Compartilhar

Capítulo 05

last update Data de publicação: 2023-07-08 10:06:45

Vítor

Me acerqué a la silla y tiré de ella para sentarme. Pensaba que todo estaba perdido, empezaba a aceptar mi muerte, porque no iba a estar hospitalizado y tumbado en una cama tomando un cóctel de medicamentos, enfermo y calvo para quizás curarme de esta puta enfermedad. ¡Ni hablar! Pero parece que estoy teniendo suerte. Este doctor dijo que hay otra manera.

- Estoy sentado aquí, doctor. ¿Ahora me lo explicará mejor? - pregunté echándome hacia atrás en mi silla mirándole.

- Sí. Hay otra alternativa, pero... -en ese momento mi hermano se acercó y sacó una silla para sentarse. Yo prestaba atención a lo que decía el médico.

- ¿Es eso cierto? - preguntó Bernardo al médico. Miré a mi hermano.

- ¿De verdad, Bernardo? ¿Estás dudando del médico, tú más que nadie? - le dije irónicamente, y entonces volvió la cara para mirarme. Le sonreí.

- Esto es serio, Vitor, ¿y tú crees que es gracioso? - Me señaló.

- Señores, sé que en este momento están alterados y también nerviosos, pero puedo decirles que lo que voy a decirles puede ayudarles", dijo el médico, haciendo un gesto con las manos en el aire.

- Así que habla y no sigas con este misterio, porque no tengo mucho tiempo, ¿sabes? - Me recosté en la silla y le dediqué una sonrisa libertina.

- Sí, lo haré. Pero, ¿te has casado antes? - me preguntó. Me eché a reír.  - ¿Puedo preguntar qué te hace tanta gracia?

- De ti... ¿preguntando si estoy casado? Broma, ¿verdad? - Seguí riendo. Me puse la mano en el pecho y lentamente dejé de reír. 

- Pero, ¿qué tiene que ver esto con la enfermedad de mi hermano? - preguntó Bernardo al médico. Detuve la sesión de risitas, me enderecé en la silla y le miré.

- Mi hermano pequeño tiene razón, ¿qué demonios tiene que ver con mi problema? - pregunté.

- Hace tiempo que los pacientes no reciben quimioterapia, porque... -dejó de hablar y se dio cuenta de que le miraba fijamente-. - En fin, este método es a través del cordón umbilical.

- ¿Cordón umbilical? ¡Es cuando nace el bebé! - exigió Bernardo al médico. 

- ¡Un momento! ¿Estás diciendo que para ayudarme, para salvarme, necesito un hijo? - Me incliné hacia delante, apoyando los codos en la mesa. Mirándole.

- Sí, hay casos en los que este procedimiento ha salvado la vida de pacientes que no tienen donantes familiares. - El médico miró a mi hermano, que se reclinó en la silla encogiéndose de hombros. Luego me miró a mí. - Y también en casos de falta de compatibilidad debido a la diversidad de la población brasileña.

Me levanté de la silla con la mano en la cabeza. No dejaba de pensar en lo que acababa de decir el médico.

- Pero, ¿funcionaron realmente estos casos? ¿Cuál es el porcentaje de eso? - le preguntó Bernardo, y yo me di la vuelta, acercándome a la silla y mirándole. Esperando una respuesta.

El médico se reclinó en su silla y soltó una bocanada de aire. Luego volvió a mirarnos.

- Más o menos 90℅ seguro. - dijo el médico.

¡Santo cielo! ¿Así que necesito tener un hijo para curarme?

Sophia

Estaba tomando los pedidos para una mesa cuando unos hombres entraron en el restaurante. Eran dos hombres. Uno es alto, moreno y con el pelo corto y negro; el otro es bajo, moreno y barrigón. Tiene el pelo castaño oscuro. Se dirigieron a una mesa que estaba vacía en la esquina de la derecha y no tardaron en sentarse, mientras yo terminaba de anotar los pedidos de la pareja que tenía delante. Me di cuenta de que los hombres llevaban un rato mirándome.

- ¿Has apuntado lo que hemos pedido? - preguntó la rubia que estaba a su lado y también me miraba fijamente.

- Sí... Lo llevaré a la cocina. - Puse la libreta y el bolígrafo en el bolsillo de mis vaqueros. - ¿Quieres algo más? - pregunté.

- Tráenos dos latas de coca cola", dijo el tipo que estaba con la rubia.

