INICIAR SESIÓN2
La jornada escolar ya había terminado desde hace algunos minutos, así que mi mejor amiga y yo decidimos irnos con Jhon en su coche, ya que mis padres no podrían recogerme, y ni hablar de los de Malka, que nunca estaban en la ciudad por cuestiones de trabajo.
Al llegar al estacionamiento, Jhon ya se encontraba en el capó de su carro, mi amigo era realmente atractivo, y ahora entendía porque las chicas siempre estaban detrás de él.
El pelinegro levantó las manos sonrientes para que corriéramos hacia él, pero, en ese instante un Audi de color negro, llegó de golpe a el estacionamiento de la escuela, y pude ver a Jhon palidecer inmediatamente.
—Chicas… Creo que es mejor que se vayan de aquí—, la voz de mi mejor amigo comenzó a flaquear de un momento a otro. Malka me mira asustada.
—¿Qué sucede, Jhon? —pregunté sin entender la razón por la cual estaba actuando de esta manera.
—¡Váyanse ahora! —mi amigo ruega y sé que algo anda mal, pero, ya era demasiado tarde. Un chico alto, lleno de tatuajes y con ojos verdes y mirada penetrante, salió del coche haciendo que mis piernas comenzaran a temblar del miedo. Mis oídos escucharon los murmullos de los chicos que nos miraban expectantes. Muchos tomaron sus cosas y salían corriendo despavoridos, como si se tratase de algún criminal. Malka se colocó detrás de mí asustada.
¿Quién m****a era ese tipo?
—¿Malka, quien es él? —le pregunto a mi amiga, ella solo abrió los ojos asustada y sin responder absolutamente nada.
—Él…es…Mijail Volkov, es un mafioso peligroso, según lo que he escuchado tiene una red de micro tráfico y trata de blancas, nadie escapa de su poder, nunca nadie puede huir de él—. Su susurro era casi inaudible, y sencillamente mi pensamiento se quedó en «mafioso peligroso».
Como pude me acerqué a Jhon, porque este tipo no me daba buena espina—Cariño, espero, que estés bien, me iré en este instante con Malka. Te llamaremos cuando lleguemos a casa…—le hablé en el odio, este volteó a mirarme con ojos de perdón y suplicantes. Pude ver una lagrima brotar de sus ojos, y es allí donde entiendo de que realmente ese tal Mijail Volkov es alguien al cual se le debía temer, porque jamás en los años que conozco a mi mejor amigo lo había visto de esta manera.
Antes de poder despedirme sentí una mano agarrarme con fuerza e impetuosidad, alcé los ojos y me encontré con un par de lagunas verdes un poco dilatadas; me asusté por su agarre, e intenté zafarme inmediatamente.
—¿Cómo te llamas? —me pregunta aquel hombre, acercándose mucho más a mí.
—Ella ya…, Ella ya se… Se va, Mijail—, Murmuró mi amigo en mi defensa, El hombre peligroso tensa la mandíbula volteándose hacia Jhon con una mirada que daba miedo.
—¡No pensé que querías morir hoy, Jhoncito! —se dirige a mi amigo y este solo agacha la mirada. —Te hice una pregunta muñeca, ¿Cómo te llamas? —mis ojos se conectaron con los de él, vi cómo se tensó al no escuchar mi respuesta, me tomó del brazo y me atrajo hacia él.
—¡Te hice una maldita pregunta! ¿cómo te llamas? —gritó haciendo que una lágrima fugaz saliera de mis ojos
—Victoria Sophie Jones—respondí.
—Tu nombre suena tan exquisito como tú—, tragué seco, quitándole mi mano cuando trató de sujetarla.
—Señor, Victoria ya se iba—. Jhon me mira haciendo un mohín para que hablara e intentar huir de aquí lo antes posible.
—Sí, señor, ya debo irme, fue un gusto conocerle…—le dije alejándome lo más que pude de ellos, su voz me paró de golpe; haciendo que una corriente recorriera todo mi cuerpo.
