FAZER LOGINPeyton.
Me quedo sentada en la parte trasera asta que el gerente biene a buscarme, no me intentaré defender ya que estoy consciente de lo que hice estuvo mal y debo disculparme principalmente con el señor Gorrisa el no tenía la culpa de lo que me pasó con Clohe, miro al gerente con tristeza y este solo suspira con cansancio.
-Mira debes de tener un ángel de la guardia muy bueno o muy buena suerte por qué el señor Gorrisa se apiadó de ti y decidió no despedirte, Tania me contó lo que te pasó y en verdad siento pena por tu situación y te comprendo yo también tenía una persona en mi vida que me quitaba todo y me pedía cosas que no tenía y se lo cansado que es.
-¿ Tambien tenía un hermano ?
-No era mi madre, ella era adicta a las compras de la impotencia que se siente al ver tu dinero irse en la cosas de alguien más termine mis estudios lavando autos y escondiendo mi dinero con un amigo, debes de ser fuerte y te recomiendo alejarte de ellos.
-¿ Usted dejó a su madre ?
-No exactamente, ella falleció.
El gerente da un suspiro y se endereza.
-No perderás tu trabajo pero tampoco te quedarás sin castigo tendrás que limpiar la cocina tu sola y es más que obvio que no te pagaré el día y perderás tus bonos de puntualidad de la semana por eso.
-Me parece gusto, gracias.
El gerente me da una leve sonrisa antes de regresar al restaurante, me quedo sentada mirando la coladera de la calle, necesito pensar en qué voy hacer ya no voy a volver a mi casa pero tampoco puedo quedarme en el departamento de Tania por mucho tiempo tal vez debería de buscarme un lugar barato no importa que esté lejos pero me quedé sin nada, la puerta abiendose me llama la atención y miro a Tania salir del restaurante.
-Sigues aquí linda. ¿ Que te dijo el pingüino ?
-No me van a despedir pero tendré que limpiar la cocina y no me van a pagar el día.
-¿ Quieres que te ayude a limpiar ?
-No gracias.
-¿ Segura ?
-Si ve a descansar.
-Te dejaré las llaves del departamento por qué Jack me tiene un regalo en su casa.
Tania se sonroja y no tengo que preguntar que le pasa por la mente su rostro la delata, me entrega las llaves y por fin entro al restaurante para despedirme de todos y comenzar a limpiar la cocina, al terminar salgo y para mí mala suerte está lloviendo y no traigo ni paraguas ni dinero para irme en taxi me tocará caminar asta el departamento.
Dilan.
Me siento mal por Peyton cuando la veo llorar no quería logar eso solo la quería molestar como siempre, cuando ella se va de su puesto una de las meseras que siempre habla con ella me mira con pena.
-Disculpe la señor ella tuvo un día muy duro hoy su hermana le rebo sus ahorros y está muy tensa por qué todavía no resive la respuesta de la universidad.
-La vida es dura y debemos de aprender a separar las cosas.
-Lo sabemos señor por eso hoy será su ultimo día.
-No, no la despida, la vida es dura pero no debemos de contribuir con ello.
Salgo del restaurante para irme a la compañía donde Diego me espera muy ansioso en la puerta de mi oficina.
-Señor Gorrisa los inversionistas de Hawaii mandaron la respuesta a los planos que les enviamos y no les gustó quieren algo más antes de un mes.
Doy un suspiro cansado antes de abrir la puerta de mi oficina y entrar.
-¿ Que diablos quieren esos hombres ? Ya les hemos enviado tres diseños y ninguno les gusta.
-¿ Tal ves debemos cambiar de diseñador ?
-Carlos a sido el mejor de la empresa durante dos años seguidos.
-Si pero tal vez es hora de sangre nueva.
Tal vez Diego tenga razón y debo de pedirle a los demás diseñadores que me enseñen sus propuestas, me siento en mi silla y miro el monitor de mi computadora pensando en como voy a lograr darle gusto a esos hombres.
