INICIAR SESIÓNEn principio me quede inmovil y algo cohibida al ver la gran autoridad que tenía Mario O”Briien, ya que era ese tipo de hombre que había que obedecer todas sus órdenes, te gustaran o no. Sobre todo cuando te miraba hacia que la sangre se te helará completamente en todo el cuerpo. Sus verdes y precioso ojos de aquel CEO parecía que brillaba en aquel hombre de negocios ya que su brillo era como una especie de autoridad y una firmeza en la que nadie se atrevería a desafiar.
— Muy bien señorita Donovan, ya que veo que nos estamos entendiendo y usted acepta las condiciones de mi cliente, debo decirle que en cuanto a los beneficios espero que lo tenga claro, pero la aceptación del contrato matrimonial implica otras responsabilidades y condiciones, de las cuales entrarán en vigor en el momento que se firme cierto documento.---- me dijo el abogado.
—- Y claro, espero que me diga cuales son las condiciones a parte de acompañar al señor O”Brien a los eventos y fiestas, porque a parte mi obligación y en primer lugar es cuidar del hijo de mi jefe ¿no? — comente ya algo nerviosa.
—- Le ruego escuche bien, ya que esto es mucho más delicado –me advirtió–
—- Keira, nos casaremos en una ceremonia sencilla y civil dentro de una semana, será un enlace legal ya que cuando me acompañe quiero asegurarme de que la gente te conozca como mi verdadera esposa y no como la niñera de mi hijo, es un trámite para que mis socios estén tranquilos, ya que sus empresas son de ser muy familiares, espero que lo comprenda —- me dijo el CEO.
—- Estoy convencida de que no le defraudare señor, haré todo lo posible para que ni usted ni su hijo salgan perjudicados y así no tenga motivos para despedirme, pues como ya le dije, necesito trabajar — contesté sin apartar nuestras miradas.
— Bien seguimos si le parece a mi cliente –dijo el abogado– Usted al vivir en el mismo domicilio de mi cliente, deberá hacer las funciones de niñera como ya lo sabe y de esposa, aunque siempre su prioridad es la de cuidar al hijo del señor O”Brien.--- me comentó.
—- Esa es la primera cláusula, ahora seguiremos con el resto de las condiciones de este contrato matrimonial, que serían, dos; como ya sabe es asistir con mi cliente a eventos, fiestas, reuniones escolares como tutora del niño Lucas y no de niñera, de ahí la importancia de que todos sepan que es la esposa de mi cliente, ¿lo entiende? si quiere puedo repetirle las condiciones, aunque aún nos queda un poco más —- me pregunto.
—- Si, no se preocupe, actuaré como se me está pidiendo señor —- respondí.
Mientras el abogado me iba hablando, recuerdos familiares me vinieron a la mente ya que echaba mucho de menos a mis padres cuando hacíamos una especie de picnic en el bosque felices sin esperar lo que unos años después nos iba a suceder. Mi estómago me empezo a doler y a encogerse por la culpa de lo que años después hice, una cosa de la cual yo misma me despreciaba por haberlo hecho, sintiendo además como me dolía el pecho por el dolor de haber dejado a mi bebe, aunque nunca sustituirá el sentido de madre que tenía por el cuidar al hijo de un multimillonario, ya que en lo único que pensaba era, en recuperar a mi hijo aunque no sabía qué familia lo había adoptado, pero lo buscaría hasta que lo encontrara, esa fue la promesa que le hice cuando lo deje en aquella casa.
— Señorita Donovan, seguimos con las condiciones, ¿necesita agua o algún refresco? la veo algo acalorada — me pregunto Alfred.
