FAZER LOGIN3
Gabrielle Smirnov
¡Maldito hijo de puta!
Subo al segundo piso para cambiarme de atuendo, Artemisa no para de reír por mi improvisto y muy mal primer encuentro con Izan Russo o como yo le llamaré de ahora en adelante «El vagabundo»
Es que no entiendo ¿Cómo puede ser posible? ¿Acaso no sabrá quién soy yo?
De ninguna manera, fui la portada de una de las revistas más importantes del país hace menos de un mes, es imposible que no supiera quien soy. Respira hondo Elle, no puedes hacerle una escena a tus padres ni mucho menos ser grosera con el tío Alex que tanto te ama y te consciente.
Misa sube la cremallera del vestido negro que estoy usando y si, me he puesto este color porque le he declarado la guerra en silencio a ese pedazo de carne infernal.
Bajo las escaleras, papá habla a gusto con Alex, mientras que el monigote del intruso intercambia palabras con mis primos.
Es imposible, Brad camina hasta donde estoy y ruedo los ojos ¿Por qué no entienden que no es no?
—¿O través? ¿A caso la advertencia de mi padre no es suficiente?
—Solo quería explicarte que lo de Becca no es algo serio—menudo idiota.
—¿Y a mi que? ¿Me ves cara de recibir migajas? Aléjate antes que grite y papá te saque a punta de patadas de mi casa.—Brad toma mi mano y me pega a él. Pero es que los hombres que tienen en la cabeza. Me jala hacia afuera. Me cruzo de brazos, la noche está fría y el vestido que llevo puesto no tiene mangas.
Me doy la vuelta para alejarme de él, si Akim o papá se dan cuenta de esto, la situación no sólo será crítica para Bradley y su padre, si no también para mí. Miguel por nada del mundo se puede enterar que estuve mintiéndole todo este tiempo.
—¿Podrías escucharme amor? —bufo.
—Cinco segundos y empieza ya… —Brad abre los ojos.
—Cuando me dejaste estuve varios días en depresión, fue ella la que se me lanzó y…
—Tiempo agotado Brad—el chico delante de mí me fulmina con la mirada.
—Dime que no me amas y me iré. —tan confiado él.
—No te amo—respondo sin vacilar. Siento un ardor en mis brazos, el idiota ha tenido la pésima idea de tomarme a la fuerza. Lo pateo, pero es imposible no me lo puedo quitar de encima. Intento gritar, pero sus labios están sobre los míos. Aprieto los ojos.
Caigo sentada en el verde y picoso pasto, escucho un grito y un golpe seco, alguien grita de dolor. El vagabundo de Izan me ha quitado a Bradley de encima. Lo observo encima de mi ex novio. La ceja y pómulo derecho de mi ex novio está empapada de sangre, el rubio no deja de pegarle.
Akim y Zeus corren hasta donde estamos, se me va a armar el lío del año, adiós París, adiós cartera nueva de Versace.
Mi hermano toma de un brazo a Izan, pero este le supera en peso y estatura, Zeus mira para todos lados y niego mirándolo, papá no me lo va a perdonar, papá me va a odiar por esto.
Dios, la gente está saliendo de la fiesta, debo hacer algo o me voy a tener una ejecución social hoy mismo.
Hades empuja de un puñetazo al hijo de Alex, este le mira bravío, hay resto de saliva y sudor en su rostro. Brad tiene un corte en la cara, le mira y llora. ¡Que m****a acaba de pasar!
—Y eso es para que sepa cómo se trata a una dama, menudo cabron—espeta con un acento italiano que eriza mi piel. —Akim me fulmina con la mirada.
¿Ahora que hice?
Uno de los amigos de mi ex, lo ayuda a levantarse, limpia su herida y limpia, por todos los dioses del universo ¡Ayuda!
No, no, no, papá sale hecho un toro en una noche de faena, Alex viene detrás de él, Santa Virgen de la Macarena, auxilio.
—¿Qué m****a a pasado aquí Izan Russo? —Alex regaña a su hijo.
—Pregúntale a la princesita.—ya me dejó morir. Papá alza una cría, Akim se está burlando. ¿Qué digo?
Brad carraspea la garganta—He ofendido a su hijo señor Russo, lamento mucho mi comportamiento—abro los ojos con exageración, papá deja de mirarme y aniquila con la mirada a mi ex novio. Akim deja de reírse.
¡Já, toma esa hermanito!
—¿Eso fue lo que pasó Elle? —miro a Izan y bajo la mirada.
