Início / Romance / Promesas de Amor / Capítulo 02 “Como duele”

Compartilhar

Capítulo 02 “Como duele”

Autor: Lady Ban
last update Data de publicação: 2022-02-08 13:09:55

Abigail Miller

Ordeno mi bolso con la mente perdida en la promesa que le hice ayer al señor Akim de lograr que su hijo me ame a mí del mismo modo que yo a él, y eso me tiene mal porque soy consciente que no lo voy a lograr y que la promesa quedará en el aire. Ni siquiera sé cómo voy a cuidar de Vadim si él llega a morir, todos sabemos que Vadim no me quiere a su lado, si su padre llega a morir menos me querrá, diría que hasta me hará sentir culpable de su muerte, se sumergirá en la depresión y se volverá un ser más amargo de lo que ya lo es. No quiero ni imaginármelo, todo en esta casa se volverá oscuro y tenso, ya lo doy por hecho.

Limpio mis lágrimas y cuelgo en mi hombro el bolso, tomo de la mesa mi móvil y llaves del auto para irme a la universidad, salgo de la habitación y bajo las escaleras apresurada, no desayunare aquí en casa, hoy soy yo quien no tiene ganas de mirar a Vadim ni de soportar sus miradas de odio, quiero tener un día de paz donde no tenga que sentirme mal por lo que él pueda decirme o hacer, no sé cómo le pienso hacer para que él se enamore de mí, nunca debí prometer nada, la cuestión es que no podía negarme ante el señor Akim, ahora veré como salgo de este problema.

Llego abajo y antes de salir marco el número de mi mejor amiga para decirle que ya voy saliendo de casa y que pasare por ella temprano para que no tarde en alistarse, al momento que cuelgo la llamada escucho un carraspeo detrás de mí, tomo aire hasta que lo libero, no quiero voltearme, se de quien se trata.

—¿Ya te vas a la universidad? — guardo mi móvil.

—Si — respondo sin mirarlo.

—¿No desayunaras? — ¿Ahora resulta que se preocupa por si desayuno o no? Ja ¿Me iré morir?

—No — mis respuestas son monótonas, eso es algo que a él siempre le ha solido molestar de mi ¿Pero qué más puedo responder si no nos llevamos bien? 

—Camina al comedor, tu desayuno está ya servido ¿No sabes que es de mal gusto dejar la comida? — rio con ironía.

—Mira quien lo dice, el señor que siempre se queja de que la comida no es lo que esperaba y por mal criado termina dejándola — escucho sus pasos acercarse a mí.

—Ve ahora a desayunar, no quiero tener que discutir contigo por esto. Mira que no me encuentro de humor — me volteo y quedo de cerca de él, tenerlo en frente de mi ocasiona descontrol en mi corazón.

—¿Qué crees? Yo tampoco me encuentro de humor, y menos para aguantarme tus quejas, insultos y humillaciones Vadim, no pienso desayunar, no tengo hambre y me importa tu opinión ¿Entendiste? — alza su mano y la cierra ante mi como tratando de controlar la ira que tiene por dentro. El que yo le hable fuerte lo irrita, siempre ha deseado que yo sea un niña tonta y sumisa que guarde silencio y alabe a su santa palabra, pero no, nunca me he quedado callada aun cuando me duela y termine bajando la cabeza, siempre que nos cruzamos ambos nos insultamos y nos peleamos hasta que alguno de los dos termine de irse molesto o dolido, yo siempre termino con ambas, molesta y dolida, él… él molesto e irritado.

—Cuida tus palabras Abigail ¿Debo recordarte que vives en mi casa? — odio cuando me saca en cara donde vivo.

—No será por mucho, lo único que lamento es que tambien nos tocará compartir en el trabajo — cierra sus ojos y desvía la mirada enfadado, no me imagino la discusión que tendría él y su padre por eso mismo. Yo pienso que es una locura, ese hombre y yo no podremos trabajar en el mismo lugar, si vivir juntos es un caos, en el trabajo será peor. 

—No te emociones, hare lo que sea para que no tengas acciones en mi empresa, insisto, mi padre se está volviendo loco en dejarte ser parte, no comprendo porque toma esas decisiones cuando sabe que no estoy de acuerdo y que tú no tienes derecho a nada, ni siquiera a vivir aquí — mi mentón tiembla por el hecho de que quiero llorar, no puedo ni hablar, de hacerlo me iré en llanto.

Vadim me hiere mucho, sus palabras son bastante hiriente ¿Qué he hecho de malo para que me tenga tanto odio? 

