INICIAR SESIÓNDurante todo el camino me la pase pensando en si Sam iba a estar ahí, o si alguna de sus amigas o que iba a pasar en aquella fiesta, porque rayos tenía que venir América, tenía que terminar con esto de una vez por todas, yo no la amo, solo quiero poder hablar con Sam y explicarle todo.
—Ven vamos por unas bebidas —Dijo América jalándome del brazo.
—No, yo no tomo
—¿Entonces a que vienes?
—Solo iba a acompañar a Isaac
—Pues él si está tomando, vamos
Nos dirigimos hacia la barra donde ella empezó a pedir cosas.
—Para mí solo agua
—No seas amargado, solo es una bebida
—Parece que no me conoces, sabes que no bebo
—Bien, entonces no tomes — Dijo alejándose de mí.
Qué bueno que se alejó porque es muy molesta, no sé cómo he podido aguantarla todo este tiempo. Ahora solo quiero ver si Sam está aquí para poder hablar con ella y saber si está bien.
Pasaron unos cuantos minutos y empecé a perder la esperanza de que apareciera, hasta que la vi entrar, se veía deslumbrante, estaba feliz, no pude evitar formar una sonrisa en cuanto la vi, la misma que desapareció después de ver que detrás de ella entro Aron, el chico nuevo.
No sabía cómo sentirme al respecto, era tan evidente que a él le gustaba Sam, me di cuenta el día de hoy cuando me dijo que por mi culpa estaba así, y sé que no fue la forma correcta de hacer las cosas, pero yo no decidí enamorarme de ella.
Ella no me había visto y prefiero que siga así hasta encontrar el momento indicado para acercarme, América está bailando así que espero y no haga ningún escándalo.
Paso aproximadamente media hora y vi que Aron camino hacia la barra, sus amigas estaban bailando y ella se había quedado sola, era ahora o nunca así que me arme de valor y camine hacía ella.
*SAM*
Al llegar a la fiesta comenzamos a bailar, me la estaba pasando genial, creo que últimamente he estado saliendo a fiestas mucho, en fin, me cansé de bailar así que decidí sentarme mientras Aron iba a la barra por algo para tomar.
Estaba sentada observando todo, hasta que me percate de que Said estaba aquí, venía a mi mesa, uf esto está mal.
—Hola, te ves preciosa
—Hola —Dije cortante.
—¿Estás bien?
—¿Por qué no habría de estarlo?
—Bueno, por lo que te paso en receso
—No fue nada
—Me preocupe mucho, quería pasar a verte, pero no me lo permitieron
—No tenías por qué preocuparte, al fin y al cabo, no somos NADA —Respondí un poco molesta.
—Sam, por favor, déjame explicarte
—No tienes nada que explicar, está más que claro que tienes novia
—Solo cinco minutos por favor, déjame hablar
—Está bien, habla —Dije cruzándome de brazos.
—Se que debí de decirte antes pero no pensé que me iba a enamorar de ti
—Te quedan cuatro minutos
—No es excusa, pero de verdad yo ya no quiero estar con ella, a la que quiero es a ti, solo a ti
—Si es así, ¿Por qué no terminas con ella?
—Es complicado...
—Si no lo vas a hacer yo no pienso ser la otra
—No así no son las cosas, es que ella est...
No pudo terminar la frase por que llegó una chica por detrás de él.
—Mi amor, ¿quién es ella?
Esto es el colmo, me viene a pedir que le dé una oportunidad y que lo deje que se explique y viene con ella, yo sé que ella no tiene la culpa y al parecer hasta hace unos segundos no sabía de mi existencia.
—América, ¿no estabas bailando?
—Sí, pero ya no te vi así que estaba buscándote, ¿quién es tu amiga?
Encima piensa que soy su amiga, madre mía.
—Ella es Sam, Sam ella es América
—Su novia —Contesto América rápidamente.
Así que ella es la dichosa novia.
—Mucho gusto América
—El gusto es mío, me encanta tu cabello
—Gracias, el tuyo igual es lindo
—Lo sé, no sabía que tenía una amiga tan bonita
—Yo no soy su amiga, solo estamos haciendo un trabajo en equipo y es todo
Me dolía decirlo de esa forma, pero creo que ahora es verdad, no somos amigos, no somos nada, solo dos desconocidos, pensaba que sabía muchas cosas de él, pero al parecer no, lo desconozco completamente.