Asiento, me doy la vuelta y salgo de allí disparada, paz… paz ¿Dónde está mi paz?
(***)
Dejo las cebollas de mi plato a medio lado, todos los invitados de papá están en silencio por la escena que acabamos de protagonizar hace unos minutos. Akim no se despega de su teléfono y siento que lo odio.
Izan no deja de mirarme y ya me estoy poniendo incomoda, detesto toda esta situación.
Brad tiene un ojo morado, papá lo mira y sé que después de todo esto las acciones de su padre y el mío quedarán canceladas. Alex besa a su esposa rápidamente, el rubio hace una mueca de desagrado. Nadie sabe de este hijo del tío y creo que es hora de que me pague lo que me ha hecho.
—¿Desde cuando sabias de Izan, tío? —el italiano mira a Miguel y luego a mí.
—Hace un año—me atraganto con la carne. Zeus da varias palmadas en mi espalda.
¡La traición!
¿Por qué no nos había dicho que teníamos un primo?
—¿Por qué no nos habías dicho tío? ¿Te da pena él? Bueno si fuera tú, también me daría pena… —mamá me fulmina con la mirada.
OK, ok, me he pasado.
El rubio sonríe a medio lado, su teléfono vibra, teclea un mensaje rápido y vuelve a dejarlo en su bolsillo. Su mirada y la mía se conectan. Grandísimo idiota.
—Mi madre Karoline Brandin fue la primera novia de Alex, cuando el padre de este se mudó de Italia y abandonó a mi madre, ella llena de dolor y orgullo no le dijo que estaba embarazada de mí—Alex esta incómodo—Te preguntaras porque salí ahora ¿No? Mamá murió y en su pequeño testamento su última voluntad era que lo conociera ¿Feliz? —papá abre los ojos.
Alexander le coloca una mano en su hombro, ¿Porque siento que padre e hijo no se llevan bien?
—Lamento haberme metido en donde no me incumbe. —me excuso.
—No importa primita ¿Ya esta mejor tu novio? —Brad lo mira asustado.
Abro los ojos, papá gira su cabeza hacia mí como si fuera Emily Rose, mi corazón se agitan, mamá le pide a Miguel que lo mire.
No puede ser…
PORQUE SOY TUYAEPÍLOGOMIGUEL SMIRNOV.Rinae la pequeña hija de Elle corre por el verde pasto del jardín, Mia le da de comer a uno de sus gemelos, mientras que un desorientado Akim intenta alimentar al otro.Cargo entre mis brazos a Apolo el hijo de Zeus y me río al saber que los hijos de Ethan seguirán la tradición de la loca de su madre. ¿Alguna vez se han sentido que no son parte de este mundo? Pues yo me sentía de esa manera hasta que conocí a Victoria Jones, la bella chica con ojos cafés más hermosos del mundo.Vicky baja las escaleras del porche mientras que habla algo con Malka, Alexander junto a Emilia entran por la puerta principal. Me levanto de la silla para recibirlos. Gabrielle amonesta a Izan por algo que ha hecho mal y quiero reírme en su cara.Cuando era un niño no conocía la felicidad, mi padre Vladimir Smirnov me guio por un camino lleno de sangre y muerte, así que cometí demasiados errores con ella.—¿En qué tanto piensas cariño? —Victoria se acerca con pasos suave
FinalAún no puedo creer que Akim Nicolai Smirnov se haya casado.Ha pasado una semana desde eso y creo que ya es hora de contarle mi secreto a la familia. Maquillo mis labios de color rojo, Izan me mira desde una esquina de nuestra habitación. Papá nos ha regalado un apartamento cerca de la residencia Smirnov que hemos aceptado como regalo de una boda que no existió.Queremos vivir a nuestra manera.—¿Por qué no podemos? —dice por milésima vez Izan.—Porque no… —vuelvo a repetir. Cierro el clic de mi arete—Deja de comportarte como un niño pequeño. Ya te dije que si follamos ahora, llegaremos tarde a la cena con nuestros padres.—rueda los ojos y hace una pataleta.—¿Un rapidito? —¡Dios!—¿Cuándo vas a madurar Izan Russo? ¡¿Cuándo?! —agarro mi bolso, bajo las escaleras y lo escucho decir sandeces detrás de mí. El ballet de la casa de mis padres nos recibe. Hay un camino de velas que nos llevan hasta el patio trasero donde nos espera el banquete que he organizado.Papá esta tomando junt
