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05: Sus frágiles sentidos.

Autor: Vox Cor
last update Fecha de publicación: 2024-03-22 09:09:23

Una semana trabajando para los Keller ha sido todo lo que Eva ha necesitado para interesarse en ellos. Bueno, al menos no de la forma en que estos desean que ella se interese; pero eso es algo que estaría a punto de cambiar.

—¿Y por qué no existe la cura para el cáncer aún? Digo, es que ustedes los millonarios con sus inteligencias y… yo…

Baja la cabeza apenada cuando Irina se detiene en medio del camino a su oficina y le regala una mirada que ella siente es de reproche, pero lejos de serlo, solo pura intensidad.

—No eres así de preguntona con Magnus, ¿cierto?

Eva se moja los labios mientras sostiene unas carpetas contra su pecho y traga saliva. Pues la verdad es que ese hombre la intimida mucho y a veces no puede ni mirarlo a la cara. Así que prefiere mil veces estar cerca de Irina.

—No. Es tan…

No sabe qué decir y ahora que han entrado a la oficina, Irina se ha sentado con las piernas cruzadas y ha comenzado a morder su bolígrafo como su secretaria sabe que suele hacer.

—¿Caliente?

A Eva se le calientan las mejillas al mismo tiempo en que un cosquilleo le recorre la espalda  cuando su jefa tras hablar pasa su larga y delicada lengua por todo el plástico.

—Jefa…

—Solo Irina.

—Irina… ¿Puedo ir al baño un momento?

—Claro bebé, haz lo que tengas que hacer —le responde—, pero no demores porque no veo mi vida sin ti, preciosa.

Evangeline no sabe por qué está corriendo hasta el baño hasta que el agua fría toca su cara.

Ella había estado evitando su cuerpo pero esta es la tercera vez que le pasa.

Su piel y algo más reacciona cada que Magnus o Irina hacen cosas de esa forma. Esa aura sexual que los envuelven, a veces la hace pensar en que no debería simplemente sentir su taquicardia aumentar en frágiles partes.

—¿Qué te sucede, Eva? —se dice al espejo, recogiendo el cabello castaño claro largo que posee.

Su respiración se regulariza pronto y para cuando regresa al escritorio Irina no está, por lo que solo se sienta para revisar que todo esté bien con la diapositiva que el matrimonio mostrará a la junta en unos minutos.

—¿Irina? —Una mujer entra con cara triste.

Es Telma. Eva no cree que jamás pueda olvidarse de ella. No la había visto desde el primer día en que su vida dio un giro radical, y le sorprende que, siendo una especie de amante para la pareja, no los haya visto cerca de ella los últimos  días.

—Hola, ¿me recuerda? La señora Irina no…

Telma cierra la puerta con fiereza y se le acerca como saeta echa fuego, por lo que la chica se paraliza.

—¿Te lo han propuesto ya, mojigata?

—¿Qué…?

Telma la toma por los hombros y la sacude, lastimándola.

—¿Te han propuesto ser su sumisa?, ¿eso es? ¡Nadie puede reemplazarme! —casi le escupe, con ira—. No eres nadie para ellos y nunca lo serás, como lo soy yo ahora.

Los ojos de Eva se empañan de lágrimas porque no sabe qué hacer y por qué esta mujer la odia tanto.

—No he hecho nada, no…

—¡No es necesario que mientas! ¡He visto desde el primer día cómo te miran! Si no estás en su juego es solo cuestión de horas para que estés perdida.

—Yo no entiendo de qué hablas —Eva casi susurra con una lágrima corriendo en su mejilla.

—Por estúpida te harán suya y por estúpida también te dejarán. Recuerda mis palabras.

Justo cuando Telma suelta a Eva, la cual tiembla de miedo, Irina y Magnus entran para darse cuenta rápido de la situación.

—Telma, aléjate de Evangeline —le exige Irina.

—Evangeline, ¿te hizo algo malo? —Magnus la ve directo a los ojos al cuestionar, y Eva no sabe por qué pero sus lágrimas salen sin cesar, causando que el hombre se acerque rápido, apartando a Telma, para extenderle los brazos a la chica—. Mírala, mujer, está temblando.

Telma les da una mirada llena de odio y antes de irse Irina la toma por la muñeca y la arrastra hacia afuera.

—Lo siento, señor Keller.

Magnus se estremece al sentir los temblores de la chica en su pecho, aunque no son los temblores que él desea, y la aparta un poco para limpiar sus lágrimas con ambos pulgares mientras sostiene su cara inocente. Sabe que es de frágiles sentidos, lo ve en sus ojos y eso lo cautiva.

—Shhh, shhh, señorita. No tienes que disculparte, Telma es una loca que no acepta que ya no la queramos en nuestro matrimonio.

La piel de Eva se eriza al escuchar la última frase, esa que pegó con aliento de mentas en su cara.

