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(Horas más tarde)
Entro a la habitación después de un relajante día en la playa y me doy cuenta que él aún no ha llegado. El reloj marca las seis de la tarde y aunque él no esté aquí, me dispongo a ir a ducharme para así comenzar a arreglarme, cuando alguien golpea la puerta que acabo de cerrar. Abro y para mi sorpresa, me encuentro a uno de los botones del hotel con varias bolsas de locales de ropa —señorita Morelli, el señor De Luca le envía esto. — me dice y rápidamente le abro un poco más para que pase y deje las bolsas —también le envía esto. — añade cuando termina y me entrega un pequeño sobre.
—Gracias, si me da un momento le doy la propina. — le pido, pero niega.
—El señor De Luca ya se encargó de eso, disfrute de su noche. — me explica amablemente y se retira dejándome sola.
Lentamente abro el sobre que me envió Izan y al sacar el pequeño papelito que hay dentro sonrió como una tonta.
“Espero que te guste lo que elegí para ti, una limusina pasara por ti a las ocho. Te amo.”
Aquí voy una vez más suspirando como una tonta gracias a él… Dejo la nota y el sobre sobre la mesa y luego voy a abrir las bolsas que me envió. Al abrir la primera, me encuentro con un hermoso vestido largo de fiesta color blanco con un increíble trabajo de pedrería que hace que se vea tal y como me gustaría que fuera mi vestido de novia, pero obviamente con Izan y no con el imbécil de Santiago… En la segunda bolsa hay unos preciosos zapatos de tacón de Jimmy Choo que hacen juego con el vestido y todavía no puedo creer que hay hecho algo así. Dejo los zapatos y el vestido sobre la cama, y abro la tercera bolsa. En su interior hay dos cajas de felpa color gris y al abrir la primera, veo un impresionando collar de diamantes que brilla con todo su esplendor cuidadosamente lo dejo allí y abro la segunda caja, por si el collar no fuera suficiente, también me dio un brazalete y pendientes haciendo juego.
En los dos años que llevamos de relación, me regalo muchísimas cosas, pero esto es diferente… es un regalo que por alguna razón siento que significa algo más de lo que está a simple vista. Sin duda él es el hombre que, aunque sea prohibido para mí, es quien me hace feliz de maneras infinitas… nunca nadie entenderá porque nos elegimos cada día sin importarnos absolutamente nada, pero no importa, el amor no fue hecho para ser entendido.
[…]
Frente al espejo, hay una mujer sonriendo que luce increíblemente elegante y feliz a punto de salir de esta habitación para descubrir que sorpresa le tiene preparada su amado y no puedo evitar sentirme tan emocionada como la primera cita que tuvimos después de nuestra primera noche. Tomo mi celular, mi diminuto bolso que hace juego y salgo de la habitación para ir hacia la entrada del hotel donde debe estar esperándome la limusina.
—Señorita Morelli, bienvenida y buenas noches. — me saluda el chofer cuando llego a donde está esperándome.
—Buenas noches. — respondo y amablemente, él me ayuda a subir a la limusina para después subir él también y comenzar a conducir.
El recorrido por las calles de Miami transcurre en silencio sin que yo sepa donde me está llevando, pero si hay algo que se, es que Izan jamás permitiría que me ocurriera algo. Después de varios minutos, el finalmente estaciona cerca de una playa y no entiendo nada…
Baja del auto y me ofrece su mano para ayudarme a bajar —siga esas luces. — me pide y al mirar hacia donde está señalando, me doy cuenta que hay faroles de piso color blanco formando un camino hacia la playa.
—Gracias. — respondo y comienzo a caminar hacia allá, tengo toda la intención de quitarme los zapatos al llegar a la arena, pero para mi sorpresa hay un camino hecho de madera que hace que caminar sea fácil.
—Señorita Morelli. — me dice una mujer cuando hago unos pocos pasos hacia adentro de la playa—permítame sus cosas y tenga esto. — me pide y con un poco de dudas le entrego mi bolso y ella a cambio me da una rosa blanca. —continúe por favor. — añade y sigo caminando.
Los faroles siguen alumbrando el camino y al llegar más cerca de la playa, puedo ver una pérgola color blanca completamente iluminada por muchísimas luces que cuelgas de su techo y de bajo de ella, esta Izan vestido con un esmoquin negro que le queda increíblemente bien. Continúo caminando y al acercarme, veo a otro hombre con una pequeña cajita entre sus manos.
—Bienvenida a nuestra boda belleza mía. — me dice Izan cuando llego frente a él.
—¿Qué es lo que dijiste? — pregunto totalmente confundida.
Él se acerca un poco más a mí y toma mi rostro entre sus fuertes y a la vez delicadas manos —te ves preciosa…— me halaga —esta es nuestra boda mi amor… no es una oficial como yo quisiera, pero te presento a mi mejor amigo, Santino, el hombre con quien supuestamente tenía que hacer negocios. — me explica sonriente —él oficializara esta boda simbólica donde solo quiero dejarte saber que, aunque el mundo entero se oponga a lo nuestro, tu y yo estaremos unidos para siempre, ¿aceptas casarte conmigo esta noche? — me pregunta y con las lágrimas amenazando con salir de mis ojos, asiento.
—Claro que sí. — digo sin dudarlo y lo beso con todas mis fuerzas.