— No, no gracias, estoy bien podemos seguir señor — le dije tartamudeando
— Esta bien seguimos, para ir a algún sitio aunque sea a llevar al pequeño Lucas al parque, deberá de pedirle permiso al señor O”Brien. Cuando esté con su ya esposo en eventos, reuniones o fiestas deberá mostrarle afecto como abrazos, besos donde mi cliente desee e inocentes caricias no sexuales y por supuesto señorita Donovan mientras dure el contrato no se le permitirá mantener relaciones extramatrimoniales con ningún hombre, si se le ocurriera hacerlo, el contrato se terminará en ese momento con la penalización de que mi cliente puede la puede demandar por incumplimiento en los juzgados, ¿quedó claro este punto para usted? —- me pregunto
—- Supongo que lo mismo sería para mi futuro esposo, no quiero que nadie se ría de mí y menos saber que podría pegarme alguna de esas enfermedades venéreas ¿lo comprende señor O”Brien? supongo que si por su silencio —- le dije sarcásticamente
—- A ese punto le dire que, usted debe consentir mas adelante a tener relaciones sexuales con su futuro esposo, para asegurar el apellido O”Brien, aunque Lucas es adoptado y muy querido por mi el señor O”Brien,mi cliente desearia un hijo de su propia sangre o sea un hijo legitimo, aunque la herencia por supuesto seria para los dos hermanos, pero asi se asentaria mas el apellido de mi cliente y los socios estarian totalmente tranquilos ya que todos los socios de mi cliente, estan en empresas familiares y eso es lo que se desea, un hijo dentro de un matrimonio legitimo—comento–.
—- Bueno, pero creo que si tiene a Lucas, no creo que necesite tener más hijos, ya tiene un heredero legal ¿no señor O”Brien? — pregunte
—- Señorita Donovan, lo que yo desee o no, no es de su incumbencia, y si deseo un heredero que sea legítimamente mi hijo y que lleve la sangre O”Brien, aunque daria mi vida ahora mismo por mi hijo Lucas — me dijo el CEO, muy serio
Al día siguiente, mi hijo dio un salto encima de la cama para despertarme, dándo varios besos en mis mejillas mientras yo le hacía cosquillas en su cuerpecito.—- Mami levanta, papá me ha dicho que te despierte para desayunar —- me dijo mi niño.— Ya voy mi amor, vete a la cocina primero y termina de desayunar, tienes que ir a la guardería y no querrás llegar tarde ¿verdad enano? —- le dije mientras seguía haciéndole cosquillas escuchando ese lindo sonido que era su risa.—- Vale mami, pero no tardes, eh —- me dijo levantando su dedo mientras nos mirábamos.Cuando mi hijo se marchó de mi dormitorio, me levanté de la cama sonriendo, mi hijo era vida pura, un niño alegre, que daba todo su amor y alegría a todo el mundo que lo rodeaba. Me fui hacia la cocina poco después, viendo cuando entre, a mi esposo y a mi hijo desayunando mientras se reían, gastando bromas entre los dos. Después nos marchamos en la limusina dejando primero a mi pequeño Lucas en la guardia, marchando después a la cl
—- Si Keira, es sobre tu esposo de lo que necesito hablar contigo, pues lo estuve llamando y solo me suele decir que se encuentra muy bien, pero yo que no es así, De la última prueba que se le realizó, nos hemos dado cuenta de que a parte del tumor, tiene un coágulo bastante llamativo que le podría perjudicar si no se le opera en las próximas cuarenta y ocho horas —- me dijo dejandome algo asustada por sus criterios.—- ¿Qué puedo hacer yo entonces? Mario no me quiere escuchar y cuando saco el tema en conversación, siempre acabamos en peleas — le comente lo que en realidad sucedió entre mi esposo y yo.—- Aunque ya lo llame por teléfono y no puedo contactar con el, dile que necesito verlo urgente, puede que si tu se lo dices recapacite y venga a verme — me comentó—- Está bien doctor Tayeler, lo intentare aunque no le prometo nada —- le dije algo cohibida.Después de hablar con el doctor me marché de la clínica, dirigiendome hacia donde estaba esperándome el chofer con la limusina. A