Poco a poco Evangeline se despega de los brazos del hombre intentando no verse demasiado incómoda, y se cruza de brazos mientras ve la puerta fijamente, más calmada.

—¿Desde…?

—¿Uhm? —Magnus se ha sentado en la silla de su esposa y pretende revisar por última vez las diapositivas—, ¿dijiste algo? Puedes preguntar lo que sea ahora que esa loca te ha hecho pasar un mal rato.

La chica sonríe un poco cuando Magnus le regala una sonrisa cálida y ahoga un suspiro por esa mirada.

¿Por qué cada vez que lo ve a los ojos siente que quiere verlos en todas sus expresiones?

—¿Desde hace cuánto estaba con ustedes?

—Un año, solo un año.

—Oh wow…

—¿Qué te impresiona?

Ahora es Magnus quien está en esa silla con las piernas cruzadas mientras sus dedos juegan con el mismo bolígrafo que siempre usa su esposa, y la ve, fijamente.

—No entiendo por qué… Lo siento, lo siento, es su vida privada.

Claro que le interesa saber, pero no quiere preguntárselo a él porque sería mucho más incómodo aún.

—Solo tienes curiosidad, y sin eso muchas personas no serían grandes ahora.

—Claro... —Ella se sienta cruzando las piernas igual  mientras su pie no deja de moverse—. ¿Ella tardará mucho? Quiero mostrarles a ambos las diapo…

—No es necesario, Evangeline, las acabo de ver.

—No, es que esas no son las que…

—Cariño, ¿estás bien?, ¿esa mujer te dijo algo feo?

Irina ha llegado y con rapidez va hasta la chica para preguntarle aquello con demasiada preocupación. La examina y la ve como una madre cuando un hijo se ha lastimado. Y Eva no puede evitar sentirse bien con eso.

—No. Tranquilos.

—Bien, porque le dejé claro que no quiero verla más por esta empresa, ni cerca de ti, ¿estás bien con eso, nena?

Ante la mirada atenta del matrimonio ella sonríe, causando entonces que el tema muera, al menos por ese momento.

La alarma en el reloj de Eva vibra y esta les indica que ya es hora de la conferencia; sin embargo, recuerda que las diapositivas listas están en su laptop, no en la de Irina, ya que esas son solo borradores.

—En mi laptop están las…

Es interrumpida por un pequeño grupo de químicos que se acercan a los Keller justo al salir de la oficina, por lo que rápido toma su laptop mientras ve con nervios la otra en manos de Magnus.

Entran a la sala de conferencias y rápido Eva se dirige hasta su jefe para sin pensar verse en la intención de colocar una mano sobre la laptop; no obstante, por un rápido reflejo el hombre hace un lado el aparato, consiguiendo entonces que la mano de la chica se instale con fuerza en su bulto que rápido cosquillea.

Todos en la sala chillan ante la imagen y Eva siente que va a derretirse de vergüenza porque no sabe por qué aún no quita su mano y por qué lo sigue mirando a la cara.

—La-la… la laptop es e-sta, señor.

Tras entregarle rápido la laptop correcta solo huye ante la mirada acusadora de algunos, pero excitada de otra.

 

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Último capítulo

  • Nuestra Inocente Secretaria    EPÍLOGO (P.2)

    Tiempo después.—¡Dexter! ¿en dónde están? Por favor no me asusten.Me llevo una mano a la cabeza sintiendo cómo rápido el dolor se hace presente. No puedo creerlo.No tenía un dolor de cabeza como este desde hace mucho tiempo.Sigo buscando a mi pelirrojo y a Milán en toda la casa pero no los consigo. Entonces, con el mal presentimiento en mi pecho, tomo el teléfono para llamarlo, sin embargo, recibo una llamada primero.—Señor Bustamante —le saludo—. Buenos días.—Muy buenos días Evangeline, feliz cumpleaños —me desea, así que sonrío un poco—. Disculpa que interrumpa un día tan importante como hoy, pero necesito el informe para esta noche. Mañana el señor Simmons viene a Washington y me gustaría no tener que molestarla a primera hora, ya que está de vacaciones.Me desplazo descalza por toda la cocina buscando una pista de algo que me diga en dónde está mi hijo y Dexter, pero no hay nada.Resoplo.—No se preocupe señor Bustamante. Esta noche le haré llegar el informe.—Gracias Evang

  • Nuestra Inocente Secretaria    EPÍLOGO (P.1)

    3 meses después.Narra Evangeline.Mi piel se eriza por el recuerdo de las cosas que viví en el lugar que justo ahora están derrumbando.—Ya pasó. No volverán —me dijo mi terapeuta en la última sesión, cuando le conté que cada que veía ciertas cosas que me recordaban a la violación, mi mente se quedaba en blanco de repente y solo podía sentir desesperación.Respiro profundo cuando siento la mano de Dexter tocarme, y le sonrío. Él ha sido tan paciente, cariñoso, especial, único, conmigo, y con mi hijo. Nos hace tanto bien que tengo miedo de algún día perderlo.The Tempting cae por completo con el último movimiento de la máquina demoledora, y siento finalmente el alivio en mi pecho.El lugar donde todo comenzó se ha ido para siempre.La paz que esto me genera hace que con algo de nervios me recueste del hombro de Dexter mientras caminamos tomados de la mano.Hemos tenido un par de citas después de lo ocurrido en la corte, pero nada fuera de lo normal, pues este se ha mantenido ocupado r

  • Nuestra Inocente Secretaria    FINAL.

