INICIAR SESIÓN[MIA]
3 días después (viernes):
Cuando mi nana Milagros me leía los cuentos de princesas y me hablaba de los príncipes azules, nunca me dijo que me tendría que encontrar con mi príncipe azul en un galpón en plena zona industrial de la ciudad para así poder escaparnos un fin de semana solos…
Entro el auto al galpón y allí lo veo a él apoyado afuera de su auto, se ve increíblemente guapo vestido con un jean negro, camiseta del mismo color y lentes de sol… parece el chico malo de las películas. Estaciono mi auto al lado del suyo y apenas bajo, allí está él ofreciéndome su mano como el caballero que es —bienvenida belleza mía. — me dice rodeando mi cintura con su brazo y me pega a su cuerpo para después besarme lentamente como solo él sabe hacerlo.
—Te extrañe como una loca. — admito con mis dedos enredados en su cabello negro y amo cuando sonríe sobre mis labios.
—Yo a ti, me hiciste demasiada falta…— susurra y esos ojazos verdes se clavan en los míos —¿vamos? — propone y asiento.
—Vamos. — afirmo y sin más, él me toma de la mano para llevarme hacia la SUV que espera por nosotros. —¡Mi maleta! — exclamo cuando casi la olvido, pero veo a William sacándola del maletero de mi auto.
—Señorita Morelli, tengo todo bajo control. — me dice Will haciéndome reír.
—¡Gracias Will! — digo mientras termino de subir a la SUV y luego Izan sube y se sienta a mi lado.
—¿Preparada para que no tengas que separarte de mí hasta el lunes? — me pregunta pasando su brazo por encima de mis hombros y haciendo que apoye mi cabeza sobre su pecho.
—Como no tienes idea… me encanta poder tenerte para mi sola estos días. — confieso con una enorme sonrisa tatuada en mi rostro.
William se sube adelante en el asiento del conductor y nos mira a través del espejo retrovisor —¿preparados? — nos pregunta y es que, en realidad, más que el guardaespaldas de Izan, él es nuestro cómplice.
—Will, arranca que nos espera Miami. — le pide con entusiasmo haciendo que lo abrace con más fuerza.
[…]
Estar así con él es como beber agua en el desierto, Izan es definitivamente lo único que está bien en mi vida y yo sé que para el también soy lo único bueno que tiene en la suya, en pocas palabras, somos la salvación del otro.
Es poco el tiempo que tardamos en llegar al aeropuerto privado donde nos espera el avión para irnos —bienvenidos. — nos saluda Damian, el piloto y luego Henry hace lo mismo.
—Buenos días, una vez que el equipaje este a bordo, podemos salir. — indica mi novio antes de subir al avión.
—Como ordene señor. — señala Damian y sin más subimos a bordo.
Dejo mi bolso sobre uno de los asientos y rio de felicidad por saber que al menos por unos días seremos solo nosotros. —ven aquí preciosa. — me pide él haciendo un gesto con su mano y rápidamente me acerco a él. —cuéntame… ¿qué quieres hacer en Miami? — me pregunta divertido y sonrió.
—Sabes perfectamente que es lo que quiero hacer…— le susurro mientras llevo mis brazos por encima de sus hombros y ríe.
—Sabes que eso ocurrirá… pero, ¿Qué más quieres hacer? ¿quieres que te lleve de compras? ¿quieres ir a la playa? ¿a un concierto? Pide por esa boca que yo te consiento. — dice y amo que sea así conmigo…
—Solo quiero estar contigo y besarte en libertad. — respondo sin dudarlo y lo beso como si fuera la última vez que lo hare.
Sus manos viajan por mi espalda lentamente hasta llegar a mi trasero y sigue su travesía hasta que prácticamente me toma en el aire y hace que enrede mis piernas en él —te quiero ahora mismo…— susurra sobre mis labios y sonrió.
—Esperemos a despegar y vamos a la habitación… amo cuando me haces el amor en el aire. — digo sensual y reímos.
—Te amo…— responde mientras que se las ingenia para sentarse conmigo encima suyo. —quisiera que nuestra vida fuera siempre así…—
—Qué más quisiera yo…— murmuro apoyando mi frente contra la suya y juro que me perdería eternamente en ese bosque que es su mirada.
Puedo escuchar el ruido de Damian, Henry y William subiendo al avión y preparándolo todo para el despegue, pero yo no tengo ojos más que para verlo a él, para disfrutar de estos instantes de felicidad que nos brinda la vida… para este pequeño mundo que creamos dentro del mundo real…
—Tengo una sorpresa para ti cuando estemos en Miami. — me dice de la nada y con eso mi curiosidad se dispara a mil.
—¿Ah sí? — pregunto y sonríe.
—Si… y te encantara…—
—Si es contigo, no hay duda. — rebato y lo beso.
—Señor De Luca, despegaremos en cinco minutos. — avisa Damian.
—De acuerdo… ya vamos. — responde sin dejar de mírame y sonríe maliciosamente. —¿Vamos a nuestros puestos? — propone.
—Vamos…— digo y antes de que me levante de encima suyo, lo beso una vez más.
