INICIAR SESIÓNEn el altar se encontraba Adrián y justo a su lado en perfecta fila lo acompañaban George, Bennet, Colin, Giovanni, Elliot y Ezra. Del otro lado se alinearon Mary Ann, una linda morena amiga de Beatrice, una pelirroja pecosa amiga de Mary Ann, Beatrice, seguida de dos chicas gemelas idénticas muy sonrientes, hermosas y que tenían en ascuas a los hermanos SEALS de Olivia desde que las conocieron en el ensayo.En la primera fila de la derecha estaban de pie Evana, Ignacio, Sarita, Tiberius y Raffaella. Todos expectantes hasta que comenzó a cantar el coro que interpretaría el Ave María, tal como había solicitado Olivia.Los ojos de todos se posaron en la entrada y allí apareció una imagen etérea, era elegancia mezclada con fantasía, un sueño hermoso fundido con una hermosa realidad.Adrián se llevó las manos a la boca para ahogar la expresión de asombro que brotó de él, sus ojos se abrieron desmesuradamente y muy pronto brillaban enrojecidos por las lágrimas, su gemelo colocó una mano en
Llegó lo que se esperaba fuera un gran día para toda la familia Remington-Wellington. Ese día Evana e Ignacio despertaron y manteniéndose abrazados ambos tenían la mirada fija en el techo de su habitación.De pronto Evana recogió con el dorso de su mano una lágrima que había escapado de sus hermosos ojos verdes, Ignacio lo notó y la estrechó aun más contra su cuerpo. –Yo también me siento muy sensible hoy, pero estoy lleno de felicidad. –Yo estoy agradeciendo a todo el universo por haber llegado a este momento, después de recorrer un camino que no siempre fue claro o definido, hubo tropiezos, pero hoy solo quiero expresar mi agradecimiento, sin arrepentimientos ni rencores. –Ese día que llegaste a casa creo que fue uno de los peores de tu vida, ¿cierto? –Así es, porque desde el momento en que supe que serían gemelos se instaló en mi pecho la certeza de que eran dos niños, pasé por una joyería y compré dos pulseras con las iniciales “A” y
Justo el día en que se cumplía el plazo de dos semanas que Adrián le había dado a Olivia para irse o, si decidía quedarse, pedirle matrimonio, él recibió un sobre cerrado en su oficina donde se le solicitaba acudir a las nueve de la mañana a un helipuerto privado.Teniendo muy en cuenta la fecha que estaba viviendo solo sonrió y decidió atender las indicaciones recibidas, así que siguió al mensajero quien lo condujo hasta una limosina donde fue recibido con champaña y un gran ramo de rosas rojas.Lo transportaron hasta un terreno donde abordó un helicóptero sin ningún detalle identificativo, alzó una ceja, pero igual atendió las indicaciones y se dejó llevar, había avanzado bastante según su apreciación cuando lo instaron a colocarse un arnés y un paracaídas. –¿Qué pretende que haga? –le preguntó al hombre que le entregaba los implementos. –Saltaremos señor. –¿Perdón? ¿Qué cree que voy a hacer en el medio de la nada? –Confíe en mí señor,
Cuatro días después de que Tina hubiera sido sacada de la oficina de Evana escoltada por funcionarios policiales controlados por Tiberius Wellington, el padre de ella, el señor Oviedo, se encontraba en la oficina del poderoso CEO pidiendo clemencia y también estaban presentes físicamente, Ignacio junto a Evana y su esposa Raffaella; mientras por pantalla asistían George y Adrián. –Señores, por todos los años en los que les he confiado la seguridad de mis empresas, les ruego que me digan dónde está mi hija, ya son cinco días que no sé de ella. –Su hija está recluida en un centro de salud donde está siendo sometida a un tratamiento de control de ira, ya que su mal temperamento la llevó a proferir amenazas contra toda mi familia –explicaba Tiberius fríamente. –Ella no hubiera sido capaz de llevar a cabo esas amenazas. –Tina Oviedo había contactado a los criminales de más baja calaña, buscando quien le hiciera daño a mi hijo –intervino Ignac
Adrián escuchó tacones detrás de él, volteó lentamente y pudo ver de espaldas el cuerpo totalmente desnudo de Olivia atravesando el pasillo en dirección a la habitación, llevando algo en las manos que no pudo distinguir ya que sus ojos estaban anclados en el redondo, firme y provocador trasero de ella.“¿Eso fue una insinuación mi querida Olivia?” –preguntó al aire, esbozó una pícara sonrisa, entrecerró los ojos y emprendió camino al dormitorio. –Olivia, ¿estás por aquí? Te busqué en la cocina –expresó como al descuido, ingresando a la habitación e intentando no darle a entender que iba tras ella, bueno..., a decir verdad…, en ese preciso momento solo estaba enfocado en su trasero.Ella surgió del vestidor y sí, estaba totalmente desnuda, parada sobre unos altísimos tacones, con su largo cabello cayendo en cascada sobre su espalda y pechos. –Linda, esto es lo mejor que se te haya podido ocurrir. –¿Verdad que sí? –¿Todo esto es para decir
Al entrar al lujoso y elegante apartamento propiedad de Adrián, Olivia recibió un mensaje en su teléfono, era de su hermano Bennet:“¿Qué está pasando? Hay un escándalo en las redes y te involucra. Ya papá se enteró.” –Ay no –exclamó ella, llamando la atención de Adrián. –¿Qué sucede? –Bennet me envió un mensaje, el escándalo de Tina ya está en las redes y dice que papá ya sabe que estoy involucrada.Adrián no le comentó nada, solo tomó su teléfono y tecleó rápidamente. De pronto el teléfono de ella vibró y al ver de quién era la llamada entrante, miró a Adrián con desconsuelo.–Es papá –comentó en un susurro.–Aquí estoy para ti –señaló él acercándose y tomando asiento a su lado, ya que ella se derrumbó en el sofá al momento de responder la llamada.–Hola papá, ¿cómo estás?–¿Cómo estoy? Furioso, ¿qué hace mi hija en un escándalo mediático donde una mujer la acusa de robarle a su novio?–No le he robado el novio a nadie papá, esa mujer es una capri







