.—Papá, ¿vamos a caer?—No, vamos a estar bien. Seguro.Un instante después, Javier dejó de
Antonio soltó una maldición de dolor.—¡Atrapen también a esa maldita mujer y a la niña!El hombre corpulento que antes había guiado a Valerie y a Angel apareció de repente y se acercó a la niña.Valerie no se quedó de brazos cruzados. Lanzó enseguida el madero que sostenía y empujó a Antonio, que intentaba agarrarla.El empujón lo hizo tambalearse hacia atrás.Valerie aprovechó la oportunidad para soltarle una patada justo en la entrepierna.Antonio aulló de dolor.—¡BELLA!Sin hacer caso de los gritos de Antonio, Valerie tomó a Angel y la estrechó contra sí.Pero, antes de que pudiera alejarse, el hombre corpulento las alcanzó, tiró de la niña y volvió a arrebatársela.El llanto de Angel se hizo histérico.Valerie entró en pánico al ver a su hija otra vez en manos de otro. En su interior maldijo a Marcos, que hasta ese momento no había dado señales de vida.En aquella situación desfavorable no podía rendirse.Enseguida mordió con todas sus fuerzas la mano del hombre que sujetaba a A
CUARTEL DEL BLACKDRAGONAntonio se tocó la comisura de los labios y siseó, furioso.—¡Tsk! ¡De verdad pones a prueba mi paciencia, maldito Mendoza!Entonces levantó la mano.—¡Corten la cuerda!La orden de Antonio hizo que Javier y Valerie volvieran la cabeza al mismo tiempo hacia Mateo.—¡MATEO!Valerie chilló al ver que la vida de su hijo volvía a estar en peligro.—¡Mamá!El grito de Mateo resonó por la sala. Su cuerpecito colgaba con las manos atadas, mientras los ojos seguían cubiertos por la tela negra.Javier echó a correr.Por fortuna, alcanzó a atrapar la cuerda que sostenía a su hijo antes de que Mateo cayera.Antonio rio, complacido ante la escena.Dejó a propósito que Javier intentara salvar a su hijo. Para él, ver a aquel hombre luchar a muerte era un espectáculo muy entretenido.—¿Qué se siente, Mendoza? —se burló Antonio—. Siempre te muestras tan grandioso ante los demás. Ahora hasta tienes que pelear solo para mantener con vida a tu propio hijo.Javier ignoró la burla.
ALGUNAS HORAS ANTES DE QUE JAVIER LLEGARA AL CUARTEL DE ANTONIO—Entonces, ¿Antonio es el amante de tu exesposa, que además es el padre biológico de tu hijita?Javier asintió, confirmando las palabras de Marcos.—¿Y por qué dijo Bella que habías matado a tu exesposa?—¡Tsk! No la maté a ella ni a nadie. Lo que pasó es que una vez estuve a punto de acabar con esa niña sin querer.Marcos frunció el ceño. Se inclinó hacia delante, tratando de entender lo que Javier quería decir.—¿Qué significa que estuviste a punto de acabar con la niña?Javier se frotó la cara con brusquedad. Parecía reacio a hablar de un pasado que llevaba tiempo intentando enterrar.—No puedo creer que tenga que contarte mis vergüenzas. ¡De verdad, parecemos dos hombres chismosos! —gruñó.Santiago, sentado no muy lejos de ellos, estuvo a punto de reír. Pero se contuvo enseguida al ver la cara cada vez más agria de Javier.—Tengo que saberlo todo para poder ayudarte. No olvides que el destino de Mateo también está en
El hombre corpulento los condujo por fin hasta el ascensor. Pulsó el botón de la planta superior.Valerie supuso que Antonio estaba en ese piso. Considerando que Mateo estaba atado, lo más probable era que aquel hombre se encontrara en la parte más alta del edificio.Cuando las puertas del ascensor se abrieron, Valerie frunció el ceño al ver a un hombre de pie, de espaldas a ella.Aquella espalda le resultaba familiar.Se acercó para confirmar su sospecha.—¿Javier?El hombre se volvió.Javier pareció bastante sorprendido al ver llegar a Valerie con Angel. Pero esa sorpresa se transformó enseguida en un gesto de frustración.—¡Papá!Angel exclamó en cuanto lo vio.Javier forzó una sonrisa. Intentaba ocultar que su estado distaba mucho de estar bien.—Tu cara se ve horrible. ¿Qué te pasó? —preguntó Angel con inocencia—. ¿Papá también está jugando a la guerra, como dijo mamá?Javier miró un instante a Valerie antes de volver los ojos hacia su hija pequeña.Asintió.—Sí, Honey. Estamos j







