INICIAR SESIÓN—Por el amor de Dios, se trata de Lila Blackwell… por supuesto que va a armar un escándalo. Ser el centro de atención es lo que mejor se le da —dijo Irene al accionar la cisterna.La puerta del cubículo se abrió de golpe cuando ella salió, alternando para vernos a las dos. Nosotras la observábamos con los ojos muy abiertos, por lo que puso los ojos en blanco y se dirigió al lavabo.—Pero como futura Luna, no puedes dejar que esa perra te quiebre, debes mantenerte firme y demostrarle a la manada quién manda realmente —continuó Irene mientras se lavaba las manos. Ahora evitaba nuestras miradas preocupadas.—¿Y cómo se supone que haga eso? —pregunté, tras una pausa.Me vio como si estuviera a punto de responder, pero la puerta se abrió de golpe, y todo mi cuerpo se heló al ver entrar a Olivia seguida de un par de sus amigas. Todas esbozaron una mueca de desprecio al vernos.—¿Quién dejó entrar basura a esta fiesta? —preguntó Olivia, cruzando los brazos sobre el pecho.—Liv… —murmuró Irene
Punto de vista de JudyCuando Lila organizaba una fiesta… realmente lo hacía a lo grande.No era lo que esperaba en absoluto; era caótico. La música retumbaba con fuerza, y la gente se agrupaba tanto dentro como fuera. Había porteros revisando invitaciones, y también percibí el olor de renegados… muchos renegados.Fruncí el ceño mientras observaba mi alrededor, entonces sentí a Gavin a mi lado, con su mano posada en mi espalda baja mientras nos abríamos paso entre la multitud, en busca de un lugar decente donde quedarnos. En realidad, no estábamos allí para divertirnos; sobre todo, habíamos venido a investigar y a detener cualquier plan que Lila pudiera tener en marcha durante la fiesta.Cuando alcé la vista hacia Gavin con una mirada interrogante en los ojos, él me dio un breve asentimiento, y sus palabras me hicieron sentir que podía leer mis pensamientos.—También los huelo —murmuró—. Creo que son invitados.Contuve el aliento de golpe.—¿Ella invitó renegados a esta fiesta? —pregun
—El portero no nos quiere dejar entrar —repitió Irene—. Está siendo un completo imbécil.—Denme un segundo —murmuró Gavin mientras sacaba su teléfono.Irene tenía una expresión de triunfo en el rostro, incluso me hizo una seña para que la siguiera. Nan y yo la seguimos, preguntándonos qué iba a hacer, hasta que la vimos acercarse al portero de nuevo.—Te lo advierto… más te vale dejarnos entrar —dijo, elevando un poco la voz.Mi pecho se contrajo; Irene había tenido razón antes, cuando dijo que no debíamos montar una escena, así que me pregunté por qué había cambiado de opinión.—¿Tú otra vez? —preguntó el portero, poniendo los ojos en blanco—. ¿Conseguiste un documento que corroboré tu historia?—No necesito ningún documento… nunca lo he necesitado. Entiendo que eres nuevo por aquí, pero no quieres enfrentarte a mi familia, o a mí —dijo Irene entre dientes.Pude oír la emoción en su voz, y entendí que esto se trataba de mucho más que un idiota tratando de impedirnos entrar a un evento
Punto de vista de Judy—No está a nombre de Judy —dijo Irene, colocándose a mi lado—. Debería estar a mi nombre o al de Nan, ya que nosotras somos las invitadas. Yo soy Irene Landry.El portero elevó la mirada hacia Irene y entrecerró los ojos, profundizando su ceño.—¿Irene Landry? —preguntó lentamente—. ¿Tiene algún documento de identidad que lo certifique?Irene se mostró desconcertada por la pregunta y sus cejas se fruncieron.—¿Documento de identidad? —preguntó—. No tengo el bolso en este momento, pero eso no debería importar, porque soy Irene Landry… nunca he necesitado mostrar mi identificación.—Si no tiene su identificación, no puede entrar —dijo el portero, cruzando los brazos sobre el pecho y entrecerrando los ojos.Las mejillas de Irene se sonrojaron.—Mira, no sé quién te crees que eres, pero no puedes hablarme así —dijo Irene—. Soy una Landry. Mi padre podría arruinar tu carrera.—Buen intento, pero los Landry no asisten a fiestas fuera de su territorio. Gavin Landry nunc
—Lo siento tanto, Judy —dijo mi madre antes de que yo pudiera hablar—. Debí haberte dicho la verdad. Ocultártela no estuvo bien, pero lo más importante es que no debí haber dejado que Meg me convenciera de hacer la vista gorda cuando te cambiaron al nacer. Nunca entendimos bien qué pasó, pero Meg podía sentir la magia que te perseguía incluso después de que te quitaran tus poderes. Sabíamos que era un acto egoísta, pero queríamos mantenerte a salvo. Quizá Meg te usó como un señuelo, pero para nosotros, siempre has sido nuestra hija y jamás te cambiaríamos por nada del mundo.Se me llenaron los ojos de lágrimas mientras la abrazaba.—Te quiero, mamá —susurré—. Siento mucho haber dudado de ti... es que odié la idea de que me usaran como un señuelo para esconder a otro bebé... uno que intentabas proteger, a costa de otra familia.Me abrazó con más fuerza.—Ay, cariño, sé cómo nos hace quedar esto. Nunca me he perdonado realmente por haberle arrebatado una hija a su madre, pero a pesar de
Punto de vista en tercera personaLila sonrió frente al espejo, alisando la suave tela de su vestido. Estaba a punto de dar una fiesta para todos sus seguidores solo para demostrarles cuánto los apreciaba.—Señorita Lila, luce deslumbrante —Olivia la halagó desde atrás, era su principal apoyo—. Todos la van a amar.—No lo habría logrado sin ti, Olivia —dijo Lila, volviéndose hacia su nueva amiga—. Reuniste a tantos integrantes de la manada para apoyarme; gracias.Olivia se sonrojó.—No quiero a esa huérfana como mi Luna, sería pésima para el trabajo. Sin el adiestramiento adecuado, llevaría la manada a la ruina —dijo Olivia, frunciendo el ceño con los brazos cruzados—. Solo busco lo mejor para todos, y esa eres tú. Ahora que tu familia finalmente salió de su escondite, quiero darte el renombre que mereces.Lila sonrió más al posar una mano en su hombro.—Eres muy amable —dijo suavemente, retirando la mano—. Realmente te aprecio, Olivia. Tus amigas también son muy gentiles y sus esfuerz







