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Prólogo

Autor: Sra De Taker
last update Fecha de publicación: 2024-10-27 11:59:33

Palacio Real de Holyrood.

Edimburgo, Escocia.

23 de octubre de 2025

Es el día más especial para la realeza de cualquier país. El fin de un reinado lleno de muchas cosas raras internamente, para darle inicio a otro, que se espera que sea mucho mejor. Pero teniendo a mi madre de reina, lo dudo mucho. Solo deseo que las cosas que mi abuela hizo, no lo repita mamá en el interior del castillo. Ahora estamos aquí, rodeados de muchas naciones con gente de sangre real.

¿A quién engaño? Realmente son como tres países, más el poco de pubertos en proceso de príncipes y princesas de diez años que abundan por estos lados sin mirar más allá de su frente.

Es medio indignante la situación, si nos ponemos a analizar la falta de respeto de los niños de hoy en día que tienen con los adultos.

Se supone que no debería expresarme así, pero yo no quiero ser de la realeza mientras mi abuela y madre sigan en el trono, pero renunciar no me dejan y por eso estoy aquí. Deje de tener principios reales y ahora tengo principios normales. Me llevó tiempo, pero tengo las riendas de mi vida y no dejaré que se vaya de mis manos. No deseo no estar aquí, quiero volver a casa y encontrarme con los chicos que ahora son mis amigos.

Los extraño tanto a todos.

Esto terminará pronto, lo sé. Tengo el presentimiento de eso. Ahora concéntrate. No debes caerte mientras caminas hacia el trono con la familia real. Con este vestido, realmente es tan imposible respirar y andar.

¡Dios mío, siento que me estoy orinando y me falta la respiración!

¿Y si finjo un desmayo?

—Después de unas largas vacaciones fuera de Escocia, regresa con nosotros, la princesa —empieza a anunciar el guardia real—. Presentando a su alteza, Emili Charllote Madeline Auttenberg-Baash, princesa de Edimburgo —todos aplauden a mí alrededor.

Camino lentamente hacia el guardia real, este me hace reverencia y me ofrece su mano para que me apoye en ella. Nos dirigimos juntos hacia las escaleras para empezar a descender lo más dignamente posible y, faltando unos cuantos escalones para llegar al centro del salón dar inicio al sin fin de protocolos, veo algo que me dejó completamente helada.

¡No puede ser!

Mi abuela no lo pudo haber hecho. ¿Así de injusta sigue siendo ella?

¡Lo prometió! Dijo que con ellos no.

Bajé los últimos escalones casi corriendo sin importarme lo que estaba a mí alrededor. Caminé hacia donde estaban los chicos y me detuve al ver los ojos llenos de decepción que me daban.

—Su alteza —dicen al unísono.

Hacen una pequeña reverencia y me regalan una mirada fría.

—La verdad es que yo... —intenté hablar.

—¡No, su alteza! Usted no debe darnos explicaciones —me interrumpe, Rachel, con fingida sonrisa—. Nosotros lamentamos mucho haberla tratado sin respeto. Espero que su corazón bondadoso pueda perdonarnos ahora.

—Las cosas no son así... Yo... déjenme por lo menos... —trato de hablar, pero no me salen las palabras.

—Es suficiente por hoy, chicos. Espero que pudiera disfrutar de sus vacaciones, su alteza. Jugar con nuestras vidas fue su pasatiempo real. ¿No es así, princesa? —espetó, Misael.

Ah... creo que voy a tener que explicarlo todo para que puedan entender la situación que estoy viviendo en este momento en el palacio con los chicos que son mis amigos.

Vamos a detener esto por un instante y hacer memoria de todo lo que viví mientras estuve en Noruega.

Lo mejor será contarles cómo fue que llegué aquí y paso todo esto. Regresemos al 2024 y empecemos de nuevo.

Había una vez, una princesa...

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Último capítulo

  • Princesa Rebelde   Epílogo

    Palacio Real de Holyrood.Edimburgo, Escocia.Meses después...23 de octubre de 2025Hoy es un día crucial para la realeza escocesa. Después de casi setenta años, mi abuela ha decidido abdicar. Su sucesora será mi madre y, aunque ha estado muy nerviosa en estos últimos meses, espero que esté preparada para lo que se viene. En el palacio se encuentran los reyes y futuros monarcas de todos los países. La atmósfera es densa, solemne.Han sido meses caóticos para mí, sin un solo respiro. Misael y yo apenas hemos tenido tiempo para vernos, pero nuestro amor sigue en pie. Le confesé que no estaba embarazada y, aunque fue un golpe duro, no se desanimó. Seguimos juntos… y le prometí que hoy sabría toda la verdad.Hoy es el día en que, por fin, puedo ser libre.Sé que no debería expresarme así, pero no quiero ser parte de la realeza mientras mi abuela y mi madre sigan en el trono. No me permiten renunciar, por eso estoy aquí. Dejé atrás los principios reales para abrazar unos más humanos, más