—Tengo que irme — le doy la espalda — No te preocupes, te daré las acciones que tu padre me otorgue, todo lo que me deje te lo dejare a ti, tienes razón en algo, yo no tengo derecho a nada de esta familia — abro la puerta y él la cierra de inmediato.

—Nuca has tenido derecho a nada, ni siquiera al cariño de mi padre luego de… — guarda silencio, me volteo a verlo a los ojos y esta tan lleno de rencor ¿Por qué? ¿Por qué siente tanto odio? ¿Qué pudo pasar en el pasado que yo no sepa o recuerde? Esto me afecta tanto — Largo — abre la puerta y me toma del brazo para sacarme de la casa, yo me suelto de mala gana y lo empujo ya molesta de sus acciones.

—¡Imbécil! No veo la hora de irme de aquí y no tener que volver a verte jamás, eres despreciable Vadim — pronuncio su nombre con la voz cortada.

Le doy la espalda y camino hasta el auto, entro y miro por el cristal de la ventana como golpea la puerta y luego la cierra, me desplomo a llorar como un estúpida que soy, enciendo rápido el auto y salgo de la mansión para ir en busca de mi amiga, quería evitarme una discusión con él por la razón de que tengo evaluaciones, y siempre que peleamos me desconcentro a tal punto de no poder sacar las notas estimadas.

Minutos luego llego a casa donde vive mi mejor amiga Perry, ella sube al auto y me saluda con ese entusiasmo de siempre, a veces quisiera ser como ella, alegre, espontánea y animada, pero no, yo soy silenciosa, aburrida y siempre cargo conmigo una tristeza y dolor que perturba a muchos porque creen que algo malo me sucede, aunque si es así, ese algo malo es el imbécil de Vadim Ivanov. Odioso ruso lo detesto.

—¿Tus ojos rojos e hinchados tienen que ver con Vadim? — asiento mientras conduzco.

—Es un… tonto Perry, digo que lo odio pero no es cierto, solo lo digo para yo misma engañarme de que es así, ya no sé qué hacer, y lo peor de todo es que le prometí a su padre cuidar de él el día en que muriera, pero no es solo eso, sino que me hizo prometerle que yo lo iba a enamorar ¡¿Dime cómo puedo lograr algo como eso cuando Vadim está cegado por un odio que no entiendo?! Estoy cansada, agotada de soportar sus humillaciones y de que me saque en cara que soy una mantenida, que no tengo ni un techo propio porque vivo bajo el de él, no puedo ni decir que mi habitación es mi habitación porque me sale con que tiene derecho de entrar ya que está en su casa — limpio con cuidado mis lágrimas — No sé si lo que mi madre hizo estuvo bien o mal, creyó y consideró que estaría en buenas manos, pero mira Perry, soy infeliz en esa casa, no puedo… no puedo tener tranquilidad. Pero eso no es lo peor, Akim en su testamento dejo claro que tengo acciones en su empresa y eso tiene a Vadim de mal genio porque yo no tengo derecho a nada de esa herencia, y está bien, puede que sea cierto pero yo no tengo la culpa que esa haya sido la decisión de su padre. Quiero irme Perry, no soporto vivir con él — me desahogo con mi amiga, aunque casi siempre lo hago.

—¿Sabes que es lo que me molesta de ti? Que sigues enamorada de ese bueno para nada, Abi… Vadim no merece que lo ames, es un tonto, un hombre con la mentalidad de un niño. Amiga necesito que en serio ya superes a Vadim, no sé ni siquiera como te enamoraste de él si siempre te trató mal — me detengo antes de llegar a la universidad.

—No sé, cosas… ¿Del amor o del destino? Lo cierto de todo es que ya no quiero amarlo y ahora todo se complica por la promesa que hice — ella abre sus brazos y rueda la mirada.

—No la cumplas, después que muera no sabrá si lo cumpliste o no — abro mis ojos y ella se suelta a reír, no le veo el chiste.

—¡Perry! ¿Cómo puedes decir eso amiga? Es como un padre para mí — alza sus manos.

—Vale, disculpa, el chiste estuvo mal. Pero bien ¿Piensas intentar cumplir la promesa? — muerdo mi labio y miro a la calle dudosa.

—¿Tengo opciones? 

—Sabes que la tienes, pero cuando hablamos de promesa lo vemos con algo de moral, de palabra, algo que no podemos romper por la lealtad que se tiene a esa persona a la cual se lo prometimos, sea por amor o por odio — pego mi frente del volante.

—Lo sé, lo se Perry. Lo intentare, pero antes investigare porque me odia, y la única persona que me lo puede decir es Akim, si quiero lograrlo tengo que saber porque me odia tanto Vadim, de esa forma será más fácil y ambos arreglaremos las diferencias.

