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Capítulo 2: No se permite el divorcio

Author: Miss-Er
last update publish date: 2026-06-19 15:53:50

A la mañana siguiente, exactamente a las diez, sonaron unos golpes en la puerta principal.

Michelle caminó con calma para abrirla. Ya había imaginado quiénes vendrían. Después de la discusión de la noche anterior con Daryl, había llamado inmediatamente a sus suegros para contarles lo sucedido. Estaba convencida de que los padres de Daryl se pondrían de su lado.

En el umbral, Daryl estaba de pie junto a Thania Purry.

La mujer lucía elegante y sofisticada, en marcado contraste con el semblante sombrío de Daryl.

Caroline Costa y Roy Hodgson Daxon entraron en la casa con una tensión evidente reflejada en sus rostros.

—¿Mamá? ¿Papá?

Michelle retrocedió un paso. Sus manos apretaron instintivamente el borde de su ropa. Su voz tembló en el momento justo, proyectando la imagen de una esposa intimidada que intentaba mantenerse fuerte.

—Michelle, querida...

Caroline avanzó de inmediato, ignorando por completo a su propio hijo. Luego tomó a Michelle por los hombros, con una expresión cargada de preocupación.

—Daryl nos dijo que había un asunto urgente en esta casa. ¿Y qué significa esto? ¿Por qué está esta mujer con mi hijo a estas horas de la mañana?

Caroline fingió no saber absolutamente nada.

Thania bajó ligeramente sus gafas de sol y esbozó una sonrisa forzada.

—Hola, mamá, papá. ¿Cómo han estado? Ha pasado mucho tiempo.

—No me llames mamá —la interrumpió Caroline con frialdad.

Sus ojos recorrieron a Thania de arriba abajo con una mirada afilada.

—Perdiste ese derecho hace cinco años, cuando decidiste huir y abandonar el altar en medio del caos.

—Mamá, cuida tus palabras —replicó Daryl rápidamente.

Dio un paso al frente y se colocó delante de Thania, protegiéndola de forma implícita.

—Thania está aquí porque yo se lo pedí. Y ustedes han venido precisamente porque hay algo importante que debemos resolver hoy.

Roy Hodgson Daxon, que hasta entonces había permanecido en silencio con la autoridad propia del patriarca de la familia, caminó hasta el sofá de la sala.

Todos tomaron asiento formando un círculo.

De repente, la amplia sala de estar pareció volverse estrecha bajo el peso de la creciente tensión.

Michelle eligió sentarse en una esquina del sofá, apoyándose ligeramente en Caroline, quien enseguida tomó sus manos deliberadamente frías entre las suyas.

—Entonces, ¿qué es lo que quieres hablar, Daryl? —preguntó Roy.

Su voz grave resultaba intimidante para cualquiera que la escuchara.

—¿Qué asunto es tan importante como para obligarme a abandonar una reunión crucial en la empresa?

Daryl inhaló profundamente, enderezó la espalda y miró directamente a su padre.

—Voy a divorciarme de Michelle. Anoche preparé los documentos y quiero que todo el proceso quede resuelto mañana por la mañana.

—¡¿Qué?!

Caroline se sobresaltó. Su agarre sobre la mano de Michelle se hizo más fuerte.

—¿Te has vuelto loco, Daryl? ¡El matrimonio no es un juguete que puedas romper simplemente porque tu primer amor del pasado ha regresado!

—Hablo en serio, mamá.

La mandíbula de Daryl se tensó al mirar de reojo a Michelle, quien mantenía la cabeza inclinada, fingiendo ocultar un rostro cada vez más hinchado por el llanto.

—Este matrimonio fue desde el principio un acuerdo para salvar la reputación de la familia Daxon. Michelle lo sabía. La familia Alexander también. Ahora que Daxon Group está completamente estable y Thania ha vuelto, ese acuerdo ha expirado.

—¿Acuerdo, dices?

Roy golpeó la mesa de cristal con la palma de la mano.

—¡Michelle es la nuera legítima de esta familia! Ella estuvo a tu lado en los buenos y en los malos momentos. Cuando sufrías gastritis crónica, anemia y eras incapaz de aceptar que Thania te había abandonado. ¿Quién cuidó de ti hasta que recuperaste la salud? ¿Dónde ha quedado tu dignidad como hombre, Daryl?

Sintiendo que estaba siendo arrinconada, Thania reunió valor para intervenir.