—¡Serás mía, te lo prometo! —gritó el hombre tatuado y sentí toda la piel de mi cuerpo erizarse. Malka me tomó de la mano y comenzó a correr sin parar hasta que llegamos a la entrada de nuestra localidad.
—Eso fue intenso y abrumador ¿no? —dije tratando de regular mi respiración, Malka soltó sus pertenencias y se sentó en el pavimento.
Bufó. —Estás en problemas, Victoria—pronuncio secamente, haciendo que la mirara mal.
—¿De qué hablas, pendeja? —Mi amiga se levantó y me tomó de los hombros, para que la mirara mejor.
—Mijaíl no es un chico cualquiera, si te prometió que serías de él, así va a pasar, y nada ni nadie hará que sus planes se estropeen—tragué seco, —Es mejor que te vayas del país y ni aun así creo que te deje en paz.
—¡Pero, Malka, eso es imposible! ¡¿ese hombre puede tener lo que quiera?!— Bramé atemorizada—, ¿Cómo carajos saldré del país, si apenas duras mis padres tienen dinero? —ahora soy yo la que se sentó y comencé a llorar.
—Tranquila amiga, debe de haber una solución a todo esto—. La morena me abrazó, para luego comenzar a caminar a mi casa apenas llegué me encerré en mi habitación asustada y llorando.
No sé por cuánto tiempo dormí, ya era de noche y ninguno de mis padres había llegado aún a casa, el sonido de mi teléfono hizo que saltara del susto, desbloqueé el móvil y leí un mensaje que hizo que se me congelara la sangre.
«No espero, la hora para tenerte entre mis sabanas y hacerte gemir tan fuerte mi nombre.
Mijail»
EPILOGOSuspiro al ver en lo que me he convertido, ha pasado tanto tiempo después de lo sucedido con mi padre, la vida fue cruel, realmente cruel conmigo. Siento las manos de Mijail sobre mis caderas. Deja un beso casto en mi mejilla, mientras su mano sostiene con fervor a Gabrielle.El día de hoy nuestra hija cumplirá sus primeros veinte años de vida, la casa del lago donde vivimos desde que Gabrielle vino a nuestras vidas, está llena de todos nuestros familiares.Malka y Ethan han llegado de Suiza hace un par de días, sus hijos Zeus de la edad de mi hija mayor, Artemisa de dieciocho y Hades de dieciséis están revoloteando por toda la casa, si, sé que dirá, Malka y Ethan no han perdido el tiempo para nada y estoy más que segura que es así. Además, no entiendo el afán de Ethan por colocarle nombres griegos a sus hijos.Mi madre vive con Pedro, se han casado hace un par de años atrás en las Vegas, Pedro ha sido maravilloso con mi madre y le doy gracias al cielo porque él ha sido totalm
CAPÍTULO 74VICTORIA JONESFINAL—¿Podrías pasarme la sal, por favor amor? —me pregunta Alex, por más que le he pedido que no me llame de esta manera, aun insiste. En el día de hoy Malka le ha pedido que me cuide ya que por cuestiones de su bebé ella no podrá hacerlo. Alexander se ha encargado de hacer todas las labores del hogar en el día de hoy. Ha preparado un delicioso estofado de carne, ya que he empezado con mis primeros antojos. Las ojeras se me han ido quitando de poco a poco, aunque anoche lloré de nuevo hasta quedarme dormida. Siento algo de pena por Alex, después de haber escapado de Mijail hace siete años, no fui capaz de tener una relación con él por mis traumas y ahora no podré por mis sentimientos hacia mi amado Mijail, aunque él ya no se encuentre aquí, no creo poder tener una relación con alguien más.Juego con la comida, porque realmente no tengo nada de apetito. Estoy tomando los suplementos mandados por la doctora que contrato Alex, ya que, según él, ella es de con