—Esperemos que así amiga, no quiero que salgas más lastimada de lo que te encuentras por culpa de ese idiota. Y yo que pensaba animarte a que salieras con Robert, pero ya que, el pobre tendrá que desistir de la idea — continúo mi camino hasta llegar a la universidad.

—Vamos Perry, sabes lo que pienso de Robert, es muy… ¿Arrogante? — me observa con incredibilidad.

—¿Me estas tomando el pelo? Vadim es el tripe de arrogante y aun así te enamoró — muerdo mi labio y abro mis ojos.

—Son… casos diferentes, y no quiero que sigamos hablando de Vadim, enserio quiero tener un día de paz ¿Me puedo quedar hoy en tu casa? No quiero llegar a mi casa que no es mi casa — digo con sarcasmo.

—Por supuesto, sabes que eres bienvenida a mi hogar, nosotros allá si te queremos — logro sonreír luego de tanto llanto.

Termino de entrar en la universidad y de reunirme con mis amigos, me tomo un tiempo a solas para practicar la evaluación de hoy, Perry ayudó a que mi tristeza desapareciera cuando me dijo que este fin de semana nos podemos ir a casa de sus abuelos, quedan en un pequeño pueblo en Nueva Zelanda, salir de la ciudad de New York es lo mejor que me puede pasar en estos días de tanto estrés. 

Entramos al salón y cuando voy a tomar asiento escucho que alguien me llama, levanto mi vista y me doy cuenta que se trata de Samuel, el guardaespaldas que se supone debe cuidar de mí, pero como salí molesta y antes de la hora no le avise, seguro lo reprendieron por mi culpa. Camino en dirección a él y le llevo un dulce como ofrenda de disculpa por no haberle anunciado mi hora de salida.

—Lo siento, seguro Vadim por estar molesto conmigo te dijo algo — recibe el caramelo pero en su mirada me doy cuenta que su visita es por algo más.

—Paso algo Abi — ya me imagino lo que es, y sin que lo diga empiezo a llorar — Lo siento pequeña, falleció hace unos minutos, me pidieron que te diera la noticia — me aferro al cuerpo de Samuel muy afectada por la muerte del señor Akim, ese quien cuidó de mi hasta el sol de hoy y quien me ha brindado todo su apoyo. No se cómo voy a recuperarme de esta perdida. 

¡Dios, como duele!

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Promesas de Amor   Epílogo

    Abigail MillerCamino descalza por la arena de la playa con destino a donde se encuentra mi familia reunida en este instante jugando, mis dos pequeños tesoros, al verme, corren mi dirección y yo me agacho extendiendo mis brazos para recibirlos con encantos.—¡Mami! — expresan con escándalo.—Me los voy a llevar al mar para que los tiburones se los coman — agravo mi voz y ellos corren gritando la los brazos de su salvador, mi bello esposo.—¡No deben temer, el rey de los mares está aquí para protegerlos de esa sirena hermosa, perdón, malvada! — me rio, y los niños iguales de su papá.—¡Papi está enamorado, papi está enamorado! — él cubre su rostro.—¡Oh, no, los pequeños han descubierto mi secreto, ahora saben que me he enamorado de esa bella sirena! — Cae tendido en el suelo y los niños suben sobre él — ¿Qué te parece? Me descubrieron — dice cuando acabamos con el juego.—No eres bueno mintiendo — se levanta de la arena para alzarme y darme un beso en los labios.—Tardaste mucho — vue

  • Promesas de Amor   Capítulo 58 “Un amor, para toda la vida”

    Vadim Ivanov Camino en dirección hacia donde se encuentra Abi sonriendo y sosteniendo una pequeña caja de regalo que es para mí, por mi cumpleaños, me la tiende y con gusto la sostengo abriéndola así para mirar el contenido, es un precioso reloj de oro y con una escritura por dentro del cristal “Cuando se hace una promesa de amor, esta, dura para toda la vida” Levanto mi vista hacia ella, coloco el reloj en mi muñeca me acerco unos centímetros más, para besarla. —Gracias por tan hermoso detalle — su mirada se mantiene clavada en mis ojos, incitándome a perderme en los de ella, más de lo que ya me encuentro perdido. —¿Te ha gustado? — Asiento — Te amo inmensamente, mi bello ruso — rodea mi cuello. —Y yo a ti, mi bella Abi — ¿Qué si soy feliz con ella? Es más que obvio, hoy es un día importante para los dos, y no porque es mi cumpleaños únicamente, sino porque después de tanto tiempo, nos vamos a casar —¿Estás lista para convertirte hoy, en mi señora esposa? — sus ojos brillan de fe