    —¡Fue el mejor sexo de mi vida! —vociferaba el guardia que le había facilitado el arma a la rubia a cambio de sexo.El juicio se volvió a postergar para cuando Magnus se mantuvo en un estado vacío y sin reacción. Ante ello Pitter accedió a hacerle un examen psicológico al ojiazul, y le detectaron trastorno explosivo intermitente con cierto nivel de inclinación al trastorno antisocial de la personalidad.Se entrevistó a su madre y hermano que viajaron de Edimburgo, y el psiquiatra concluyó que todo se debía al entorno en que creció, y los traumas que pensó había podido controlar. Sin embargo, aquello no fue un limitarte para su condena, pues dictaminaron cincuenta años de prisión en total de todos los cargos, con asistencia semanal al terapeuta y administración de medicamentos.Ese mismo día del juicio se le cedió la total custodia a Evangeline de su hijo. Y ella sabía que sólo sería cuestión de tiempo para cambiarle el apellido, pues no quería que Milán creciera con aquél peso sobre

  • Nuestra Inocente Secretaria    81: Ya no les pertenezco.

    —¡Eva, volveremos por ti!Ante el recuerdo de Irina gritándole aquello, la castaña se despierta sobresaltada.Ha pasado una semana y media.Salió del hospital dos días después porque las lesiones de su anterior accidente en el auto se habían agravado con la fuerza bruta que los Keller la trataron. Jack fue a Gales para cuidar de ella y su hijo, mientras Renaud se encargaba de todo el papeleo incluso con Pitter para llevar el caso a Washington, mientras los Keller estaban encarcelados en Gales.El mismo día en que dieron de alta a la castaña, su mejor amigo le informó que estarían trasladando a los Keller a Washington para el primer juicio. Ella también debía irse, pero prefirió tomar un vuelo a Londres ya que Dexter todavía se encontraba bajo observación.Para cuando Eva entró a su habitación y se consiguió con los padres del chico se sintió muy mal, pensando que estos la acusarían, pero fue todo lo contrario, ya que tras ganarse a Milán con una paleta, le dieron miradas de compasión

  • Nuestra Inocente Secretaria    80: Eres nuestra, Eva.

    Nota: contenido sensible.En el preciso momento en que Evangeline ve cómo Irina le arrebata a su hijo justo antes de poner un pie fuera de la cabaña, y siente las manos de Magnus doblegarla, su garganta se seca.No quiere ver a Milán a los ojos porque este se pondría a llorar, pero no hace falta que lo haga porque el niño patalea en los brazos de Irina, llorando por su madre, cuando la rubia se lo lleva.Justo ahora cuando Magnus la sostiene sin ella poder defenderse cómodamente, cuando es arrastrada a la habitación de nuevo, cuando es tirada a la cama, y los ojos azules intensos toman las cuerdas para atarla a la cama, piensa en todas las veces que se derritió por esta misma escena, una que ahora tiene un significado muy diferente para ella.Ya no podrá ser sumisa queriendo serlo. Esto es una violación a todo lo existente. Sabe que no habrá piedad, compasión, ni nada que pueda detenerlos a querer hacer de ella lo que les plazca.Y lo ve en los ojos de ambos cuando Irina también entra

  • Nuestra Inocente Secretaria    79: Locos de "amor".

    El pelirrojo abre los ojos, sobresaltado, y la enfermera le pide que respire profundo antes de hablar; pero a Dexter no le importa un carajo respirar bien en este momento.—Evangeline y su hijo...Para de hablar porque el dolor en su pecho llega y entonces recuerda. Magnus le disparó, sin compasión alguna. Ese psicópata tiene a Evangeline y al pequeño Milán, quién sabe bajo qué circunstancias. El solo pensarlo le acelera los latidos del corazón.—Tranquilo por favor. Debe mantener reposo unos días. Esta mañana vino un...—¿Esta mañana? —inquiere desconcertado—. ¿Cuándo ingresé?—Ingresó ayer en la tarde señor French... Intentamos localizar a algún familiar pero no...—¡No, no, no!El pelirrojo intenta quitar todo de su cuerpo. Está listo para salir a buscarla y rescatarla, pero entonces la enfermera lo sostiene justo cuando baja de la camilla y se tambalea. Para cuando Dexter alza la vista se encuentra con el detective Walsh en la puerta. Lo recuerda porque él fue el encargado del ca

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