Rozó brevemente la manga de la chaqueta de Daryl antes de mirar a Roy con aquella expresión lastimera que tan bien utilizaba frente a las cámaras.

—Tío Roy, lamento si mi presencia ha provocado malentendidos. Pero hace cinco años me fui para construir una carrera internacional que también habría elevado el prestigio de la familia Daxon cuando Daryl y yo nos casáramos. Ahora he alcanzado el éxito y he regresado para cumplir la promesa que le hice a Daryl. Le prometo que dedicaré mi tiempo a convertirme en una buena esposa para él.

—¿Una buena esposa?

Caroline soltó una risa burlona mientras entrecerraba los ojos.

—Eres una actriz de Hollywood, Thania. Tu agenda está llena. Tu vida gira alrededor de los focos y los rumores de la prensa. ¿Cuándo piensas tener tiempo para ocuparte de una casa y de tu marido? Probablemente ni siquiera sepas preparar un desayuno por miedo a romperte las uñas.

—Puedo aprender, tía Caroline —respondió Thania de inmediato.

Su tono comenzó a elevarse al sentir que su orgullo estaba siendo pisoteado.

—Puedo reorganizar mis rodajes en Asia para estar más cerca de Daryl.

—Basta, Thania.

Daryl intervino antes de que la discusión continuara.

Luego volvió la mirada hacia su madre con evidente frustración.

—Es mi vida, mamá. Soy yo quien vive este matrimonio, no ustedes. Durante cinco años he vivido una mentira junto a una mujer a la que jamás he amado. ¿De verdad quieres ver a tu hijo sufrir el resto de su vida?

Michelle, que había permanecido en silencio hasta ese momento, levantó lentamente la cabeza.

Sus ojos estaban rojos y húmedos, irradiando una fragilidad desgarradora.

Sin embargo, en su mente, cada pieza del tablero de ajedrez se movía exactamente como ella había planeado.

Conocía perfectamente su posición.

Como hija adoptiva de una familia Alexander que nunca la había deseado realmente, no tenía ningún hogar al que regresar.

Si se divorciaba ahora, volvería a estar completamente sola. Sin familia. Sin protección.

Aunque tenía suficientes ahorros para comenzar una nueva vida, eso no era lo que realmente necesitaba.

La única manera de asegurarse un futuro sin soledad era tener un hijo de su propia sangre.

Un hijo que jamás la abandonaría.

Un hijo que se convertiría en su mundo entero y llenaría el vacío que siempre había llevado dentro.

Y para conseguirlo, debía permanecer en aquella casa.

Al menos durante unos meses más.

—Daryl...

La voz de Michelle apenas fue un susurro ronco por las lágrimas contenidas.

Todas las miradas se volvieron hacia ella.

Michelle observó a Daryl con una expresión agotada, como si toda su fuerza hubiera sido consumida durante la noche anterior.

—Si realmente... mi presencia durante estos cinco años no ha sido más que una carga y un escudo temporal... Si tu felicidad solo existe al lado de Thania...

Se detuvo unos segundos y tomó una corta bocanada de aire.

Su respiración sonó dolorosamente entrecortada.

—Entonces está bien. Divorciémonos. Me rindo.

—¡Michelle! ¿Qué estás diciendo, querida?

Caroline tomó el rostro de su nuera entre las manos, presa del pánico.

—¡No puedes rendirte tan fácilmente ante esta mujer!

Michelle negó suavemente con la cabeza.

Las lágrimas descendieron por sus mejillas.

—Está bien, mamá. No quiero convertirme en un obstáculo para la felicidad de Daryl. Sé perfectamente quién soy. Solo soy una hija adoptiva que fue entregada a esta familia por conveniencia. Si Daryl se siente miserable viviendo conmigo, estoy dispuesta a marcharme.

Thania soltó el suspiro de alivio que llevaba conteniendo durante todo ese tiempo.

Daryl también quedó ligeramente sorprendido por el repentino cambio de actitud de Michelle, tan distinto de la furia que había mostrado la noche anterior.

Sin embargo, antes de que pudiera abrir la boca para aceptar sus palabras, una voz grave y atronadora destrozó todas sus expectativas.

—¡No!

El corazón de Daryl se hundió.

Thania se puso rígida en su asiento.

Roy se levantó del sofá y miró a su hijo con una autoridad imposible de desafiar.

—Jamás permitiré que este divorcio ocurra.

Su voz resonó con firmeza absoluta.

—Mientras yo viva, la única nuera de la familia Daxon será Michelle Quin Alexander.

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