[IZAN]Un año despuésNuestro camino durante este ultimo año ha sido increíble, vivir el embarazo de Tiziano desde el minuto uno fue una experiencia única que me lleno de sentimientos nuevos que provocaron que pudiera cumplir uno de mis mayores sueños; convertirme en escritor. No sé ni siquiera como es que ha sucedido… comencé a plasmar algunas letras a la mañana siguiente de enterarme que sería papá nuevamente, y de allí nació una serie de narrativas que poco a poco fui uniendo y que cuenta la historia de un hombre y una mujer que estaban sumamente enamorados, pero que aquel amor era prácticamente imposible, y por ende se veían a escondidas en un departamento en el centro de una ciudad muy habitada de los Estados Unidos.Nadie lo sabe porque no use mi nombre ni el de mía, pero en aquel libro conté nuestra historia, devele nuestro mejor s
[MIA]Seis meses después:Hace seis meses que lo dejamos todo atrás, es increíble lo rápido que pasa el tiempo. Nuestras pequeña, ya no es tan pequeña, bueno, al menos no como quisiera yo… ya se esta gateando y de a poco va balbuceando algunas cosas que nos roba las sonrisas más sinceras a su padre y a mi. Es extraño vernos tan libres, poder ir a la playa sin miedo a que alguien nos vea, besarnos en cualquier sitio y poder hacer planes de vida, claro… todo esto mientras que no incluya a nadie de nuestro pasado.Nos hemos adaptado muy bien a nuestra nueva vida como dueños de un restaurante, contratamos a una pareja de chefs increíbles que nos ayudan con todo lo relacionado a la cocina mientras que nosotros nos encargamos de todo el área administrativa, se podría decir que hacemos un equipo perfecto. La gente ama el lugar por el ambiente, la comida y bueno, alguna que
[IZAN] Al día siguiente Hace apenas un par de horas que el avión ha aterrizado en Palermo Italia tal y como el agente Fernández nos había asegurado y aquí estamos en un oficina donde se nos esta siendo entregado todo lo necesario para comenzar una nueva vida. Cuando hice el acuerdo con Mateo para ayudarlo a capturar a mi padre y a mi hermano, él nunca me dijo que haría algo como lo que esta ocurriendo ahora… y es que frente a nosotros es abierto un maletín con una cantidad de dinero que jamás pensé que iba a ver en mi vida, uno que hace que Mia y yo nos miremos mutuamente —¿Y esto?— Preguntamos al unísono. —Se los envía Mateo, es parte del dinero que se le incauto a tu familia, hizo un acuerdo con la CIA para que pudieran dártelo y que ustedes pudieran tener una vida tranquila, después de todo perdieron su estilo de vida por ayudarlos— Explica y sonrió. —Que amables— Comento sarcásticamente. —La propiedad donde estarán viviendo es acorde a su
[IZAN]Al día siguienteDespedirnos de Mateo en el hospital no ha sido nada fácil, pero así fueron “las reglas del juego” tal y como él las llamo y es que aquí termino su parte en esta historia según nos explico. A partir de ahora quedamos en manos del programa de protección de testigos y ni siquiera él sabrá de nosotros, algo que nos da un poco de tristeza ya que significa alejarnos de absolutamente todos nuestros conocidos. Mia lo abraza, se despide de él y le hace ver a nuestra hija una ultima vez para que yo después haga lo mismo y de esta manera salimos custodiados por varios hombres que nos llevan por una salida trasera del hospital tal y como si fuéramos dos de los políticos más importantes del país o algo así. Yo tan solo observo a nuestra hija en brazos de ella y a pesar de que todavía estoy un poco convaleciente, intento ser lo m&
[IZAN]2 días despuésEl piso de este hospital esta completamente custodiado por la gente Mateo y el único que ha podido entrar y solo después de haber pasado por una inspección exhaustiva ha sido el padre de Mia. Es claro que no está feliz que este con un tipo como yo quien cuenta con un árbol genealógico lleno de mafiosos que han puesto en peligro la vida de su hija, pero él no se queda atrás. La obligo a mantener una relación con un tipo que por poco la mata y todo por unos negocios.—Tienes diez minutos Federico— Le informa Mateo antes de salir de la habitación donde nos encontramos Mia, nuestra hija, y yo, y si, la gente del hospital ha hecho una excepción y han puesto mi cama al lado de la de Mia para que me termine de recuperar aquí.—Es mi hija, no te olvides— Le reclama molesto.—Una que vendiste por
[MÍA]Sin duda alguna este dolor que estoy sintiendo en estos momentos es el más hermoso de todos, siento que todo lo vivido ha merecido la pena, pero me hace falta él. No quiero que nuestra hija nazca sin que Izan este con nosotras —Mia, debes empezar a pujar— Me indica el doctor, pero niego con la cabeza.—¡Necesito a mi esposo! — Exclamo, pero las contracciones son cada vez más fuertes.—La niña no puede esperar, por favor, puja— Informa y mi llanto ya no sé si es por el dolor o porque él no esta aquí.Me da rabia que toda nuestra vida haya sido manejada al antojo de nuestras familias y de por quienes somos, y que incluso nos hayan hecho perder de este momento juntos. Todo eso pasa por mi cabeza en medio del dolor, cuando de repente siento una mano sujetando la mía —Aquí estoy belleza mía, no te iba a dejar sola— Escucho su







