Inicio / Mafia / Sangre Criminal / Capítulo 5: Nivelaré Nuestro Estatus

Compartir

Capítulo 5: Nivelaré Nuestro Estatus

last update Fecha de publicación: 2025-02-15 23:43:52

Baldassare

La imponente vista de la villa histórica de mi familia, me recibe y oprimo el botón del control; que abre el portón. La Fortalezza se encuentra ubicada en una colina en Taormina, centro.

—Avanza —apuro al portón.

La falta de paciencia es uno de mis mayores defectos y tamborileo los dedos en el volante; esperando que abra el maldito portón.

Intento bloquear a la gacela, pero su voz no sale de mi puto cerebro.

«Limpia tus nudillos», se repite como un coro de una canción.

Los veinte minutos que me eché desde el Ferry a la villa se fueron controlando el impulso de dar marcha atrás. Ella se preocupó por mí y eso causó un revuelo en mi interior.

El problema es que mi famiglia requiere mi presencia y no soy de dar la espalda a mi sangre. Por eso la despedí secamente, usé mi carta de diavolo y la empujé lejos. Soy un bastardo por naturaleza, no me cuesta sacar ese lado, pero con ella…

Joder, esa gacela consigue realzar otro de mis defectos y lo intensifica. «Soy muy obsesivo». La obsesión por el control, por tener todo girando en torno a mi alrededor y según mis reglas; es de vital importancia para mantenerme apacible.

El problema que tengo con la gacela, en tan poco tiempo, es que no sé nada de ella y; eso me deja en desventaja. Lo cual no es aceptable en mi mundo. Un Vitale no puede ser ciego. Así que mi cabeza corre y busca soluciones. La más viable fue rastrearla. Llamé a uno —ignoré su pelea por haberme ido sin notificarle— y ordené que usara las huellas en el despacho para conseguir la identidad de las mujeres. La amiga tocó bastante en mi sofá de cuero y pienso dar con ellas. No me molesté en preguntar, ni siquiera su número. Ellas no son tontas. En el momento en que mis hombres las catearon noté su inteligencia. Ellas fueron entrenadas para no ser detectadas. Solo tenían en su poder dinero en efectivo. Nada de celular e identificación. Eso no es normal. A menos… que no quieras ser encontrada. La gacela tiene ventaja por ahora. Me esforzaré por nivelarla.

Al entrar a la villa, no me extraña que haya mucho movimiento de soldados. La Fortalezza siempre permanece reforzada. Mi madre vive aquí, se niega a irse de su hogar. Mi padre puede tener muchos defectos, pero ama a mi madre desmedidamente. Las personas piensan que un hombre de la mafia no puede ser fiel, ni amar, pero se equivocan. Mi padre, el que gobierna en Messina, tiene en un pedestal a mi madre. El amor existe, soy testigo de ello. Además, hemos sido inculcados a respetar a las esposas. La infidelidad en los Vitale no es bien vista. Derrapo, al lado del auto de mi hermano, el del medio. Mi hermano se llama Christoph y es el chiaccióne “charlatán” de la famiglia. Lo veo abrir la puerta del auto para que baje su novia molestosa.

Aparentemente, llegamos a la par y bajo de un salto. Los alcanzo y su sonrisa de payaso ya está adornando su rostro. Los tres somos muy parecidos y unidos.

—Baldassare —llama mi hermano y su tono socarrón es bien recibido—, el rumor de que una chica te puso en tu lugar llegó a mis orejas —insinúa mientras se acerca con su mujer colgando de su antebrazo.

Ellos dos son una pareja hermosa, que respeto. Felice es alocada y muy metiche, pero la soporto al verla hacer feliz a mi hermano.

—Deja de estar poniendo a hombres a espiarme —reclamo.

Felice observa la pantalla del celular.

—Para tu información ese puño en la quijada… —mi hermano se agacha a mirar el área— fue grabado. Lo han hecho circular. Prepárate que padre lo verá muy pronto.

Demonios, eso será un dolor en el trasero. Mi padre odia los escándalos que no son creados por él.

—Es bella —dice Felice y mi hermano asoma la cabeza en el móvil.

—No más que tú. —Bastardo listo, ella rodea su cuello y se pone de puntita para besarlo.