73Freddy me ha contado, que mi cuerpo había invernado por decirlo así durante un mes. Dijo que me alimentaba a través de sondas y que es un milagro que esté vivo, después de semejante accidente. Se sorprendió al saber quién era y le juré que no le haría daño, al revés que estoy eternamente agradecido con él. Freddy vive como ermitaño en una pequeña casucha en el centro del bosque en Hayedo de Montejo y lo único que me tranquiliza es que aún sigo en Madrid. Freddy se ha abierto un poco a mí, me conto que su esposa falleció hace un par de años y su única hija lleva miles sin saber de ella. Tengo una contusión en mi cadera que me imposibilita moverme por mucho tiempo. Le he solicitado a Freddy que vaya a la estación de policía o lugar más cercano para tener noticias de mi caso, ya que como Freddy vive apartado de todo, ni siquiera televisor tiene en su casa.Como puedo camino hacia el baño improvisado que ha construido mi nuevo amigo, al parecer Freddy se bañaba en el lago más cercano,
CAPÍTULO 72MIJAIL VOLKOVSiento un pitido en mi odio ensordecedor, que me deja tambaleando por unos segundos. Siento mi corazón latir más rápido de lo normal, mis nervios se alteran al no reconocer el lugar donde estoy en estos momentos. La puerta principal del lugar de abre, dejándome ver un hombre mayor entrar por ella trayendo consigo un vaso de agua y un frasco de pastillas. Al verme, el hombre se sorprende y sonríe voluntariamente.—Hasta que, por fin despertaste—habla con familiaridad.—¿Te conozco? —espeto, con dificultad.—¡No! Claro que no muchacho.—¿Qué hago aquí?—Llevas casi un mes aquí—abro mis ojos.—¿Lo recuerdas?—¿Qué debo de recordar? —estoy ansioso.—El accidente, tu accidente—y fue como si algo dentro de mí se activara.“—Esa niña es un grano en el culo. Pensé que sería fácil de engañar cuando según me acerqué con buenas intenciones. Mi plan era obligarla a quitarte todo, pero, ni aun comprando al doctor que la atendió cuando sufrió el accidente que tu causaste t
71No sé cuánto tiempo he dormido, por el sedante que Alexander le toco darme para poder tranquilizarme. Siento un mareo terrible al sentir el suelo frio, hacer contacto con mis pies. Escucho sollozos en la parte principal de la mansión y no tengo que ser adivina para saber que Ethan ha entrado en duelo. Trato de sostenerme con la baranda de las escaleras para no caer. La mirada de Ethan se encuentra con la mía y veo el dolor que siente a través de sus ojos. Ethan se levanta y me recibe con un abrazo, que lo único que hace es romperme aún más.—Necesito saberlo todo, por favor Ethan, nadie me quiere decir donde esta Mijail…—Ethan mira de reojo a Alexander—Dile a Mijail que lo necesito, yo…—siento que mi mundo da vueltas—¡Yo, maldita sea, no puedo vivir sin él!—Vicky, cariño tienes que calmarte—espeta mi madre.—¿Dónde está Malka? —pregunto al no verla en el lugar.—Al igual que tú, está descansando—habla Alex.—Lo lamento Ethan—lo abrazo—Si, tan solo Mijail nunca me hubiese visto…él
70—Hermano, hermano, no me hagas esto—digo arrastrando su cuerpo hacia el mío.—Tienes, que…detenerlo Mijail, fue un placer ser parte de tu familia…espero, que encuentres la paz que tanto has deseado—Nathan cierra los ojos. Lloro con amargura. Nathan se ha ido.Corro con furia en busca de Gilberto, el helicóptero está a punto de despegar cuando hago una maniobra para poder caer adentro de este. Gilberto me mira asustado. Un hombre que desconozco está piloteando. Gilberto trata de sacarme de golpe del helicóptero, pero, le doy un guantazo haciendo que se retuerza del dolor.—¡Acabas de matar a mi primo, maldito hijo de puta! —me abalanzo sobre él.—Es lo mínimo que mereces.—Victoria, es mía…ella me ama—argumento.—Esa niña es un grano en el culo. Pensé que sería fácil de engañar cuando según me acerqué con buenas intenciones. Mi plan era obligarla a quitarte todo, pero, ni aun comprando al doctor que la atendió cuando sufrió el accidente que tu causaste te odió, o bueno si lo hizo, p







