Compartilhar

Romance Inesperado
Romance Inesperado
Autor: ATHS

Capítulo 1

Autor: ATHS
last update Data de publicação: 2024-10-31 08:25:07

Andrey Vladímir Románov Pankratov sabía que su esposa había muerto y, para su desgracia, estaba embarazada de su primer hijo. Cuando tuvo el accidente que la llevó a la muerte, durante el tiempo que estuvo casado con ella era muy feliz, pero lo que no esperaba era aquella tragedia tan fatal en su vida.

Ver el entierro, el ataúd de su esposa donde tenía algunas flores encima y, alrededor de la tumba, había algunos amigos y familiares con los ojos humedecidos que ellos habían conocido en su vida.

El padre de su esposa se había marchado minutos antes con el corazón destrozado. Estaba muy triste y necesitaba descansar, llevaba mucho tiempo sin dormir y el viaje a Rusia desató en él un estrés que el médico le mandó reposar. Él tampoco podía decir nada al respecto, ya que también necesitaba descansar de todo aquello.

Su relación con su esposa era única y especial, pero el no tenerla a su lado más le dolía más que nada en el mundo. En su interior tenia una auténtica guerra de desgaste, ya no podría verla más feliz a su lado. Sus amistades, intentaban a toda costa que su sufrimiento no lo destrozara más estaba perdido.

¿Y ella? Andrey tenía la sensación de que nunca habría conseguido ser tan feliz, a pesar de que había llevado una vida llena de lujo, rodeada de gente dispuesta a complacerla a ella. Era una mujer feliz a su lado, la melancolía abrió paso en él, su dolor era demasiado fuerte y saber que nunca estaría más a su lado, cuánto dolor desgarraba su alma, nunca habían estado tan cerca de la locura emocionalmente.

En ese momento, un recuerdo asaltó su memoria. Un recuerdo al que había impedido aflorar a la superficie durante mucho tiempo. Él estaba a su lado cuando murió, al escuchar sus últimas palabras y le dolía la garganta del esfuerzo que había hecho para no llorar. Acababa de presenciar cómo su esposa dejaba de respirar, el dolor dio paso al más tormentoso grito que quebró su alma del más horroroso dolor.

—¿Por qué? ¿Por qué no puedes estar conmigo? No te mueras, mi bella, ¿cómo se supone que voy a vivir sin ti?

Ella lo había mirado profundamente, y la falta de emoción en su mirada lo había hecho estremecer. Después, se había agachado para estar a su altura, lo había sujetado por la barbilla y le dijo:

—El amor existe, Andrey. Y yo te he amado más que nada en el mundo, pero ha llegado el momento de partir.

—Todo es un cuento de hadas. Recuerda eso, me casé contigo porque me enamoré de ti, perdidamente.

—Eso es importante, Andrey, más que el éxito, la seguridad y el poder. No importaron para nosotros esas cosas vanas de la vida, sentir que me amabas era más importante para nosotros. Sobre todo, el amor.

Andrey nunca olvidaría ese sentimiento que lo invadió por dentro... Notó que apoyaban una mano en su hombro y se volvió para mirar, era Joseph, su amigo que le sonreía. Ambos compartían una relación de amistad de años desde la universidad.

El padre de Joseph era un hombre poderoso, se había quedado destrozado después de que su madre muriera. Durante años, Andrey, Leonardo y Joseph habían mantenido una relación basada en la fraternidad y en la amistad que habían cultivado en muchos años. Pero cuando los tres se marcharon de la universidad, la relación se hizo más fuerte.

A pesar de que Andrey no había sido capaz de superar la muerte de su esposa, se sentía muy feliz de que sus amigos estuvieran con él en esos momentos. Andrey Vladímir Románov Pankratov sabía que su esposa había sido feliz durante el tiempo que estuvo casada con él, siempre se lo decía. Pero lo que no esperaba era verla ahí dentro de un ataúd y en su entierro.

Andrey, se distanció de la tumba muy pensativo, sus dos amigos y el tenían una constitución parecida. Eran altos, muy atractivos y ricos. Y los tres habían heredado los imperios más grandes del mundo. Cuando llegaron junto a sus coches, Joseph decidió bromear con Andrey un momento para tratar de calmar el sentimiento de vacío que lo invadía por dentro. Se fijó en que no se había afeitado y comentó.

— ¿Ni siquiera has podido asearte para el entierro amigo?

— Me he despertado demasiado tarde.

—dijo Andrey y sonrió una pizca.

— Increíble. Solo llevo dos días aquí en este país y ahora comprendo a muchas personas. La verdad que hace mucho frío, mi esposa debe de estar abrigadita.

— Vaya traite a Grecia contigo, y como está el embarazo. —lo había dicho con una mueca de dolor.

— Todo va bien, está muy feliz faltan pocos meses, pero estamos muy feliz.