[IZAN]Un año despuésNuestro camino durante este ultimo año ha sido increíble, vivir el embarazo de Tiziano desde el minuto uno fue una experiencia única que me lleno de sentimientos nuevos que provocaron que pudiera cumplir uno de mis mayores sueños; convertirme en escritor. No sé ni siquiera como es que ha sucedido… comencé a plasmar algunas letras a la mañana siguiente de enterarme que sería papá nuevamente, y de allí nació una serie de narrativas que poco a poco fui uniendo y que cuenta la historia de un hombre y una mujer que estaban sumamente enamorados, pero que aquel amor era prácticamente imposible, y por ende se veían a escondidas en un departamento en el centro de una ciudad muy habitada de los Estados Unidos.Nadie lo sabe porque no use mi nombre ni el de mía, pero en aquel libro conté nuestra historia, devele nuestro mejor s
[MIA]Seis meses después:Hace seis meses que lo dejamos todo atrás, es increíble lo rápido que pasa el tiempo. Nuestras pequeña, ya no es tan pequeña, bueno, al menos no como quisiera yo… ya se esta gateando y de a poco va balbuceando algunas cosas que nos roba las sonrisas más sinceras a su padre y a mi. Es extraño vernos tan libres, poder ir a la playa sin miedo a que alguien nos vea, besarnos en cualquier sitio y poder hacer planes de vida, claro… todo esto mientras que no incluya a nadie de nuestro pasado.Nos hemos adaptado muy bien a nuestra nueva vida como dueños de un restaurante, contratamos a una pareja de chefs increíbles que nos ayudan con todo lo relacionado a la cocina mientras que nosotros nos encargamos de todo el área administrativa, se podría decir que hacemos un equipo perfecto. La gente ama el lugar por el ambiente, la comida y bueno, alguna que
[IZAN] Al día siguiente Hace apenas un par de horas que el avión ha aterrizado en Palermo Italia tal y como el agente Fernández nos había asegurado y aquí estamos en un oficina donde se nos esta siendo entregado todo lo necesario para comenzar una nueva vida. Cuando hice el acuerdo con Mateo para ayudarlo a capturar a mi padre y a mi hermano, él nunca me dijo que haría algo como lo que esta ocurriendo ahora… y es que frente a nosotros es abierto un maletín con una cantidad de dinero que jamás pensé que iba a ver en mi vida, uno que hace que Mia y yo nos miremos mutuamente —¿Y esto?— Preguntamos al unísono. —Se los envía Mateo, es parte del dinero que se le incauto a tu familia, hizo un acuerdo con la CIA para que pudieran dártelo y que ustedes pudieran tener una vida tranquila, después de todo perdieron su estilo de vida por ayudarlos— Explica y sonrió. —Que amables— Comento sarcásticamente. —La propiedad donde estarán viviendo es acorde a su
[IZAN]Al día siguienteDespedirnos de Mateo en el hospital no ha sido nada fácil, pero así fueron “las reglas del juego” tal y como él las llamo y es que aquí termino su parte en esta historia según nos explico. A partir de ahora quedamos en manos del programa de protección de testigos y ni siquiera él sabrá de nosotros, algo que nos da un poco de tristeza ya que significa alejarnos de absolutamente todos nuestros conocidos. Mia lo abraza, se despide de él y le hace ver a nuestra hija una ultima vez para que yo después haga lo mismo y de esta manera salimos custodiados por varios hombres que nos llevan por una salida trasera del hospital tal y como si fuéramos dos de los políticos más importantes del país o algo así. Yo tan solo observo a nuestra hija en brazos de ella y a pesar de que todavía estoy un poco convaleciente, intento ser lo m&
[IZAN]2 días despuésEl piso de este hospital esta completamente custodiado por la gente Mateo y el único que ha podido entrar y solo después de haber pasado por una inspección exhaustiva ha sido el padre de Mia. Es claro que no está feliz que este con un tipo como yo quien cuenta con un árbol genealógico lleno de mafiosos que han puesto en peligro la vida de su hija, pero él no se queda atrás. La obligo a mantener una relación con un tipo que por poco la mata y todo por unos negocios.—Tienes diez minutos Federico— Le informa Mateo antes de salir de la habitación donde nos encontramos Mia, nuestra hija, y yo, y si, la gente del hospital ha hecho una excepción y han puesto mi cama al lado de la de Mia para que me termine de recuperar aquí.—Es mi hija, no te olvides— Le reclama molesto.—Una que vendiste por
[MÍA]Sin duda alguna este dolor que estoy sintiendo en estos momentos es el más hermoso de todos, siento que todo lo vivido ha merecido la pena, pero me hace falta él. No quiero que nuestra hija nazca sin que Izan este con nosotras —Mia, debes empezar a pujar— Me indica el doctor, pero niego con la cabeza.—¡Necesito a mi esposo! — Exclamo, pero las contracciones son cada vez más fuertes.—La niña no puede esperar, por favor, puja— Informa y mi llanto ya no sé si es por el dolor o porque él no esta aquí.Me da rabia que toda nuestra vida haya sido manejada al antojo de nuestras familias y de por quienes somos, y que incluso nos hayan hecho perder de este momento juntos. Todo eso pasa por mi cabeza en medio del dolor, cuando de repente siento una mano sujetando la mía —Aquí estoy belleza mía, no te iba a dejar sola— Escucho su