69Pasamos cerca del muelle donde descubrí que sentía cosas por él, Hugo junto a Arlene nos ven pasar desde lejos. Agacho la cabeza. Ya no soy esa misma chica. Deseo hacer tantas cosas junto al hombre que amo y he elegido para vivir el resto de mi vida.—¿Cuándo le diremos a tu padre? —boto el aire de mi boca.—Nos van a matar—suelto entre risas. Izan me carga y sale corriendo hasta la entrada de la cafetería en donde trabaja Somie. Hace un mes llegó desde Corea, con la muerte de Toshiba ya no hay nadie que esté detrás de ella.—¿Esa no es Mia? —llevo las manos hacia mi boca al darme cuenta que tiene razón. Un hombre apuesto esta con ella y la pelinegra se ve completamente incomoda. Paso por encima de la mujer de mi hermano y ni siquiera se ha dado cuenta de mi presencia.Izan esta afuera hablando con Somie.El tío con acento italiano se le está declarando y quiero reír al percatarme que Mia ni siquiera cae en cuenta de lo que está sucediendo y si no hago algo ahora esto se va a salir
68El cielo está azul por completo y puedo jurar que el sol brilla como nunca, mi pecho duele al recordarlo, me duele tanto recordarlo, pero la vida sigue y yo debo de seguir con ella. Aprieto la raíz de las rosas que llevo en las manos; pensé que no dolería, pero si, si duele.Duele dejar el pasado atrás y vivir el presente.Hiraku me ayudó mucho los primeros días, estar dentro de la clínica cuidando de Izan y el coma fue una pesadilla en vida, luego fue peor cuando la familia se fue y quedé sola. Los días pasaban y él no mejoraba ni un poco, pero yo seguía con mi fe intacta sabiendo que pronto la luz brillaría para mí.Una ambulancia llega apenas piso la entrada del hospital, una enfermera me da la bienvenida y entro a toda prisa para no tener que ver porque han traído esa persona hasta aquí.—Señora Russo ¿Está bien? —asiento. —Está algo pálida ¿Segura que está bien?—Solo sigo teniéndole miedo a los hospitales… ¿Cómo está él? —la mujer vestida de blanco niega.—Lo siento por el se
67Papá me grita que me aleje, que es gasolina lo que acaba de lanzar, Izan toma mi mano, pero algo jala de mi pie. Intento soltarme del amarre del pelinegro pero es imposible. Le golpeo y le golpeo y no cesa. Izan se levanta y patea en las manos al lunático.Como puedo me levanto del suelo, me giro al ver a Izan pelear con el hombre que nos ha traído desgracias. Miguel me jala para sacarme, pero me devuelvo ya que no dejaré solo al hombre que amo. Alex me sujeta de las caderas y me sube a su hombro derecho. Logro clavar las uñas en la piel de su cuello.Caigo sentada al suelo y corro en dirección al hombre que amo.Papá grita que salga ahora, pero no puedo, no puedo huir y dejarlo. —¡Izan! ¡Izan! —pronuncio con dificultad su nombre en mis labios.Harley intenta quitarle el arma, camino y saco mi falcón para defender lo que es mio, activo el seguro y coloco el metal en su cabeza—Se acabó Harley… se acabó.Izan logra zafarse, se levanta y me besa.Sus labios saben a gloria, tienen un s
66Papá empieza a gritar, Fabián me toma del brazo y de la nada salimos corriendo; Alexander tiene los ojos bien abiertos y no es capaz de moverse. Todo sucede en cámara lenta. Jean jala al italiano para quitarlo del medio. Harley empieza a disparar y veo a Fabián gritar de dolor. El gringo le ha dado en la pierna izquierda y le veo caer al suelo. Mi cabello se mueve hacia todas las direcciones y sin dudarlo disparo hacia ese bastardo con mis manos temblorosas. La sangre corre por su piel hasta escurrirse en el suelo.Miguel carga a Fabián en su hombro, veo los proyectiles pegar en el suelo, pared y coches. Grito con fuerza al ver a mi padre sacar una ametralladora y descargarla en contra del malnacido de Harley.—Hijo de puta ¡Hijo de puta! —grita papá con violencia.Mi móvil suena y vuelvo a colgar al ver el nombre de Izan.Subo las escaleras al escuchar la orden de Miguel, tengo que armar un nuevo plan y así darle fin a todo esto ahora mismo. Alfredo el vigilante de la entrada nos