— Me alegro mucho por ustedes. Y tú Leonardo como vas.

— Bueno Andrey, mi hermanastro consiguió a una hermana perdida, y quiere llevarla a Italia a conocerlo y también que conozca a Italia.

— Guao... Y eso te tiene incómodo verdad.

— Bueno que puedo decirte, todo esto me tiene preocupado.

— Si sobre todo tu título…

Se hecho a reír Joseph a carcajada igual Andrey.

En ese momento Andrey se puso muy serio y entornaba los ojos mientras miraba a alguien que se había acercado por detrás. Se volvió para mirar, y vio que era Encarnación su ama de llaves, que lo observaba muy serio a poca distancia. De pronto, tuvo la sensación de que algo le quería decirle. Era una locura, pero los ojos de aquella mujer lo enternecieron y miró un momento hacia la tumba y, después, preguntó.

— ¿Dime Encarnación necesita algo?

— ¿Si Andrey? ¿Necesito viajar y esto me llevara varios días o semanas?

— Y eso Encarnación pasa algo.

— Si… Algo personal que resolver luego le diré.

— Ok está bien haga lo que necesite hacer. —Andrey vio que Encarnación empalideció y pregunto de nuevo. — Ocurre algo grave Encarnación dígame la verdad.

— ¿Necesito resolver algo muy importante, solo eso señor?

— Ok Encarnación vaya tranquila no se preocupe, lo que necesite me avisa.

— Gracias señor…

Andrey le sonrió con frialdad. Y continuó hablando con sus amigos, el no pudo contenerse más y hecho a llorar con el corazón desgarrado por el dolor.

— Ya Andrey no puedes hacer nada más, dónde quiera que esté tu esposa estar bien.

Andrey dio un paso adelante, sintiendo que la rabia lo invadía por dentro, por no poder haber hecho nada ese día cuando su mujer murió en sus brazos.

— Vamos Andrey fuerzas debes seguir adelante con tu vida.

— Solo seguiré porque voy a vivir de su recuerdo, para poder sobre vivir.

Puso su frente en el techo del carro, estaba destrozado, su alma ya no sería la misma, siempre amaría a su difunta esposa. Sus amigos los rodearon, y Andrey se volvió para ver cómo le echaban tierra a la tumba. Permaneció allí unos minutos y, finalmente, sacó algo de su bolsillo y lo tiró dentro de la fosa de su esposa. Al cabo de un momento, regresó junto a sus amigos, los miró en silencio y se dirigió a un coche que lo estaba esperando. Se subió en la parte trasera y esperó a que el chófer arrancara. Joseph se volvió, y Leonardo lo miró sorprendido.

— ¿Qué...?

— No lo sé, pero Andrey está mal.

Le contestó Joseph de nuevo, negando con la cabeza Leonardo miró hacia el espacio vacío que había dejado el vehículo y sintió que algo extraño que estaba por pasarle a el. Andrey se sintió vulnerable y recordó el momento, en el que había pensado que su esposa volvería a casa. Que aquello no había pasado, ahora sin ella se sentía perdido como un animal sin dueño.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Romance Inesperado    Capítulo 65

    El verano llegó a la casa de campo como una explosión de luz y color. El jardín estaba en plena floración, el lago brillaba bajo el sol, y las noches se llenaban de estrellas y el canto de los grillos. Brany, con el vientre ya redondo y prominente, pasaba los días entre la sombra de los árboles y las aguas tranquilas del lago, sintiendo que cada momento era un regalo.El bebé se movía constantemente, como si estuviera impaciente por llegar al mundo. Andrey había aprendido a reconocer sus patrones: más activo por la mañana, tranquilo después de las comidas, y especialmente inquieto cuando Brany se sentaba a leer en voz alta.—Creo que le gusta tu voz —dijo Brany una tarde, mientras Andrey le leía un cuento infantil en ruso, con su acento grave y pausado.—¿O tal vez está intentando decirme que pare?—No creo. Mira.El vientre de Brany se movió visiblemente, como si el bebé estuviera respondiendo a la voz de su padre. Andrey dejó el libro y puso la mano sobre el lugar exacto donde se ha

  • Romance Inesperado    Capítulo 64

    La primavera llegó a la casa de campo como un suspiro, transformando el paisaje blanco en un tapiz de verdes y flores silvestres. Brany pasaba las mañanas en el jardín, sintiendo el sol en la piel, escuchando el canto de los pájaros que regresaban de su migración. El embarazo avanzaba, y con él, una conexión cada vez más profunda con la vida que crecía en su interior.Era una tarde tranquila cuando sucedió. Estaba sentada en el porche, leyendo un libro de poemas que había encontrado en la biblioteca de Elena, cuando sintió algo. Un movimiento. Pequeño, casi imperceptible, pero inconfundible. Como una burbuja de aire ascendiendo desde lo más profundo.Se quedó inmóvil, conteniendo la respiración. Y entonces, otra vez. Un ligero aleteo, una caricia desde dentro.—Andrey —llamó, con voz apenas un susurro, sin atreverse a moverse—. Andrey, ven.Él estaba en el estudio, y al oírla salió rápidamente, con la preocupación reflejada en el rostro. —¿Qué pasa? ¿Estás bien?—Ven aquí. —Le hizo se