Aprovecho su derroche de miel y le quito el celular de la mano. Mi cuñada tiene la imagen de la gacela en su móvil y mi cuerpo se activa como si fuera un cable echando chispas. Mis dedos agrandan la foto y me deleito en su posición de combate. La gacela es ágil en el ring. Ella usó la velocidad y me dio dos veces. No olvido la m*****a patada ninja. Primero ardí en llamas al ser impactado; hasta que vi a la gacela. Un Vitale no emplea fuerza con las mujeres. Estoy seguro de que, si hubiera atacado, mi padre aparecería en mi negocio y me molería con sus propios puños. Los pocos problemas que hemos tenido con mujeres han sido solucionados por mi madre y Felice. Llevo por inercia mi mano al mentón y acaricio mi piel. Justo en donde golpeó. Merezco que sus labios borren ese moretón. Recuerdo cómo se deslizó alrededor de mi cuerpo. Los demás pueden creer que una mujer me humilló, pero no lo hizo. La gacela me dio diversión. Lo único que se me vino a la mente fue cómo lucharíamos en la cama.

—Está babeado viendo la foto —añade mi molestosa cuñada y no puedo negarlo.

Navego en su teléfono, ella se acomoda a mi costado y mi hermano en el otro.

—Baldassare, ¿harás lo que creo? —inquiere, asombrado, mi hermano.

Mis dedos abren el chat y envío la imagen.

—Lo hizo. Te lo dije —dice Felice, orgullosa y coloca la palma arriba en el medio—, paga.

—Ganaste —acepta Chris y saca su billetera—, ve de compras mañana. —Le entrega su tarjeta de crédito.

—Malnacidos, —devuelvo el celular a mi cuñada taimada—, ustedes, ¿no tienen nada divertido qué apostar o hacer? —cuestiono.

Felice guarda la tarjeta y el móvil; en su chaqueta de cuero.

—Por supuesto, recreamos el Kama Sutra una tras de otra vez —habla con sensualidad y exasperado cierro los ojos.

Ellos son tan para cuál.

—¿Quién es la chica? —pregunta Christoph, y su tono ha cambiado.

Ahora se presenta mi hermano protector.

Marriam Nieves

Hola, espero que disfruten la historia conmigo.

| 1
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Sangre Criminal   Capítulo 79: He demostrado mi fuerza

    AzzuraBal es una máquina de matar.Estoy admirando cada golpe que da hasta que veo que la luchadora va hacia él. Mi lado territorial se despierta. La alcanzo y le tiro del cabello.—¿Perra, no harás nada? —cuestiona.La luchadora me odia desde que sus ojos se cruzaron con los míos. Lo sentí, igual que sentí cómo ese hombre me juzgó por mi apellido.Estos dos no son santos.«¿Tengo que intervenir para defender a una persona que me insulta?».—Por supuesto —respondo, y le regalo un derechazo en su dura cara.Ella se enfurece y se cuadra. Tira un golpe que esquivo. Tiene guantes de boxeo y yo no, pero eso no me detendrá. Voy a demostrarle a todo Polistena que soy fuerte.No por mi apellido.No por mi hombre.No.Soy Azzura Minniti.Tengo sangue criminale.Nací para luchar.Ningún hombre me domina.Nadie me controla.Solo obedezco a mi corazón.—¡Demuestren lo que pasa si joden con Diavela! —escucho a Itala animarnos—. ¡Mi pareja favorita en el bajo mundo!Eso es suficiente.Itala me cono

  • Sangre Criminal   Capítulo 78: Somos Diavela

    BaldassareEntro al gimnasio Stella sosteniendo la mano de Azzura. Neri cubre mi espalda y Terzo nos abre el camino. Nos acompañan también: Amerigo, Narciso y la chica hongo. Los demás se quedaron en La Roca.En esta ocasión no oculto mi identidad. Al contrario, me muevo con naturalidad y les muestro de lo que soy capaz de hacer por mi famiglia. Las personas se retiran con cada paso que damos en sincronía, y a nuestras espaldas se oyen sus murmullos.Escaneo el local y me complace ver que el jefe falso cumplió. Ver que siguió mis indicaciones y que se mueve solo es satisfactorio. Tenemos personal nuevo, y en la entrada nos recibieron los de seguridad.Me fijo que los ojos de la Gazzella se desvían hacia el ring.—Le pusiste rejas —añade sin mirarme y se detiene.—Imaginad por quién las mandaron a poner —tira pulla mi primo.—Para proteger su bonito trasero —comenta Terzo y mira por encima de su hombro.No somos amigos, pero por Azzu nos toleramos.Azzu nos ignora y continúa embobada ob