Entramos los dos en el dormitorio quedándome sentada en la cama mirando al suelo mientras escuchaba como mi esposo cerraba la puerta acercándose después Mario a la cama poniendose el de rodillas delante de mí mientras me cogía mis manos sin dejar de mirarnos.—- Tranquila mi amor, ese es un payaso que se cree lo que no es, así que no nos hará nada, además os pondré a ti y a mi hijo varios guardaespaldas, más bien para estar yo más tranquilo — me comentó.—- Mario tenemos que hablar, tus cambios de humor y tu manera de ser ahora me preocupa mucho, quiero darte las gracias por preocuparte tanto por mí, pero ¿qué pasa contigo? estas enfermo y me gustaria que hablaras con el medico y te pusieras en sus manos, no se que haria si algo te ocurre — termine diciéndole.—-Tranqila Keira, yo por ahora me encuentro bien y te prometo que me pondré en tratamiento cuando vea que voy a peor, ahora mi amor, te necesito a ti, ¿quieres hacer el amor con tu esposo? sin malos entendidos entre los dos y ¿c
Jamas habia pasado una noche como la que pase con Anselmo, castigos, azotes, oral y anal, tanto que al dia siguiente casi no podia moverme de la cama, aunque solo me preocupaba mi bebe, A mi me podria hacer todo lo que quisiera, pero necesita pasar la revision prenatal, sabiendo que Anselmo no me dejaria ir por no arriesgarse a que yo huyera de su lado. Cuando me levanté por fin de la cama, como pude de la cama, entre en el cuarto de baño, me duche tranquilamente con el agua más bien caliente para relajarme un poco, marchando seguidamente al dormitorio rodeado mi cuerpo con una toalla, pero sin esperarme a que Anselmo estuviera sentado en la cama mirandome.—- ¿Qué quieres? —- pregunte.—- Por si lo has olvidado soy tu amo, no puedes tratarme de tú y no puedes mirarme a los ojos cuando te hable o me hables, solo eres una puta que calienta mi cama, – comentó— Lo siento mi amo, no volverá a suceder — comente mientras miraba al suelo —- Eso espero Keira, ahora ven que ponga el collar,
Una semana pasó desde que me secuestraron, aunque se me hizo demasiado larga, sin saber nada de Mario y sin saber dónde me encontraba yo. Anselmo era muy amable conmigo, nunca me hizo ningún daño, pero yo tampoco provocaba que se enfadara conmigo. Las tres chicas íbamos por aquella casa desnudas, con la correa en nuestro cuello y sirviendo a nuestro amo en todo lo que él deseaba. Una tarde nos comunicó nuestro amo que iba a ver una reunión de hombres importantes y quería que hiciéramos todo lo que nos pidieran y es ahí donde pensé que podría escaparme, pero solo fue un mal pensamiento. Minutos antes de la reunión que tenía Anselmo con aquellos importantes hombres, me hizo ir a un cuarto donde había diversas cosas, entre ellas enseres de castigo, el se acerco a un mueble sacando de un cajón una mascara de latex.—- Te voy a poner esta máscara en tu cabeza, cuando la cierre, no podrás quitártela pues solo yo tendré la llave, podrás respirar por dos pequeños agujeros que tiene en la nar
Dos de los cuatro hombres que me estaban mirando se acercaron hasta donde estabamos Anselmo y yo, tiraron los cigarrillos que se estaban fumando al suelo mientras nos miraban sonriendo.—- ¿Necesitas ayuda, con la fierecilla? —- preguntó uno de aquellos hombres.—- No gracias, se como domar a estas putas, no es la primera zorra que se me resiste — comentó Anselmo mientras se reían.Anselmo cogió mis muñecas con fuerza obligándome a poner mis brazos en mi espalda, mientras yo seguía peleando y luchando por apartar de mí aquella bestia de hombre, pero no pude. Así de esa forma me hizo entrar en aquel club, aunque más bien dirigia mi mirada por todo el local buscando a mi marido. Anselmo me hizo sentar al lado suyo en uno de los sillones, rodeando mi cuello con sus brazos, sintiendo repugnancia cuando note como su lengua lamia mi oído, mi mejilla y mi cuello.—- Nunca me he acostado con una puta preñada de tanto tiempo, — me comentó.—- Y no lo harás si puedo impedirlo, deja que me vaya,