- Sí, se lo llevaré. - Salí de allí y me dirigí a la cocina, pero antes de entrar, miré hacia el lado donde estaban sentados los hombres y no dejaban de mirarme. 

Giré la cara y abrí la puerta que daba a la cocina. Tenía los ojos cerrados y no vi quién estaba delante de mí. Acabé chocando con él. Por suerte caí encima de él sin hacerme daño.

- Jesús, ¿estás bien? - preguntó alguien, pero parece que conozco esa voz. Abrí los ojos y quien estaba debajo de mí era Tomás.

- Sí... estoy bien... -dije, un poco avergonzada. - ¿Y a ti?  ¿Te he hecho daño?

- No, no, no. Eres bastante mono... - dijo. Luego me guiñó un ojo. 

- ¿QUÉ ES ESO DE HACER EL PAYASO EN LA COCINA? - Oí gritar a alguien y salí. 

Me di la vuelta y era Joaquim, mi jefe. Me bajé inmediatamente de Tomás. Entonces él también se levantó.

- Lo siento... Fue un... 

- ¡No quiero oír tus excusas! Qué coño, todo hecho un asco, además mira tu talla, ¡así de gorda! - Me cortó y señaló mi cuerpo.  

Me di la vuelta y oí la risita del ayudante de Tomás. En ese momento bajé la cabeza.

- ¡Eh, no hables así de ella!  - Tomás llamó la atención de nuestro jefe. Acercándose a él.

- ¿Por qué no? ¿La miras o estás ciego? ¡Está tan gorda que es enorme!

- Voy a terminar... - agarré el brazo de Thomas.

- ¡Intenta ganarme y te irás de aquí! - amenazó mi jefe, mirando fijamente a mi amigo.

- ¡Si haces eso llevarás a este basurero a la bancarrota! Sin mí no tendréis clientes. - Miré a Tomás. Luego me soltó.

- Por favor, no lo hagas. - le susurré. Joaquín se quedó un rato mirando a Tomás.

- ¿Sabéis qué? No voy a hacer eso, porque es difícil encontrar empleados. Voy a dejarlo pasar. - le dijo mi jefe a Tomás. Él me miró. - Y tú, tú... 

Mi amigo le miró fijamente y renunció a cómo iba a llamarme.

- Entonces ven a mi despacho - advirtió.

Luego me dio la espalda y salió de la cocina. Dios mío, ¿de qué quiere hablarme?

¿Me despedirá? No puedo perder este trabajo...

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Necessito ser padre   Epílogo

    VítorSeis meses despuésHoy es el día más importante de mi vida.Me estoy casando con la mujer de mis sueños, Sophia.Nuestra ceremonia es una celebración del amor, de la unión y de todo lo que superamos para llegar hasta aquí.Y todo está perfecto.El lugar que elegimos para nuestra boda es simplemente deslumbrante. Estamos en un jardín encantador, donde las flores desprenden suaves perfumes y los árboles ofrecen una sombra acogedora. Un gazebo decorado con flores blancas es el punto central de la ceremonia, y alrededor de él están dispuestas las sillas para nuestros queridos invitados.El día está soleado y el cielo es tan azul como los ojos de mi amada Sophia.Ella está deslumbrante con su vestido de novia.Radiante.Feliz.Hermosa.Su sonrisa ilumina todo el lugar, y mi corazón se llena de alegría con solo mirarla.Nuestros familiares y amigos más cercanos están presentes, compartiendo este momento tan especial con nosotros. Puedo ver sus rostros sonrientes y sentir todo el amor

  • Necessito ser padre   Capítulo 108

    VítorTodo estaba sucediendo demasiado rápido, demasiado caótico, y apenas conseguía procesar lo que estaba pasando.La desesperación se apoderaba de mí mientras seguía a los paramédicos que llevaban a Sophia y a mi hija hacia el quirófano. Mis pasos eran apresurados, mi corazón latía descontroladamente y mis manos temblaban por la ansiedad y el miedo.No podía permitir que nada malo les sucediera.No después de todo lo que habíamos pasado.Cuando finalmente llegamos hasta la entrada del quirófano, me impidieron pasar.Aquello fue la gota que colmó el vaso para mi frágil cordura.—¡Déjenme entrar! ¡ELLAS SON MI ESPOSA Y MI HIJA! —grité con todas mis fuerzas, intentando avanzar.Un médico se colocó delante de mí.—Señor, necesita calmarse. No puede entrar al quirófano. Necesitamos trabajar y——¡QUE SE JODA ESO! ¡YA NO ME IMPORTA NADA! ¡QUIERO QUE SALVE A MI HIJA Y A MI MUJER, ¿ENTENDIÓ?!Mi voz resonó por todo el pasillo.No quería escuchar nada sobre protocolos.No quería saber de pro