  • Sangre Criminal   Capítulo 77: No me importa

    ItalaRetomo el paso, voy sumida en mi miseria y en cómo me miró Neri. La he cagado en grande. Ese hombre ahora solo me verá como una puttana. Tengo sed, así que me dirijo hacia la cocina. No subo las escaleras; me encamino hacia el otro inmenso pasillo. La Roca es un laberinto andante.El estómago me suena y me sobo la panza. No hemos comido.Entro en la cocina y el aroma a huevo me abre más el apetito.—¡Oh, huele delicioso! —exclamo, y me pasmo al ver a Neri sirviéndose agua.Lolanda se gira con una espátula en la mano y una enorme sonrisa.Merda, mi panza ruge por segunda vez.—Siéntate, que vamos a desayunar —ofrece la empleada, sirviendo el huevo frito—. Neri, agarra esos panes y sírvele a la niña, per favore.Le entrega el plato.Él lo toma sin ningún problema.—¡No te preocupes! —grito, negando con las manos.Mis pies me llevan hacia la barra.Neri trae el plato con tocineta, pan tostado y dos huevos.—Siéntate a comer, tu estómago está rugiendo —ordena, dejando el plato en la

  • Sangre Criminal   Capítulo 76: Prendimos las redes

    Itala—Es el Don abuelo —confirma mis sospechas Azzu, mostrándole la pantalla a Bal—. No quiero hablar.Hunde sus hombros y se gira hacia el lente.—Estoy en una transmisión.Le da a la pantalla, silenciando el sonido, y guarda el celular como si fuera liviano como un mosquito.—Don abuelo, llama cuando quieras la paz —ataca Azzu, y Bal le devora la boca con un beso.Kenta y Terzo se acercan.El líder del clan Corvi arrastra ligeramente una pierna; la herida de bala aún le roba agilidad, pero no presencia.Se ubican a los lados de Carmina, con las caras alzadas y asesinas.Se ven amenazantes.—El clan Corvi ha perdido —dice a la cámara con la voz contenida—, pero se ha creado del dolor una famiglia.Azzura se acerca y sujeta su mano.Me fijo en que Bal se mantiene quieto. Estoico.La tensión se le nota desde los puños apretados hasta la mandíbula apretada.Está loco por buscar a su mujer, pero no le impide ser ella.Neri se aproxima a su primo y le da fuerzas.Merda, mis ojos no se pie

  • Sangre Criminal   Capítulo 75: #Diavela

    ItalaLe dejo los puños a Azzu mientras mis dedos se encargan de encender las redes. Estoy con los ojos puestos en el monitor, viendo cómo la sangre se desliza de la nariz del albanés.Verifico que tengamos la ubicación bloqueada y que la transmisión se mueva como la pólvora.Aprecio que las computadoras estén en el lado izquierdo y que mi cuerpo esté de espaldas a Neri. Merda, su pecho tonificado y cubierto de tinta me tentó. Quería pasar mi lengua por su piel hasta bajar a su órgano reproductor.—¡Joder, tenemos encendidas las redes! —grita Guido, sacándome de mis pensamientos cochinos.Observo cómo Azzura lanza puños en la cara del hombre. La habitación de los deseos se tiñe de rojo; Renzo se encargó de darle un aire sangriento instalando una bombilla de ese color.—Primo, te dije que la Gazzella es un peligro —ronronea Neri, y me giro de golpe.Mi cuerpo es un traidor.Me quedo con la boca abierta al ver el tatuaje que tiene en el centro de su espalda: hay una entrada imponente, al

  • Sangre Criminal   Capítulo 74: Papa albanesa

    Azzura«Nací con sangue criminale», repito en mi mente.El rostro de Bal está plegado de satisfacción. Lo leo en sus facciones, y eso me alienta. No perderé mi enfoque. He sido entrenada para defender a mi famiglia. Mi mamma no está sola. Me niego a verla sacrificarse por segunda vez. Aunque no quiera, tendrá que aceptar que no me haré a un lado. Mientras tenga vida, sempre la mantendré a salvo.—Pues, avancemos. —Bal me lleva de la mano y se dirige hacia el pasillo que nos lleva al sótano—. Itala nos espera con los demás, pero está muy ansiosa por encender las redes con la papa albanesa —usa el mote que soltó Scarico.—Oye, ¿tienes noticias del famoso Fantasma? —pregunto con indiferencia.Mis ojos se fijan en las pinturas hermosas que pasamos por el pasillo.—Él es un misterio. Cuando quiera vernos, buscará la manera de ponerse en contacto con nosotros —murmura, sin preocupación alguna.—¿Quién pinta estas obras de arte? —La pregunta se escapa de mis labios.Nos detenemos delante de u

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status