  • Romance Inesperado    Capítulo 63

    Pasaron tres semanas desde que se mudaron a la casa de campo, y cada día, Brany sentía que la vida se volvía más real, más tangible, como si los colores del mundo se hubieran intensificado. El invierno empezaba a ceder, los primeros brotes verdes asomaban entre la nieve derretida, y el lago comenzaba a deshelarse con un crujido musical que ella escuchaba desde la ventana de la cocina.El embarazo avanzaba sin complicaciones. Las náuseas habían disminuido, y Brany empezaba a notar los primeros cambios en su cuerpo, una redondez apenas perceptible que la llenaba de una emoción extraña y profunda. A veces, en las noches, se quedaba despierta con la mano sobre el vientre, imaginando la vida que crecía en su interior, preguntándose si sería niño o niña, a quién se parecería, qué clase de persona llegaría a ser.Una tarde, mientras Andrey trabajaba en el estudio que había montado en la planta baja, Brany decidió explorar el desván. Había visto la escalera plegable al final del pasillo, y la

  • Romance Inesperado    Capítulo 62

    Los días siguientes al aniversario fueron silenciosos, pero no pesados. Andrey había vuelto a ser él mismo, aunque Brany notaba una ligera diferencia en su mirada, como si hubiera soltado un peso que llevaba años cargando. La confesión en el cementerio había sido un parteaguas, un momento en el que el pasado dejó de ser una sombra para convertirse en una parte aceptada de quién era.Una mañana, mientras desayunaban en la cocina iluminada por el sol invernal, Andrey dejó su taza de café y la miró con una intensidad que ya conocía.—He estado pensando —dijo—. Quiero hacer algo.—¿El qué? —preguntó Brany, levantando la vista de su té de hierbas, que era lo único que podía beber sin que le revolviera el estómago.—Quiero que nos mudemos. A la casa de campo. La que tenía con Elena.El nombre cayó entre ellos como una hoja seca, pero Brany no se sobresaltó. Había aprendido a aceptar el pasado de Andrey, a entender que no era una amenaza, sino una parte de su historia.—¿Estás seguro? —pregu

  • Romance Inesperado    Capítulo 61

    Aquella noche, Brany se despertó sola en la cama. El reloj marcaba las tres de la madrugada, y la luna se filtraba a través de las cortinas, dibujando sombras plateadas en las paredes. Andrey no estaba a su lado, y un escalofrío le recorrió la espalda.Se levantó en silencio, envuelta en la bata de seda que él le había regalado en Venecia. El apartamento estaba en penumbra, pero una luz tenue se filtraba desde el salón. Caminó descalza por el suelo de madera, sintiendo el frío en las plantas de los pies, y se detuvo en el umbral de la puerta.Andrey estaba sentado en el sofá, con una botella de vodka casi vacía en la mano y la mirada perdida en la chimenea apagada. Tenía el rostro pálido, los ojos enrojecidos, y una expresión que Brany nunca le había visto: la de un hombre roto, derrotado, que había estado rememorando fantasmas que creía enterrados.—Andrey —dijo, en voz baja—. ¿Qué pasa?Él levantó la vista, y por un momento, pareció no reconocerla. Luego, parpadeó, y algo en su mira

  • Romance Inesperado    Capítulo 60

    Los días en Moscú se convirtieron en semanas, y las semanas en un ritmo nuevo que Brany nunca había imaginado posible. Se habían instalado en un apartamento en el centro, un lugar amplio y luminoso que Andrey había comprado años atrás pero nunca había habitado realmente. Era un espacio vacío, sin recuerdos, perfecto para empezar de nuevo.Brany pasaba los días explorando la ciudad, visitando museos, perderse en las calles nevadas. Andrey se había tomado un respiro de sus negocios, delegando en personas de confianza mientras se dedicaba a redescubrir lo que significaba no estar en guerra constante. Se levantaban tarde, desayunaban juntos, paseaban por el parque donde ella había aprendido a patinar.Y sin embargo, algo empezó a cambiar.Fue sutil al principio. Un cansancio que no se iba con el sueño. Un malestar matinal que atribuyó al estrés o a la comida rusa. Pero cuando el aroma del café empezó a provocarle náuseas, supo que algo no encajaba.Una mañana, mientras Andrey se duchaba,

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status