—Así que están en la misma clase
—Sí, si me disculpan los tengo que dejar, tengo que ir al tocador, cosas de mujeres sabes, pero un gusto conocerte América
—Ay no el gusto es mío, eres muy linda
—Gracias, tu más, cuídala Said, es una gran mujer —Dije levantándome y tomando mi bolsa
Esas habían sido las palabras más hipócritas que había dicho en mi vida y sé que las de ella también, se notaba a cien metros que le caí mal y me da igual, después de todo es la novia del chico que me gusta no más.
Pero eso no cambia el hecho de que me sienta terrible y ahora solo quiera ir a tumbarme en mi cama y comer helado.
Las lágrimas amenazaban con salir, quería salir de ese lugar, caminé lo más rápido posible hacia el baño y me encerré, todo se está saliendo de control, las cosas empeoran cada vez más conforme pasa el tiempo. Comencé a llorar silenciosamente y así dure por unos cuantos minutos, me levante y camine hacia los espejos y rayos me veía terriblemente espantosa, mi maquillaje estaba hecho un desastre, parecía oso panda con el delineador y rímel por debajo de los ojos, me lavé la cara y maquille un poco tratando de esconder mi rostro hinchado de tanto llorar.
Salí dispuesta a irme de ese lugar, ahora solo necesitaba encontrar a Aron o a las chicas y pedirles que me acompañaran a casa.
Pase unos cuantos minutos buscándolos hasta que los vi, se veía que se la estaban pasando muy bien así que no quería arruinar sus planes.
—Hey te estaba buscando —Dijo Aron gritando un poco.
—Si solo fui al baño
—¿Estás bien?, si quieres podemos irnos
—Si me empezó a doler un poco la cabeza pero estoy bien, solo estoy cansada, ha sido un día muy largo
—Bien, pero si quieres ya nos vamos
—No te preocupes, puedes quedarte, se la están pasando muy bien así que mejor me voy yo sola, pido un taxi y ya
—No puedes irte sola si te sientes mal
—Pero no es nada, me despides de las chicas —Dije dándole un abrazo y beso en la mejilla.
—Está bien, me avisas cuando llegues a tu casa, es más puedes mandarme las placas y tu ubicación por cualquier cosa
—Basta ya jajaja, no me va a pasar nada
—Solo me preocupo por ti, hay muchas personas malas afuera y más a estas horas
—Lo sé, me voy, nos vemos
—Adiós
Me acompaño hasta que llegó mi taxi, traté de convencerlo de que yo podía esperarlo sola pero fue en baño es muy terco. Al subir me la pase viendo por la ventana y pensando lo que había pasado en la fiesta.
Al llegar, entre rápidamente a casa y me quité las zapatillas, casi olvido mandarle mensaje a Aron, solo para que no se preocupe, se veía que realmente le importaba que llegara a salvo.
Una vida nueva, el vuelo de Dallas a Carolina del Norte es de dos horas y unos cuantos minutos, después de despedirme de mi madre, hermano y mis dos mejores amigas aborde el avión junto a mi padre.—Te voy a extrañar mucho hija. —Confesó sollozando.—Yo igual mami, pero puedes visitarnos, te amo. —Respondí para después abrazarla.—Las voy a extrañar chicas. —Comenté separándome de mi madre para abrazarlos a ellas. —Nosotras también tonta, prometo visitarte cuando podamos.Y aquí venia una de las despedidas más difíciles para mi, mi hermano. Alan y yo somos muy unidos, lo voy a extrañar tanto, el prometió no decir nada a los chicos y se que va a cumplir su promesa.Me agache para abrazarlo y nos quedamos así por unos segundos. —Te voy a extrañar Samy. —Confesó —Yo más pequeño. —Declaré limpiándole las lagrimas de sus mejillas. —Todo va a estar bien, puedes decirle a Mamá que te lleve conmigo en vacaciones, así pasamos tiempo juntos, no olvides nuestra promesa.—No lo haré Samy Y así
