INICIAR SESIÓNholis n.n/ les traigo novedades del tercer libro de la saga a la que creo que llamaré "Cachorros asombrosos" XD tengo una fecha aproximada y... pues creo que a nadie le va a gustar XD sería hasta principios del siguiente mes, más o menos. Han pasado dos semanas desde que terminé el anterior libro y yo sé que se están subiendo por las paredes jaja ya falta menos <3 <3 yo creo que para el libro de Edson comenzaré a pedir contrato desde un mes antes de terminar jajaja los amooooo mucho mucho <3
—Siempre es un placer encontrarla, princesa.Le devolví la sonrisa a la loba sentada a mi lado, aunque mis ojos apenas se separaron del combate frente a nosotras. El rugido del Coliseo era ensordecedor, una mezcla gloriosa de gritos, apuestas ilegales y emociones mal canalizadas.Esta noche había invitado a todos mis hermanos a pelear.No era solo una velada de violencia fraternal —aunque ellos parecían disfrutarla bastante—, sino un evento estratégico. Necesitaba oro extra para organizar un baile en favor de nuestro muy aburrido ejército. Algo sencillo, realmente: un poco de “invitaré al castillo a todas las hembras sin pareja del reino” y otro poco de “boom, pareja formada”.Ya fuera por la comida, la bebida o la esperanza de encontrar el amor, necesitaba a los guardias felices… y de mi lado.¿Y por qué los necesitaba tan desesperadamente de mi lado?Bueno. Si eliminábamos el drama de mi primo desaparecido, un pequeño no secuestro del príncipe del Este y los miembros del Consejo sie
El barco crujía suavemente bajo mis pies mientras se alejaba del muelle. El viento traía consigo olor a sal, a madera húmeda… y el recuerdo de la princesa que acababa de dejar atrás. Ver cuánto se preocupaba por el humano me hacía cosas extrañas en el pecho. Cuando llegó la invitación por un “asunto importante” del castillo, pensé que finalmente habían decapitado a otro Alfa idiota y necesitaban mi presencia para aprobar al reemplazo o alguna otra estupidez. No tenía intención de ir. Estaba demasiado ocupado gestionando las tierras de mi territorio, aunque—si era honesto—también deseaba con todas mis fuerzas ir a ver a mi otra mitad. Si no fuera porque uno de mis espías llegó cabalgando a toda velocidad para explicarme de qué se trataba, habría ignorado la invitación y me habría perdido el patético intento del príncipe de tener un momento a solas con ella. Verla exteriorizar su corazón roto a través de la vajilla fue lo más difícil de presenciar. Quería tomarla en mis brazos y pedi
—¿Y qué dijo nuestro amado rey respecto a sus… vacaciones? —Que están autorizadas. Entrecerré los ojos. Él rio, porque claro, era un maldito descarado. —De verdad, princesa. Si no me cree… ¿qué le parecería acompañarme a mi territorio? Si encuentra algún fallo, puede cancelar mis vacaciones. —Tentador —dije con sarcasmo—. Pero no, gracias. El suyo era el último de los territorios que tendría que revisar en mi apretada agenda. Si al tío Karel no le preocupaba que su nuevo y joven Alfa se ausentara, estaba bien para mí. Me di media vuelta y caminé hacia la cocina, sabiendo perfectamente que él me seguiría. Quince minutos de silencio. Solo nuestros pasos y el eco suave de la actividad del castillo. Hasta que entramos a la cocina y pude ver el sufrimiento absoluto en los ojos de los cocineros. Pobres almas inocentes. No estaban preparados para una princesa antes del desayuno. Tomé una taza y se la entregué a Cam con solemnidad. —Estaré en el pasillo. Creo que ya les di suficient
*Anahí*—Habla —dije, mientras miraba hacia la cama donde aún estaba intacta la comida que había traído para Jack.Como sería un crimen desperdiciarla, me senté y empecé a comerla sin pena alguna.—¿De qué? —preguntó él, haciéndose el inocente.Lo miré con toda la mala leche que aún me quedaba del día.—No estoy de humor para juegos. Habla o lárgate. ¿Qué fue todo eso de medirse las colas?Cam arqueó una ceja.—No vi ninguna cola.Le señalé la puerta, lista para echarlo. Él suspiró, rindiéndose.—Lo siento, princesa. Es solo que no soporto a tipos como él.—¿Príncipes? —pregunté con burla.—Jugadores —aclaró—. Se nos asigna una pareja de por vida, es de mal gusto tomar más de una… o meterse en la cama con lobas que ya han sido destinadas a alguien.Hice una mueca de acuerdo silencioso.—Coincidimos —murmuré. Terminé el sándwich de la bandeja y me recosté dejando que mis pies colgaran en el borde. Solo quería que el día terminara de una maldita vez—. ¿Te guardas para tu pareja, Alfa Ca
Mi primo Troy estaba acurrucado entre las mantas, con ojeras tan profundas que parecían tatuadas.Tomé una de las almohadas tiradas en el suelo y se la lancé a la cara.—Despierta, Troy. Tenemos asuntos que discutir.Troy rodó de la cama sobresaltado y cayó con un golpe sordo al otro lado.—¡Por el jodido amor de la Madre, Anahí! No estoy de humor para ir al bosque a buscarte cualquier animal que tú... —sus ojos, furiosos, se cruzaron con los míos. Se quedó mudo un segundo, luego exclamó—. Mierda. Escapaste de la mazmorra.Rodé los ojos.—Me liberaron, idiota. Después hablaremos de tu "amor fraternal" hacia mí y de la ridícula situación en la que me encontraba mientras tú no movías un dedo.Él levantó las manos en señal de rendición.—Ah, no. A mí ni me mires. Yo no fui el que hizo enojar a la princesa psicópata... lo que sea —añadió al ver mi ceja arqueada—. ¿Qué mierda haces en mi habitación en vez de estar huyendo lejos de aquí?Ignoré su comentario de "bastardo afortunado, huye mi
¿En qué momento Anahí había conocido al príncipe del Sur? ¿Y qué m****a hacía con ella? Tenía la sensación de estar viendo una escena a la que nunca me invitaron. Ese tipo— príncipe Cameryon— no solo estaba cómodo, estaba demasiado cómodo. Y para colmo, había dejado bien claro que sabía mi secreto y que no dudaría en abrir la boca si le daba motivos. Perfecto. Justo lo que necesitaba: un idiota con modales y una amenaza en los labios. Me dediqué a observarlo después de esa amenaza. El “Alfa Cameryon” parecía sacado de un maldito retrato: atractivo, impecable, postura recta, sonrisa tranquila, cada palabra medida. Pero bastaba verlo un poco más de cerca para notar el filo detrás de la educación. No era solo un tipo amable, era un lobo que sabía cuándo atacar. Estreché los ojos cuando miró hacia Anahí. Cameryon no le quitaba los ojos de encima. Yo tampoco. Y no me gustaba nada esa coincidencia. Intenté mantenerme tranquilo, pero la verdad era que me hervía la sangre. El tipo esta