-La señorita Aurora estuvo llamando y preguntando por su persona pero no se preocupe ya le dije que está de viaje, se ve que la mujer está muy interesada.
-Mi madre fue la que me insistió en salir con ella yo no tengo tiempo para citas.
-Eso es ahora señor pero encontrará una que no se podrá sacar de la mente.
-El dia que pase eso dame una cachetada para que entre en razón.
-Solo si promete no despedirme.
-No te aseguro nada.
Enciendo el monitor y me pongo a responder correos para volver a revisar los planos y pensar en como podemos hacerlos para no perder esa ingreso, al salir de mi oficina ya no hay nadie más me quedé esta tarde de nuevo, al subir a mi auto está lloviendo demasiado y por alguna razón recuerdo el rostro de Peyton me sentí tan mal por ella y no es la primera vez que pienso en ella durante estos días debo de enfocarme en lo primordial y dejar de pensar en mujeres, en el semáforo miro pasar frente al auto a Peyton empapada por la lluvia, que diablos ase, me paso el semáforo en rojo y me estacionó a su lado bajando la ventana.
-Sube.
Peyton me mira por unos segundos antes de subir al auto, tendré que mandar a limpiar el asiento, pongo en marcha el auto y la miro de reojo como se limpia la cara con la manga de su saco que está muy mojado.
-Gracias.
-De nada. ¿ Donde vives ?
-Por aquí derecho a cuatro cuadras más.
Se que debo de disculparme por mis comentarios de estos meses pero no me gusta pedir perdón debo de pensar algo antes de llegar a su casa me podría demandar por sentirse acosada.
Dylan. En cuanto Peyton sale de la casa dejo el teatro de hijo paciente con mi madre, la miro con molestia como se acomoda las pulsera como si no hubiera dicho nada grosero.-Madre, ¿ Pero qué diablos te pasa ? ¿ Por que diablos le dijiste esas cosas a Peyton ?-No sé por que te alteras yo te dije claramente por teléfono qué no la quería ver jamás en mi casa y que dejaras de verla, ella jamás podrás pertenecer a nuestra familia.-Una que no lo quieras madre, son mis gustos y tu no puedes hacer nada para cambiarlos.-No me retes hijos sabes muy bien de lo que soy capas.-Y tu también madre, no me lleves a mis límites.-A mi no me amenaces.-¿ Que pasa ? ¿ Por que gritan ?Lía baja las escaleras y nos mira desconcertada, Mía se le acerca con una enorme sonrisa y la sujeta del brazo.-Dylan trajo a la casa a su nueva novia y mamá perdió la cabeza.Lía sonríe levemente.-Que valor hermano.-No lo alienten, Dylan espero que te lleves a esa mujer de esta casa y te olvides de ella, Celia es
Peyton.Miro el cuadro colgado y definitivamente es hermoso, todavía no puedo creer que Dylan halla gastado cinco mil dolares en un cuadro aunque leyendo la descripción y los papeles que nos dieron junto con el, es un cuadro de 1870 que fue pintado por un famoso pintor de la época de las cuales solo sobrevivieron algunas a un incendio, siento como Dylan me abraza por la cintura y comienza a besar suavemente el cuello.-¿ Te gusta el cuadro mi vida ?-Me encanta Dylan pero todavía me siento mal por hacer que gastes tanto dinero.-Siendo en ti gastaría toda mi fortuna. Dylan sigue besándome el cuello haciendo que la temperatura de mi cuerpo suba sin contar que comienza a subir sus manos de mi cintura a mi pecho, creo que tendré que pagar esta obra de arte en especia. Me siento en la cama frutándome los ojos e intento levantar pero Dylan me toma del brazo y me jala a las sábanas. -No quiero que te vayas, quédate este fin de semana a mi casa.Desde el día de la cena he estado durmiendo