  • Promesas de Amor   Capítulo 57 “Tortura””

    Vadim Ivanov Había estado ausente mientras Abi estuvo secuestrada, y lo que menos quería era abandonarla, me encontraba atento a todo lo que el doctor me decía, a cada detalle, verla tan indefensa y tan vulnerable me hacían sentir de lo peor, trato de mantenerme fuerte ante ella para no mostrarle que toda esa m****a me hace daño, la pérdida del bebe y el trauma ocasionado en mi hermosa Abi, era una pesadilla, solo podía mantenerme en calma y mostrando mi mejor semblante para que no fuera evidente mi dolor, Corwin e Irish, han sido mi bastón para sostenerme ante todo este terrible suceso, pero aun así, no es suficiente, no planeo quedarme con los brazos cruzados, y por más que ella necesite mi compañía en estos momentos, necesito drenar toda esta ira que tengo por dentro. —Señor Vadim ¿Cómo se siente?—Pregunta Corwin. —Ya lo sabes, creo que no es necesario decirlo, ¿Acaso no es evidente? —Si, por supuesto, y temo por ello, le tengo un enorme aprecio a la señorita Abi, pero debe ser

  • Promesas de Amor   Capítulo 56 “Perdida”

    Vadim Ivanov Tiemblo de impotencia, camino en dirección a donde se encuentra Ezra con esas enormes ganas de asesinar a Abe, pero no puedo en este instante perder el tiempo cuando mi Abi se encuentra desnuda, atada a unas malditas cadenas como si fuese un animal, el corazón se me desgarra al mirar su espalda sangrar, y todo es peor cuando miro por sus piernas correr sangre. Libero sus manos y con una manta cubro su cuerpo desnudo, ella llora y se queja por el dolor que ese malnacido le ha ocasionado, no sé ni siquiera como sostenerla para evitar lastimarla más de lo que se encuentra, me odio por haber permitido que le ocurriera semejante maltrato, Abe pagará con sangre lo que ha causado en Abi. Esto es inhumano, no concedo el que un hombre pueda llegar tan lejos y ser capaz de herir a una mujer de esta manera tan cruel y vil, es muy bizarro y mórbido lo que ha hecho con ella, es… simplemente inaceptable. —Me duele… el vientre — me mantengo en el suelo con ella, está pálida, sin fuer

  • Promesas de Amor   Capítulo 55 “Rescate”

    EZRA — ¿Por cuánto tiempo estuvo el rastreador marcando en el mismo lugar? — pregunta Vadim —Por unos 10 minutos, salieron de la casa de Rebeca, rodaron por una hora, se estancaron en esa dirección por minutos y desaparecieron—Le comento —Debieron seguirlo — dice mientras mira a la carretera, ansioso. —Era la intención, pero no sé, la casa se minó de policías, nos interrogaron y no nos podíamos mover, intentamos más de una vez lograr salir de allí para perseguirlo, pero esos malditos insistían en detenernos. —Ya estamos cerca, los demás se encuentran allá esperándonos — Finn nos comenta al volante a punto de llegar al sitio. —Roguemos que sea allí donde se encuentre, porque de no ser así no sé qué será de mi vida, habremos perdido su rastro y eso… sería muy horrible—Vadim comenta preocupado. —Hemos llegado — se estaciona, allí se encuentra la otra camioneta en espera de nosotros, mis compañeros Chris, Axel, Riley y Brendan se encuentran armados y ya listos para entrar en acción.

  • Promesas de Amor   CCapítulo 54 “Abusada”

    Abigail Miller Vomito en el suelo, asqueada por lo que Abe me acaba de hacer, tiemblo y lloro porque después de todo, lo hizo, el muy bastardo abusó de mí a su antojo. Me arrastro por el suelo en busca de mi ropa para cubrir mi cuerpo desnudo, él se encuentra a una distancia de mí tomando un vaso de whisky y mirándome fijamente, casi sin parpadear. Cuando casi estoy por llegar a mi ropa, él la coge en sus manos y la tira a otro lado lejos de mí, cierro mis ojos porque sé lo que planea hacer nuevamente, miro a distancia el rastreador que Vadim me dio, Abe me lo quitó y lo tiró contra la pared, gracias a dios no se ha dado cuenta de lo que es, espero aún continúe funcionando y puedan encontrarme antes de que sea peor, aunque ya con lo que me ha hecho, no volveré a ser la misma. —Ha sido… muy satisfactorio sentir tu piel junto a la mía, mi hermosa Abi — todo en mí tiembla de pánico — Lamento que esto haya tenido que ser por las malas, pero tú no me diste opciones, si hubieras accedido

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status