INICIAR SESIÓNCapítulo 209: FINAL PARTE 3 DE 3. La sangre de Magnus manchó las manos de Kiara. Desesperada, presionó los labios contra su brazalete y cerró los ojos. —Toma de mí lo que necesites. Pero devuélvemelo. Los dos brazaletes comenzaron a brillar. Una luz plateada recorrió sus brazos mientras el vínculo entre ambos transfería parte de la energía de Kiara a Magnus. El dolor le atravesó el pecho, pero no lo soltó. Entonces, el corazón de Magnus recuperó la fuerza y sus ojos se abrieron lentamente. —¿Qué… hiciste? —preguntó él, respirando con dificultad. —Te salvé. Y si vuelves a hacerme pasar por algo así, te juro que seré yo quien te mate —soltó ella con el ceño fruncido y las lágrimas en sus ojos. —Lo tendré en cuenta —respondió Magnus, débilmente. Kiara soltó una risa temblorosa y apoyó la frente contra su pecho. A su alrededor, los últimos enfrentamientos llegaban a su fin. Con Gareth, Sigmund, Melina y Cordelia muertos, el ejército de Garras Sangrientas había perdido a sus
Capítulo 208: FINAL PARTE 2 DE 3. Magnus le sujetó la muñeca cuando intentó herirlo, pero los músculos apenas le respondieron. Cordelia aprovechó su debilidad, le golpeó la mandíbula y lo obligó a caer sobre una rodilla. Arus rugió dentro de su mente. «¡Levántate! ¡Déjame emerger!» Magnus apretó los dientes. «Es riesgoso… espera un poco más.» Cordelia lo golpeó otra vez. Él logró apartarse en el último instante, pero el movimiento le provocó un mareo tan intenso que tuvo que apoyar una mano en el suelo. La niebla se cerró alrededor de ambos. —Debiste dejarme a mí —dijo Cordelia, respirando con dificultad—. Habríamos gobernado juntos. Yo habría sido una buena Luna para ti. Una compañera que no te abandonaría nunca… ¡¿Dime dónde está esa perra por la que me has cambiado?! ¡No está aquí luchando junto a ti! Magnus levantó la cabeza. Tenía el labio partido y la respiración irregular. —¿Tú, mi Luna? —soltó Magnus un carcajada fría—. Cordelia. Yo JAMÁS quise mezclar mi sangre c
Capítulo 207: FINAL PARTE 1 DE 3. Al otro lado de las ruinas, Kiara se abrió paso entre los lobos de Garras Sangrientas. Su pelaje plateado brillaba bajo la luna roja, y las llamas que recorrían su cuerpo iluminaban las piedras destrozadas a su alrededor. Aunque había logrado controlar mejor su poder, el combate comenzaba a pasarle factura. Tenía varias heridas en el lomo y una de sus patas delanteras le dolía cada vez que apoyaba el peso sobre ella. Un gruñido a su espalda la obligó a girarse. Melina apareció acompañada por un grupo de lobos de Garras Sangrientas. Había conseguido seguir el rastro de Kiara entre el caos de la batalla y convencida de que tendría una oportunidad de acabar con ella, había reunido a varios guerreros para rodearla. —¡POR FIN TE ENCONTRÉ, M@LDITA! —rugió Melina. Melina no era una gran estratega ni una combatiente excepcional, pero su resentimiento la había vuelto temeraria. Además, llevaba consigo un pequeño regalo de Cordelia: unas ampollas di
Capítulo 206: La guerra final. El primer rugido sacudió el bosque cuando los guerreros de Garras Sangrientas aparecieron entre los árboles. La tierra tembló bajo las patas de decenas de lobos que avanzaban hacia las ruinas. Sus aullidos se mezclaban con los gruñidos de los defensores de Luna de Plata, que ya se habían desplegado alrededor de la entrada de la cámara. Magnus se colocó junto a Kiara, con Arus agitado bajo su piel. El enorme lobo negro enseñaba los colmillos, preparado para destrozar a cualquiera que intentara acercarse a su compañera. —Quédate cerca de mí —ordenó Magnus, sin apartar los ojos del ejército que se aproximaba. Kiara giró la cabeza hacia él. Las llamas danzaban alrededor de sus dedos, respondiendo a sus emociones sin lastimarla. —Puedo luchar, Magnus. No necesito esconderme detrás de ti. —No he dicho que vayas a esconderte. He dicho que te mantengas cerca. Ella reconoció el tono autoritario de su esposo y estuvo a punto de responder, pero una sonri
Capítulo 205: La Reina Alfa. Kiara levantó los ojos hacia su esposo. No podía recuperar los años que había perdido ni cambiar las decisiones que otros habían tomado por ella, pero Magnus permanecería a su lado mientras descubría quién era realmente. —Lo sé. Fenrir les pidió que se colocaran en el centro de la cámara. Después apoyó dos dedos sobre la frente de Kiara y comenzó a pronunciar palabras en una lengua antigua. Sintió una extraña corriente en todo su ser, mientras un brillo plateado brillaba levemente alrededor de su cuerpo, y fue cuando… La oscuridad la envolvió. De pronto, Kiara dejó de ver las ruinas y se encontró en aquel lugar que su mente reconoció de inmediato. No había paredes, techo ni una salida visible. Todo era completamente negro, salvo por su propia figura, que podía distinguir frente a ella como si la oscuridad le permitiera contemplarse desde fuera. Sus muñecas estaban sujetas por cadenas brillantes. Tiró de ellas, pero los grilletes permanecieron ce
Capítulo 204: El legado de Colmillo Feroz. La mañana apenas comenzaba cuando Magnus y Kiara abandonaron el territorio principal de Luna de Plata. El bosque se extendía ante ellos, silencioso y cubierto por una fina capa de niebla. A pesar de que habían pasado varios días desde su regreso del dominio de Arzan, Kiara todavía sentía que su cuerpo necesitaba recuperar las fuerzas por completo. Sin embargo, no estaba dispuesta a posponer más la visita a las ruinas. Había llegado el momento de descubrir quién era en realidad y por qué sus padres habían ocultado su verdadera naturaleza. Magnus cabalgaba a su lado, atento a cada movimiento de su esposa. Desde el nacimiento de sus hijos, su instinto protector se había vuelto todavía más intenso, aunque jamás lo admitiría en voz alta. Kieran y Malcolm habían quedado ocultos, bajo el cuidado de Lilia y Mireya, con instrucciones precisas de avisarles ante cualquier inconveniente. Alfa Magnus había querido llevar una escolta numerosa, pe