  • Necessito ser padre   Capítulo 107

    VítorEstábamos en el funeral de los abuelos de Sophia, un momento triste y pesado para todos nosotros. Mientras observaba a las personas a mi alrededor, mi mente no conseguía alejarse de la preocupación por Sophia y por el bebé que llevaba en su vientre.Bernardo notó mi inquietud y se acercó a mí, con una expresión que reflejaba preocupación.—Vítor, ¿qué está pasando? Pareces inquieto —dijo Bernardo, colocando una mano sobre mi hombro.Respiré profundamente antes de responder, sintiendo el peso de la incertidumbre.—Bernardo, hace casi una semana que no tengo noticias de Sophia. Estoy preocupado por ella, principalmente por la niña que está esperando —confesé, con la voz cargada de ansiedad.Bernardo frunció el ceño, comprendiendo la gravedad de la situación.—Entiendo tu preocupación, Vítor. Pero vamos a encontrarla. No te pongas así. Estando tan nervioso no vas a conseguir nada.Negué con la cabeza.—¿Y cómo quieres que esté? ¡Ese psicópata secuestró a mi mujer y a mi hija! Ni si

  • Necessito ser padre   Capítulo 106

    SophiaYa estaba despierta. Estaba esperando a Tomás traer el desayuno, estos tres días aquí encerrada conseguí aprender más o menos la hora en que viene a traer el desayuno. Es dos horas después de que el sol ya ilumina este cuarto por la ventana con barrotes. Me siento en una prisión atrapada de este modo y aún va a ser peor: creo que estoy cerca de tener a mi hija, esta madrugada empecé a sentir contracciones, leves, pero sentí. Y está este viaje que Tomás quiere hacer en este estado. Hasta intenté convencerlo en la cena de ayer.***― Amor, la cena está lista. Hice cordero a la parrilla con verduras salteadas, les va a gustar. ― Entró en la habitación sonriendo y sosteniendo esas esposas. Miro ese objeto y luego lo miro a él.― Bien podrías no poner eso esta noche, ¿no? ― Me levanté de la cama, pi

  • Necessito ser padre   Capítulo 105

    SophiaAbrí los ojos lentamente, tratando de ubicarme. Estaba acostada en una cama desconocida, en una habitación extraña que no reconocía. Al mirar a mi alrededor, mi mente comenzó a llenarse con destellos de la tragedia que había ocurrido dos días atrás.Los rostros de mis abuelos vinieron a mi mente. Los vi allí, frente a mí, asesinados brutalmente por Tomás. La escena se repetía en mi cabeza, y no podía escapar de la sensación de terror e impotencia que sentí en ese momento.Intenté levantarme de la cama, pero pronto me di cuenta de que algo no estaba bien. La puerta de la habitación estaba cerrada con llave. Mi corazón comenzó a latir más rápido, y un sentimiento de desesperación se apoderó de mí. Grité, pidiendo ayuda, esperando que alguien pudiera escucharme y venir

  • Necessito ser padre   Capítulo 104

    VítorFueron dos días de búsqueda angustiosa y desesperada. Desde el momento en que supe del secuestro de Sophia, cada segundo parecía una eternidad. Intenté seguir pistas, contactar a conocidos, buscar cualquier información que pudiera llevar al paradero de ella, pero todo fue en vano. La desesperación y la impotencia se apoderaron de mí mientras el tiempo pasaba sin noticias.Finalmente, Bernardo llegó con la noticia del entierro de los abuelos de Sophia. La sensación de alivio temporal por saber que este aspecto había sido resuelto fue rápidamente eclipsada por la urgencia de encontrar a Sophia. Bernardo parecía abatido, como yo, pero estaba enfocado en garantizar que esa parte del duelo fuera tratada adecuadamente.― Bernardo, ¿y Sophia? ¿Qué descubriste? ― Pregunté, mi corazón acelerado con la ansiedad y la esperanza

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status