  • Princesa Rebelde   Capítulo Final

    Palacio Real.Edimburgo – Escocia.27 de diciembre de 20XX.La noche anterior a mi partida fue un suspiro eterno, una despedida silenciosa entre caricias y promesas que no podíamos garantizar. Le pedí una última noche juntos. No quería un adiós frío ni palabras que se llevara el viento. Quería que, si ese era el final, al menos quedara grabado en la piel.Misael me miró con los ojos brillantes, como si supiera que estábamos cruzando una línea invisible. No dijo nada, solo me abrazó, como si pudiera detener el tiempo con la fuerza de sus brazos. Cada roce fue un intento desesperado de retenernos, de fundirnos en uno solo antes de que la distancia se impusiera.No fue solo deseo. Fue amor en su forma más pura y más triste. Su frente tocó la mía y nos quedamos así, respirando el mismo aire, escuchando nuestros latidos acelerados. Sus manos recorrieron mi espalda con una dulzura reverente, como si me memorizara, como si no quisiera olvidar ni un centímetro de mí. Y yo hice lo mismo. Lo be

  • Princesa Rebelde   Capítulo 41

    MisaelTenía demasiadas emociones encontradas. Primero, no esperaba que sus cicatrices fueran producto de un accidente. Segundo, no esperaba que su abuela quisiera matarla por eso y tercero, aunque lo deseara… no lo esperaba. Que la mujer que amas te diga que puede que seas padre no tiene comparación alguna.Me siento ridículamente feliz y el hombre más afortunado de la tierra. Eso es en caso de que Emili esté embarazada. Esta vez haré las cosas bien.—Aunque no está confirmado todavía, puede que tengas un hermanito —le cuento a la lápida de mi hijo—. Serás el hermano mayor, Mark —pongo unas flores de colores olorosas en un jarrón—. Encárgate de cuidarlo mientras es un angelito y, cuando llegue a la tierra, me encargo yo.Me levanto de la grama y siento mi corazón partirse. Siempre me pasa esto cuando me toca marcharme de aquí.—Como desearía que estuvieses aquí —suspiro y veo al cielo—. Te amo, campeón.Empecé a salir del cementerio. Pasaría por Emili después de su clase para irnos a

  • Princesa Rebelde   Capítulo 40

    Palacio Dalkeith. Dalkeith, Escocia. En la actualidad.Todo está revuelto en el palacio desde que el maldito ruso tuvo la osadía de enviar una amenaza directa a la reina. Iluso. Cree que por mostrarle un vídeo donde la bastarda es golpeada va a someterla. Qué estupidez. El último que intentó chantajearla terminó con una rama incrustada en el pecho y su cuerpo desperdigado por un barranco tras una explosión. Si mi padre tan solo no se hubiera enamorado del asqueroso rey… Si Emili no me hubiera robado su amor… Si el rey no hubiese amado a mi padre con esa ceguera enfermiza, todo sería distinto. La reina aún no sabe que soy pariente de Cameron. Qué ironía. La muy desgraciada me contó emocionada cómo disfrutaba hacerlos sufrir. Mi padre la enfrentó… y esa tarde murió. La explosión fue rápida, pero no suficiente para borrar el eco de su grito. Desde ese día, lo juré. Me vengaría de Emili. Le robaría todo lo que me fue arrebatado. Todo es su culpa. Se hacía la amable, fingía humil

  • Princesa Rebelde   Capítulo 39

    Edimburgo, Escocia.18 de diciembre de 20XX.Hoy cumplo catorce años. No sé si eso es algo bueno o malo. Supongo que depende del cristal con que se mire. A pesar de que mi vida no ha sido perfecta, tengo dos razones que me hacen sonreír aunque llueva por dentro: mi abuelo y mi hermano. Ellos son mi refugio. Mi hogar. Mis pilares cuando el mundo parece quebrarse. Aunque mi abuela me odie y mi madre sea más reina que mamá, tengo el cariño de mis padres, o eso quiero creer. A su manera... ellos me aman.Esta mañana, en lugar de abrazos, recibí una nota. Decía que llegarían tarde. Lo habían olvidado. Otra reunión diplomática, esta vez con el rey de España. Como si mi cumpleaños pudiera posponerse.—Cameron, creo que mi niña no quiere ir por su regalo —la voz de mi abuelo retumbó desde la puerta como un rayo de sol rompiendo la tristeza—. Mejor vamos por la pizza y el helado nosotros.—¡Tato! —corrí hacia él sin pensarlo, saltando a sus brazos—. ¡No me dejes por irte con Cameron!—Su altez

  • Princesa Rebelde   Capítulo 38

    Cuando por fin había reunido el valor para hablar con Misael, cuando por fin había respirado profundo y armado un pequeño discurso mental... el destino volvió a jugar en mi contra.Tocaron la puerta. Urgente. Llamados de emergencia. La ciudad nos necesitaba. O, mejor dicho, los necesitaba a ellos. Misael y Liam salían esa misma noche rumbo a Emiratos Árabes. El príncipe había solicitado a los mejores, y ellos, como soldados experimentados, partieron sin dudarlo.La oportunidad se esfumó como arena entre mis dedos. Y con cada día que pasa, la pesadez en mi pecho crece. Me cuesta respirar. Me cuesta sonreír. Me cuesta fingir que no estoy rota por dentro.Ser princesa se ha convertido en mi maldición.—¿Hasta cuándo vas a guardar el secreto, Em? —pregunta Edward, con esa mezcla de preocupación y autoridad que solo él puede manejar. Estamos almorzando sushi en un restaurante japonés del centro, pero ni el sabor del atún fresco logra calmar el torbellino que llevo por dentro.—Alaric tomó

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