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CAPÍTULO 74 — DRAMÁTICAMENTE CELOSO

Autor: Angel Summer
last update Fecha de publicación: 2026-02-22 06:02:29

El día había pasado entre reuniones, firmas y decisiones importantes. Amelia apenas había tenido tiempo para respirar, pero todo fluía con una precisión impecable.

Miriam tenía cada detalle bajo control.

—Wow, Miriam… de verdad eres maravillosa. La empresa funcionó súper bien sin mi —dijo Amelia cerrando una carpeta, sorprendida y orgullosa.

Miriam sonrió, aunque el leve brillo en sus ojos delataba el estrés acumulado.

—Gracias, Amelia. Tuve que tomar decisiones importantes… como con el señor G
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    EPÍLOGOHabían pasado cuatro años.Cuatro años de paz después de la muerte de Rachel, cuatro años en los que, por primera vez en mucho tiempo, la vida les había permitido respirar sin miedo, sin amenazas, sin la sombra constante de perderlo todo.Y en ese tiempo… la familia no solo había sanado. Había crecido.La mansión Blackwood estaba llena de risas, de pasos pequeños corriendo por los pasillos, de voces infantiles mezclándose con la música suave de una celebración que lo significaba todo.Ese día era especial.El cumpleaños de los hijos de Miguel y Armand.En el jardín, decorado con globos, flores y mesas llenas de dulces, los niños corrían de un lado a otro, ajenos al mundo adulto, viviendo su propia aventura.El pequeño Angelo Rossi corría desesperado, mirando hacia atrás mientras escapaba de su prima Rafaella Carusso.—¡Adrieeeeen, sálvame! ¡Mi prima me quiere pegar! —gritó, escondiéndose detrás del mayor.Rafaella llegó con los brazos cruzados, indignada.—¡Dijo que mi pelo par

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    —Damián… no me gustan estas cosas… —murmuró Arabella, aferrándose a su brazo mientras avanzaban.Llevaba un vestido de gala plateado, entallado, que delineaba su figura con elegancia, algo muy distinto a su estilo habitual. A su lado, Damián lucía impecable con un traje hecho a la medida, el cabello arreglado y esa seguridad tranquila que lo hacía ver aún más atractivo.Él la miró de reojo y sonrió con dulzura.—Vamos, mi pequeña fantasmita… Mimi está de luna de miel, que estoy seguro que me traerá un sobrino… Amelia y Erick no pueden salir de noche por Adrien… nos toca a nosotros ser la cara visible de las empresas.Arabella hizo un pequeño gesto.—Mmm… lo detesto igual…Damián soltó una risa baja.—Vamos… tú puedes, mi fantasmita.Ella lo miró unos segundos… y terminó sonriendo antes de inclinarse y besar sus labios.—Está bien… vamos.Al llegar al restaurante, la elegancia los envolvió de inmediato. Era un lugar amplio, lleno de luces cálidas, mesas perfectamente decoradas y person

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    La fiesta se desarrollaba con naturalidad, envuelta en luces cálidas, música suave y risas que llenaban cada rincón de la mansión.Los cuatro recién casados estaban al centro de la pista. El vals comenzaba y por un momento… Parecía que flotaban.Los movimientos eran perfectos, sincronizados, elegantes… como si el tiempo se hubiera detenido solo para ellos.Las telas de los vestidos giraban en el aire, los trajes impecables marcaban cada paso, y las miradas… Las miradas lo decían todo.Amor, devoción, historia.Al terminar, un aplauso envolvió el salón, y poco a poco las demás parejas se unieron a la pista, rodeándolos, continuando la danza.Erick tomó a Amelia de la cintura, atrayéndola con cuidado hacia él, la miró… como siempre lo hacía. Con ese amor infinito que parecía no tener fin.—Mi hermosa Mily… —murmuró cerca de su oído— te ves tan hermosa como el primer día que te vi… cada día me enamoro más de ti… cada día te amo con más devoción… eres todo lo que pude desear… tú y nuestro

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    Pasaron los meses, y la mansión Blackwood estaba rebosante de vida.Flores por todos lados… arreglos elegantes cubrían cada rincón, el aroma dulce inundaba el ambiente, los meseros corrían de un lado a otro y el organizador daba órdenes sin piedad, intentando mantener todo bajo control en medio del caos perfecto de una boda doble.En la habitación principal… Amelia y Arabella observaban a las dos mujeres frente a ellas.Por un lado, Miriam… con su cabello negro cayendo en suaves ondas sobre sus hombros, vestía un vestido amplio, estilo princesa, con una falda vaporosa y un corsé en forma de corazón que moldeaba su figura de manera perfecta.A su lado, Mildred… con su cabello rubio recogido elegantemente, dejando algunos mechones caer sobre su cuello, llevaba un vestido estilo sirena, con un escote de corazón que realzaba cada una de sus curvas.Ambas vestían en un delicado tono rosa pálido.Y ambas… se veían absolutamente hermosas.Amelia se acercó, acomodando con delicadeza el vestid

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