Peyton.Me coloco el vestido que me regaló Dylan junto con las demás cosas, me miró al espejo, me veo bastante bien pero me siento muy inquieta, nerviosa con un mudo en el estómago, no sé cómo comportarme en este tipo de eventos e investigado por mi cuenta y al parecer es un lugar donde solo van gentes ricas e importante de la ciudad, incluso de otros lugares tengo miedo de dejar en vergüenza Dylan, a veces soy un poco imprudente y a veces hago comentarios inadecuados aunque sé que puedo controlarme debo de ver esto como una oportunidad para hacer negocios sí hago amistad con alguna señorita o algún hombre importante me contrate para diseñar algo o remodelar su casa, a través del espejo miro a Dylan recargado en el marco de la puerta con una sonrisa y con sus brazos cruzados frente a su pecho, debo decir que con ese traje se ve demasiado sexy, se ve seductor con ganas de quitarle la ropa pero debo de abstenerme. -Te ves muy hermosa con eso pero creo que te hace falta algo. -¿ Qué es
Peyton. Esta mañana me preparo para ir de nuevo al trabajo, al bajar a la calle ya me está esperando el chofer de Dylan con una caja y una sonrisa en el rostro.-Buenos días señorita, disculpe señora Gorrisa este es un presente por su boda.El chófer me extiende de la caja que tomo con una sonrisa.-Por favor solo llamame por mi nombre y muchas gracias por el regalo pero ¿ Quién le dijo que me case ?-El señor Gorrisa me lo informo.El chófer me abre la puerta del auto y subo para abrir el regaló, es una cafetera, al llegar al trabajo me bajo y le vuelvo agradecer el regalo, al entrar a la empresa todo mundo me da los buenos días y me dan halagos esto me ase sospechar de que Dylan ya le dio la noticia a Diego y este difundió la noticia, al llegar a mi oficina Tania me abraza fuertemente. -Felicidades por tu boda.-Gracias.Le doy una sonrisa incomoda a Tania cuando se separa de mi, me tomo por sorpresa, miro sobre mi escritorio y veo algunos regalos, que rápidos son todos aquí, me a
Peyton.Mientras miro mi anillo pienso en todo lo que paso en estos cuatro días perdí mi virginidad y me case con el hombre que se gano mi corazón pero todo fue demasiado rápido y sencilla pero me gusto, Dylan me aseguro que cuando quiera podremos volver a repetir la boda con todos nuestros familiares pero en verdad quiero que mi familia se entere que me case con alguien importante de seguro estarán pidiéndome dinero para todo y no dudo que Clohe quiera robarme lo que tengo, dejo de ver mi anillo y presto más atención con a Dylan que se acerca con dos cocos preparados, se sienta a mi lado y me da un beso junto con el coco.-¿ Como esta mi esposa ?-Bien solo estoy pensando.-¿ En que ? ¿ Quieres pasar más días aquí ?-Creo que me case muy rápido.Dylan se quita las gafas y se acerca más a mi mirándome preocupado.-¿ Te estas arrepintiendo ? Peyton te aseguro que me encargaré de acerté feliz cada día de tu vida, te llenare de todos los lujos que quieras pero no me dejes.Le doy una son
Dylan. Al despertar lo primero que miro el es brazo de Peyton que con la luz del sol su piel morena brilla dándole un toque dorado, un suspiro largo y lleno de felicidad sale de mis labios al pensar en lo que pasó anoche, pensé que Peyton me pediría que me detuviera pero no lo hizo asiendo me el hombre más feliz del mundo, estar con ella no se sintió como las demás mujeres con las que estuve con ella no quería detenerme quería más de ella y solo me detuve cuando la mire agotada, dirijo la mirada a su cabello que esta alborotado, sus rizos están todos revueltos asiendo los lucir más esponjosos de lo que son, estiro la mano y los acaricio con suavidad para no despertarla, son tan suaves, tiene un cabello abundante y grueso, todavía recuerdo cuando la molestaba por ello primero lo asía para fastidiar la por tener el valor de querer cobrarme en mi propio restaurante pero ahora es diferente lo último que quiero hacer es molestarla quiero verla sonreir cada día de su vida y ser yo el motiv