Me abrazo cálidamente y rompí en llanto, mamá me dijo que había estado muy triste estos dos días, y me lo imagino debió de ser muy difícil para él. Nos separamos y levantó la vista para encontrarme con mi padre.—No sabes lo preocupados que estaba por ti. —Dijo abrazándome fuertemente mientras me acariciaba el cabello.—Todo esta bien papá, no hay nada de que preocuparse.—Debemos avisarle a los chicos, se pondrán muy felices. —Exclamo con una sonrisa.—¡No! —Grite.—¿Qué te pasa? Ellos necesitan saberlo, te están buscando como locos, todos están muy preocupados por ti.—Lo se, pero tengo que contarte algo, mi madre me va a apoyar, espero y tu también lo hagas.Nos sentamos en una mesa y comencé a contarle todo, desde que caí al piso, que Marco y su padre me encontraron y me cuidaron hasta hoy, lo que había pasado con Aron y Said. Podía ver la sorpresa en su rostro, se que no se imaginaba esto, pero es lo que quiero hacer.—¿Cómo puedes pensar en hacer
—¡Estas loca!, como piensas hacer eso, de ninguna manera vas a hacer eso, ¿sabes lo preocupados que están todos?, tuve que salir con el pretexto de que iba a tomar aire, tu padre tuvo que venir de emergencia para buscarte y quieres fingir tu muerte!Sí esa fue la reacción de mi madre cuando le dije “mi plan" creo que ver tantas películas me hicieron daño, y ahora estas son las consecuencias.—bueno puede que no mi muerte, pero si podemos fingir que no me has encontrado y que no hay rastro de mi—Hija de verdad entiéndelo, eres muy joven, vendrán más muchachos, no tienes que fingir tu muerte solo paro no hablar con dos chicos que están enamorados de ti—Es que de verdad no puedo, necesito tiempo, necesito alejarme de todos, quiero empezar de cero—Entonces por que mejor no nos mudamos, así de simple—Por que no quiero despedirme de ellos y se que buscarían la manera de visitarme, llamarme y otras cosas, por favor, solo le diremos a papá a Alan y a las chicas,
*hablando por llamada*—Hola mamá, siento no haberte contestado. —Dije con un nudo en la garganta.—Hija, no sabes lo preocupada que me tenías, ¿ estás bien, te paso algo?, ¿Dónde éstas? —pregunto alterada dándole vueltas a la habitación en donde estaba.—Si estoy bien, no te preocupes, es algo difícil de explicar—Bien, ahora mismo les aviso a todos y voy por ti, ¿Dónde estás? —exclamo tomando su bolso.—¡No!, mamá por favor no se lo digas a nadie, te lo ruego. —suplico.—¿estas loca?, los chicos están muy preocupados por ti, Alan y tu padre también, ¿ por qué no quieres que le diga a nadie?—Ahora te lo explico, solo no le digas a nadie, en unos momentos te paso un a dirección para que vengas—esta bien ahora mismo
Mi cara era una mezcla de asombró, confundida, babeando por el chico pero a la vez asustada en fin un remolino de emociones.—¿Quién eres tú? —Pregunté a la defensiva.—Oye, no te voy a hacer daño, ¿por qué traes la lámpara de la habitación? —Preguntó alzando una ceja.—¿Quién eres tú?, respóndeme ahora—vale, debes estar hambrienta, ¿te parece si desayunamos mientras te explico todo?—Esta bien, pero como te quieras pasar de listo te estrellare la lámpara en la cabeza—Está bien, como tu digas —Dijo levantando las manos.Nos sentamos en el comedor y sirvió pan tostado, huevos fritos con tocino y jugo de naranja.Comenzó a comer y yo solo me quede viendo de brazos cruzados como comía sin preocupación alguna, hasta que el se percató y hablo.—Bien, te lo contare todo—Puedes empezar ahora mismo—¿no tienes hambre?—No, ahora ¡cuéntame todo ya ¡—vale, hace dos días te encontré tirada afuera de una calle,
CAP.24 MÍRAMECuando Aron se percató de la presencia de Said se tensó en un instante, Said se colocó a su lado derecho y abrió el lavabo para lavarse las manos, Aron terminó lo más rápido posible y se dispuso a retirarse.Pero no sirvió de nada, ya que Said se atravesó en su camino.—¿Te puedes mover? — dijo Aron tratando de no alterarse.—No, no lo voy a hacer —Respondió Said cruzado de brazos con una sonrisa burlona.Aron rodeó los ojos para después responder —No sé que pretendes, pero no pienso caer.—Será que tienes miedo de pelear?—Deja que me ría un momento, esto es tan gracioso —dijo para después soltar una carcajada y después cambiar totalmente su expresión a una fría —No te tengo miedo, pero Sam me importa realmente y esto le afectaría—Así que estas aceptando que Sam te gusta —Dijo Said apretando la mandíbula.—Así es, y a mi si me importa lo que siente, ¿por qué no mejor te alejas de ella?







